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PERIODISTA Y MAESTRO

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“Parece un caballero antiguo de tan recto. Recto en lo que piensa y dice. Escribe aún y se promete escribir”, comentó Heriberto Rosabal de Evelio Tellería Toca, Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de la vida.
                                                        
NEISY MARTÍNEZ MIRANDA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.                                    

El viejo Evelio Tellería Toca despierta temprano, enciende la radio y se sienta a escribir. Este no es uno de esos días en que con su fina maleta, carpeta y un lápiz very black salía a cazar la noticia para el periódico Granma. Ahora permanece quieto tras el tan repudiado buró y las rápidas y objetivas anotaciones en un block doblado  pasan a ser frases elaboradas. Ante la inminente falta de vista solicita  a su esposa como secretaria particular.

Amén de la edad, la figura esbelta se niega a ceder ante el peso de los años. El amor por la familia y al trabajo, así como la honestidad y ética profesional se mantienen intactos. Aún necesita de la lectura como oxígeno y disfruta del danzón, el punto guajiro y las décimas como antes.

Tellería, tan inquieto y vivaz como siempre, escribe su imperecedera obra pensando en las generaciones de periodistas más jóvenes. Así, sin rebuscamientos y haciendo gala del mejor humor cubano, relata una parte importante de su vida estrechamente ligada al periodismo.

"Antes de ser periodista me hice maestro, porque era la carrera más asequible para la gente pobre. Fui educador por 13 años, hasta 1947, en una escuela pública de Cabañas, Pinar del Río. En 1943 matriculé en la escuela profesional de periodismo Manuel Márquez Sterling. Allí nos enseñaban a escribir de manera grata para las empresas, y a no meternos con los americanos y sus negocios”.

Formador incansable de las nuevas generaciones de cubanos, confiesa como secreto público la alianza de sus dos profesiones: ‘’Hay mucho en común, el maestro cuando quiere trabajar y rendir tiene que prepararse, buscar datos para transmitirlos a una pequeña masa: el alumnado.

“El periodista tiene cierta afinidad porque es también un buscador de datos, ideas y conocimientos que luego difunde a un público más amplio. Es el profesional que en una u otra forma contribuye a las funciones fundamentales de informar y/u orientar. (…) Los revolucionarios lo vemos como un trabajador vinculado a su pueblo.

“Pero ambos son trabajadores ideológicos y artífices de síntesis, que después en un lenguaje sencillo, claro y ameno transmitirán todo lo que han recogido”.

Educador

‘’Fue un profesor para nada almidonado. Trataba a los alumnos como si fueran sus colegas, el aula era una redacción de periódico y siempre combinaba el rigor académico y el ejercicio instrumental con la vivencia personal, con el dato chispeante que nos hacía soltar a todos la carcajada’’, afirma Roger Ricardo Luis, director de Investigaciones del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

Y más adelante evoca: ‘’Fue mi profesor de Nota Informativa y quizás por eso siempre le di la estatura de maestro. Excelente docente que desde su dominio teórico de la pirámide invertida sabía vestir de lujo al principal género del periodismo a partir de su experiencia y sabiduría en el ejercicio de la profesión.

“Él decía que cada periodista debía conformar su propio archivo y no desdeñar ningún elemento informativo, pues en algún momento podía servir. Creo que esa fue la razón por la cual se convirtió en el cubano más conocedor de la historia del movimiento obrero de nuestro país durante el  pasado siglo,  y lo hizo desde las filas del reporterismo”.

De su faceta como docente universitario, Iraida Calzadilla, profesora de la carrera de Periodismo, recuerda como uno de sus mejores momentos en la Universidad las conferencias de Tellería: “En ellas demostraba el respeto que sentía por el reporterismo, por la información como género imprescindible en cualquier medio de prensa. Era un hombre modesto. Ponía sus conocimientos y biblioteca personal a la disposición de quienes los necesitaran. Después de graduarme lo entrevisté dos veces. La medida de su sencillez me permitió conocer el sentido de su grandeza”.

Periodista

Basado en su larga experiencia, Evelio Tellería Toca reflexiona: “En nuestra profesión existe algo llamado periodismo especializado y yo creo en él, pero siempre que trabaje sobre la base de un buen archivo. Tiene la ventaja de complementar una noticia y favorecer su comprensión con los elementos que pueden aportarles por el conocimiento del tema.

“La crítica, por su parte, también puede ser un género periodístico si nos referimos a una forma de escribir por parte de una persona conocedora  o perita en una materia; que enjuicia, evalúa, analiza, opina y lo hace más o menos regularmente, a veces en una sección fija. Muchos de los llamados comentaristas son periodistas más o menos especializados en un campo o sector, que formulan críticas”.

Como un sacerdocio asume el periodismo y su amplio conocimiento acerca de la historia del movimiento obrero cubano así lo confirma. Una muestra fehaciente de ese saber es el libro Los Congresos Obreros Cuba, del que acota: “Ofrecemos este bosquejo histórico de los congresos obreros celebrados en Cuba como modesto aporte a la historia del movimiento obrero cubano. Era necesario resaltar algunas cuestiones esenciales como que en los primeros tiempos se aprecia en nuestro proletariado el deseo y la necesidad de una organización unificadora. Al fin se logró este empeño y su fruto está vigente en nuestros días, me refiero a  la Central de Trabajadores de Cuba,  creada en 1961”.

Cronista de su tiempo, conoció a muchos líderes obreros como Ñico López, Jesús Menéndez, Armando Mestre y a uno muy especial, su gran amigo Lázaro Peña, a quien define como “el dirigente obrero más honesto y también el más conocido y prestigioso. Estas cualidades y el hecho de poseer la confianza de las masas trabajadoras, así como su experiencia sindical, su historial de lucha social, su prestigio dentro y fuera de Cuba y, sobre todo, su moral comunista, lo hacían el compañero más apropiado para ayudar a encaminar a nuestro movimiento obrero hacia la construcción de la sociedad socialista. Por ello se ganó el honor y la responsabilidad de actuar como la principal figura rectora o asesora del alto mando sindical”.

Basado en su conocimiento enciclopédico acerca del tema, Tellería reconoce el protagonismo de los trabajadores en la construcción de nuestra sociedad: ‘’Durante el XII Congreso Obrero Fidel manifestó que la Revolución encontró una enorme comprensión e inmensa cooperación en los trabajadores, aún en aquellas cosas que implicaban para muchos la renuncia a ventajas que bajo el capitalismo eran triunfos y bajo el socialismo, privilegios.

‘’Desde el triunfo revolucionario, la clase obrera  es considerada como uno de los pilares básicos del proceso. Los trabajadores mostraron su respaldo a la Revolución y en consecuencia condenaban y combatían a la contrarrevolución y a su máximo impulsor: el Imperialismo Norteamericano. Una nueva y significativa conciencia iba prendiendo en nuestro proletariado”.

Padre ejemplar

Ante mi está su hijo, Evelio Tellería Alfaro, continuador de la profesión de su padre desde las páginas del semanario Trabajadores: “Mi padre influyó de forma directa en mi vocación. Desde muy joven me llevaba a coberturas, reuniones. Siempre lo veía trabajar en la máquina de escribir, siempre estaba ‘a pie de obra’.
 
“También me ayudó muchísimo durante la carrera, recuerdo que en una ocasión tuve que cubrir un juego de béisbol por televisión, y se realizaba en Sancti Spíritus. Al comienzo del evento no estaba presente en el centro de trabajo  y mi padre me dijo: ‘Vete, que yo voy a cogerlo. Llama y di que vas’.

“Muchos dicen que mi papá en el periódico Granma, así como para todo, era muy inquieto, puro nervio y de temperamento fuerte. A la hora de trabajar era muy recto, tanto así, que en una ocasión en que él y Liborio Noval, su fotógrafo, fueron a Varadero a cubrir unos encuentros de homenaje a los vanguardias del sector azucarero, mi viejo se puso verde, pues Liborio, que en ese entonces era un hombre joven -como un muchacho grande-  a veces se le perdía de vista y no lo encontraba.

“Mi padre le echaba una descarga horrible porque en el trabajo no permitía entretenimientos, sin embargo, existía gran familiaridad entre ambos. Liborio –como muchos otros- le llamaba cariñosamente El viejo Telle; le tenía gran respeto, estimación  y mucho cariño. Al final, todo quedaba en una broma criolla”.

“Cuando le entregaron el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de toda la vida (1999), él se sorprendió mucho, quizás porque era tan modesto que nunca creyó poseer las cualidades necesarias para merecerlo”.

Evelio se emociona al recordar aquella vieja foto donde aparece su padre con Fidel: “Lo conoció cuando trabajaba en la emisora capitalina Unión Radio. Fidel llegaba y casi lo levantaba en peso de su silla después de pedirle la máquina de escribir durante solo un momento, el cual se convertía en horas. Pero siempre le admiró su facilidad para improvisar las denuncias sobre los atropellos contra los campesinos, mujeres y obreros.

“La foto se tomó durante una recepción en el hotel Habana Libre. Fidel lo reconoció y le dijo: ‘Tellería, tú no te pones viejo’. Mi padre se puso tan nervioso que al abrazarlo le colocó la mano en la espalda, cosa que no fue bien vista por el cuerpo de seguridad del Comandante, pero solo era una muestra del afecto que existió entre ambos”.

Recuerdos de la amada labor

El rostro del viejo Tellería se ilumina y sus inquietas manos complementan con pausados gestos las palabras de este maestro en asuntos de la vida: “En realidad he gozado y sufrido al periodismo porque te da más prestigio que siendo un Juan Pérez cualquiera, pero se sufre cuando se lleva un material bueno y los directores me lo cerraban o cuando me equivocaba, como me pasó con Lázaro Peña y una vez que Raúl Castro me mandó a buscar a mi casa a las tres a.m. Iba tan nervioso que me puse la corbata virada  y él mismo me la arregló.

“Queriendo ser lo más preciso posible di la noticia de que Fidel, en su primer viaje a la ONU, había invitado a venir a Cuba a los principales líderes de los NO ALINEADOS y los cité por sus nombres. En realidad Fidel no había sido tan específico, solo había  hablado de invitar a los jefes de misiones especiales de esos países. Raúl me dijo que tuviera mucho cuidado, porque cosas así podían hacer mucho daño a la Revolución. En lo adelante lo tuve muy en cuenta”. 
 

Colega inolvidable

“Evelio Tellería Toca es de esas personas que basta conocerlos para saber que serán inolvidables. Hombre delgado, más bien flaco, educado y sencillo, le gustaba pasar inadvertido y, sin embargo, su vitalidad y alegría contagiosa lo convertían en el centro de cualquier colectivo donde llegaba”, comenta  Roger Ricardo, quien además de ser su alumno tuvo el privilegio de trabajar con él en la redacción de Granma.
 
“Cuando el Telle -como así le decíamos sus compañeros- llegaba, la redacción se convertía en una fiesta y si traía una información para la primera plana, antes de redactarla la contaba a viva voz a todo el mundo con pelos y señales. Él decía que colocar una noticia como cabeza del diario, como titular de primera plana, era como ponerle una medalla olímpica a un reportero.

“Cuando se hizo más viejo, siempre en la redacción boncheábamos con su segundo apellido, Toca. Le decíamos: ’Evelio Tellería tocaba’, y como un relámpago hacía unas cuclillas en medio del salón y con una sonrisa espléndida exclamaba con malicia: ‘¡toca todavía!’, para de inmediato rematar: ’Si no lo creen, pregúntenselo a María’. María, su gran compañera de toda la vida, por la que el Telle sentía un amor infinito y un respeto extraordinario.

“En sus últimos tiempos como reportero, aquejado de la falta de visión, lo vi trabajar con una lupa. El periodismo era su pasión y su vida. Nunca olvidaré que cuando él veía a un compañero preocupado, le tiraba el brazo por encima y le decía: ’¿Qué, mucho embullo para el Primero de Mayo?’ Y eso era suficiente para uno echarse a reír y desconectarse del problema”.  
    
A pesar del tiempo, el olvido jamás podrá alcanzar al viejo Tellería, merecedor de las distinciones Por la Cultura Nacional, Raúl Gómez García, Alfredo López, así como las órdenes Félix Varela y 28 de Septiembre y el Premio Nacional de Periodismo José Martí por la obra de toda la vida.

Heriberto Rosabal, quien tuvo el enorme placer de entrevistarlo, declaró: ’’Parece un caballero antiguo de tan recto. Figura alta que se niega a ceder con encorvamientos bajo el peso de sus 87. Recto en lo que piensa y dice, escribe aún y se promete escribir. Habla sin rebuscamientos, en la que puede aparecer justificadamente una mala palabra”.

Nota: Las palabras de Evelio Tellería fueron tomadas de múltiples textos suyos.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación sobre los Premios Nacionales de Periodismo José Martí, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Ficha Técnica:

Objetivo Central: Destacar a Evelio Tellería Toca, Premio Nacional de Periodismo José Martí.

Objetivos Secundarios: Mostrar la forma en que es recordado por aquellos que lo conocieron. Retomar sus apreciaciones sobre algunos temas de suma importancia para la carrera.

Tipo de entrevista:
 
Por los participantes: Colectiva.                
Por su forma: De citas. 
Por su contenido: De personalidad.
Por el canal por el que se obtuvo:

Directa: A su hijo Evelio Tellería Alfaro, periodista del semanario Trabajadores, y a su exalumna Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la carrera de Periodismo.

Por correo electrónico: A Roger Ricardo Luis, director de Investigaciones del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

Documentales: Declaraciones de Evelio Tellería Toca en entrevistas realizadas por Heriberto Rosabal, Toni Piñera e Iraida Calzadilla. Además, citas de libros del propio entrevistado: Los Congresos Obreros en Cuba y Diccionario Periodístico.

Tipo de título: De referencia al entrevistado.
Tipo de entrada: De retrato. 
Tipo de cuerpo: De citas.
Tipo de conclusiones: De opinión de un entrevistado.

Fuentes de consultas:

Documentales:

Diccionario Periodístico, de Evelio Tellería Toca, Editorial Oriente, Santiago de Cuba, 1986.

Entrevista ‘’El viejo Tellería”, de Heriberto Rosabal, Trabajadores, 11 de diciembre de 2000.

Entrevista “Evelio Tellería, ¿Periodista?, ¿Maestro?”, de Toni Piñera, Granma, 12 de marzo de 1999.

Entrevista “Testigo de Media Centuria’’, de Iraida Calzadilla, Revista Mujeres, 1988. 

Los Congresos Obreros en Cuba, de Evelio Tellería Toca, Editorial  Arte y Literatura, La Habana, 1973.

Directas:

Evelio Tellería Alfaro, periodista del semanario Trabajadores.

Iraida Calzadilla Rodríguez, profesora de la carrera de Periodismo, Facultad de Comunicación, Universidad de La Habana.

Roger Ricardo Luis, director de Investigaciones del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.


 



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