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¿UN CRISTO SENTADO EN LA HABANA?

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La imagen del Señor de la Humildad y Paciencia custodia la Sala Parroquial del Palacio de los Capitanes Generales.

Texto y foto:
ROSALIA CARMONA LEDESMA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Con ojos de vidrio, corona de bronce, torso desnudo, brazos cruzando las manos sobre los muslos, sentado con la mirada hacia abajo y sangrante el cuerpo, sobre una base de madera negra de tiradores a ambos lados, se encuentra envuelto de misterios en la Sala Parroquial del Museo de la Ciudad, El Cristo de la Humildad y Paciencia, único de su estatura en Cuba.

Esta escultura del siglo XVIII, de autor desconocido y talladura de madera policromada, perteneció al Convento de San Juan de Beltrán, actual Colegio de San Gerónimo. Fue hecha en Sevilla, España y sus asas confirman que fue utilizado en procesión, afirmó Ángela Pedroso Sánchez, técnica en museología.

Los materiales empleados en la construcción fueron madera, cristal y bronce. Las medidas de alto y ancho son de 134 y 77 centímetros, respectivamente. Tiene barba, bigote, su conservación aparente es buena. Desde abril de 1989 se le incorporó la mano tallada que le faltaba.

“Su pelo es natural porque las monjas de la época se dejaban crecer el cabello para diseñarle pelucas a los santuarios de la iglesia”, comentó Marlene Lescaijlle Hamilton, museóloga.

La imagen de este Cristo, si bien no comparte las altas calidades estéticas de otras hechuras cristíferas, sí es sumamente devota y representativa de la piedad popular. De tamaño menor al natural, presenta certeros efectos naturalistas en su policromía, que alcanza efectos de intenso realismo en las llagas y contusiones de la espalda flageada, se consigna en el texto “Las Cofradías de Sevilla en la Modernidad”.

El tema iconográfico al que responde este simulacro es poco conocido, procede del norte de Europa y se difunde por zonas meridionales a partir del siglo XV: “Jesús, abatido, aparece sedente sobre un risco esperando el momento de la Crucifixión y medita melancólico sobre los tormentos recibidos”, según datos recogidos en Internet. 

“Hoy se conoce popular y devotamente como El Humilde, pero también se le podría llamar El Paciente porque soportó la adversidad y los sufrimientos con fortaleza y resignación. Además, por su actitud serena frente a la humillación y el dolor, el corazón fiel y esperanzado”, precisó Ángela Pedroso.

Yilian Armas Concepción, subdirectora del Palacio, manifestó la satisfacción de poseer en el museo esta pieza, aún cuando existen dos similares en Cuba, uno en Trinidad y otro en Sancti Spíritus, pero de menor tamaño.

“Su espera paciente por vincularse a quienes en siglos pasados le regalaron sus oraciones, súplicas y alabanzas, padecieron con su pasión y lo veneraran como a un Dios humanado, lo hace más que inédito, inigualable”, añadió.

El Museo de la Ciudad cuenta con otros tesoros históricos y artísticos como los libros de Actas y las mazas de plata del Cabildo Habanero, además del monumento más antiguo de cuantos existen en Cuba, La Lápida funeraria de Doña María Cepero.

Pie de foto: Cristo de la Humildad y Paciencia, único de su estatura en Cuba.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de lead: Especial de Retrato.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide Invertida + Dato adicional.
Primer valor noticia: Singularidad. 
Otros dos valores noticias: Interés colectivo. Proximidad o cercanía.
Tipo de fuentes declaradas: Documental, No documental, No tradicional, Complementarias, Primarias.
Tipo de noticia: Ligera, Principio de placer.

 

15/04/2013 21:12 islalsur #. Cuba Curiosa


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