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AÑO NUEVO DE LOS VIETNAMITAS

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El “Tet Nguyen Dan” es parte de las tradiciones de ese pueblo asiático y se festeja para rendir homenaje a los santos que han ayudado al hogar.

TAN NGUYEN (TONY),
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El último día del mes de enero los vietnamitas celebrarán el Año Nuevo Lunar, un mes después de celebrarlo la tradición cristiana occidental.

Es un día sagrado para los vietnamitas, los que están en cualquier lugar, todos quieren regresar a sus casas en esos días para una reunión familiar y por los sabores de las fiestas nacionales.

El Año Nuevo comienza el primer día del primer mes lunar y es la estación del año nuevo (según el calendario lunar); por lo tanto, se conoce como el “Tet Nguyen Dan”.

Es una oportunidad para rendir homenaje a los santos que han ayudado al hogar en el transcurso del año anterior. La leyenda dice que cada año, el 23 de diciembre del calendario lunar, el Than Dat (Santo Cocinado), monta  un pescado en el palacio del Paraíso para hacer un informe sobre los asuntos del hogar en la tierra, y luego regresa el 30 de diciembre para dar la bienvenida a la primavera. También es una buena oportunidad para que los miembros de la familia se reúnan.

Cuenta la tradición que hace muchos años los humanos y los diablos vivían juntos, estos últimos se apoderaron de las tierras de los primeros. El Buda les propuso que colgaría su blusa encima de una planta neu (bambú de hojas muy verdes) y donde diese la sombra sería sus tierras, estos aceptaron y cuando ocurrió la sombra, cubrió toda la tierra. Los diablos le rogaban al Buda su regreso para las tumbas en ocasión del año nuevo. Es por ello que en estas ocasiones se utiliza el bambú para alejar o guardar los diablos.

Antes en mi país se ponían cinco frutas en una bandeja por la admiración que sienten los vietnamitas por el cielo, la tierra y ancestros. Las cinco frutas simbolizan los cinco elementos básicos de la filosofía oriental: metal, madera, agua, fuego, y tierra. Mucha gente cree que también simbolizan los cinco dedos  de la mano humana que son utilizados para producir la riqueza material. Sin embargo, de todas maneras, ellas representan que el cielo y la tierra bendicen a los humanos.

Para los vietnamitas, cuando se habla sobre las frutas debería pensarse en el crecimiento. Hoy la bandeja podría contener cinco o más frutas, en la forma de una pirámide, como antes, o en formas diferentes. A pesar de todo, solamente se le llamal “mam ngu qua”, es decir, Las Cinco frutas.

Para saber cómo los vietnamitas que viven en Cuba pasan esta fecha, el señor Trinh Huy Quang, agregado cultural de la embajada vietnamita aquí, cuenta: “Todos los vietnamitas que viven en Cuba o estudian en ella vienen para realizar la fiesta, no importa lo lejos que estén todas las personas, vienen para ese día.

“El Año Nuevo es un día especial para todos y lo más cerca que tienen los estudiantes de nuestro país es cuando se reúnen para desearse salud y saber cómo van los estudios, si tienen problemas, si se sienten bien en sus provincias. En nuestro país esa es una fecha muy especial, los familiares se reúnen y pasan un rato juntos, se conversa y escucha música de Vietnam”.

Las personas que viven en Cuba van a la y también hay muchos estudiantes que terminan la carrera y regresan a Vietnam y en la fiesta se les hace un reconocimiento, dando premios a los que han tenido mejores notas.

Muchas de las costumbres y tradiciones vietnamitas no se reproducen en su totalidad y otras son obviadas. Por ejemplo, la música sí es igual, pero la comida que hacen no es la típica comida vietnamita, allá se come carne de cerdo y de gallina, arroz y ensalada, además de Banh Dau que es un dulce hecho con maní, leche y azúcar, un tipo de turrón, como dicen en Cuba.

Pero la comida de ese día en la Isla es diferente. Prevalece la carne de carnero y la de res, ensaladas y panes, entre otras variedades culinarias.

También, se hace el desfile de moda de las muchachas con trajes de Vietnam y se ven muy bonitas con la ropa de su país. Además, se juega a adivinar qué canción se escucha, a partir de decir un fragmento.

“Las cosas que más extrañan los vietnamitas no son solo las comidas, aquí el año nuevo es muy diferente. También extrañan mucho a la familia, pues no pudieron estar juntos con ellos”, asegura Dang Manh Trung, estudiante de Pedagogía en el Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona. Para aliviar eso, la embajada realiza la fiesta, y así los vietnamitas se sienten como en casa, y eso los ayuda a alegrarse. Así, aunque no están con la familia, comparten con amigos que estudian y trabajan en Cuba.

En Vietnam, además de las fiestas existen costumbres muy antiguas como la de tirar arroz a la calle para pedir prosperidad, felicidad. También con el arroz se tira sal para honrar a los santos y pedir que las cosa malas que pasaron el año anterior no vuelvan, para que los santos protejan a las personas de la casa contra todo tipo de males. Se hacen regalos a los santos para mejor las cosas en casa, los mismos pueden ser dulces, velas, dinero o animales como ofrendas.

En Vietnam la religión más grande es el budismo, es la más extendida por todo el país. También hay otras creencias practicadas por tribus más pequeñas como los Tay, los Muong, los Hoa, los Khmers y los Nung... con un millón de habitantes más o menos; y las menos pobladas son los Brau, los Romam y los Odu, con varios cientos de habitantes.

El año nuevo que se celebra en Cuba por los vietnamitas es mucho más sencillo que el festejado por los habitantes de Vietnam. Muchas de las costumbres no se hacen y las que sí, no con todas las cosas que llevan, pero aun así, “es muy bueno cuando estás lejos de casa poder hacer cosas lindas de mi país en Año Nuevo; un momento para que trabajadores y estudiantes se reúnan, un día para conversar de un año pasado”, expresó Nguyen Dinh Long, estudiante de Sociología en la Universidad de La Habana.



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