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LAS GRIETAS LLEGAN AL CORAZÓN

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Muchos de los edificios de vivienda construidos en los últimos diez años en la capital no poseen la calidad requerida.

Texto y foto:
VERÓNICA ALONSO CORO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Las estadísticas no lo recogen, no existen estudios que lo demuestren y no aparece en los censos, pero la falta de calidad de la mayoría de las viviendas construidas en La Habana durante los últimos diez años es una realidad difícil de ocultar.

De un promedio anual 2 426 domicilios que el estado declara como terminados en la capital, todos cuentan con problemas perceptibles, surgidos durante las distintas etapas del proceso constructivo, de acuerdo con la opinión del arquitecto Osviel Carrillo, especialista de la empresa de Diseño de Ciudad de La Habana (DCH).

Entre las principales deficiencias están la mala terminación, poca belleza arquitectónica y durabilidad de las viviendas y la mala calidad de la plomería, carpintería e impermeabilización de los techos. “Llevo tiempo tratando de permutar de aquí, pero la gente se espanta cuando ve que este es un edificio nuevo, saben lo que significa”, expresó Ana María Fuentes, habitante de 19 y 48, en el municipio Playa.

Como primer eslabón de la edificación de una obra, el proyecto es fundamental. “Aunque no creo que este sea el escalón más crítico, sí son comunes las malas soluciones, la falta de literatura, la inexperiencia de los profesionales, y la poca permanencia de estos en las empresas”, valoró Alejandro Silva, ingeniero civil de la misma entidad.

Refiriéndose también a los problemas en el primer paso del proceso, Carrillo planteó: “Muchas veces he visto afectada mi evaluación como arquitecto por no tener listo el proyecto en el reducido tiempo que se nos exige, porque me preocupo por revisar todos los detalles”.

Al respecto, Floro Pavón, jefe de la Dirección de Vivienda del Ministerio de la Construcción (Micons), expresó: “No creo que la fecha de entrega atente contra la calidad, no tengo experiencia de que eso suceda. Cuando se hacen los análisis de las fechas tope siempre están presentes los proyectistas”.

El segundo más determinante eslabón del proceso constructivo es la ejecución. En este punto, los especialistas consultados coinciden en que la migración de los buenos operarios hacia el sector particular es el problema que más golpea la calidad de las obras.

Luis Núñez Hernández, trabajador de la construcción del Contingente 26 de Julio, plantea que el salario que recibe no está acorde con el trabajo duro que realiza: “A veces se atrasa la entrega del pago, los materiales no están cuando se necesitan y las obras no quedan bien porque los constructores trabajamos solos, la presencia de los técnicos y responsables es intermitente”.

Aunque el ingreso promedio de los obreros de la construcción ha aumentado de 349 pesos en 2004 a 541 en la actualidad y se encuentra por encima del salario medio nacional (436 pesos), no es suficiente para motivar la permanencia de  mano de obra calificada en el sector.

Armando López Pérez, especialista de la Dirección de Vivienda del Micons, planteó que se está estudiando la introducción del contratista particular y las microbrigadas no estatales para mejorar la atracción de los obreros hacia el sector de la vivienda. “También se está haciendo un análisis del sistema de precios de las obras para tratar de aumentar el salario de los operarios”, añadió.

“El salario que recibía por el estado no me alcanzaba para vivir, y, aunque ahora no tenga siempre trabajo, puedo ahorrar mi dinero y estar más cómodo”, declaró Jorge Baró, quien comenzó a ejercer la albañilería por cuenta propia hace cinco años.

Según Alejandro Silva, la proliferación del cuentapropismo también ha provocado un aumento del desvío de recursos dentro de las obras, a causa del insuficiente abastecimiento de materiales a este sector por parte del estado.

Para Pavón, el problema de los inmuebles no está en los suministros: “El desvío de materiales tiene que ver con la exigencia de los jefes, pero no creo que sea un mal generalizado ni determinante hoy en día. Los recursos, especialmente para el programa de la vivienda, se garantizan en su totalidad. La solución de los problemas está en el control estricto por parte de los que dirigen la obra”.

Cuando en noviembre de 2011 a Carmen Martínez Pineda le otorgaron, después de más de veinte años de espera su vivienda en un edificio situado en Ermita y Tulipán, en Plaza de la Revolución, este tenía problemas que respondían a una evidente falta de control.

“La casa nos la entregaron sin puerta en los closets y en uno de los cuartos, sin instalación de gas y, cuando llevábamos unos meses viviendo aquí, nos dijeron que había que demoler los balcones porque no aguantaban su propio peso”.

Y con decepción agrega: “Hoy todo el que pasa mira el edificio como un bicho raro, porque nadie se explica cómo una construcción nueva tiene los balcones apuntalados y las paredes con filtraciones y grietas. La verdad es que las condiciones en que yo vivía antes eran precarias pero, después de tanta espera, nos merecíamos algo mejor”, manifestó Carmen.

Pie de foto: Exterior apuntalado del edificio situado en Ermita y Tulipán, Plaza de la Revolución, inaugurado en septiembre de 2011.

Ficha Técnica:
Tema: Mala calidad de las viviendas construidas en los últimos 10 años en La Habana.

Objetivo Principal: Explicar las causas de la calidad deficiente de los edificios de vivienda.

Objetivos colaterales: Efectos de los problemas económicos en la construcción. Desvío de recursos. Migración de los buenos obreros hacia el sector particular. Poca calidad de la terminación de las obras.

Estrategia de fuentes:

Osviel Carrillo, arquitecto de la empresa DCH. Abordar el tema de la terminación de las obras.

Ana María Fuentes, residente de edificio inaugurado en 2012. Explica las consecuencias de vivir en una vivienda recién construida por el estado.

Alejandro Silva, especialista de la empresa DCH. Explicación de los principales problemas en los proyectos arquitectónicos y abordar el tema del desvío de recursos.

Floro Pavón, jefe de la Dirección de Vivienda del Micons. Explicar las estrategias del ministerio para mejorar la calidad de las viviendas.

Luis Núñez Hernández, constructor del Contingente 26 de Julio. Plantea desventajas del trabajo en sector estatal de la vivienda.

Armando López, especialista de la Dirección de Vivienda del Micons. Exponer datos sobre otros proyectos de la institución, también causas de los problemas.

Jorge Baró, constructor por cuenta propia. Expone ventajas del trabajo particular en el sector constructivo.

Carmen Martínez Pineda, inquilina de una vivienda con problemas  constructivos. Dar su sentir ante el problema.

Fuente documental: Datos estadísticos de la Oficina Nacional de Estadísticas.

Juicios:

Valorativos: Especialistas del DCH.

De Opinión: Inquilinas de viviendas construidas recientemente, constructor estatal y trabajador por cuenta propia.

Analíticos: Expuestos a lo largo de la nota.

Proyectivos: Funcionarios del Micons.

Disyuntivos: Entre arquitecto e ingeniero civil del DCH y el jefe de la Dirección de Vivienda del Micons.

Soportes:

Hecho: Los problemas de calidad de las construcciones no encuentran soluciones objetivas.

Contexto: Con la aparición del sector privado en la construcción, muchos de los obreros abandonan el sector estatal; Existencia de sistemas de pago diferentes en los diversos sectores de la construcción; Los problemas económicos condicionan la calidad de las obras; Falta de control sobre los recursos por parte de los jefes de obra.

Proyecciones: Introducción del contratista particular y las microbrigadas no estatales en el sector de la vivienda; Aumento del salario de los constructores para atraerlos hacia el trabajo estatal.



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