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“ESTE COMPROMISO ES ETERNO”

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La Profesora de Mérito Bertha Blanco Chacón dice que ha invertido los mejores años de su octogenaria vida en la Universidad de La Habana.

OLIVIA MARÍN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Bertha Blanco Sánchez no se considera una anciana a pesar de los 83 diciembres que ha vivido. Su agilidad al desenvolverse y la claridad con que recuerda el contenido de las clases que imparte a sus alumnos de la Facultad de Geografía de la Universidad de La Habana, la hacen ser una profesora de la vida con alma de estudiante.

Un local amueblado solamente con una extensa mesa y unas pocas sillas sirvió de escenario para nuestra entrevista. Desde su casa, una hermosa vista del Malecón habanero acompañaba la conversación, mientras la grabadora recogía la entonación pausada, suave y delicada, casi cariñosa, con que esta veterana de la enseñanza habla sobre su vida.

Bertha nació en el batey del central azucarero Perseverancia, en Aguada de Pasajeros, que en aquella época pertenecía a la provincia de Las Villas y que la nueva división político-administrativa ubicó definitivamente en Cienfuegos.

Estudió en la escuela primaria del central hasta sexto grado; luego fue a Santa Clara para hacer el bachillerato y desde esa ciudad del centro de la Isla empezó los estudios universitarios. Al respecto, recuerda que “desde allí uno se inscribía en una lista y le mandaban los folletos todas las semanas con las clases que habían impartido durante el período, solo tenía que venir a realizar los exámenes”.

-¿Cuándo fue que comenzó a estudiar en La Habana?

A partir de tercer año, pues estudiaba Filosofía y venía arrastrando el Griego de primero y segundo años, el Latín de segundo y Literatura Italiana. Si continuaba allá no iba a sacar la carrera.

-¿Cómo se vincula a la lucha clandestina?

Vivía frente a la Universidad, en la calle Ronda, por consiguiente, era el contacto. La primera vez que se hizo la Marcha de las Antorchas todos los que llevaban armas las guardaron en mi casa. También allí se sacaba lo que llamábamos “La Carta de la Sierra”, hasta que nos enteramos que Ventura, el esbirro de Batista, estaba a punto de descubrirnos y dejamos de hacerla.

En otra ocasión, había un preso en huelga de hambre y era necesario conseguirle sueros. Mediante mi relación con una enfermera pude resolver cuatro y se los envié con un abogado que iba a verlo en la prisión.

-¿Cómo comenzó su relación con la Geografía?

En ese tiempo era una especialidad de la carrera de Filosofía, esta se dividía en Historia, la propia Filosofía, y Geografía. Se estudiaban en la Facultad de Humanidades.

-Luego de estudiar Filosofía, ¿dónde comenzó a trabajar?

En esa época era muy difícil graduarse y comenzar a trabajar. Lo que hice fue dar clases en un colegio privado, pues llevaba junto con Filosofía algunas asignaturas de Pedagogía y Derecho. Luego vino la lucha contra la tiranía batistiana y paré de estudiar, cerró la Universidad y solo me dio tiempo a terminar Pedagogía.

-Después del triunfo de la Revolución, ¿a qué se dedicó?

Opté por una plaza en oposición, la gané y empecé a trabajar en el Instituto de Administración de Marianao. También Alfredo Guevara me llamó para que fuera al Instituto de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC). Allí trabajé en la clasificación de películas. Además, daba clases a medio tiempo en la Universidad.

-Precisamente por la Universidad llegó el encargo a los geógrafos de realizar una investigación en la Sierra Maestra, ¿qué experiencias puede contar?

Esa fue una de las tareas más fuertes. Hubo varias etapas y tuve que ir a todas. La  primera fue en 1967, durante seis meses. Nos informaron que Fidel quería hacer un estudio integral de esa zona y para allá mandaron en pleno a todos los de la Escuela de Geografía. En esa primera etapa nos dividimos en tres grupos, con un campamento para cada uno. Estuvimos allí hasta que se recorrió toda el área designada.

En la segunda etapa nos correspondió el estudio de lo que se conoce como “un cordón”, alrededor de Santiago de Cuba. Terminamos en la costa, en un lugar destinado al turismo nacional. Ese mismo estudio lo realizamos en 1969, pero en Pinar del Río.

-¿A qué conclusiones arriba luego de ese período?

Cuando trabajamos en esos lugares nuestra experiencia no era grande, por eso creo que no puede considerarse un excelente trabajo de investigación; pero sí determinó cuál iba a ser el futuro de nuestros profesionales. Definitivamente orientó la investigación.

-¿Cómo definiría usted a la Sociedad Cubana de Geografía después de la muerte de Núñez Jiménez?

La Sociedad se ha mantenido, aunque la veo un poco en retroceso. Realmente aquel impulso que le daba Núñez se ha debilitado, hace falta alguien que la incentive, le de vida, transmita interés, porque está en cierta decadencia y eso no puede o no debe ser, pues cada día hay más geógrafos en el país.

-¿Qué asignatura imparte actualmente a los estudiantes de Geografía?

Doy clases de Teoría y Evolución del Pensamiento Geográfico a los alumnos de quinto año. Además, soy Profesora Consultante desde 1995 y Profesora de Mérito.

-¿Qué significa para usted la Universidad de La Habana?

No concibo mi vida ajena a esta Universidad, ha estado en todo momento ligada a mí, primero como estudiante y luego como profesora. He invertido los mejores años de mi vida en esta institución, y ello me regocija en gran medida.

-¿Cuál es su opinión acerca de los nuevos cambios en la enseñanza, como por ejemplo, la universalización?

Es un logro de la Universidad y exige gran esfuerzo por parte de los profesores y de los estudiantes. El éxito del proyecto dependerá del interés que tenga el alumno en aprender, pues hacer una carrera requiere sacrificio y más si es educación no necesariamente presencial.

-¿Cómo se siente después de más de 50 años de trabajo a favor de la enseñanza?

Me siento con ímpetu, con deseos de seguir educando a nuevos estudiantes mientras pueda, porque a eso es a lo que he dedicado mi vida.

-¿Motivaciones para continuar en la docencia?

Lo único que he hecho en mi vida es trabajar, y mientras tenga claro el cerebro…, y bueno, no tengo interés en ganarme el dinero gratis. (Suspira). La generación actual quizás no entienda el compromiso que la nuestra asume. Ese compromiso es eterno, vamos a ver hasta dónde llegamos.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Conocer acerca de la vida de la profesora Bertha Blanco.

Objetivos colaterales: Indagar sobre su desempeño en la Facultad  de Geografía y  el rol que le concede a la Universidad en su vida.

Tipo de entrevista:
Por su forma: Clásica (de preguntas y respuestas)
Por su contenido: Biográfica
Por el canal que se obtuvo: Contacto directo

Tipo de título: De cita textual
Tipo de entrada: Biográfica
Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas
Tipo de conclusión: Comentario del entrevistado

Fuentes consultadas:

Decana de la Facultad de Geografía. Sitios Web en Internet sobre la Asociación de Combatientes Cubanos y sobre la Sociedad Cubana de Geografía.

12/08/2008 19:14 islalsur #. Nosotros, los del 280


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