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CORRECCIONES DESDE EL AULA

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El conversatorio de los correctores de estilo Octavio Lavastida y Roberto Márquez con los estudiantes de primer año de Periodismo develó anécdotas y consejos para el aprendizaje de la profesión.

VERÓNICA ALONSO CORO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Hablamos para probar lo que decimos, pero una vez escrito, hay que defenderlo” o “las palabras bien puestas no puede cambiarlas ningún corrector” fueron frases presentes en la conferencia que ofrecieron el jueves 27 de septiembre (2012) los periodistas Roberto Márquez Madruga y Octavio Lavastida Martínez en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

Márquez, reportero, redactor y corrector de Radio Reloj, habló sobre la dinámica y el lenguaje empleado en las redacciones periodísticas. Hizo una reseña de las técnicas empleadas antes de la era digital para la elaboración e impresión de los periódicos y explicó la necesidad de hacer un periodismo asequible para la generalidad de la población. 

Lavastida enfatizó en la necesidad de formar periodistas competentes, productivos y con un conocimiento profundo de la gramática y las reglas de redacción. Exhortó a respetar la carta de estilo con que cuenta cada órgano de prensa. El deber del profesional de la prensa es revisar sus trabajos exhaustivamente y escribirlos con claridad, fue otro de los temas que trató.

Estuvieron presentes en el conversatorio, además, la periodista Mileyda Menéndez, de Juventud Rebelde, y los profesores de la Facultad de Comunicación, Iraida Calzadilla, Jesús Arencibia y Roger Ricardo Luis, director de Investigaciones del Instituto Internacional de Periodismo José Martí .

LESLIE ALONSO FIGUEROA: El conversatorio se centró en conocer los términos o la nomenclatura -como caracterizó  el propio Lavastida- que se utilizan dentro de las salas de redacción y que a veces se alejan de los que se imparten en la Academia. Además se orientaron lecturas de carácter obligatorio antes de comenzar las prácticas preprofesionales, haciendo especial énfasis en los textos periodísticos de Hemingway. 

LUIS ALBERTO AUTIÉ CANTÓN: Roberto Márquez comentó que es usual que existan desavenencias entre correctores y periodistas. “En ocasiones no están de acuerdo con los cambios que realizamos a sus trabajos, no entienden que nuestra tarea es enmendar los errores que puedan presentar”. Pero lo más agradecido por los estudiantes fueron los valiosos consejos que los profesionales ofrecieron. Según comentaron los alumnos, serán de mucha utilidad para su desempeño en los medios de comunicación. “El periodista debe ser disciplinado, respetuoso y respetado, además necesita estar seguro y orgulloso del original que entrega, convencido de que por su calidad ningún corrector pueda hallarle un error”, señaló Lavastida. “Mientras más domine las herramientas de su profesión, mejores trabajos saldrán de su pluma”, aseguró.

ALBERTO CABRERA TOPPIN: Lavastida recomendó estudiar gramática, redacción. Insistió en la práctica del tecleado y en la revisión crítica y constante del trabajo recién escrito. En retrospectiva de la tecnología en el periodismo, el también editor del diario de la juventud cubana habló del uso del linotipo para imprimir los periódicos y los errores publicados por equivocación de los trabajadores al usar dicho equipo. Márquez Madruga narró sus inicios en la corrección y aclaró expresiones propias del proceso de edición, como “ir en baja o en alta” y “consolidar una página.” Asimismo, explicó la importancia del conocimiento de las normas de redacción de cada órgano de prensa e invitó a leer obras del escritor norteamericano Ernest Hemingway.

ROSALIA CARMONA LEDESMA: ¿Redacciones ardientes o témpanos de hielo? ”El deber del periodista es afilar desde el esfuerzo las armas de un redactor, así como el gladiador fundía su espada en el fuego”. Pautas de este nivel ofrecieron Roberto Márquez Madruga, corrector de Radio Reloj y Octavio Lavastida Martínez, jefe de redacción de Juventud Rebelde, en un encuentro con estudiantes de Periodismo el 4 de octubre (2012) en la Facultad de Comunicación, sede Bohemia. Según los destacados estilistas: claridad en el mensaje, corrección temprana de los errores, responsabilidad en la confección de las noticias, originalidad y una detallada revisión final, son elementos importantes para ejercer correctamente la profesión. Los profesionales de la palabra coincidieron en que la ortografía y la gramática son el principal abrigo de los redactores, de ahí la necesidad del estudio y la preparación. En tal sentido, Márquez señaló textos como Curso de Redacción, de Martín Vivaldi; Gazapos y Gazapitos, de Joseph M. Walter, y otros. Debido a su importancia, Lavastida enfatizó en evitar la repetición innecesaria de palabras o el uso de redundancias y precisó en dos cuestiones fundamentales: el corte de las frases que no contribuyen a una comprensión cabal de la información y el análisis de características esenciales de la nota como son la objetividad, lenguaje sencillo, claridad y precisión. La sesión devino ámbito de discusión en torno a la urgencia de salvaguardar y rescatar las redacciones ardientes que tanto identificaban a los medios de comunicación cubanos, enfriadas hoy por el aprovechamiento excesivo de las nuevas tecnologías hasta el punto de considerarse puros témpanos de hielo. Desde esta perspectiva, insistieron en valores primordiales como la ética profesional, el espíritu de sacrificio y la responsabilidad, presentes en las palabras de Menéndez cuando sentenció: ”No se puede apagar el sentido común de las cosas, cada vocablo tiene un peso específico, por lo que se requiere de grandes cuidados a la hora de redactar”. Los errores de prensa clásicos, tema más esperado por los participantes, se puso de manifiesto con los títulos: “Hoy plan de la calle gigante”, “Se hacen rejas para hombres de hierro”, así como “Las telas del Encanto son las mejores del mundo”, presente en este último cambio de l por t en el vocablo telas. Las sonrisas de los profesores y los aplausos de los alumnos, pusieron fin a esta jornada de experiencias didácticas y de encuentro de generaciones de colegas, unos ya más veteranos y otros, deseosos de comenzar.

DANIEL CHANIVECKY KOKUIN: Márquez dio a conocer el vocabulario para ubicar a los trabajos: sube, baja, no entra (no va a la tirada del periódico) y pastel (cuando la frase pierde sentido por intercambio de líneas). Posteriormente, Lavastida comentó que los editores deciden cómo estructurar un periódico desde la ubicación de las letras y su forma, ya sea alta o baja (cuando va en mayúsculas o en minúsculas), el uso de oraciones subordinadas oscurece los lead y las noticias en general.

JAVIER DIEZ MINIET: “Preguntar siempre, escribir y leer rápido, cortar lo que sobra y, por encima de todo, ser disciplinado” fueron algunos de los consejos dados por Lavastida y Márquez a las nuevas generaciones y enfatizaron en la importancia de revisar con mayor fuerza los trabajos periodísticos antes de entregarlos para así evitar enmendaduras por parte de los correctores. Los conversatorios pertenecientes a la asignatura de Periodismo Impreso buscan fortalecer los conocimientos de los estudiantes, prepararlos mejor para su futura profesión e indagar y reflexionar a partir de experiencias de profesionales del sector. En el “duelo de titanes”, como le llamó la profesora Calzadilla, estuvieron presentes los periodistas Roger Ricardo Luis, subdirector del Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, Mileyda Menéndez, editora de la sección Sexo sentido, de Juventud Rebelde, y Jesús Arencibia, profesor de la Facultad de Comunicación.

PHU DOAN MINH: Los invitados compartieron experiencias de trabajo en sus respectivas redacciones y comentaron los errores más frecuentes que se suelen cometer en el proceso productivo de una información, con el objetivo de preparar a los nuevos estudiantes en su paso por esta carrera. Al decir de Camilo Villa, alumno del grupo, la reunión fue de gran ayuda en estos primeros momentos del curso, cuando “se necesita más de inspiración y del ejemplo de los grandes profesionales de los medios”.

DAVID GALLO SÁNCHEZ: Octavio Lavastida Martínez, jefe de Redacción del diario Juventud Rebelde, catalogó el trabajo de editor de “ingrato, pues se trabaja todos los días y en no pocas ocasiones se le resta valor’’. Dijo también que el periodista tiene la responsabilidad de entregar su original de modo que ningún corrector de estilo deba tocarlo. El ex editor del periódico Granma y actual reportero de Radio Reloj, Roberto Márquez Madruga, refiriéndose al público lector señaló que  merece respeto y agregó: “No podemos estar contentos con la publicación de errores” y sobre esto recordó cómo corregía los escritos de otros profesionales, en busca de un lenguaje claro y adecuado. Ambos finalizaron sus intervenciones exhortando a estudiar continuamente, leer a Ernest Hemingway y practicar la lectura y escritura de forma veloz.

CLAUDIA GONZÁLEZ CORRALES: Lavastida se refirió a la precisión del texto, destacando que el mensaje a transmitir debe ser claro, si se utilizan demasiadas oraciones subordinadas se oscurece su sentido, y se produce la pérdida de la idea central. Por otra parte, Márquez señaló: “El periodista debe tener en cuenta las normas de redacción y estilo del medio de prensa en el que trabaja. Cada espacio tiene sus reglas particulares, pero todas tributan a las que son consideradas básicas”.

BEATRIZ LOBAINA VALDÉS: Lavastida, jefe del Departamento de Corrección, afirmó que el 98 por ciento de la labor del arreglista es cortar datos. “El dominio de la gramática, la ortografía y la lectura de las normas de redacción de cada órgano de prensa son armas propias a desarrollar por el profesional en cualquier ámbito de trabajo”, dijo. En el lenguaje periodístico de edición son peculiares términos como “pastel” (líneas mal colocadas), “ir en baja o en alta” (minúscula o mayúscula), “consolidar” (unir varios arreglos), “la página se fue” (lista para imprimir), afirmó Márquez Madruga, ex corrector de estilo de diario Granma y hoy reportero de Radio Reloj.

LUAR LÓPEZ DE LA OSA: Los invitados destacaron la personalidad de Elio Constantín como ejemplo de periodista integral y citaron sus palabras: “La ortografía y la gramática es el abrigo de los redactores”. Estudiar al dedillo la lingüística, preguntar ante la duda, leer rápidamente y dominar la mecanografía fueron las tareas recomendadas a los estudiantes. Lavastida parafraseó a Hemingway al decir que cada periodista debe tener su propio detector de basura y conocer el error de su trabajo para enmendarlo.

SANDRA MADIEDO RUÍZ: Estudiar Gramática, leer y escribir rápidamente, superarse con el conocimiento diario y tener orgullo con cada trabajo redactado fueron los consejos urgentes dados a  los estudiantes de primer año de la carrera de Periodismo, en La Habana, por Octavio Julio Lavastida Martínez, jefe del Departamento de  Redacción del periódico Juventud Rebelde. En el diálogo también participó Roberto Márquez Madruga, reportero de la emisora Radio Reloj, quien recordó al desaparecido Premio Nacional de Periodismo Elio Constatín, al expresar: “Estas son las herramientas, lo demás queda por tu estilo , pues el dominio de las técnicas del lenguaje constituye el abrigo de los correctores”. El corrector habló acerca de los beneficios de la lectura y sugirió estar siempre atentos a las redacciones de las buenas notas informativas. También aconsejó que “el libro es lo único que el hombre puede llevarse  a la cama todas las noches”.

ROBERTO MÁRQUEZ LÓPEZ DE VIVIGO: «El periódico es un documento histórico», afirmó Roberto Márquez, reportero de Radio Reloj, en conferencia ofrecida recientemente a estudiantes de periodismo de primer año, en la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana. Octavio Lavastida, corrector del diario Juventud Rebelde, explicó algunas de las técnicas para ser un buen periodista: «Leer y escribir rápido, estudiar Gramática, y revisar la prensa nacional y extranjera habitualmente».

DAIRON IVÁN MIRANDA QUINTERO: Los invitados narraron facetas de su vida, dieron consejos sobre redacción contemporánea y enfatizaron en la responsabilidad del periodista como difusor de información, al respecto, Márquez planteó que es necesario «abordar las inquietudes del lector con respeto y transparencia ilimitados».

ANH NGUYEN HAI: En la conferencia, los dos visitantes refrieron la manera de escribir una nota informativa y destacaron que los editores deciden cómo se estructuran los trabajos en un periódico, desde la ubicación de los títulos hasta su forma. Ex corrector de estilo del periódico Granma y actual reportero de la Radio Reloj, Roberto Márquez acentuó que el uso de subordinadas oscurece el lead y las noticias de forma general. Octavio Lavastida, jefe del departamento de corrección de Juventud Rebelde, transmitió a los estudiantes varios consejos para redactar bien una noticia: estudiar gramática, escribir rápido y leer mucho. Además, aconsejó las noticias buenas, desechar lo que sobra y sentir como parte personal cada nota. Ambos periodistas afirmaron que somos correctores de nuestro trabajo y también responsables de entregarlo sin errores.

LAM NGUYEN THANH: Los editores destacaron la importancia de su labor en la estructuración del periódico y la revisión de cada trabajo a publicar. Lavastida aconsejó a los estudiantes sobre cómo mejorar la habilidad de redactar: preguntar mucho, escribir, leer más rápido y, especialmente, estudiar gramática para no cometer errores evitables y cuidar el prestigio profesional. Márquez recomendó también libros importantes del autor Juan Marrero y la lectura de manuales de redacción con el objetivo de mejorar una nota de prensa.

ANA LAURA PALOMINO GARCÍA: “La ortografía y la gramática son el abrigo de los redactores”, citó Roberto Márquez Madruga, periodista y reportero de Radio Reloj, durante la conferencia impartida a un grupo de alumnos en la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana. Según Octavio Lavastida, jefe de Corrección de Juventud Rebelde, leer, escribir rápido, no utilizar las oraciones subordinadas y consultar el periódico todos los días son obligaciones para cualquier buen profesional de la palabra. Las frases más utilizadas por los correctores de estilo, los libros imprescindibles en la preparación profesional y el detector de cosas innecesarias fueron sugerencias de ambos invitados de la profesora Iraida Calzadilla, organizadora del encuentro. El subdirector del Instituto Internacional de Periodismo, Roger Ricardo Luis, compartió sus experiencias con los presentes y remarcó los valores éticos para nuestro futuro.

JANELLE PUMARIEGA SANTANA: Sus inicios como profesionales de la prensa, varios de los métodos que conllevan a un mejor trabajo, así como los valores que no deben faltar en un buen periodista, figuran entre los aspectos que abordaron. En un intercambio de anécdotas relacionadas con su labor, se refirieron a los errores que no podían cometerse al redactar una nota informativa. Ustedes deben ser extremadamente cuidadosos: revisen la noticia cuantas veces sea necesario antes de entregarla. No se trata de cumplir por cumplir, sino de cumplir bien, amar la profesión y comprometerse con ella, comentó Lavastida.

RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ: Entre anécdotas, preguntas, consejos y recomendaciones de escritores como Gabriel García Márquez y José Lezama Lima se desarrolló la reunión entre colegas. Los invitados comentaron las diferentes vías por las que llegaron al periodismo, no todas académicas, y recordaron a sus compañeros galardonados con el Premio Nacional de Periodismo.

GABRIELA RODRÍGUEZ-LOECHES PÉREZ: El jefe de Corrección de Juventud Rebelde, Octavio Lavastida,  afirmó: “No se puede perder el sentido común de las ideas, cada palabra tiene un peso específico, por lo que se requiere de grandes cuidados a la hora de redactar”. Por su parte, Roberto Márquez, reportero y redactor de Radio Reloj, comentó que en la cotidianidad en ocasiones hablamos sin saber si es verdad o no o lo que decimos, pero una vez que escribimos hay que defender lo expuesto.

ALEJANDRO ROJAS ESPINOSA: Roberto Márquez explicó que la función principal de un corrector es velar por las informaciones para que no tengan errores a la hora de entregarla al público y que un material se revisa varias veces, hasta que se decide su inclusión o no en el periódico. Lavastida dejó recomendaciones para la nueva generación de periodistas, ente ellos, aprender a escribir rápido en las computadoras, leer a altas velocidades sin perder la idea central, revisar cada nota informativa que se entrega, y lo más importante, aprender a distinguir las buenas noticias que son las que el pueblo desea conocer. Algunos de los libros recomendados para leer fueron Apremiado por el cierre, de Juan Marrero, y El libro de los gazapos, pues de los errores de otros podemos aprender y así ganar en experiencia.

JAVIER ROQUE MARTÍNEZ: Lavastida hizo especial énfasis en el rol de la prensa en una época tan marcada por los adelantos tecnológicos, además  del deber de las diferentes publicaciones de desarrollar un periodismo más acorde con los tiempos actuales. También habló sobre el estudio sistemático como vía de superación de los periodistas y aconsejó preparase bien en los temas correspondientes a la gramática y la composición, así como desarrollar el hábito de lectura. Roberto Márquez habló sobre las normas de redacción, diferentes en cada órgano, y sobre algunas terminologías propias de la profesión. Antes de terminar, puntualizó en la necesidad de informar bien, con datos precisos, de tratar contenidos que resulten interesantes  para la población y de utilizar siempre un lenguaje asequible a todos los públicos. Ambos contaron sus experiencias con el linotipo, tecnología utilizada en Cuba hasta hace poco más de dos décadas.

THU TRAN LE ANH: En el debate se destacó que la principal labor de un corrector es eliminar  los errores que tengan los trabajos; para ellos es conveniente establecer estrecha relación con los periodistas y directivos de la institución. Márquez aseveró que los editores deciden cómo se estructura un periódico desde la ubicación de los títulos hasta su forma. Adentrándose en la corrección, enfatizó en que el uso de subordinadas oscurece el lead y la noticia en general. Por su parte, Lavastida aconsejó a los futuros periodistas que es necesario estudiar gramática, escribir y leer rápido, revisar muy bien cada información, ser responsables y sentir como parte suya cada nota. Ambos invitados coincidieron en que para ser un buen corrector  es necesario mantener el hábito de lectura, lo que contribuirá a mejorar sus conocimientos y aprender las técnicas imprescindibles en la distinción de errores en los trabajos.

HOANG TRINH MINH: “Preguntar siempre, escribir y leer rápido, cortar lo que sobra y, por encima de todo, ser disciplinado”, fueron algunos de los consejos dados por Lavastida y Márquez a las nuevas generaciones y enfatizaron en la importancia de revisar con mayor fuerza los trabajos periodísticos antes de entregarlos para así evitar enmendaduras por parte de los correctores.

CAMILO VILLA JUICA: Los conferencistas, invitados por la profesora Iraida Calzadilla, ofrecieron cátedra acerca de la importancia de la ortografía y la gramática a la hora de redactar una noticia. Para los estudiantes, la jornada fue un gran aporte para su formación como profesionales.

 

 

06/04/2013 08:09 islalsur #. Entre colegas


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