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PARA CONSERVAR LA NATURALEZA

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Estudio científico desarrollado en la Península de Guanacahabibes por el del Ministerio de la Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA)

ONAISYS FONTICOBA GENER,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación de la

Universidad de La Habana.

Hace unos años, en una pequeña sala que jamás imaginó ser testigo de tan hermoso acto de creación, dio sus primeros pasos la idea de realizar un estudio acerca de los riesgos y desastres naturales a una de las regiones más queridas por los habitantes de Pinar del Río: la Península de Guanacahabibes.

Declarada como Reserva de la Biosfera y Parque Nacional por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Cultura y la Ciencia (UNESCO), es este un lugar que por la excepcionalidad de sus características ecológicas constituye un símbolo de la naturaleza endémica cubana y uno de los sitios en los que se prevé un amplio fomento del turismo de naturaleza.

Uno de los creadores del proyecto, el Master en Ciencias Orestes Fonticoba Alea, jefe del grupo multidisciplinario del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales Ecovida del Ministerio de la Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), en Pinar del Río, brinda detalles sobre el mismo, próximo a concluir en el venidero 2007.

¿Orígenes del proyecto?

La idea de realizar una investigación sobre riesgos y desastres naturales en la Península de Guanacahabibes surge a partir de la ejecución de estudios similares en zonas aledañas a la misma, los cuales sirvieron de precedente al proyecto por su contribución a  la  planificación  de comunidades urbanas en dichas áreas.

A lo anterior se sumaron los efectos negativos causados por el huracán Iván en el 2004 a todo el entorno natural del territorio pinareño, lo cual alertó sobre la necesidad de esta clase de labor investigativa.

Finalmente, ese mismo año se presentó el proyecto a la Oficina de Desarrollo Integral de Guanacahabibes, la cual decidió su financiamiento dado el interés científico y turístico que posee la región.

¿En que consiste el estudio?

Según la Oficina de Reducción de Desastres de las Naciones  Unidas (UNDRO, por sus siglas en inglés), un desastre natural es aquel evento identificable en el tiempo y el espacio con el que una comunidad ve afectado su comportamiento e impide el desempeño de sus actividades esenciales y normales.

Partiendo de ese concepto y conociendo que el manejo de desastres es un término donde se engloban las actividades de prevención, reducción, rehabilitación y reconstrucción, es que se realiza un trabajo investigativo basado en la dinámica de los ecosistemas de la región, que arroje datos sobre la posible ocurrencia de peligros naturales y la vulnerabilidad de la zona frente al fenómeno/riesgos, a fin de prevenir los desastres; o sea, la ocurrencia del peligro y disminuir los daños que podría causar el mismo. En términos matemáticos sería la multiplicación del riesgo por la vulnerabilidad.

¿Cuáles son los principales peligros que presenta la península?

Estando ubicada en la zona más occidental de Cuba, la Península de Guanacahabibes  permanece altamente expuesta al paso de ciclones tropicales y huracanes por su superficie, por lo cual el principal peligro que presenta, desde el punto de vista natural, es la penetración del mar en  las zonas bajas de la costa y los fuertes vientos asociados a esos eventos meteorológicos. A esta     situación va dirigido fundamentalmente el estudio que realiza el CITMA en la península.

Existen, además, otros peligros de menor envergadura como las posibilidades, muy locales, de derrumbe o desprendimiento de rocas en las terrazas costeras, contaminación de las aguas subterráneas, dada la  incorrecta ubicación de basureros en lugares turísticos, y asentamiento de las construcciones.

¿Cómo funciona la labor investigativa?

Desafortunadamente, los desastres producidos por peligros naturales son inevitables en la mayoría de los casos, por lo cual la labor investigativa está dirigida a evitar y prevenir las consecuencias desfavorables de esos eventos.

Para ello, una vez que ocurre el desastre se realiza un cálculo sobre la penetración del mar a través de un modelo para diferentes probabilidades de ocurrencia de este fenómeno, a partir de lo cual se elaboran mapas de posibles penetraciones en futuros acontecimientos similares. De esa forma se puede planificar el posterior desarrollo social y turístico de la zona, conociendo de antemano las regiones de mayor vulnerabilidad.

Cuando se descubre el riesgo, ¿qué medidas se toman para prevenir los daños que podría ocasionar el desastre?

El proyecto que se lleva a cabo no es quien dicta las medidas, sino que las propone. Entre ellas se pueden nombrar la construcción de rompeolas para suavizar el oleaje cuando los vientos afecten la superficie del agua; en los lugares turísticos, implementar la solución de  cabañas sobre pilotes para que en caso de inundación no sean arrasadas, y proyectar techos piramidales para una mayor resistencia al viento.

Pero lo más importante que propone el estudio es cambiar los conceptos que se tenían antes sobre la planificación general del área, y tratar de que no se conciban obras en zonas de riesgo.

¿Qué efectividad ha tenido el estudio?

En los dos años que se ha desarrollado ha contribuido a la toma de decisiones acerca de la realización o no de proyectos en Guanacahabibes y, por ende, a la disminución de los riesgos en el área, lo que evita posibles afectaciones sociales y naturales e inversión de recursos para restañar los daños.

¿Es ardua la labor investigativa?

En Guanacahabibes, por lo complejo de su funcionamiento   ecológico integral es necesaria una delicadeza extrema a la hora de presentar un trabajo investigativo para un área protegida con las restricciones que se derivan de designaciones como Reserva de la Biosfera y Parque Nacional; aún así, es una tarea gratificante, pues se sabe que partiendo de este tipo de estudio no solo se preservan vidas humanas e inmuebles, sino una de las zonas más representativas de la naturaleza cubana.

¿Se realizarán estudios de este tipo en otras áreas de la provincia de Pinar del Río?

En el Parque Nacional Viñales, para la conservación del Paisaje Cultural Viñales, se realiza actualmente un estudio similar que concluirá en el 2007, y está previsto para igual período un proyecto, sobre la dinámica costera del sur de la provincia y los peligros que presenta, cuya duración será de un quinquenio.

Ficha técnica:

Tipo de entrevista: Informativa

Tipo de título: Genérico

Tipo de entrada: De resumen

Tipo de cuerpo: Clásico (de preguntas y respuestas)

Tipo de cierre: Informativo



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