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AMANTE Y CÓMPLICE DEL DANZÓN

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Víctor Martínez Mateo, director de la orquesta danzonera José Urfé,  del municipio Madruga, comenta sobre el rescate del género en la localidad.

YESIKA QUESADA PANTOJA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Foto: MICHAEL SOGO PILOTO

Desde la calle escucho las melodías. Todo el pueblo de Madruga sabe que, los jueves y viernes, en la esquina de la Casa de Cultura ensaya la orquesta de Vitín, como lo llaman sus conocidos.

La casona de madera me aguarda, son las once de la mañana. Yanely, la esposa de Víctor Martínez Mateo, desde la reja dice: “Posiblemente demore un rato”. Entro y tomo asiento en la butaca de la derecha con vista al portal. Luego aparece el director de la orquesta danzonera José Urfé. Se le ve sudado y trae unos papeles en la mano: “Enseguida estoy contigo, ya estamos terminando de montar la canción del demo, acomódate”, comenta mientras va a la habitación donde aguardan los demás integrantes de la orquesta.

Transcurren quince minutos y los músicos terminan. Parecen cansados, pero satisfechos, la pieza está lista. “Bueno, ¿comenzamos?”, pregunta  Víctor y, a la vez, acomoda el sillón frente a mí.

Desde pequeño siempre le llamaron la atención los instrumentos musicales y quería aprender a tocar alguno. A los doce años comenzó a tomar clases particulares de piano con el maestro Benito Choi, un concertista excelente que al triunfar la revolución abandonó el país. “A partir de ese entonces comencé a participar en cuanta actividad musical se realizara en el municipio”, argumenta emocionado.

-¿Cuáles fueron sus primeros pasos

como músico profesional?

Se recuesta, piensa unos segundos, suelta una risita y responde: “Después de haber trabajado en varios grupos de aficionados; incluso como cantante, comencé a estudiar saxofón en el conservatorio Gerardo Wanchy, de Guanabacoa. En el año 1990 empecé a trabajar en la orquesta José Urfé, entonces con formato de jazz band y perteneciente al centro provincial de la música Antonio María Romeu.

Tres años después, al graduarme de saxofonista, pasé a formar parte de la agrupación de música popular Revolución Salsera, también perteneciente  a la Romeu. Luego me trasladé a la empresa Adolfo Guzmán  como parte del  grupo  Mi Salsa. En 1998 volví al centro provincial de la música con el septeto Sabor Tropical, el cual se presentaba en el centro turístico Las Palmeras de Santa Cruz del Norte.

Posteriormente, en el 2000, fui para la empresa Benny Moré como saxofonista del grupo  Habana  Casino, en el cual  tocaban músicos de la banda de Roberto Faz.

-¿Qué representa en su vida la

agrupación Habana  Casino?

Esa orquesta impulsó mi carrera, pues en los cinco años que trabajé con sus excelentes músicos, realizamos presentaciones en todo el país  y acompañamos a las más grandes figuras del Buena Vista Social Club como Omara Portuondo y José Ángel Navarro en sus presentaciones en el cabaret Parisién del Hotel Nacional.

Víctor recuerda que una tarde, Osvaldo, el administrador de la orquesta, lo estaba esperando en su  casa y de pronto preguntó qué le parecía reunir a los músicos del pueblo para formar una banda de danzón.

“La idea me cautivó porque el danzón es el baile nacional cubano  y el municipio Madruga es uno de los lugares donde se originó. Enseguida llamé a Francisco, el bajista, y a Alberto, músico de la antigua orquesta José Urfé. Cuando ya estábamos todos, nos pusimos en función de buscar apoyo. Al principio pasamos bastante trabajo, pero las cosas fueron  mejorando”.

Se le humedecen los ojos al recordar las dificultades. Respira profundo y comenta: “Cuando decidimos comenzar el proyecto, yo era cuentapropista, lo cual  me procuraba una buena remuneración;  dejé todo por tocar al menos una nota en cualquier lugar”.

-¿Qué siente al escuchar la orquesta?

Emoción. Esta banda es un sueño hecho realidad, dentro de unos años, cuando sea un anciano, será magnífico tomar un descanso y escuchar las melodías que con gran esfuerzo rescatamos hoy para el disfrute del público amante del género.

Los tesoros más preciados de Víctor son la orquesta y la familia: “Ellos son lo más importante de la vida. Sin su apoyo y comprensión nada sería posible. Son la fuente de inspiración y la fuerza para seguir adelante. Todos mis logros se los debo, pues cuando nadie creyó en mí, siempre estuvieron a mi lado”.

Los integrantes de la orquesta y sus amistades más cercanas conocen del carácter exigente de Víctor, quien  pocas veces queda conforme con el trabajo realizado. “Por eso reviso las partituras hasta el cansancio”, dice con seriedad y continúa: “Hace unos días  hice la mezcla del tema que promocionamos en la radio. El  técnico de audio y yo pasamos más de 16 horas trabajando sin parar, y al final no quedé satisfecho y obtuve, además, la crítica del joven colaborador”. Para algunos, esa cualidad puede ser un defecto, pero en la música la profesionalidad está basada en la exigencia.

El mayor anhelo de este hombre firme, decidido y amante del danzón, es grabar un disco con las melodías que al morir Urfé dejó sin tocar. Estas llegaron a sus manos por medio de las familias de los discípulos del maestro, quienes al saber del proyecto de investigación que realiza Víctor sobre las obras inéditas del Maestro, sin dudar pusieron a su disposición las partituras.

“Aunque pueda sonar pretencioso, espero que el disco se escuche en todo el mundo, pues se trata, nada más y nada menos, que de la obra de un músico cubano de relieve internacional, quien en su época representó lo más genuino de nuestra cultura; por eso las páginas de su puño y letra fueron guardadas con tanto cariño durante todos estos años”.

El proyecto inmediato de la Danzonera José Urfé es  la preparación de su primer demo con los temas del maestro, auspiciado por la UNEAC. “Además, pronto realizaremos un concierto didáctico, cuyo objetivo principal es demostrar la autenticidad de las melodías y el  respeto de los parámetros técnicos de las estructuras melódicas, rítmicas y armónicas de los danzones interpretados de 1910 a 1938. También, a finales de agosto, nos presentaremos en la sede de la institución como parte del espacio La Trova Sin Trabas y, en el CUBADISCO 2010, evento muy esperado por el público cubano, realizaremos una propuesta musical dedicada al centenario del Bombín de Barreto, tema más conocido de José Urfé”.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Destacar la trayectoria musical de Víctor Martínez Mateo, director y saxofonista de la orquesta danzonera “José Urfé”, del municipio Madruga.

Objetivos colaterales: Conocer acerca del trabajo investigativo que Víctor Martínez realiza sobre la obra inédita del maestro José Urfé Gonzáles, uno de los más destacados compositores cubanos del danzón de 1910 a 1930 y los pormenores de la organización y fundación de la orquesta danzonera municipal.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por la forma: Mixta.
Por el contenido: De personalidad.
Por el canal que se obtuvo: Vía directa.

Tipo de titulo: Genérico.
Tipo de entrada: Anecdótica.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de cierre: De comentario del entrevistado.
Tipo de preguntas: 1-informativa;  2-de opinión; 3-directa.



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