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EL 15 POR CIENTO DE LOS CUBANOS VIVE FUERA DE CASA

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La tasa de inmigrantes en Ciudad de La Habana aumenta a  17 044, según los indicadores de 2008.

Texto y foto:
MIRTHA GUERRA MORÉ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El 15 por ciento de la población total cubana reside en una provincia diferente a la de su nacimiento, según el análisis de migración absoluta o “de toda la vida”, como también se le denomina, efectuado por investigadores del Centro de Estudios de Población y Desarrollo (CEPDE) de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) y el Centro de Estudios Demográficos (CEDEM) de la Universidad de La Habana.

“En la Isla se han realizado tres grandes Censos de Población y Vivienda: los dos primeros, en las décadas del 70 y el 80,  el tercero, en el año 2002. En este último se basan las recientes investigaciones sobre corrientes migratorias interprovinciales”, señaló Enrique González Galbán, jefe del Departamento de Estudios de Población de la ONE.

De acuerdo con los estudios, los niveles más bajos de residentes “nativos” radican en el municipio especial Isla de la Juventud y en las provincias de Ciudad de La Habana, Ciego de Ávila y La Habana, mientras que el mayor porcentaje de población “nativa” se asienta en la porción más oriental del país.

En el caso  de Ciudad de La Habana, el municipio La Habana del Este presenta el mayor número de habitantes no nacidos en el territorio, teniendo más del 76,3 por ciento de  sus residentes en los momentos del censo. Por otra parte, Maisí, en la provincia de Guantánamo, tiene el menor por ciento de personas que no habitan en sus municipios natales.

Los resultados muestran la existencia de dos polos o áreas de atracción migratoria. Uno, el occidente, compuesto por las provincias habaneras, Matanzas y la Isla de la Juventud; mientras que el otro se sitúa en el territorio centro-oriental, conformado por las provincias de Camagüey y Ciego de Ávila.

“El análisis también demostró que la corriente migratoria más intensa es aquella que tiene a La Habana como origen y por destino a Ciudad de La Habana”, apuntó González.

“En la capital vivo desde 1993 y hace 14 años que trabajo como bicicletero en esta zona de La Habana Vieja. Tengo a mis hermanos, primos, tíos, a toda mi familia en Nicaro. En cuanto puedo los visito”, dijo Antonio Calzadilla, migrante holguinero.

Las tasas migratorias de menos potencia son las que tienen a  Ciudad de La Habana como punto de partida, lo cual evidencia los altos niveles de identidad de cada uno de sus habitantes, y a la vez, la  poca preferencia de estos a emigrar hacia otras provincias.

“En San Luis no hay tantos lugares para conocer como en la capital. No sé, aquí en cualquier sitio se pueden encontrar  museos, cines, teatros y  tiendas para visitar”, expresó Idania Ranquis, migrante santiaguera.      

Según González, la mayoría de las  personas  migran de forma individual, con el objetivo de obtener un acomodo económico y social. La búsqueda de un nuevo empleo y una vivienda  confortable, son algunas de las principales causas del fenómeno.   

“Desde el primero de enero de 1997 estoy en Ciudad de La Habana y desde entonces no he vuelto a Granma. Allá no me iba bien con la cosecha de arroz, las plantaciones, constantemente no recibían riego de la presa y entonces todo se le dejaba a la lluvia. Ahora tengo un trabajo más estable, soy custodio de un Joven Club”, dijo Alfredo Cañete, migrante granmense.   

Con respecto al intervalo migratorio correspondiente al periodo 1977-1981, las estadísticas revelan un 2 por ciento de disminución en las corrientes migratorias  más reciente,  1998-2002.

“Esta disminución se debió a la puesta en práctica en abril de 1997 del Decreto Ley 217 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros sobre Regulaciones Internas para Ciudad de La Habana; medida que retuvo el vertiginoso aumento de la inmigración hacia la capital”, acotó González.

A pesar de la reducción de las migraciones entre provincias, Ciudad de La Habana continuó atrayendo a las personas de todo el país.  Actualmente, los indicadores del 2008  registran un total de 17 044 inmigrantes internos, la mayor cifra de todas.

“El Decreto, con toda su justeza, frenó el fenómeno. Lo que pasa es que luego las personas vuelven a rearticularse y buscan la manera de llegar a la gran urbe. Es frecuente que el recorrido de las migraciones no se haga directamente hacia el destino final, sino de forma escalonada por otros territorios”, señaló el doctor Omar Everleny, del Centro de Estudios de la Economía Cubana  para el    periódico Juventud Rebelde.

“Todos los días salgo con la bicicleta a buscar pasaje en los alrededores del Capitolio y, a veces, no hay nadie. Hace poco tiempo vine para acá buscando trabajo, pero es  difícil conseguirlo. Pienso volver pronto con mi familia,” dijo Orlando Fuentes, migrante santiaguero.              

El carácter emisor de las provincias de Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo aumentó en un 30 por ciento con relación al intervalo 1977-1981, en el cual solo era de un 20 por ciento.

En las provincias de Villa Clara, Granma y Santiago de Cuba, todos los municipios presentan tasas de saldo negativas, lo cual también ocurre, pero en menos medida, en Las Tunas, Pinar del Río, Guantánamo, Cienfuegos y Holguín.

“Los municipios han sido siempre fuente de rechazo por los inmigrantes, pues en la actualidad, el 63 por ciento de estos no son de interés migratorio, cifra que en el anterior periodo de análisis era de un 45 por ciento,” declaró el  especialista de la ONE.

Cuba presenta un 2 por ciento de migrantes interprovinciales, la más baja proporción de América Latina, mientras que Ciudad de La Habana se sitúa entre las capitales de menor por ciento de inmigrantes recientes con respecto al total de residentes, pues en Brasilia, Bogotá, Asunción, Santo Domingo y  Quito, más del 30 por ciento de los pobladores clasifican como inmigrantes absolutos. 

Ficha Técnica:

Tema: Las migraciones internas en Cuba en los últimos años.

Propósito: Demostrar a través de los datos y las valoraciones de especialistas si las tasas de corrientes migratorias han ido en descenso o en aumento.

Objetivos colaterales: Dar a conocer elementos del fenómeno de las migraciones como cuáles son las provincias tomadas por destino migratorio y cuáles son las cunas en la emisión de inmigrantes. Además, otro de los objetivos es realizar una cierta comparación entre el intervalo migratorio de 1977-1981 con el más reciente, 1981-2002. También, aunque con poca profundidad, la nota interpretativa se propone ver las migraciones interprovinciales en Cuba con relación a América Latina.

Soportes a emplear:

Hecho: El comportamiento de los indicadores de migraciones internas en el país.

Contexto: Las migraciones interprovinciales luego del intervalo 1998-2002. Cifras comparativas de cada período.

Antecedentes: Los resultados del Censo de Población y Vivienda del 2002.

Fuentes:

Enrique González Galbán, jefe del Departamento de Población de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).

Declaración del doctor Omar Everlany, del Centro de Estudios de la Economía Cubana, para Juventud Rebelde.

Opiniones de los migrantes: Idania Ranquis, Santiago de Cuba; Antonio Calzadilla, Holguín; Alfredo Cañete, Granma; Orlando Fuentes, Santiago de Cuba.
 
Centro de Información de la Oficina Nacional de Estadística.

Consulta al periódico Juventud Rebelde.

Tipos de juicios:

De valor: Las declaraciones de Enrique González, jefe del Departamento de Población de la Oficina Nacional de Estadística (ONE), y de Omar Everlany, del Centro de Estudio de la Economía Cubana, dieron la mirada especializada del tema. Por otra parte,   las opiniones de Antonio Calzadilla, Alfredo Cañete, Idania Ranquis y Orlando Fuentes, dieron solidez a los argumentos utilizados en la nota.

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Lead sumario de Quién.



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