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PRIMERAS APROXIMACIONES A LA RELACIÓN HISTORIA-PERIODISMO RETROSPECTIVO

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Tema: La complejización, reactualización y contextualización de la Historia a partir de las bases del Periodismo Retrospectivo.

LUIS ANTONIO GÓMEZ PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española,  «la Historia es la disciplina que estudia y narra los acontecimientos pasados dignos de memoria» y, de común acuerdo, se ha considerado el surgimiento de las distintas modalidades de escritura como instante que la distingue de la prehistoria.

A pesar de que en las diferentes enseñanzas se imparte como cierto lo contenido en libros y otras publicaciones, en todos los casos avalado por la rigurosidad metodológica de los historiadores que construyen los textos, con frecuencia encontramos otros que proporcionan reajustes, revisiones, puntos de vista diversos e, incluso, complejizan y cuestionan lo que siempre se ha tenido por verdadero. Aunque desde su propio campo los historiadores suelen realizar ese tipo de trabajo, es quizás la disciplina del Periodismo la que con mayor audacia se empeña en la reactualización de la Historia.

Ahora bien, el tratamiento que da la historiografía a la Historia no es el mismo que hace el Periodismo, pues mientras la primera confiere importancia al suceso en sí, concluido en tiempo lejano o más recientemente, con consecuencias menores o muy determinantes en el comportamiento de los hombres y mujeres del presente, el segundo, como expresa la Máster en Ciencias de la Comunicación Iraida Calzadilla, no puede existir sin que aparezcan los valores que le dan vida: novedad y actualidad, cuya plataforma se asienta en la veracidad, como elemento esencial.

De acuerdo con el periodista Luis Raúl Vázquez Muñoz, a primera vista las palabras Historia y Periodismo reflejan su condición de antónimos: «Historia, por definición y naturaleza asociativa, es pasado, calma, lo viejo, lo que ya fue; mientras que Periodismo se refiere a todo lo contrario: a actualidad, inmediatez, a preocupación por lo que ocurre ahora, en este minuto, en este momento, en esta época» (online).

El Periodismo, desde el punto de vista retrospectivo, se enfrenta a los hechos concluidos que tienen significación para las personas en el instante que se escribe y que, de alguna manera, directa o indirectamente, pueden influir en las prácticas de la sociedad. Tiene como objetivo esclarecer y contextualizar los hechos ocurridos tanto en el pasado lejano como en el reciente.

También es preciso aclarar que es mayor la amplitud de los temas que se abordan desde el Periodismo Retrospectivo que la de los tratados por el Periodismo Histórico. Para Calzadilla, la diferencia radica en que el primero intenta, sobre todo, rescatar el hecho pasado que hoy puede ser noticia porque aún hay en él una complejidad que desentrañar y explicar. Son los acontecimientos vistos en su contexto que propician nuevas miradas desde el presente».

Un último elemento a tener en cuenta es la distinción que hace el Periodismo Retrospectivo a la hora de adentrarse en temas históricos. Ilustrémonos con el siguiente ejemplo:

«El caso del niño Elián es historia para los cubanos. Pero aunque puede pensarse que todo estuvo dicho, un tratamiento retrospectivo al tema podrá arrojar nuevas luces sobre las consecuencias dejadas por el proceso y las experiencias derivadas de aquellos momentos. Es un pasado que tiene vigencia en la sociedad cubana» (Calzadilla, 2011). De acuerdo con el criterio anterior, un relato de estas características contribuiría a contextualizar todo un período histórico.

Por otra parte, no es menos cierto lo referido por el periodista e historiador Timothy Garton Ash cuando sustenta que «uno de los placeres genuinos de sumergirse en los archivos de un período acabado es que, a lo largo de los meses y los años, se ve gradualmente cómo aparece una pauta en las montañas de papel, una especie de mensaje escrito con tinta invisible» (2000: 24). Hallar precisamente esta pauta, como la llama el autor, es uno de los fines que tiene la investigación en Periodismo Retrospectivo, pues es un elemento importantísimo a la hora de volver a contar lo sucedido utilizando elementos novedosos.

No obstante, según Garton Ash, el investigador está en el deber de precisar si esa pauta existió verdaderamente o solo está en la cabeza de quien escribe para evitar especulaciones sin argumentos.

Una prueba de que la Historia puede ser reactualizada es el hecho de que algunos periodistas, cuando escriben libros sobre Historia, «suelen referirse a ellos, con modestia, como “el primer borrador”», comenta Garton Ash en un tono que se nos antoja irónico. Eso, por supuesto, supone que el segundo o tercer borrador contendrá siempre una mejora o complejidad superior y, «aunque en ciertos aspectos es posible que lo sea, porque dispondrá de más fuentes y una perspectiva más alejada, (…) en otros es posible que no» (Garton Ash, 2000: 24).

En el presente se estila el enfoque del Periodismo Retrospectivo para contextualizar acontecimientos del pasado: «Un género de li¬bros bastante frecuente hoy es, en efecto, aquel en que un periodista aborda una cuestión que no es de estricta actualidad (…) Es habitual que de esta manera se aborden acontecimientos que tienen influencia perdurable sobre la vida pública o sucesos que han tenido una repercusión más duradera que la de una peque¬ña incidencia ocasional» (Tussel, s/f: s/p). Aunque este autor habla específicamente sobre el territorio español, su explicación es válida para el resto del mundo.

Según Vázquez Muñoz, los ejemplos de cómo la Historia se puede reactualizar desde el periodismo son numerosos. Durante el año que se conmemoraba el aniversario 60 del fin de la Segunda Guerra Mundial, varios periódicos del orbe publicaron textos sobre pasajes poco conocidos o cualidades de las principales figuras de la contienda que, en gran medida, ayudaron a los lectores a comprender el acontecimiento y mostraron a todos, a partir de las relaciones entre los distintos participantes, una realidad de lo sucedido más compleja.

Entre los casos a los que se refiere Vázquez se encuentran el perfil psicológico sobre la personalidad de Hitler, en el que se diagnóstica que este era rencoroso, tenía baja tolerancia a la crítica y una tendencia a menospreciar a las personas; y la  entrevista a la enfermera que durante seis décadas le calló al mundo que ella lo había sido de la familia Goebbels y del Führer en las últimas semanas de la guerra.

«En América Latina, imaginamos que para un chileno o un argentino le resultaría vital responder a la pregunta qué sucedió durante un pasado ceñido por dictaduras y desapariciones, y con interrogantes que durante mucho tiempo pugnaron para que no fueran respondidas», apunta Vázquez (online).

Un buen ejemplo en Cuba que evidencia cómo el Periodismo Retrospectivo complejiza la Historia lo constituyen los reportajes de investigación sobre el tema de la crisis de los balseros. Aquel hecho tocó profundamente la sensibilidad del pueblo cubano, por tanto, es necesaria una comprensión a fondo del mismo.

Normalmente conocemos la Historia mediante los libros y artículos académicos o los textos periodísticos. Sucede que, por lo general, los profesionales de la prensa tienen que escribir mucho y muy de prisa sometidos a la presión del cierre. Esta rutina provoca que «a veces “caigan en paracaídas” sobre situaciones o temas de los que saben poco o nada, y se espera que informen sobre ellos al cabo de unas cuantas horas» (Garton Ash, 2000: 25).

Por supuesto, la lógica supone que un periodista sea un profesional culto que, además, se documente e investigue antes de comenzar un trabajo, cualidades que lo declararían capacitado para cubrir cualquier situación; pero la práctica diaria en ocasiones impide la adecuada preparación. El resultado, entonces, puede ser un texto quizás no tan profundo, en el menor de los casos negativos, o uno quizás no tan cierto, en el peor de ellos.

También es cierto que en el mundo hay muchos medios de prensa que por méritos propios se han ganado la confianza y credibilidad de sus públicos, pero hagamos una prueba y comparemos los relatos que sobre un mismo suceso se hacen en ellos. Si bien se encontrarán elementos concordantes, coincidirán con nosotros en que también resulta asombroso cuántas discrepancias pueden hallarse.

Del otro lado, «los estudiosos y académicos pueden tardar años en terminar un solo artículo. Pueden esforzarse sin medida para comprobar hechos, nombres, citas, textos y contextos, examinar y reexaminar la validez de una interpretación. Pero también pueden dedicar toda una vida a describir una guerra sin haber visto jamás disparar un solo tiro. No se supone que deban ser testigos de la vida real, ni se les paga para ello. La metodología, las notas y la postura en algún debate académico permanente pueden parecer tan importantes como desentrañar lo que ocurrió verdaderamente y por qué» (Garton Ash, 2000: 26). De esta manera, el componente sensorial que aportan las relaciones humanas a la Historia se ve disminuido.

Las debilidades del trabajo reporteril cotidiano y del puramente académico, en cuanto a Historia se refiere, hacen que surja en un punto intermedio el Periodismo Retrospectivo para, desde una situación más reposada, construir una versión de los hechos en la que se evidencie una investigación exhaustiva y la atención a las relaciones humanas. Lo esencial para construir en el papel una imagen total o parcial de la humanidad es hacerlo combinando los ladrillos de lo objetivo y lo espiritual.

Bibliografía:

Calzadilla Rodríguez, Iraida (2011). Notas de clases. Curso académico 2010-2011. Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (2001). Vigésimo segunda edición.

Garton Ash, Timothy (2000). El presente como historia. En Claves de razón práctica, no. 102.

Tusell, Javier (s/f). Ante un vigésimo aniversario.

Vázquez Muñoz, Luis Raúl (s/f). Periodismo Histórico: la criatura que quiere vestirse.

Consultado en http://www.saladeprensa.org/art765.htm el 29 de abril de 2011. 

(Disponible también en http://mesadetrabajo.blogia.com/

2007/061810-periodismo-historico-la-criatura-que-quiere-vestirse.php)


 



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