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UN GÉNERO INTELIGENTE

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Tema: Para Jorge Luis Rodríguez, analista del diario Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, en el ejercicio del periodismo interpretativo, el periodista cumple con su cometido cuando mediante la descripción y el análisis de los hechos, el entrecruzamiento de las fuentes y una amplia mirada del acontecimiento sin descuidar los intereses subyacentes, logra dejar al receptor pensando en la problemática.   

LUAR LÓPEZ DE LA OSA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Desde hace 300 años, muchos habitantes del mundo inician su día con un ritual: la lectura del periódico. Este desayuno informativo muchas veces no se digiere completamente; porque no se le muestra al lector todo un contexto alrededor del hecho en sí.

Abraham Santibáñez, periodista chileno, manifestó que "interpretar, desde el punto de vista periodístico, consiste en buscar el sentido a los hechos noticiosos que llegan en forma aislada. Situarlos en un contexto, darles un sentido y entregárselo al lector, o auditor, no especializado” (20013: Web). De ahí la importancia de la presencia del periodismo interpretativo en los diarios.

El profesor José Luis Martínez Albertos, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y miembro de la Comisión de Quejas y Deontología de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España, afirma que el periodismo interpretativo surge como consecuencia de la evolución interna del periodismo informativo, que tiene su gran momento en el período comprendido entre ambas guerras mundiales, y como una necesidad competitiva de la prensa escrita frente al periodismo radiofónico y televisivo (2013: Web).

Los lectores ya no se conforman con el Qué, Quién, Dónde y Cuándo que preside una información, en la cual muchas veces se obvia el Cómo y Por qué-Para qué, necesarios en la elaboración de una buena información. 

Para una mejor comprensión del mundo que le rodea, el lector necesita una explicación de los hechos sin sentir que se le impone una verdad, la que posee el que redacta la información. Por ello, es necesario que se le muestren la mayor cantidad de percepciones del acontecimiento mediante la remisión a fuentes.

Para Jorge Luis Rodríguez, analista del diario Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, en el periodismo interpretativo no  se ofrece una realidad fragmentada. Su objetivo es tomar los hechos que acontecidos aisladamente, sin relación, que parecen triviales, y construir la realidad de una manera integradora.

“Con esta práctica, el periodista rescata la significación de los acontecimientos, un valor que la mayoría de las veces no es visible en el denominado periodismo objetivista.

“En la interpretación, el periodista muestra el hecho con la mayor pluralidad posible de visiones y significados. El reportero observa la realidad desde un calidoscopio, y se las muestra a sus audiencias con una gran gama de tonalidades, de manera que el texto, ya sea una nota o un reportaje, adquiere otra dimensión que no puede lograr con el periodismo informativo: ser democrático y generar participación”, aseguró Rodríguez.

José Luis Estrada Betancourt, periodista del diario Juventud Rebelde, dijo que “cuando el periodista ofrece una explicación de los hechos, los separa en cada una de sus partes para arribar a su comprensión, busca  los antecedentes y el contexto social, político y cultural de los acontecimientos. Da voz a fuentes responsables, testigos e implicadas. Construye la realidad no como una sumatoria de hechos aislados, fortuitos, que ocurren al azar; sino como un entramado en el que cualquier elemento de su composición puede influir en su estabilidad o ruptura.”

De esta manera, el periodista contribuye a un mejor conocimiento, no solo de un hecho, un tema o un proceso, sino del ser humano y de la sociedad.

Por otra parte, aclara Jorge Luis Rodríguez: “Con esta práctica, el periodista no busca mostrarse como un señor enciclopédico, un tirano de la información que impone a sus lectores una verdad absoluta, cerrada e irrebatible. La propuesta comunicativa debe ser lo más abarcadora posible, pero al mismo tiempo, abierta a otras opiniones, percepciones.”

Yuris Nórido, periodista del sitio digital CubaSí, considera que “el reportero ofrece todos los ingredientes para que el receptor arribe a sus propias conclusiones y evalúe por sí mismo el acontecimiento y sus múltiples significados”.

Para ello está obligado a acudir a una rica estrategia de fuentes, con diversos grados y tipos de relación con el acontecimiento, que ofrezcan miradas múltiples. La pluralidad es un ingrediente esencial para ganar en profundidad y credibilidad.

“Incluso, aunque el producto no llegue a establecer proyecciones o pronósticos (conocidos como juicios sintéticos, que deben ser ofrecidos por fuentes responsables, en función de alcanzar una mayor credibilidad), una rica presentación de antecedentes, causas, contexto, hechos paralelos y valoraciones de fuentes pueden inducir al lector a trazar los posibles caminos futuros que puede recorrer el acontecimiento”, dijo Nórido.

No podemos obviar que muchos lectores se exponen a los mensajes con determinados conocimientos sobre el tema o los hechos, que han funcionado con lógicas similares a las que se les muestra. Entonces, el receptor puede, desde la propia sacudida de pensamiento que le provoca el mensaje interpretativo, hacer su propio ejercicio de análisis con esa otra información acumulada, y establecer sus proyecciones, por ejemplo, sobre la base de analogías e inferencias.

El periodista solo tiene que brindar todos los elementos necesarios para que el receptor construya su criterio. Con toda la amplia gama de información y valoración de los acontecimientos que sea capaz de ofrecerle al lector, este sentirá la libertad de tomar o desechar la propuesta, o parte de ella.

Yimel Díaz Malmierca, periodista del semanario Trabajadores, manifiesta que la principal causa de la falta de notas interpretativas en la prensa impresa es la rapidez con que se trabaja en las redacciones de los diarios.

“Los medios están preocupados en dar la primicia, sin tener en cuenta de que, luego de ganar ventaja informativamente, podrían ganar más prestigio si ofrecieran una explicación, un análisis del acontecimiento a partir de una investigación profunda de los hechos.”

En un mundo plagado de informaciones, a las cuales se tiene acceso por diferentes vías, es más productivo que un lector cuente con informaciones que superen el simple relato de los acontecimientos. La propuesta que cuente con un análisis, explicación, valoración y proyección ampliados será la más útil en la competencia de la información. 

Según la periodista y profesora de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la Habana, Doctora Iraida Calzadilla, “hoy trabajos periodísticos que den cuenta no solo de lo que sucede, sino también que expliquen por qué ocurren los hechos, que sean profundos en sus contenidos, contextualicen, indaguen en las causas y pronostiquen su futuro desenvolvimiento, es una necesidad sentida tanto por los hacedores de la información -los periodistas-, como por los receptores” (2013: Web).

Como señala Eduardo Ulibarri en su libro Idea y vida del reportaje: “El periodismo es un ejercicio de mediación; los periodista somos mediadores en busca de trascendencia” (2007:5). Los medios informativos no se deben conformar con ofrecer los hechos, es necesaria la interpretación de ellos para una mejor comprensión de la realidad.

Bibliografía: 

Calzadilla Rodríguez, Iraida: Interpretar los sabores y olores de la vida misma. En: http://islalsur.blogia.com/2007/092504-interpretar-los-sabores-y-olores-de-la-vida-misma.php. Consultado: 6.6.2013.

Martínez Albertos, José Luis: Artículo sobre periodismo interpretativo.En:http://www.canalsocial.net/GER/ficha_GER.asp?id=9950&cat=medioinfomacion. Consultado: 6.6.2013.

Santibáñez, Abraham: Periodismo interpretativo. A la sombra de Henry Luce. En:http://www.icei.uchile.cl Consultado: 6.6.2013.

Ulibarri, Eduardo: Idea y vida del reportaje. Editorial Pablo de la Torriente. La Habana, Cuba.2007.

Fuentes directas:

Jorge Luis Rodríguez, periodista del diario Juventud Rebelde y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.

José Luis Estrada Betacourt, periodista del diario Juventud Rebelde.

Yimel Díaz Malmierca, periodista del semanario Trabajadores. 

Yuris Nórido, periodista del sitio digital CubaSí.



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