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EL ENGRANAJE DE SABER ENSEÑAR

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Mario del Toro, con 35 años de experiencia docente e investigativa, afirma que la correcta utilización de las tecnologías en el proceso de enseñanza-aprendizaje contribuye a hacer más efectiva la labor del pedagogo.

YURAICI PÉREZ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En agosto de 1973, un joven delgaducho de 16 años subía las escaleras de la secundaria básica Héroes de Varsovia, en Güira de Melena, con un bolsito como único equipaje.

Ante su llegada, el secretario docente de la escuela, le preguntó: “¿Tú eres matrícula nueva de noveno grado?” Para sorpresa, el muchacho explicó que no era alumno, sino miembro del Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech, y venía a impartir clases.

La confusión inicial no frustró el propósito de Mario del Toro Rodríguez. Durante 35 años ha formado generaciones de estudiantes y hoy se siente orgulloso por haber escogido esta profesión.

“Cuando se realizó el II Congreso de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), celebrado el 4 de abril de 1972, el Comandante en Jefe Fidel Castro creó el Destacamento Pedagógico para formar profesores que contribuyeran en la educación de la gran masa estudiantil con edad para entrar al nivel medio superior, yo estaba en noveno grado y dirigía la organización de mi escuela.

“Los jóvenes nos sentíamos comprometidos, queríamos solucionar el problema. Fue un reto. Sentí que era mi trinchera, por lo tanto, al terminar el décimo grado me incorporé al segundo contingente.”

En el Destacamento, Mario del Toro comenzó a impartir clases de Física en séptimo grado: “Era curioso ver en noveno a estudiantes con más edad que yo. Podía dar clases hoy, y al otro día estaba con mis alumnos construyendo una escuela cerca de la nuestra. Aún los encuentro por la calle y recordamos aquellos tiempos.”

En cuarto año de la carrera como profesor de la Enseñanza General Media, pasó a formar parte del movimiento de alumnos ayudantes: “Allí se estableció una relación interesante. Impartía clases a mis compañeros y a la vez era uno más en el aula. Siempre hubo un respeto muy natural entre nosotros.”

Mario del Toro tuvo una vida estudiantil muy activa y comprometida con las urgencias de su tiempo, tanto, que fue reconocido con la Orden al Mérito José Antonio Echeverría en 1976. Fue presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en su filial pedagógica, radicada en Güira de Melena, un año después, vicepresidente de la organización en la provincia La Habana y vanguardia provincial y nacional de esta federación.

“Todo lo que se hacía, aunque fuera pequeño, era un paso enorme. Sentía mi contribución a la Revolución. Inspiraba mucho también que Fidel siempre estuviera al tanto de cuanto ocurría. Asistió a todas las graduaciones de nuestras carreras.”

Los años no han opacado los recuerdos y el orgullo de haber vivido aquellos días del Destacamento: “Fue más que una formación académica, también forjó nuestra voluntad y responsabilidad social.  Me sentía una piececita dentro de todo el engranaje que movía a Cuba. Quemé etapas dentro del desarrollo normal de la juventud. Aprendí que debía cumplir en el aula como estudiante, sin importar cuántas tareas tendría al impartir clases.”

-¿Por qué se decidió a enseñar Física?

En la secundaria yo era monitor de Historia, pero siempre sentí inclinación por la Física. Resultaba más interesante experimentar en los laboratorios. Cuando hicieron el llamado para entrar al Destacamento había que optar por una materia y escogí las ciencias.

En 1978, el joven maestro fue seleccionado profesor del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV). Dos años después concluyeron sus estudios de Licenciatura en Educación en la especialidad de Física, con el reconocimiento de mejor graduado del curso. 

Impartió clases de esa asignatura hasta 1991 en la Isla de la Juventud, con educandos extranjeros: “La posibilidad de trabajar con estudiantes africanos se convirtió en una experiencia única, pues fue el primer contacto con alumnos de otras nacionalidades. Procedían de Zimbabwe y Angola. El intercambio estuvo más allá de la Física, lo que más admiraba en ellos era su responsabilidad y consagración al estudio.”

Una computadora es cómplice de la conversación con Mario del Toro.  Hace tanto tiempo que la utiliza que ha llegado a convertirse en una amiga.

-¿Qué lo hizo cambiar de la Física al campo de la tecnología?

Cuando arribaron las nuevas tecnologías y con estas, la informática, quedé impactado. Al llegar las primeras computadoras pensamos en cómo utilizarlas dentro de nuestras asignaturas.

En 1992 se creó el Centro de estudios de Software para la Enseñanza (CESOFTE), el primero de su tipo en Cuba: “Los profesores que teníamos inclinación por la Computación para utilizarla como medio de enseñanza, nos decidimos a formar este grupo y producir software educativos.”

CESOFTE  actualmente se ubica en la Vicerrectoría de Tecnología Educativa del Varona: “Este centro que conformamos en pleno período especial, tuvo el apoyo del Ministerio de Educación. Se decidió mantener un grupo en constante investigación para que, cuando se aliviara la situación económica del país, estuviéramos actualizados dentro del mundo tecnológico y poder llevarlo a la enseñanza.

“Fue tremenda batalla. Había muy poco dinero para reemplazar las viejas computadoras. Tuvimos que producir software e intentar entrar en el mercado internacional. Logramos una aceptación importante en varios países de Latinoamérica y con los fondos obtenidos mantuvimos una tecnología que, si bien no era la mejor, posibilitaba una alta preparación al colectivo de profesores en CESOFTE.

“Por ello, cuando la condiciones financieras cambiaron, pudimos introducir en las escuelas los medios tecnológicos necesarios para  responder a la política educacional cubana. A partir del año 2000 comenzamos a producir colecciones como Multisaber, El Navegante y Futuro que están en las primarias, secundarias y preuniversitarios de nuestro país.”

Mario del Toro, como muchos, decidió pasar del empirismo diario a una mayor superación. En 1998 cursó la Maestría en Informática Aplicada a la Ingeniería y la Arquitectura, en el actual Instituto Superior Politécnico José Antonio Echeverría (ISPJAE). Su tesis consistió en un sistema multimedia llamado Anfibia, para la enseñanza de la batracofauna cubana, ciencia que estudia el desarrollo de los anfibios.

“Esa etapa fue de mucho sacrificio. Andaba en bicicleta, salía de la casa hasta el ISPJAE; después iba a Miramar, pues hubo un tiempo que CESOFTE radicaba en los altos de la Editorial Pueblo y Educación. En ocasiones debía ir al Varona para alguna reunión.”

A lo largo de su carrera profesional ha cursado diversos postgrados, entre ellos, Fundamentos de la instrucción asistida por computadoras, Diseño gráfico e informática para la enseñanza y Multimedia, hipertextos e hipermedias: “Esa preparación es importante, junto a la formación autodidacta de mis comienzos en el mundo de la tecnología educativa, me he preocupado por la actualización constante.”

En el 2006 obtuvo el grado científico de Doctor en Ciencias Pedagógicas. Su estudio consistió en un modelo para el diseño didáctico de hiperentornos de enseñanza-aprendizaje desde una concepción desarrolladora: “Ahora trabajo en la aplicación del modelo para facilitar que los maestros puedan crear sus propios medios de enseñanza-aprendizaje, según sus necesidades.

“No se puede estar de espaldas al impresionante mundo de las ciencias aplicadas. Por eso, participo en un proyecto de investigación sobre las competencias que deben poseer los profesores para la utilización de las nuevas tecnologías y lograr una mayor preparación profesional.”

En el área científica tiene varias publicaciones, entre ellas, Multimedia para la educación, Sistema diagnóstico para la evaluación de la efectividad del software educativo y Propuesta de metodología para la evaluación de la calidad del software educacional: “Estos libros se pueden encontrar, sobre todo, en los politécnicos de Informática y abordan el tema de la elaboración y utilización del software educativo como medio de enseñanza-aprendizaje.”

A lo largo de su trayectoria ha ocupado varios cargos: “Dirigir el Departamento de Física y el CESOFTE me posibilitó aprender de los demás. Pero nada supera lo que he cultivado de mis estudiantes en estos años de trabajo en la educación de las nuevas generaciones y en la formación de profesionales en la enseñanza.”

Mario del Toro ha participado en intercambios académicos  en países como Venezuela, México, España y Francia: “La interacción con profesores y estudiantes de otras naciones es un proceso enriquecedor y un reto a la vez, más aún, dentro del área tecnológica.

“Desde 1994 tenemos relaciones con el Instituto Universitario Tecnológico de Bayona, en Francia. Actualmente, soy profesor invitado y participo en sus cursos de verano para la formación y recalificación de profesionales.”

Conocido por sus colegas como Mayito, se siente orgulloso de formar parte del colectivo del Varona: “Aquí ha transcurrido casi toda mi vida laboral. He sido testigo de momentos buenos y malos, y conozco personas con un valor humano increíble.”

-¿Cuál es su mayor satisfacción a lo largo de estos años en la educación?

Sonríe jovialmente, se recuesta en el butacón y queda pensativo como distraído en el tiempo. Busca las palabras exactas.

“Cuando comencé a dar clases, abracé la idea de cumplir con la Revolución. Entré en el Destacamento Pedagógico por deber y no por vocación. El estar hoy aquí, convencido de que aún es necesaria mi presencia para continuar la obra de mi país en la esfera educacional, es mi mayor orgullo.”

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Destacar la trayectoria pedagógica de Mario del Toro Rodríguez. Rememorar sus tiempos en el Destacamento Pedagógico Manuel Ascunce Domenech

Objetivos colaterales: Su paso de la enseñanza de la Física al campo tecnológico. Obtener información sobre el Centro de Software Educativo (CESOFTE). Destacar las publicaciones del entrevistado. Conocer sobre su experiencia en otros países.

Tipo de entrevista:

Por sus participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Encuentro directo, cara a cara.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Retrospectiva.
Tipo de cuerpo: Mixta.
Tipos de preguntas: 1-Directa y abierta. 2-Directa y abierta. 3- Directa y abierta.    
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Fuentes consultadas:

Currículo de Mario del Toro Rodríguez. (Secundaria, complementaria, documental.)  

Libro: Bosquejo histórico de la educación en Cuba, Doctor Gaspar Jorge García Galló, página 88. (Secundaria, complementaria, documental.)  

14/03/2009 10:48 islalsur #. Rostros del Varona


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