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EL LENTE CONVERTIDO EN HISTORIA

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Ahmed Velázquez Sagués, fotorreportero del semanario Granma Internacional, alcanzó muy joven la cúspide de la fotografía cubana.

LIZ XAMIRA ABAD JAREL,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Desde lo alto de una grúa el miedo y los escalofríos atraparían a cualquiera, pero él continúa. En la mano sostiene una cámara, la prepara, enfoca el lente y aprieta el obturador. El flash ha capturado la imagen.

Los grandes ojos negros comienzan a brillar, los labios dibujan la sonrisa, se siente feliz, enciende un cigarro y mientras el humo se desliza garganta adentro, recrea en su mente la próxima imagen. Fotógrafo del semanario Granma Internacional, Ahmed Velázquez Sagués fue uno de los mejores artistas del lente en Cuba. Un hombre a quien la muerte robó la vida a los 39 años, cuando se encontraba en la cima de su carrera.

“Era un genio de la fotografía, las cosas monótonas las convertía en increíbles. Una vez implantó un record: tiró 72 fotos en una entrevista y logró que ninguna se pareciera”, así lo recuerda uno de sus mejores amigos, Ricardo López Hevia, quien afirma que Ahmed disfrutaba mucho de la vida y era un estudioso de la imagen.

“Siempre leía revistas, libros, y se sentaba largos ratos en la computadora para buscar todo lo que contribuyera a su trabajo. Fue el primero en apuntarse en un curso de computación en la década de los años 90, y uno de los que asimiló más rápido la fotografía digital.”

Vocación

Su pasión por la fotografía lo impulsó a unir el arte con la aventura, lo mismo escalaba una montaña que se lanzaba de un avión en paracaídas. Siempre estaba dispuesto a cumplir cualquier misión, su respuesta era: “Yo soy guardia para todo.”

Juvenal Balán, compañero y jefe de Ahmed en el periódico Granma desde el año 1999, afirma que sus trabajos tenían un sello de originalidad: “Sus fotos tenían un perfil muy personalizado, cuando tú las mirabas, comprendías que su ojo era el que estaba detrás, por la búsqueda en la imagen, creatividad, y por mostrar ángulos distintos. Siempre trataba de encontrar lo original y si no podía lograrlo, lo creaba”.

El abuelo fue una de las personas más importantes en la vida de Ahmed, cuenta su profesor, el legendario profesional de la fotografía cubana, Jorge Oller, Premio Nacional de Periodismo José Martí.

“Fue su abuelo, Joaquín Sagués, quien le inspiró el amor por el arte, la búsqueda de la aventura, la noticia, la acción. Ese hombre participó en la guerra civil española y fue un gran pintor de paisajes. De él aprendió composición, el dominio del color y la perspectiva.

“Después de cumplir con el Servicio Militar General comenzó su primer curso de fotografía en 1986, en el periódico de la Fuerza Aérea Cubana; luego trabajó como fotógrafo en el Museo de la Revolución”, rememora Jorge Oller acerca de la llegada de Ahmed al periódico Granma.

“Un día de agosto de 1987 se presentó en el diario, quería formar parte del curso de superación para jóvenes, que los prepararía como fotógrafos. Su vocación e ilusión era  la fotografía de prensa.

“Al llegar, fui uno de los que lo atendió. Cuando conversó conmigo me demostró una gran sinceridad, pasión y vocación, por lo que no vacilé en recomendar su incorporación al grupo.”

En este reencuentro con el pasado reciente, Roger Ricardo Luis, director de Investigaciones del Instituto Internacional de Periodismo José Martí, recuerda que cuando Ahmed Velázquez llegó a Granma como aprendiz de fotorreportero, muchos lo catalogaron de rebelde sin causa.

“Si algo lo caracterizó fue su afán por aprender y experimentar. En aquellos momentos de su ingreso al periódico, el equipo de fotorreporteros necesitaba una inyección de sangre joven. Con él entraron otros muchachos, Ismaelito, Jorge, Ricardito, y realmente el colectivo de Fotografía ganó muchísimo con la confluencia entre la experiencia de los ya consagrados como Jorge Oller y Fernando Lezcano, entre otros, y con los de nueva incorporación. De ellos, Ahmed fue el que de inmediato se destacó por sus incursiones y experimentos con los fotomontajes y la computación”.

Un peldaño más alto

“Ahmed era un muchacho con muchas inquietudes. Comenzó de laboratorista y logró conocer su trabajo en todas dimensiones. Por el interés que mostró y su forma de trabajar se ganó la confianza de los profesionales que, sin dudarlo, le daban sus rollos para el revelado,” recuerda Juvenal Balán.

“A medida que aprendía las interioridades de la fotografía, ascendía a un peldaño más. Al llegar el momento, Ahmed, junto al grupo de jóvenes que se habían nutrido de los profesionales del equipo, pasaron a ocupar los puestos de fotógrafos del periódico.

“Desde sus inicios hizo coberturas periodísticas de cualquier tema o sector. Compartía la idea, junto a otros profesionales, que la fotografía debe dominarse a fondo, y para convertirse en un buen profesional hay que saber captar todo tipo de imagen. Buscar la calidad requerida y apresar el dramatismo del momento en que fue tomada.”

Según rememora Juvenal Balán, por la necesidad que existía en Granma Internacional de contar con un fotógrafo, es que se decidió que Ahmed cubriera la plaza: “Allí logró crecer mucho más, participó en múltiples actividades, eventos y coberturas. Escogía sus imágenes, asistía a los Consejos de Redacción del periódico, ofrecía opiniones acerca de la fotografía e incursionó en la publicidad, al realizar anuncios que hoy siguen ilustrando las páginas del semanario”.

Cristal Granma

Raúl López o “El Puro”, como lo llamaba Ahmed, recuerda con gran cariño al joven respetuoso, inteligente, incansable y alegre que cuando aprendía algo nuevo llegaba al departamento y con entusiasmo lo enseñaba a los demás; al compañero que amaba su trabajo y siempre tenía una foto debajo de la manga: “Tenía uno de los mejores olfatos que ha pasado por la fotografía periodística cubana.”

Por la calidad, originalidad y belleza en sus obras, fue ganador de numerosos concursos y premios como El hombre y la vida, en Brasil, (1991), Fotofestival de Knokke-Heis, Bélgica (1996), dos premios consecutivos Juan Gualberto Gómez (2001 y 2002) que otorga la Unión de Periodistas de Cuba por la obra del año, y Vanguardia Nacional del Sindicato de la Cultura (2003).

Cuenta Raúl que en una ocasión, al recibir Ahmed un premio del Concurso 26 de Julio, le dijeron que el material estaba hecho con “cristal de Bohemia”, por la calidad especial del mismo. De inmediato, el fotógrafo ripostó con ingenio: “Bohemia no, de Granma”. El reconocimiento hoy se encuentra en el estante del Departamento de Fotografía del periódico Granma, junto a otros que demuestran la entrega y profesionalidad de los fotorreporteros de ese diario.

Ahmed Velázquez hizo reportajes en África y América Latina y, acompañó al Comandante en Jefe Fidel Castro en varios de sus viajes al exterior. Entre los países que visitó se encuentran Sudáfrica, República Popular China, Viet Nam, Brasil y Ghana; esta última, por su riqueza de imágenes y belleza natural, fue la que más lo impresionó. Al regresar a Cuba trajo miles de fotos que recogen la colaboración médica cubana.

Recuerdan sus compañeros de trabajo que entre sus proyectos estaba hacer un libro sobre la misión en la República de Ghana, y otro que acopiara las nuevas tendencias de la fotografía en Cuba. También, realizar exposiciones y llegar a lo más alto de la calidad en su trabajo.

Concuerdan los que lo conocieron que su vida la dedicó a la familia y a su profesión. Cariñoso con su madre, abuelo, esposa e hijos, por los que sentía adoración.

Estilo propio

Entre los maestros que dejaron huella y ejercieron influencia en su carrera se encuentran Jorge Oller, Jorge Valiente y Fernando Lezcano.  Oller,  refiriéndose al tema, afirma: “El se nutrió del trabajo de todos, y logró una personalidad propia, un estilo único. Tomó todo aquello e hizo su propio estilo de fotografía y su modo de ver las cosas.

“Me sentí orgulloso de ser uno de sus profesores, como más tarde también estuve feliz de ser su alumno, pues me enseñó los elementos básicos de la fotografía digitalizada, del que era un excelente conocedor y estudioso.

“Demostró una gran habilidad y dominio de la profesión en poco tiempo. Cuando me jubilé en 1992, ya era un profesional. Me satisfacía ver sus reportajes y sus noticias, tan frescas y personales. Tenía un estilo audaz, y un goce personal retratando escenas de la vida cotidiana con un toque humorístico en no pocas ocasiones”.

En el 2003, Ahmed publicó 568 fotografías en las ediciones impresas del semanario Granma Internacional y sus trabajos tuvieron repercusión en Internet. Cubrió periodísticamente ese mismo año la toma de posesión en Brasil del presidente Luis Ignacio Da Silva y la Cumbre Iberoamericana efectuada en Bolivia. Su último trabajo fue la clausura del Festival de la Juventud y los Estudiantes.

Compañero de múltiples andanzas periodísticas, este joven también ilustró con sus gráficas el libro Cuando a Varadero llegué, de Roger Ricardo Luis: “Tenía un talento natural para la fotografía y, en un lapso relativamente breve, logró llevarla a nivel de artista por su perseverancia y autosuperación, hasta el punto que sabía ubicarse en el escenario y decir cuál era la gran foto o las fotos para un buen reportaje.

“Sólo había que decirle cuál era el tema del trabajo y ya uno se despreocupaba, porque cuando ponía en la mesa las fotos, no había discusión que eran las mejores. De ahí los estímulos y los premios que alcanzaba con frecuencia. Recuerdo las veces que me llenaba el buró con fotos para que las viera y se las criticara, o para hacer tal o mas cual selección para un fotorreportaje o enviar a un concurso. Era muy observador, creo que esa fue una de las cualidades que lo llevó a convertirse en un excelente fotorreportero en tan breve tiempo”.

“¿Qué dicen las grandes plumas de este periódico?”, así saludaba al llegar a la redacción de Granma Internacional cada mañana, con una sonrisa llena de optimismo para enfrentar la vida. Y así Ahmed se recordará: por su espíritu aventurero, su sencillez y sus ansias de buscar la fotografía más original que atrapara el dramatismo humano.

Murió en el edificio de Granma Internacional, cuando se disponía a salir para cubrir una noticia. Su vida fue corta, pero su obra fructífera, capaz de perdurar en el tiempo y convertirse en historia. Después de su fallecimiento, la Unión de Periodistas de Cuba le otorgó el Premio Nacional de Periodismo José Martí, alto honor y también orgullo del diario Granma y de todos sus compañeros.

“Puede decirse que llegó a captar con su lente una etapa de Cuba, como la de la década de los noventa, con todos sus detalles. También nos dejó el ejemplo de un joven que supo sobreponerse a todos los obstáculos que le colocó la vida. Su muerte prematura nos conmovió profundamente. Es de esas cosas que pasan y a las que uno no puede aún dar crédito. Cuando lo recuerdo, me parece verlo de pie con la cámara fotográfica al hombro, el cigarro encendido en la mano, sonriente y diciéndome con afecto y como buen jodedor: ¡Maestro!”, así evocará siempre Roger Ricardo a quien quería alcanzar la cima de la fotografía.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

FICHA TÉCNICA:

OBJETIVO CENTRAL: Demostrar por qué Ahmed Velázquez fue merecedor del Premio Nacional de Periodismo José Martí post-mortem.

OBJETIVO COLATERAL: Dar a conocer cuándo comienza su afición por la fotografía, cómo se convierte en fotoreportero del periódico Granma, premios recibidos, sus proyectos, anécdotas y por qué se llega a ser uno de los mejores artistas del lente en Cuba.

TIPO DE ENTREVISTA

Por los participantes: Colectiva.
Por su forma: De citas.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo y correo electrónico.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: De retrato.
Tipo de cuerpo: De citas.
Tipo de conclusiones: Opinión del entrevistado.

Fuentes consultadas: documentales y no documentales.

No documentales:

Jorge Oller, fotógrafo jubilado del periódico Granma y Premio Nacional de Periodismo José Martí; Juvenal Balán, jefe del Departamento de fotografía del Periódico Granma; Ricardo López, fotógrafo del Periódico Granma; Raúl López, fotógrafo del periódico Granma; Roger Ricardo, director de Investigaciones del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

Documentales:

http://www.granma.cu/español/2004/diciembre/jueves30/ahmed.html, 18/11/2008; http://quienesquien.cip.cu/personalidades/ahmed-velazquez-sagues/, 18/11/2008; http://granmai.cubasi.cu/español/2004/diciembre/mier29/53ahmed.html, 18/11/2008; http://www.radiohc.cu/español/cultura/fotografia/fotografos/curriculoahmed.htm, 18/11/2008

 

 



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