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EL PERIODISTA, GUÍA DE UNA ENTREVISTA

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Tema: Juan Cantavella señala acerca de la entrevista que es un encuentro que no se suele dejar que transcurra al azar, pues el periodista busca llevar las riendas para obtener el máximo provecho de tal plática.

ANGÉLICA MARÍA MENÉNDEZ HIDALGO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Sin dudas, es la entrevista uno de los más socorridos géneros de la prensa escrita en la actualidad. Incluso los medios audiovisuales hacen de ella instrumento constante en sus producciones. La encontramos todos los días, formando parte de reportajes, informaciones, hasta  crónicas.

“Es un diálogo entablado entre dos o más personas, con un acuerdo previo y con un interés que comienza precisamente por el periodista, quien necesita lograr un objetivo con dicha conversación, por tanto debe llevar la conversación a ese fin, a partir de una serie de herramientas”, escribió Fabián Bergero, en su artículo La entrevista periodística.

“El reportero, para llevar a cabo con éxito la entrevista, debe tener disposición y paciencia, hablar de manera clara; las preguntas hacerse de forma natural para que el interrogado responda con sinceridad y se sienta a gusto; además, dichas preguntas serán muy exactas, sin muchos adornos, ligeras y directas”, comentó el periodista Edel Lima, del periódico Juventud Rebelde.

Agregó que es bueno dar confianza al interrogado para que él mismo ni nos esquive las preguntas, ni nos trate de cambiar el rumbo  de la charla.

Jorge Halperín, autor de libros como El análisis formal de los lenguajes naturales, y periodista y conductor radial, sostiene que la entrevista "es la más pública de las conversaciones privadas". En su libro La entrevista periodística, dijo que funciona con las reglas del diálogo privado (proximidad, intercambio, exposición discursiva con interrupciones, un tono marcado por la espontaneidad, presencia de lo personal y atmósfera de intimidad), sin embargo está construida para el ámbito de lo público.

Señaló que el diálogo periodístico es la oportunidad de tener una fuente a disposición de la habilidad que tengamos para construir un vínculo que nos permita obtener del sujeto toda la información que buscamos, lo voluntario y también lo involuntario, incluso trabajado con sus medias palabras.

Por otra parte, Alina Martínez, periodista de la Agencia de Información Nacional de Cuba, la describió como “método mediante el cual un profesional de la información entra en contacto con un personaje público, del que se ha propuesto un interés periodístico, ya sea por sus declaraciones, su cargo o su personalidad, y es necesario ir preparados, con las herramientas suficientes para no perder el protagonismo, pues aunque es el entrevistado el que nos brinda información, somos nosotros los que la dirigimos.”

“En la entrevista se pone en marcha un proceso de comunicación interpersonal, para el que hay que estar bien dotado y preparado desde el punto de vista de un periodista. El interlocutor  debe ser capaz de descubrir a la personalidad, encontrar lo interesante y cumplir su objetivo. Pero esto solo lo logrará al dominar una serie de recursos que le permitan llevar la entrevista por el camino que él elija”, escribió José Acosta Montero, quien fue Jefe de redacción de El Diario Vasco de España.

Para Miriam Rodríguez Betancourt, profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, las riendas de la conversación siempre deben ser tomadas por el periodista, pero para ello se tienen que dominar ciertos aspectos sociológicos.

“El ‘problema’ de una entrevista no se resuelve únicamente con que el periodista sepa preguntar, cosa por cierto bastante más difícil de lo que parece a simple vista (…), hay que lograr el desarrollo del sentido de la observación. No puede contentarse con perspicacia y agilidad mental, debe leer el rostro humano.”

En su libro Acerca de la entrevista periodística, sostuvo: “…como conductor y ‘creador’ de la conversación periodística, el reportero debe estar dispuesto a intervenir cuando el entrevistado responda con demasiada extensión, o con cierto grado de confusión… Debe saber huir de las primeras impresiones, sin subestimarlas. Está obligado a poseer una cultura general integral para tener dominio de los temas  que aborde en la entrevista”.

A su vez, Carmen Esquivel, periodista de Prensa Latina, acotó: “Buscar datos inéditos y tener una documentación previa sobre el entrevistado es fundamental para evitar que este cuente lo que él desee y convertirnos de guías de la entrevista en guiados, pues al final se obtendrá un producto creado por el entrevistado y no por el entrevistador”.

Tajante y excesivamente radical, Oriana Fallaci, periodista italiana y reconocida mundialmente por sus excelentes entrevistas, expresó: “Las preguntas son más importantes que las respuestas”. En particular no estoy completamente de acuerdo con esta aseveración, pues entonces, ¿quién sería el protagonista de nuestra entrevista? O acaso las respuestas no ofrecen parte valiosa de nuestro trabajo, tan importante que pudieran cambiar nuestro objetivo en la entrevista.  

Vale destacar, como dice Fabián Bergero y Halperín, que el reportero trabaja para un medio concreto cuyas reglas debe tener en cuenta, estructura su diálogo pensando en los lectores y no es indiferente al juicio de sus pares.

“El entrevistado habla para el periodista, pero también está pensando en su ambiente, en sus colegas, en el cómo juzgarán sus declaraciones, en la gente que influye en su vida, y en el público en general. Aquí entra el entrevistador, quien debe trabajar duro para atenuar esas tensiones, disminuir la comprensible paranoia de sus entrevistados y convertirse para ellos en una persona confiable. Manipula sutilmente la situación cuidando no someter al entrevistado y alterar su comportamiento, y se previene de las manipulaciones del sujeto”, expuso el académico español José Luis Martínez Albertos.
 
Como dice Halperín: “El periodista escucha al entrevistado, no trabaja para él, sino para un tercero…se convierte en el empalme entre lo público y lo privado para lo cual debe prevenir todos los cortocircuitos…, su tarea consiste en anestesiar parte de la conciencia de sus entrevistados para que pierdan la ansiedad y la angustia que pueden acompañar al acontecimiento dramático que tiene lugar allí: están formulando declaraciones que serán leídas y escuchadas por miles de personas.”

El interlocutor no hará decir lo que él quiere a su entrevistado, sino le facilitará las vías para que exprese lo que quiera acerca de lo que uno desea.

Como plantea Juan Cantavella, periodista español y profesor de Redacción Periodística en su país, el diálogo periodístico es un encuentro que no se debe dejar que transcurra al azar. No solo se necesita saber lo necesario, que es no perder el hilo de la entrevista, sino hay que contar con las herramientas necesarias para lograrlo. El periodista debe ir preparado, y documentado, seguro de lo que va a preguntar y decidido a conducir la conversación.

Bibliografía:

Bergero, Fabián: La entrevista periodística. En: www.letraslibres.com. Consultado: 28/07/09.

Campos, Sergio: La entrevista periodística. Presentación de Power Point para taller de radio 2003.

Cantavella, Juan: Manual de la entrevista periodística. En  www.criticadelibros.org Consultado: 18/07/09.

Halperín, Jorge: La entrevista periodística. En  www.periodismoyotrasyerbas.blogspot.com. Consultado: 18/07/09.

Martínez Albertos, José Luis: Críticas y reseñas En: www.paradigmalibros.com. Consultado: 28/07/09.

Molina, Rodrigo Villacís: Manual de periodismo cultural.
En: www.ucm.es. Consultado: 29/07/09.

Paz, José Aurelio: Quijote ante el espejo. En: www.jrebelde.cu. Consultado: 28/07/09.

Rodríguez Betancourt, Miriam: Acerca de la entrevista periodística. Pablo de la Torriente, La Habana, 2002, páginas 20-25, 36-40.


 



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