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LA GEOGRAFÍA HUMANA DEL PROFESOR BOSQUE

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“Maestro ayer, hoy y siempre. Ha sido parte de la esencia de mi vida”, sentencia el profesor Rafael Bosque Suárez.

Texto y foto:
CARLOS MANUEL ÁLVAREZ RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Preludio

La historia comenzó al azar. Un simple papel en mis manos decía su nombre: Rafael Bosque. Así empecé a conocer tempranamente el rigor del deber en el periodismo: el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona (ISPEJV) cumple 45 años de creado en el 2009, y debía entrevistar a un profesor que no había elegido y ni siquiera conocía.

Solo supe que era Doctor en Ciencias Pedagógicas desde el 2002, Profesor Titular e impulsor del Proyecto Gestión para la Educación Ambiental (GEA), con sede en el Centro de Estudios Educacionales del propio Instituto. Así comenzaba la historia.

El encuentro

Antes de aquella mañana, jamás había visto el rostro del profesor Bosque. Un viaje a Venezuela hizo imposible algún intercambio previo, y la entrevista se concertó (para su casa) por correo electrónico, al estilo de dos caballeros que a distancia asumen un reto. Solo guardaba como garantía la lectura de su currículo, el cual decía mucho de la labor profesional, pero poco del ser humano que existe detrás. Mostrar la persona que ostentaba tantos títulos y condecoraciones era mi fin.

La barba blanquinegra daba la imagen de un hombre con muchas historias que contar. Su rostro se debatía entre las arrugas de la vejez y la sonrisa de la juventud. Me invitó a sentarme. Parecía acostumbrado a aquel tipo de interrogatorio, aunque confesó no soportar la grabadora. Sentado en su sillón se anticipó a todas mis preguntas.

“Ingresé en la bella empresa del magisterio por un llamado de la Revolución, pero desde el preuniversitario incursioné como brigadista y fue muy motivante. Cuando enfrenté el aula por primera vez supe que era uno de los momentos más importantes en la carrera de un maestro. Estaba muy seguro y dispuesto a enseñar.”

Aprovechando el destello de confianza, inquiero sobre el por qué la geografía.

“El vínculo que de niño sostuve con la naturaleza, cuando visitaba a mis abuelos en los viajes de campo, fue un estímulo para estudiar la Geografía con mayor profundidad. Después comprendí que es ciencia de las relaciones, y que posibilita acceder a una cultura general e integral del mundo donde vivimos”.

Mientras se balancea, recuerda los sucesos que marcaron su juventud: la graduación universitaria en 1981, los largos “diálogos” con el machete en los meses que marchó a la zafra y las más de mil horas extras de trabajo, acumuladas en varios años; pero sobre todo, fija su atención en las vivencias que resurgen de Angola.

“Cumplí misión internacionalista en Huambo, donde impartí clases de Matemática. Allí crecí enormemente como ser humano y aprecié mucho más a mi país y a la Revolución. Lo que nuestro pueblo realizó en tierras africanas no tiene paralelo en la historia”.

De 1988 a 1990 formó parte de las microbrigadas de viviendas y obras sociales, donde aprendió el oficio de albañilería: “Siempre trato de cumplir una máxima martiana sobre nuestro deber de prepararnos para la vida, y la microbrigada fue un intento más. Dirigí a varios reclusos. El contacto con ellos me hizo un mejor ser humano. Para ellos también fungí como un maestro. Hoy, casi todos están integrados en la sociedad y en cuanto me ven, siempre saludan con una frase totalmente sincera por su sencillez: y qué profe, cómo está.

Pide permiso para beber agua. Debe tener seca la garganta, pero no tanto como en los tiempos crudos del Período Especial, cuando pedaleaba 25 kilómetros diarios para llegar a clases y formar a los alumnos, o cuando regresaba a su casa con la estrechez normal de aquellos años y el apremio del estómago vacío.

“El gran mérito de la educación en esa etapa fue mantenerse a toda costa, -expresa entre sorbos de agua- lo más genuino de la nacionalidad cubana siempre ha encontrado sus cimientos en las escuelas, y la década del 90 no fue la excepción”.

-¿Y el Varona qué significa en su vida?

Imagínate tú. Laboro en esta institución desde el año 1986. Es, sin dudas, mi segunda casa. Ahí conocí a profesores que contribuyeron y fueron luz en la formación del ser humano que soy hoy.

Comencé en la Facultad de Pedagogía de la Educación Primaria. Posteriormente pasé a dirigir una disciplina, y al curso siguiente, el Departamento de Estudio y Programas. Ya en 1995 se inició el proyecto GEA, al cual le he dedicado, durante todos estos años, gran parte de mi trabajo.

-¿En qué consiste el proyecto?

Reorientamos el encargo de la educación ambiental hacia la creación de un conjunto de instalaciones, para facilitar la preparación, en estos temas, de los estudiantes y docentes del ISP  y de Ciudad Escolar Libertad, llevando, así, el proyecto a todos los niveles de enseñanza. Además, buscamos otros públicos-metas como líderes ambientales, comunicadores, directivos, personal de salud y no docente.

De esta manera, se creó el Gabinete de Educación Ambiental y el Museo Escolar de Historia Natural Antonio Núñez Jiménez, paralelo a estos, los programas de reciclaje de residuos sólidos domésticos y de agricultura urbana que, armónicamente, han convertido lo que originalmente fue un proyecto en la principal aportación de GEA: la creación de un Centro de Gestión para la Educación Ambiental.

-¿Las experiencias de GEA se limitan al

ámbito nacional, o el aporte es mayor?

Intercambios profesionales y eventos científicos en varios países latinoamericanos (Venezuela, Trinidad y Tobago, Perú, Ecuador) me han dado la posibilidad de difundir, en representación de Cuba, las experiencias de GEA. La firma de importantes acuerdos con otras naciones muestra cuánto puede enseñar nuestro país en materia de educación ambiental. El proyecto tiene mucho que enseñar fuera de nuestras fronteras.

-¿Los numerosos premios con qué

cuenta el proyecto son el principal

incentivo de sus integrantes?

Para nada. Incluso, los principales reconocimientos llegaron en los últimos años.  En el 2007 estuvimos nominados al Premio Nacional de Medio Ambiente y obtuvimos un reconocimiento provincial. Un año antes nos habían otorgado el Premio Anual Colectivo al trabajo geográfico más relevante de la Sociedad Cubana de Geografía  Pero siempre, desde los primeros años, los móviles de nuestro equipo radican en el sacrificio diario, no estamos pensando en diplomas ni halagos, aunque reconozco que un aliento nunca está de más.

-¿Y en el ámbito personal?

Tampoco. El mérito de un ser humano no puede medirse por esos eufemismos. He recibido diversas condecoraciones y sigo siendo el muchacho de hace 25 años, con la misma humildad de antaño.

-Dentro de las reformas educacionales

de los últimos años, usted brindó un mayor

aporte a la creación de Universidad para Todos.

¿Han formado estos cursos una sociedad

más comprometida con el medio ambiente?

La cultura de nuestro pueblo, en ese sentido, se enriquece con el paso del tiempo. Universidad para Todos representa una excelente opción que no limita su papel a la educación ambiental, porque crea una concepción más integradora de nuestra ciudadanía, haciendo mayor énfasis en la formación de los jóvenes, quienes son los pilares de una nueva filosofía del convivir.

-Es conocido que usted dirige excursiones

educativas mientras  imparte cursos de

pregrado y postgrado, ¿qué papel le otorga

a la práctica en la formación de

profesionales vinculados con la naturaleza?

La práctica, como enunciara Lenin, es el criterio valorativo de la verdad. A la naturaleza hay que conocerla en los lugares donde se desarrollan los objetos y los fenómenos, por esa razón, la excursión docente es una forma de organización del proceso enseñanza-aprendizaje, tan importante para las ciencias naturales. Varias de mis investigaciones han versado sobre este tema.

-¿Cuáles, por ejemplo?

En el evento Pedagogía 95, recibí el Gran Premio por un trabajo de esa índole. Dos años después, dirigí un proyecto para proponer las clases prácticas como método de enseñanza de las Ciencias Naturales, y en el 2002, otro proyecto, este sobre la importancia de la excursión docente en la Educación Primaria.

-¿Encuentra en la labor metodológica y

científica un apoyo para la docencia,

o le resta tiempo a la hora

de conformar sus clases?

En el aula utilizo variados métodos de enseñanza. Intento vincular la teoría y la práctica, promover el debate, la búsqueda, y creo que para lograrlo debo ser un continuo investigador. Es necesario conocer tanto el contenido como la forma de impartirlo.

Al recibir esta respuesta, percibí en aquellas palabras un matiz diferente. Llevábamos tres horas conversando y yo apenas lo notaba. La sobriedad de su rostro dejó escapar una leve sonrisa que lo delató. Verdaderamente ama el magisterio -pensé-. Entonces, decidí complacerlo. Lancé la pregunta que desde el principio esperaba.

-¿Maestro antes que todo, o con el tiempo

lo ha relegado a un segundo plano?

Maestro ayer, hoy y siempre. No me concibo en otra labor. Ha sido parte de la esencia de mi vida.

Esta entrevista forma parte del libro en preparación Rostros del Varona, escrito como examen final del género por alumnos de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, a propósito del aniversario 45 de la casa de altos estudios pedagógicos.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Conocer cuánto ha aportado el profesor Rafael Bosque al magisterio y al Instituto Enrique José Varona y mostrar cómo este centro y la profesión de maestro son la esencia del pensar y el sentir de su persona. 

Objetivos colaterales: Papel que juegan las reformas educacionales del país en la conformación de una mejor sociedad. Conocer el diseño y los objetivos del proyecto GEA. Brindar una idea de la labor que hace Cuba para la preservación del medio ambiente.
 
Tipo de entrevista:

Por los participantes: individual
Por su forma: mixta
Por su contenido: de personalidad
Por el canal que se obtuvo: directa

Tipo de título: de referencia al entrevistado
Tipo de entrada: de incidencia o peripecia
Tipo de cuerpo: mixto 
Preguntas declaradas: 1) informativa; 2) directa; 3) informativa; 4) informativa, cerrada; 5) opinión, cerrada; 6) opinión, abierta; 7) informativa; 8) directa, cerrada; 9) directa.
7) Tipo de conclusión: de opinión o comentario del entrevistado

Fuentes consultadas: directa (declaraciones del entrevistado)

 

15/11/2009 14:00 islalsur #. Rostros del Varona


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