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EL ACONTECIMIENTO Y SUS DIMENSIONES

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Toda noticia, todo reportaje, está lleno de decisiones de tipo personal del periodista, que van desde la escogencia del tema  hasta el instante en que incluye un material, margina otro y organiza el primero en una forma determinada. (Daniel Samper Pizano)

Lic. NORAIMA MATOS y Lic. FRANKLIN MEDINA,
profesores de la Universidad Bolivariana
de Venezuela, Sede Falcón (Punto Fijo).

La literatura  universal plantea que el periodista, además de actuar como el conductor o  el que facilita la información, debe ser  capaz de motorizar con eficacia y eficiencia los recursos para el abordaje de la noticia, aparte de poseer una gran habilidad, técnica, humanización y conceptualización que le permita el desarrollo de la información.

Rafael Yanes Mesa, profesor de la Universidad de La Laguna, recoge varias definiciones sobre el Periodista-Periodismo: “José Acosta Montoro, dice que el periodismo es la historia del presente y la historia es el periodismo del pasado”. Podríamos concluir que en el periodismo sólo cabe relatar los sucesos acaecidos recientemente que tienen interés general. Desde este punto de vista, el periodismo sería únicamente información, y su contenido se limitaría al relato frío e imparcial de lo que ocurre. Pero no todo lo que contienen los periódicos son trabajos con un fin exclusivamente informativo.

Ana Francisca Aldunate y María José Lecaros consideran que la información se basa en un relato breve y esquemático de los acontecimientos ocurridos recientemente, donde lo importante es contar, de la forma más concisa, breve y clara posible, un hecho verdadero, inédito, de actualidad, y de interés general y no puede salirse de sí mismo, ni de la contingencia de los acontecimientos que vive.

Montserrat Quesada recuerda que el periodismo es un negocio, aunque no debe olvidar su función social. Toda empresa informativa pretende elaborar un buen producto para que llegue al mayor número de lectores y, como consecuencia, genere los mayores beneficios económicos, por lo que ambas funciones, el negocio y el interés público, pueden resultar incompatibles.

Manuel López define al periodista como un profesional que tiene una base cultural muy sólida -adquirida en la universidad-, que domina las técnicas periodísticas y que está dotado de criterios personales basados en la honestidad y el respeto a la verdad cuando relata los hechos.

Para Guillermina Baena Paz, las cualidades del periodista son la honestidad, la objetividad, la responsabilidad, el espíritu de lucha y la modestia.

Ahora bien, el periodista antes de dar una noticia, un reportaje, o cualquier trabajo, debe esbozar un plan con el fin de saber con precisión qué es lo que busca y prevee, en la medida de lo posible, las dificultades que puedan presentarse  y así facilitar la información necesaria para los receptores.

El español  Martínez Albertos, cita a Miguel Delibes: “…el periodista justifica su presencia y actividad en el mundo contemporáneo en la medida en que utiliza su habilidad expresiva con la palabra escrita o con la palabra dicha para  “afligir a los satisfechos y para confrontar a los afligidos” Continuando con el autor, también dice que “los ciudadanos  delegan en unos profesionales llamados periodistas, la tarea de codificar y organizar los acontecimientos de actualidad, para formar con ellos noticias y comentarios que suministran luego a los ciudadanos a través de los medios de comunicación de masas”. Esta cita del autor desmonta que el periodista es un profesional que se vale de la noticia para crear actitudes en las personas por medio de la palabra e imagen.

Ahora bien, para la construcción de la noticia, el periodista necesita de acontecimientos donde el sujeto o los sujetos definen la realidad social y se identifican con la misma. Miguel Rodríguez Alsina cita a  Berger y Luckman (1979) alegando que  para estos autores la construcción social de la reali¬dad se establece a partir de la relación entre la realidad y el conocimiento (…).

El periodista, a pesar de sus dimensiones personales como la subjetividad, su ideología, las agendas impuestas por los medios y por el poder político-económico, debe trascender la construcción de  la noticia en una construcción social de la realidad y apartar la producción de la noticia como una mercancía que se comercializa y produce ganancias para luego ser repartida por unos pocos. Es como dice Miguel Rodrigo  Alsina que la construcción de la noticia debe estudiarse en estos días su producción, circulación y reconocimiento.

En este sentido, Stella Martini en su libro Periodismo, noticia y noticiabilidad expone que la noticia ”es el relato de un suceso que implica o afecta a individuos de la sociedad. Si se toman en cuenta los valores que rigen la noticiabilidad. La noticia puede ser definida como la construcción periodística de un acontecimiento cuya novedad, imprevisibilidad y efectos futuros sobre la sociedad lo ubican públicamente para su reconocimiento”.

Sobre esto último, Stella Martini dice que “un acontecimiento es noticia por su valor informativo, que incluye importancia y gravedad de lo que se informa, y si concierne a una parte notable de la población en un margen de tiempo corto o largo, pero de modo profundo, ya que la noticia establece un lazo con un sector amplio de la población que se siente implicado o afectado, identificado o interesado. (...) En este sentido la noticia puede referirse tanto a grandes colectivos sociales (nación, conjunto de naciones, regiones), como a personajes representativos o jerarquizados por diversas razones, o a individuos comunes”.

Para sistematizar los diferentes criterios que operan en la noticiabilidad, se puede recurrir a dos variables básicas: el efecto del acontecimiento sobre la sociedad y sobre otros medios en términos de transformaciones, y la cualidad del acontecimiento en términos de trabajo periodístico y de percepción por los sujetos sociales.

Para Alsina, la noticia es el género que cumple unas determinadas cualidades que perfilan su estilo periodístico. En su opinión, la noticia debe cumplir siete características: verdad, actualidad, interés, curiosidad, novedad, claridad y brevedad.

Carl N. Warren también aporta como definición la enumeración de elementos característicos que componen la sustancia de este género periodístico: actualidad, proximidad, prominencia, curiosidad, conflicto, suspenso, emoción y consecuencias.

Luis Alberto Hernando Cuadrado las reduce a cinco: actualidad, novedad, veracidad, periodicidad e interés público; mientras que Gonzalo Martín Vivaldi señala que la noticia debe ser veraz, exacta, interesante, completa, clara y breve.

En este particular, no se puede dejar de mencionar los valores de la noticia que la destacada argentina Martini profundiza y explica: “…según los efectos que un acontecimiento pueda tener sobre la sociedad, los valores-noticia más importantes son: la novedad,  originalidad, imprevisibilidad e ineditismo, evolución futura de los acontecimientos, importancia y gravedad, proximidad geográfica del hecho a la sociedad, magnitud por la cantidad de personas o lugares implicados, jerarquía de los personajes implicados e inclusión de desplazamientos”.

Con respecto a la originalidad, la imprevisibilidad y el ineditismo, se refuerzan la marca de novedad de un hecho, permiten su énfasis, apelan a la curiosidad que pueda despertar, y a la inquietud que provoca.

La autora acota que un hecho original es más noticia porque es más novedad. Los hechos imprevisibles operan con fuerza en los imaginarios sociales, propician el surgimiento de significaciones asociadas a la inseguridad y la amenaza. Las explosiones, las catástrofes, los desastres, los golpes de Estado y los crímenes son altamente noticiables, constituyen el término imprevisto de procesos inesperados y representan la alarma en la sociedad (son una amenaza a la estabilidad). Suponen la irrupción de lo desconocido en los medios: se traducen en noticias que circulan rápidamente y movilizan a la sociedad. Los acontecimientos marcados por la imprevisibilidad no desaparecen fácilmente de las agendas mediáticas, la conmoción que provocan probablemente se resuelva en nuevos acontecimientos (como medidas para paliar la situación o para corregirla) que se constituyen en serie, y la información periodística puede permitir una cierta sensación de tranquilidad ya que posibilita que el público reorganice la percepción de la realidad y sus actividades habituales.

Sobre la evolución futura de los acontecimientos afirma que marca la significatividad que el acontecimiento adquiere respecto de las expectativas en la sociedad, ya sea que se trate de un hecho que debe resolverse, o que tenga un desarrollo secuencial (se esperan las consecuencias posibles), para lo cual se constituye en una serie que se relaciona con otros hechos-noticia que se seguirán (característico de catástrofes, conflictos sociales agudos, corrupción, juicios públicos o crímenes espectaculares) y cuyas derivaciones pueden ser imprevistas, difíciles de prever o simplemente previsibles.

Del grado de importancia y de gravedad de un acontecimiento, alega que se mide en varios niveles, y el central es la incidencia sobre la vida de la sociedad, en términos presentes o futuros, y en términos relativos de conmoción. Aquí se incluyen las formas de articulación con el impacto sobre la nación y sobre el interés nacional, o sobre el interés local. Las noticias nacionales pesan más que las internacionales (en principio), a menos que las internacionales refieran a hechos que comprometen la nación (guerras, embargos, catástrofes ecológicas, amenazas globales). Las locales son más relevantes que las nacionales cuando afectan a un gran número de personas, y tienen consecuencias sobre el futuro de una comunidad (elecciones a intendente, impuesto local, incremento del delito, epidemias). Se trata de un valor que se explicita a través de otros valores como la cantidad y la jerarquía de las personas implicadas en el hecho, la proximidad de ocurrencia, y las consecuencias implicadas.

Sobre la proximidad geográfica de un acontecimiento fundamenta que se conecta con los centros de interés del público. Cuanto más cerca del público ocurre el hecho, más noticiable resulta: la cercanía instala lo siniestro (un crimen ocurrido a dos cuadras de la casa de un individuo le causa un impacto más grande que otro ocurrido en una localidad distante), y dice que el peligro está al acecho en el terreno conocido y transitado habitualmente. La proximidad se enlaza con el efecto sobre lo local y, en el caso de la información televisiva, las imágenes golpean por el reconocimiento posible. Este valor se asocia con la cantidad de las personas implicadas. Por eso se suele decir que un accidente con una víctima fatal en la propia ciudad es más noticia que otro con cien víctimas a miles de kilómetros, el reverso, para que sea noticia un suceso ocurrido remotamente la cantidad de víctimas o de personas afectadas debe ser grande.

En la magnitud por la cantidad de personas o lugares implicados arguye que se conecta con la potencial implicación del público al que la noticia va dirigida, e implica su gravedad (en términos cualitativos propios del hecho y en términos de los efectos sobre la sociedad, la nación, etc.). Un hecho es más noticia si afecta a muchas personas o ámbitos geográficos (por los efectos de una medida económica, la noticia es más relevante si da cuenta de un nuevo impuesto que afecta a toda la población, o un accidente es más noticiable si produce un elevado número de víctimas fatales).

Sobre la jerarquía de los personajes implicados en un acontecimiento refiere que apela a las apariciones o la presencia pública de personajes conocidos que son siempre noticia. Ellos significan la presencia del comentario en la información, porque entra en juego la popularidad, garantía de la repercusión de la aparición. Pero también adquieren valor de noticiabilidad los hechos protagonizados por personajes comunes, que pueden referir a colectivos o grupos cercanos al interés o la simpatía del público. Así sucede con hechos con la participación de niños, ancianos, o grupos de voluntarios, por ejemplo. Muchas veces, algunos personajes comunes adquieren publicidad y se instalan corno nuevos actores en el espacio público: se trata por lo general de hechos que provocan un sentimiento de empatía con los personajes o las situaciones implicadas, o que irrumpen con el dato grave e imprevisible, o que permiten al periodista la nota de interés humano o de color.

Y relacionado a la inclusión de desplazamientos resulta significativa, apunta que tanto si son conjuntos de personas (una manifestación, una procesión religiosa) o individuos públicos reconocidos (viajes de un presidente o de un artista famoso). Se trata de movimientos o agrupaciones significativas, cambios de lugar o de posición, y trayectorias que permiten efectos diversos sobre la sociedad (Gomis: 1991). Son útiles para la práctica periodística porque son hechos anunciados, previstos, con una organización detrás, y resultan más fácilmente abordables, y son muy adecuados para la televisión, por su carácter visible, notorio y espectacular. Presentan las ventajas que se prolongan en el tiempo, y permiten la instalación de series (no muy extensas), provocan resultados casi inmediatos, forman parte de las rutinas informativas y de lo que podría llamarse la "normalidad informativa".”

En esta tarea del periodista es que en la actualidad  se necesita un profesional con conocimientos técnicos-científicos, una ética comprometedora  con una acción social  transformadora para el tiempo en que vivimos. En el caso de Venezuela, es necesario redimensionar el rol del periodista y por el que hay que trabajar específicamente en Falcón a los que imparten las enseñanzas en el Programa de la Formación de Grado en Comunicación Social en la Universidad Bolivariana de Venezuela–Misión Sucre, a los periodistas que se están formando.

En consulta de investigación, Juan Miguel Reyes  dice: “Hoy, cuanto más espectaculares sean las noticias, más dinero se puede ganar. Los medios de información están dirigidos por empresarios y no por periodistas. La mayoría de los reporteros y medios ya no están interesados en comprender el mundo, sino en no dejarse ganar por la competencia, por ello, todos cubren los mismos acontecimientos sin prestar atención a lo que no es lo más espectacular del momento. El afán por el éxito económico de los medios es una situación aprovechada por los sectores poderosos para manipular la información sin necesidad de una intervención oficial. Los periodistas tienen menos libertad de expresión, pues como empleados, deben adecuar sus investigaciones y reportajes a los intereses comerciales y/o políticos de los dueños y jefes.”

Daniel Samper Pizano sostiene que el periodista debe trascender los géneros periodísticos con conocimientos que le permitan pensar, dimensionar, analizar, criticar e interpretar, para lograr objetivos claros y pueda  reordenar la información,  hacerla sensible y social, no utilizando la noticia como un comercio respondiendo a unos intereses  particulares o de grupos de interés, mucho menos abordando la información como una pirámide, sin que exista la criticidad, investigación y la interpretación como parte del aprendizaje humano.

Bibliografía:

Acosta Montoro, José: Periodismo y literatura. Guadarrama, Madrid, 1999, Volumen I, página 56.

Aldunate, Ana Francisca y María José Lecaros: Géneros Periodísticos. Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago de Chile, 1989, página 19.

Baena Paz, Guillermina: Géneros periodísticos informativos. Pax México, México D.F., 1990, página 35.

Fontcuberta, Mar de: Estructura de la Noticia Periodística. Editorial ATE, Barcelona.1980.

Hernando Cuadrado, Luis Alberto: El discurso periodístico. Op. cit. página 18.

López, Manuel: Cómo se fabrican las noticias. Ediciones Paidós, Barcelona, 1995, página 59.

Martín Vivaldi, Gonzalo: Curso de Redacción Teoría y Práctica de la Composición y del Estilo. Editorial Paraninfo. Madrid, 2000.

Martínez Albertos, José Luis: El lenguaje periodístico. Editorial Paraninfo, Madrid, 1989, página 133.

Martínez Miranda, Neisy: Más allá de la Noticia. En: http://islalsur.blogia.com. Consultado: abril del 2010.

Martini, Stella: Periodismo, noticia y noticiabilidad, Norma, Buenos Aires, 1996.

Núñez Ladevéze, Luis: Introducción al periodismo escrito. Ariel Comunicación, Barcelona, 1995, página 21.

Núñez Ladeveze, Luis: Producción y Realización Periodística. Barcelona. 2009.

Reyes, Miguel Juan: El Periodismo como Conocimiento y Divulgación de la Historia.  2008.

Rodríguez, Víctor: Manual de redacción. Op. cit. páginas 155 y 156.
Warren, Carl. Cfr. Vilamor, José R.: Redacción periodística para la generación digital. Op. cit. páginas 131 y 132.

Yanes Mesa, Rafael: La noticia y la entrevista. Una aproximación a su concepto y estructura. Chile. pàginas.241y 242.

 

 



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