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UNA ESQUINA CALIENTE EN LA HABANA

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Texto y fotos:
LUIS ANTONIO GÓMEZ PÉREZ,
estudiante de tercer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Por un instante pensé que a mi alrededor se había iniciado una pelea: de repente jóvenes, adultos y ancianos se habían liado en medio de gritos, ofensas, gestos rápidos y rostros amenazantes.

Asustado, puse tierra de por medio entre mi cámara y el gentío, por si las moscas, e intenté descubrir la razón del alboroto. Fue en eso cuando sentí una mano posándose en mi hombro al mismo tiempo que una voz ronca decía:

-Tranquilo, mi chama*, es que ya empezó la pelota.

Tras un par de meses de receso, el béisbol en Cuba comenzó nuevamente y con él, las discusiones de los fanáticos de todo el país en las distintas peñas deportivas, incluida la del Parque Central en el municipio de Centro Habana.

Esta peña es una de las más acaloradas de la capital, en ella se reúnen seguidores de todos los equipos para polemizar sobre el desempeño de los distintos conjuntos y de los jugadores activos y retirados.

“La primera vez que vine pensé que nos íbamos a ir a los puños, pues los gritos cada vez eran más, por suerte no pasó nada, en realidad nunca sucede nada grave. Ahora siempre que tengo un chance en el trabajo me doy una vuelta por aquí para hablar de lo que me gusta: la pelota”, confiesa Juan Carlos González.

En Cuba el “bichito del béisbol” pica a muchísima gente, no en balde es frecuente escuchar aquello que en el país hay 11 millones de árbitros y entrenadores que, como lo prueban los del Parque Central, defienden su opinión con uñas y dientes.

Por lo general, los que van a la peña nunca se ponen de acuerdo, cada quien quiere imponer su criterio y por eso es frecuente ver caras de pocos amigos por doquier, aunque a muchos parece no importarles demasiado.

“En lo que a mi respecta, no me molesta la discusión por muy acalorada que esté, al final, todos queremos lo mismo: que gane el deporte”, dice Juan Carlos antes de alejarse hacia el gentío vociferando: “OYEEE, YA TE DIJE QUE INDUSTRIALES…”

* En Cuba se utiliza chama o chamaco para referirse a los niños o jóvenes.

Pie de foto: Debido a la frecuencia de las discusiones beisboleras a lo largo del país, es común escuchar en la calle aquello de que en Cuba hay 11 millones de árbitros y entrenadores.



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