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LA POLÉMICA ESTRUCTURA DE LA NOTA INFORMATIVA

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Tema: José Francisco Sánchez, Doctor en Ciencias de la Información y profesor en la  Universidad de Navarra, España, asevera: “Ya no basta –si alguna vez bastó- contestar 5 ó 6 doblevés, redactarlas en orden decreciente y considerarse un periodista. Porque si entregamos una estructura altamente reiterativa, que carece de final y en que, cuanto más se avanza, menos interés promete, a nadie puede extrañar que casi el noventa por ciento de los lectores no pasen de los titulares”.

AYMARA VIGIL RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La nota informativa, constituye el componente principal de un periódico. En ella se abordan sucesos actuales y de interés colectivo, y según Federico Campbell, periodista mexicano, si bien una noticia se presenta en el periódico con un titular o un encabezado, antes o después de un sumario o una secundaria explicativa, el cuerpo propio de la nota se compone de una entrada, un desarrollo y un remate.

Acorde con la definición de este periodista, la nota informativa comprende una entrada o lead, un resumen en el que se destaca lo más sobresaliente e interesante de la noticia y en cuyo desarrollo se van incluyendo en orden decreciente de importancia todos sus elementos y antecedentes, hasta completar la información, sin presuponer que el lector ya está enterado de algunos datos (en el periodismo la cantidad es riqueza y es calidad: entre más informaciones se revelen más rica será la nota). Agrega, además, que el remate anuncia al lector el final de la noticia, la conclusión que con un buen recurso de estilo, puede aludir a la entrada de la nota, resumir con otras palabras su sentido y conseguir una circularidad que cierre y amarre toda la exposición.

De acuerdo con la periodista y profesora de la Universidad de La Habana, Iraida Calzadilla, hace más de 150 años, el periodista Lawrence A. Gobright, corresponsal de la Agencia AP, consagraría para siempre una estructura tradicional del lead.

A partir de entonces la estructura más utilizada en la redacción de la nota informativa ha sido lead sumario más la pirámide invertida. Sin embargo, muchos periodistas contemporáneos no están de acuerdo con esta forma tan mecánica de redactar y, a pesar de reconocer que es una estructura eficaz a la hora de jerarquizar los datos, piensan que hay otras maneras de tratar la noticia y de hacerla más placentera para el lector.

Sobre este tema, el profesor y periodista cubano Giovanni Fernández, piensa que: “Cada vez se deben realizar informaciones más elaboradas, con más contrastes de fuentes, con opiniones fundamentadas, con críticas argumentadas sobre determinados aspectos de la sociedad que deben ser cambiados, con un mayor comprometimiento (que no significa consignas ni panfletos) para que la gente se interese y profundice sobre diferentes temas  de la realidad”

A su vez, el periodista Federico Campbell considera que cada párrafo que se añade a una nota informativa, puede ser el último que lee el lector: “La estructura de la noticia está calculada para que el lector suspenda la lectura de la información antes de que el escrito concluya. Con sólo leer la entrada y los primeros párrafos, el lector debe quedar suficientemente informado de lo que sucedió.” Criterio este más apegado a la tradicionalidad de la pirámide invertida, que consideramos correcta, pero que ya ciertamente queda superada por otras estructuras contemporáneas.

De acuerdo con este criterio se encuentra también el profesor español José Luis Martínez Albertos, quien sostiene que la nota informativa es un género donde siempre se respeta la estructura de pirámide invertida con un obligado arranque, denominada lead sumario y  todo texto que desoiga esa estructura y lead, deja de ser información, para convertirse en reportaje.

Sin embargo, los periodistas de la Universidad de Navarra, José Francisco Sánchez Sánchez y Fernando López Pan, no concuerdan, ya que creen en la veraz existencia de textos que aunque no responden a esa estructura, sí son notas informativas.

En el libro La Nota, de la profesora Calzadilla, se explicitan casi una veintena de estructuras para la información, todas ellas respondiendo a las características y estilo del género, el cual puede asumir el intercambio continúo de los elementos del lead, la pirámide invertida, la pirámide normal y los datos adicionales, todos ellos integrados a una intencionalidad en la construcción del mensaje.

La imposición de la forma tradicional (pirámide invertida) de elaborar la información ha impedido, a través de los años, que los periodistas puedan desarrollar otras estructuras que aportan al lector el mismo grado de información o quizás más, por la utilización en las mismas de diferentes métodos de jerarquizar la información y de datos adicionales y aclaratorios que hacen al público leer con más agrado, porque ya están cansados de las preguntas básicas y la forma habitual en que se relatan los sucesos en los medios de prensa sin un poco de gracia o imaginación, lo cual no menoscaba el sagrado deber profesional de la veracidad.

“La información que no tiene profundidad se lee sin preocupaciones. No significa que no empleemos este género periodístico, pero el trabajo con argumentos puede formar actitudes, críticas o réplicas, que permiten el avance y la transformación de la sociedad en ciertos aspectos”, afirma el profesor Giovanni Fernández.

Es claro que la estructura de la nota informativa demanda una adecuada presentación de toda la información noticiosa y los datos que la complementan; sin embargo, existen diferentes maneras de cumplir estos objetivos sin tener que someter al lector a toda una disposición  de los hechos, a veces algo reiterativa, sin un poco de   creatividad literaria, o es que acaso ¿alguien dijo alguna vez, que en la nota informativa no se podía crear?

Hace más de medio siglo, los periodistas Philip Porter y Neil Lusón, en Manual del periodista, plasmaron que había tantos tipos de comienzos de la información como diferentes formas de redactarlas, y que estos solo dependen de la originalidad que tenga el periodista. Así también lo demuestra la profesora Iraida Calzadilla en su libro La Nota, donde quedan explicados casi 30 tipos de leads.

Entonces, la solución no puede ser otra que lograr, mediante la práctica de cada día, que el lector no abandone el texto tras leer el primer párrafo. Tratar de no quedarse solo en las palabras, en los conceptos, en las ideas, sino trabajar duro desde cada medio de prensa para introducir nuevas formas de construir la noticia sin eliminar las ya existentes.

Muchos periodistas cubanos, como es el caso de Julián Pérez, aconsejan que tanto en el lead y el cuerpo de la nota informativa, como en cualquier otro género, lo importante es saber dónde y cuándo debemos utilizar las preguntas clásicas, para que lo que se escriba despierte el interés del lector, oyente o televidente.

“Creo que es ahí, precisamente, donde en ocasiones cometemos el error, pues en un periódico leemos el título y el primer párrafo y si no nos atrapa, abandonamos la noticia; igual ocurre en la radio. Ese gancho inicial, sin ser sensacionalista, es primordial para el periodismo”, opina.

Un cambio de mentalidad se impone. Vivimos en una época donde se hace necesario llevar al lector una estructura nueva, fresca, que lo haga esperar el mensaje y dedicar, con gusto, tiempo de su vida, a leer el periódico.

 



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