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DE RECUERDOS Y SATISFACCIONES

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La Universidad de La Habana formó mi vida, posibilitó que me dedicara al magisterio y celebrara hoy el aniversario 35 del Centro de Estudios Demográficos, afirma la profesora Sonia Catasús.

ROSELÍ ROJO POSADA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Sonia Catasús y el Centro de Estudios Demográficos (CEDEM) tienen un viejo amor.

Bastaría decir que en esa fragua se ha erigido en toda una académica: Doctora en Ciencias Económicas, Profesora Titular y Consultante. Su expediente en el mundo de la investigación abarca la dinámica demográfica, el género y la nupcialidad, género y perfil socio-demográfico en el Caribe, demografía desde la perspectiva de género, además del comportamiento de la tasa de divorcio en Cuba, entre muchos otros contenidos. En ella, por lo visto, docencia e investigación son una constante a lo largo de 35 años de vida profesional.

Sus compañeros la definen como una gran gente y a juzgar por el tamaño de esta habanera y la obra que ha formado, bien puede aplicársele la napoleónica expresión de que los hombres (y las mujeres) se miden de la cabeza al cielo. Sonia, una mujer cubanísima que desde muy joven se inclinó por el mundo contable y de la interpretación de las estadísticas, fue capaz de llevar el bachillerato y la escuela de Comercio de  su juventud al mismo tiempo.

Y entonces la Universidad

En 1965, estimulada por sus padres y tíos, subió la Colina para estudiar Licenciatura en Control Económico.

“Fui alumna con un desempeño normal en clases, con buenas notas y participación en todas las tareas que se desarrollaban y promovían por las diversas organizaciones”, rememora.

De aquellos tiempos recuerda el modelo de organización docente: “En esa época y a partir del tercer año, se acumulaban en un semestre toda la actividad lectiva; en el otro, se trabajaba en equipos, en determinadas funciones, como una preparación profesional, similar a las prácticas de producción que se realizan en la actualidad. A los estudiantes nos ubicaban en instituciones o empresas”.

A ella la situaron en un departamento llamado primeramente Fuerza de Trabajo, después Equipo de Población y Fuerza de Trabajo: “En ese semestre los integrantes del equipo comenzamos a hacer investigaciones vinculadas a circunstancias de fuerza de trabajo. Recuerdo que participé en un censo de población en el área de Nuevo Mundo, en Batabanó. Los tres últimos años de mi carrera fueron vinculadas a proyectos y actividades de ese grupo”, cuenta.

Una vez  graduada no bajó La Colina. En febrero de 1971, la ubicaron en la Universidad de La Habana, no como docente, pues en aquel entonces persistía en que no quería dedicarse al magisterio, sino en el mismo equipo de investigación con el cual había realizado las prácticas.

Para un profano en estas lides, la licenciatura en Control Económico y la Demografía, pudieran parecer una rara alquimia. Pero no, Sonia lo explica claramente: “El equipo que se constituyó en mi tercer año de estudios y que continúo después, en la Universidad, constituyó la génesis del Centro de Estudios Demográficos (CEDEM). En el propio 1971, uno de los líderes del grupo viajó a Chile, al Centro Latinoamericano de Demografía, al regresar nos propuso la creación de un centro sobre población. En enero de 1972, se aprobó”.

Y como se hace camino al andar, “nos convertimos en demógrafos por postgrados. En septiembre, de ese mismo año, recibimos un primer curso internacional de postgrado en Demografía, pues no poseíamos los conocimientos necesarios para desarrollar la nueva tarea”.

La Demografía forma parte de currículo de pregrado en carreras como Sociología, Estudios Socioculturales, y la propia Economía, pero en esta última por aquel entonces las 16 horas-clases no eran suficientes para tener la preparación exhaustiva en ese campo.

“Esos años fueron inolvidables por las cosas que aprendimos y, sobre todo, por haber compartido con tantas personas. Es lastimoso que de los fundadores solo dos personas continuemos trabajando en el CEDEM”, dice ahora la doctora Catasús.

Y ella misma se encarga de descorrer las cortinas de su amado centro: “Se encarga de la formación de los demógrafos cubanos. Es una institución de referencia nacional en los estudios de población. Desarrolla muchas investigaciones y ha contribuido a clasificar, enseñar o estructurar la historia demográfica en Cuba.

“Está integrado por docentes, posee gran vinculación con instituciones de América Latina, vinculadas al tema y en su labor docente en estos 35 años ha desarrollado alrededor de 10 cursos internacionales  sobre población y desarrollo y dos maestrías, mediante los cuales, muchísimos especialistas de América Latina pasaron por nuestras aulas e intercambiaron problemas poblacionales con nosotros. Además, están los cursos de postgrados, más complejos, que se brindan para contribuir a la formación de estudiosos de la población.

“La Demografía tiene como característica ser una esfera multidisciplinaria, pues a ella se accede desde la Sociología, la Geografía, Matemática, Economía, el perfil mayor de los que trabajan en el CEDEM”.

Si Carlos Gardel dice que 20 años no son nada, para Sonia 35 en el CEDEM sí son algo y cosa seria: “Fundamentalmente he sido profesora –y sonríe como quien guarda algo-, desde que inauguramos el Centro me he dedicado a la docencia. Es algo de lo que no me arrepiento, porque es satisfactorio formar a tantas personas, alumnos que después de años sin verte te recuerdan y se preocupan por ti.

“Obtuve el doctorado en mayo de 1991. De 1998 al 2004 fui subdirectora del Centro. Soy Profesora Titular y Profesora Consultante. Además, he tenido la posibilidad de que se me haya designado Académica Titular de la Academia de Ciencias de Cuba, para el Ejercicio Meteoro 2006-2010”.

La doctora Catasús ha participado en 30 proyectos de investigación  del CEDEM y de otras instituciones científicas cubanas, algunas de ellos bajo el auspicio de centros internacionales. “Fui la Presidenta del Consejo Científico del CEDEM de 1992 a 1998”, apunta.

Alternar docencia e investigación no resulta fácil, “es realmente un poco complicado. En mi caso también alterno el trabajo en el CEDEM con la dirección de la Sociedad de Cuba de Estudios de la Población. Además, con la presidencia de Ejecutivo Nacional de la Sociedad Cubana de Estudios de Población”.

Le pregunto a esta cubana cuál es la fórmula para hacer tantas cosas. Ella lo resume así: “Como la mayoría de los profesionales. Mi esposo me ayuda muchísimo, compartimos el trabajo entre los dos y así todo fluye de la mejor manera”.

Como diría la canción que cantaba mi abuela “… un viejo amor, ni se olvida ni se deja”, y cuánto hay de ello entre Sonia y el CEDEM.

“Alguien me dijo en una ocasión: ‘Sonia, el CEDEM y tú es una misma cosa’. Esas palabras nunca se me han olvidado, porque, el CEDEM para mí lo es todo, ¡imagínate!, ver nacer algo, crecer a su lado, disfrutar de sus logros, formar parte de ellos, y lo comparo con el nacimiento y desarrollo de una persona, porque ha sido así.

“Durante estos 35 años he visto cómo han ido en aumento los demógrafos cubanos, porque este centro los ha formado; cómo se han desarrollado numerosas investigaciones en el campo de la población.  Es un hecho que cuando se quiere conocer acerca de los aspectos de la población cubana, hay que tener presente a esta institución”.

Pero en la conversación con Sonia no quiero que la balanza se incline solo por la investigación y le pregunto por la docencia.

“¿Maestra?, ¡qué va!, estudiaré cualquier cosa, excepto magisterio. Así le decía a mi mamá cuando todavía era una adolescente. Ella quería incentivarme el amor por la docencia, a la que había dedicado su vida. ¡Es curioso! Renegué los sueños de mi mamá y al final me he dedicado por entero al magisterio; y no solo eso, hoy soy esposa, madre, abuela y sobre todo una persona feliz, gracias a esta profesión que formó mi vida”.

La inconformidad es sustancia básica de la que están hechos los buenos docentes e investigadores, y quién mejor que mi entrevistada para mirar con lupa a la Universidad de hoy.

“Los maestros desempeñamos un papel importante, pero ya no somos el centro de atención, referencia, o podría decirse, somos menos paternalistas; lo que posibilita que los estudiante sean más independientes, para que en un futuro sean capaces de ser mejores profesionales”.

-Bueno,  Sonia-CEDEM-UH…

La Universidad de La Habana ha desempeñado en mi vida un papel fundamental, de ahí que pueda decirte que no me concibo sin haber transitado por ella, porque me formó como persona, como estudiante y como trabajadora. Por lo que pienso continuar colaborando por y para ella, hasta que tenga fuerzas y ojalá, así lo espero, sea por bastante tiempo.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Nosotros, los del 280, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario de la casa de altos estudios cubana.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Conocer acerca de la vida y profesión de Sonia Catasús, así como de su vinculación con la Universidad de La Habana.

Objetivo colateral: Mostrar las características e importancia que posee el Centro de Estudios Demográficos (CEDEM)

Tipo de entrevista: De citas.
Por su forma: Clásica (preguntas y respuestas)
Por su contenido: De personalidad
Por el canal: Contacto directo

Tipo de título: Genérico
Tipo de entrada: De presentación
Tipo de cuerpo: De citas
Tipo de conclusión: Comentario del entrevistado

Fuentes consultadas:
Activas: Director del CEDEM, Antonio Aja
Pasivas: Sitio Web del CEDEM

20/08/2008 19:46 islalsur #. Nosotros, los del 280


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