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“LA MISIÓN INTERNACIONALISTA BARRIO ADENTRO ES UNA BENDICIÓN PARA LOS VENEZOLANOS”

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Ernesto Morales, doctor bejucaleño, relata sus experiencias en la hermana nación bolivariana.

Texto y foto:
CLAUDIA RODRÍGUEZ COLÓN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Ernesto coloca el estetoscopio en la espalda a una venezolanita de cinco años. La niña, de piel morena y grandes ojos negros, lo mira atemorizada. El doctor le sonríe y comenta:

-Bueno, Paula, parece que todo está bien contigo.

Luego voltea hacia la afligida madre y le dice:

-La neumonía desapareció, sus pulmones están limpios.

La madre ríe y abraza al médico:

-Muchas gracias, doctor. ¿Qué habríamos hecho sin usted?

-Pierda cuidado, estamos aquí para ayudarlos.

Hechos como este eran cotidianos en la vida del doctor Ernesto Morales en el año 2003, cuando participó en una misión internacionalista en la hermana República de Venezuela. La experiencia es única, según cuenta, sobre todo por la inmensa obra humana que lleva implícita.

Ahora, Ernesto se recuesta en la butaca, cansado, pero satisfecho de otro día de arduo trabajo en el Hospital Pediátrico Ángel Arturo Aballí, de La Habana. Con una sonrisa, comienza a hablar de los tiempos en que prestó ayuda a los venezolanos necesitados.

«Los pobres a los que auxilié son las personas más cariñosas que he conocido. No tenían palabras suficientes para agradecer los cuidados y las atenciones que les brindábamos».

-¿Fue esa su primera

misión internacionalista?

Un tiempo antes viajé a Perú, para traer a Cuba un paciente víctima de un accidente, pero nunca había prestado servicios fuera del país.

-¿Qué lo motivó a realizar ese viaje?

El afán de conocimiento. Quería saber cómo vivían las personas en esos territorios aislados, los cuales ni siquiera los médicos venezolanos se atrevían a frecuentar.

En Cuba siempre hay un centro de salud cerca y la atención médica es gratis. En Venezuela, los consultorios son escasos y muy aislados. Las mejores clínicas son privadas, por lo que solo una mínima  parte de la población puede acudir a ellas. Pensé que era mi deber ayudarlos.

-¿Cuándo decidió sumarse a la

labor internacionalista en la

República Bolivariana?

El día 20 de septiembre del 2003, nos reunieron a todos los doctores que nos ofrecimos a integrar la Misión Barrio Adentro, en Venezuela, en la Dirección del hospital, nos hicieron una entrevista e informaron que debíamos esperar la respuesta.

El 23 de octubre, el Comandante en Jefe Fidel Castro nos despidió en la Plaza de la Revolución, dándonos un ánimo increíble para enfrentar cualquier adversidad. Ese mismo día partimos hacia la nación sudamericana.

-¿Dónde lo ubicaron al llegar?

En la parroquia de Maracaibo (así le llaman ellos a los municipios). Nos situaron a mí y a un compañero en la casa de una señora mayor llamada Juana.

Nos proporcionaron una habitación de la vivienda, que acondicionamos y convertimos en policlínico. Así estuvimos seis meses. Atendíamos aproximadamente 40 personas en un día.

-¿Además de médico,

realizaba otra función?

Aunque mi especialidad es la endocrinología, mi desempeño era generalizado, pues los habitantes de la parroquia tenían disímiles enfermedades y no podían acudir a otro lugar.

Después de esa corta estancia, Ernesto regresó a Cuba para recibir un curso de terapia Intensiva. Estuvo un semestre en La Habana y cuando terminó los estudios, retornó a Venezuela.

«Volví a Maracaibo. Esa vez conviví con una pareja muy joven y sus dos hijos, que me dieron albergue en su hogar. Con ellos me quedé bastante tiempo.

«Ingresé a un Centro de Diagnóstico General, que son hospitales creados por la Revolución en las zonas rurales, y trabajé en el área de terapia intensiva».

-¿Recuerda algún caso en

especial durante la misión?

Una muchacha india que estaba de parto. Ellas tienen por costumbre dar a luz en casa, con la supervisión de su madre. Cavan un hoyo en la tierra del patio, lo rellenan con paja y se acuclillan encima para que el bebé caiga dentro. Después, cortan el cordón umbilical con los dientes.

La joven tenía un problema con la coagulación sanguínea y llegó al hospital con cuatro de hemoglobina, su niño no había podido salir. Con varias transfusiones de sangre y una cesárea de urgencia pudimos salvarlos.

-¿En qué se desempeña actualmente?

Soy endocrino en el Aballí e imparto docencia a alumnos de países amigos que cursan sus estudios de medicina en el país; en este momento doy clases a estudiantes chinos.

-¿Le gustaría regresar a Venezuela?

Mucho, dejé amigos muy queridos allí. También, pacientes a quienes me gustaría volver e ver.

-¿Cómo valora la misión internacionalista

en la que participó?

La Misión Barrio Adentro es una bendición para los venezolanos.

Ficha Técnica:

Objetivo central: Informar acerca de la misión internacionalista y la participación del doctor Ernesto Morales en ella.

Objetivos colaterales: Dar a conocer los logros de la medicina cubana en Venezuela.

Tipo de entrevista:
Por los participantes: Individual.
Por su forma: Mixta.
Por su contenido: De opinión.
Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: De cita textual.
Tipo de entrada: Anecdótica.
Tipo de cuerpo: Mixta.
Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.
Tipo de fuente: No documental (Ernesto Morales).



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