Facebook Twitter Google +1     Admin

EL MEJOR DE LOS AMIGOS ABANDONADO

20131104144527-raymon.jpg

Más de 200 mil perros vagabundos viven a la intemperie en Cuba, amenazados por los automóviles y la violencia humana.

RAYMON DARIEL RODRÍGUEZ GONZÁLEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Un país, una civilización,
se puede juzgar por la forma
en que trata a sus animales.
Mahatma Gandhi.

Los perros callejeros se han convertido en un elemento distintivo y cotidiano del entorno, tal como las sábanas blancas colgadas en los balcones y los vendedores por cuenta propia, lo que no quita que sea un grave problema ambiental en el país.

El perro, desde tiempos inmemoriales, es considerado como el mejor amigo del hombre y un símbolo de lealtad; sin embargo, hoy es víctima en las calles de Cuba y se ha transformado en parte negativa de la escena urbana.

Según estadísticas del 2012 del Departamento de Higiene y Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, en el país hay más de 200 mil perros callejeros. Entre las urbes con mayor índice sobresalen Santiago de Cuba, Santa Clara, Camagüey y especialmente La Habana.

Se denominan perros callejeros aquellos que fueron abandonados, se han perdido, nacen en la calle o viven parte del día fuera de su casa por voluntad de los dueños. Se alimentan principalmente de sobras procedentes de restaurantes, puntos de venta particulares o basura de los ciudadanos, aunque en algunas ocasiones hay personas que les ofrecen comida.

La causa principal de la sobrepoblación de canes abandonados en la Isla es la reproducción sin control de estos animales. Cada siete meses una perra sin dueño puede concebir cinco o más cachorros que corren la misma suerte de su progenitora.
La calle como hogar

Estos inquilinos de cuatro patas deambulan por aceras, plazas y comedores obreros; revuelven la basura, orinan, defecan y se aparean en cualquier lugar. Su morada, en el día, es un sitio donde encuentren alimentación y resguardo del sol y, en las noches, un espacio que les permita conservar el calor; pero no siempre encuentran un refugio y tienen que soportar los cambios de clima, el intenso calor, el frio y los aguaceros.

Nora García, presidenta de la Asociación Cubana para la Protección de Animales y Plantas (Aniplant), expresó que canes callejeros no son tantos, una gran parte tienen hogar estable, pero por culpa de sus dueños pasan casi toda la jornada fuera de casa.

“Entre las principales causas de abandono se encuentran la enfermedad, el embarazo de las hembras y la vejez; también, el cambio de domicilio, la salida del país y el divorcio de sus dueños. El medio no les ofrece posibilidades de sobrevivir, la sed y el hambre les degradan la salud rápidamente, sobreviven con huesos y agua sucia”, añadió.

Para la presidenta de Aniplant, un plan de protección para los perros puede ser costoso, por lo que no siempre se considera una prioridad en los proyectos urbanos: “El método de captura y muerte es el más empleado para solucionar la situación de los perros; aún así, la situación no se resuelve, pues los nacimientos son más que las muertes”, concluyó.

A fines de los años 80, la Aniplant presentó un proyecto de ley sobre protección y bienestar animal, pero en el 2013 todavía no ha recibido respuesta por parte de las autoridades.

Javier Núñez González, abogado del Bufete Colectivo de Pinar del Río, expresó: “Cuba no cuenta aún con amparo legal para los perros callejeros, es imprescindible una Ley de Protección de los Animales porque para poder sancionar y educar es necesario  establecer como delito el abuso animal”.

Según la Sociedad Mundial para la Protección Animal, en el planeta hay 480 millones de canes en similar situación.

Zoonosis, ¿la solución?

“La sobrepoblación de canes abandonados tiene un impacto negativo en el medio ambiente, ya que pueden transmitir enfermedades como la rabia, entre otras. Además de que ocasionan  accidentes automovilísticos que ponen en peligro la vida de las personas. Muchas veces capturamos perros que tienen dueño cuando realizamos campañas de recogida masiva porque se encuentran sin control ni identificación”, afirmó Raúl Cruz de la Paz, director del Programa Nacional de Zoonosis.

Expresó que a los animales encerrados se les envían al Asilo Canino o a otras dependencias de Zoonosis, donde permanecen hasta que son reclamados o adoptados, pero en su gran mayoría son sacrificados, pues las cifras de adopciones todavía son mínimas.

“En los últimos tres años, aproximadamente 30 mil personas fueron mordidas por animales, en su mayoría por perros; pero en ninguno de esos casos se transmitió rabia”, añadió Cruz de la Paz. El detalle reside en que más de la mitad de las mordidas fueron hechas por perros con dueños. El callejero, por lo regular, al recibir tanto maltrato en su vida, se asusta y pocas veces muerde o ataca. 

Por su parte, Jordan López Bejerano, estudiante del Politécnico de Informática Osvaldo Herrera, comentó que para él los perros no le traen ningún buen recuerdo y muchas veces constituyen una amenaza para la población, pues fue mordido por un can abandonado en la calle, hace cuatro años, cuando iba camino a su casa.

La gran mayoría de los entrevistados coinciden en que sienten lástima y compasión al ver la deplorable situación en que se encuentran los perros callejeros en nuestro país.

“Existen personas que les tiran piedras y hasta agua caliente para alejarlos de su casa. El que ha tenido el privilegio de tener uno sabe que además de dar cariño y compañía, brindan seguridad, no piden nada, sólo un poco de cariño, un plato de comida al día y una vasija con agua”, afirmó María Elena Pimienta, ama de casa artemiseña y aficionada de las mascotas.

Esperanzas no perdidas

En el país existe una tradición muy arraigada de cariño hacia los animales. Resulta extraño que una familia cubana no posea al menos una mascota: perro, gato, pájaro, tortuga o hasta un hámster; no interesa si vuela o corre, lo importante es la compañía  y el afecto que puedan brindar.

José Carlos Fernández, constructor pinareño por cuenta propia, opinó: “Tuve la experiencia de recoger dos perros en la calle y desde entonces no quiero mejor compañía que la de ellos; con mucho amor y protección me acompañaron más de diez años y no me arrepiento de adoptarlos, son parte de las grandes historias que tengo en mi vida”.

La Oficina del Historiador (OH) promovió, en 2007, la desparasitación masiva de perros callejeros, y especialistas de la zona han hablado de la posibilidad de emprender un programa más amplio para el cuidado de los animales que viven en la ciudad y, además, busca financiamiento para establecer el asilo que daría tratamiento a cientos de animales y los hospedaría hasta entregarlos a personas responsables.

Instituciones como la Universidad de La Habana (UH) han rescatado del abandono algunos perros que merodeaban por los alrededores de la casa de altos estudios y hoy pertenecen al centro. Adriana Fonte Lastre, estudiante de Historia, dijo que los canes de la UH tienen identificaciones con su nombre y apellido en el cuello para evitar que sean recogidos por Zoonosis y hasta les ponen ropas en tiempo de frío para abrigarlos.   

En el Centro Histórico de la Habana Vieja cada casa-museo y jardín también tomó la iniciativa de acoger a uno de los perros de la zona. Aida Fonseca Pereira, vecina del lugar, expresó: “Los amparan de cierta manera, es parte del amor a la naturaleza que debemos empezar a transmitir como un mensaje de civilidad”.

Raúl Marsan, veterinario de la Clínica José Luis Callejas, ubicada en Carlos III, dijo: “A pesar del esfuerzo que puedan realizar Salud Pública y todas las personas implicadas directamente con el control de los perros callejeros, toca un gran compromiso a la población, que muchas veces abandona a sus mascotas o permite su proliferación sin pensar en las enfermedades que pudieran transmitir. La responsabilidad, en este caso, es compartida.”

Mientras tanto, cubanos de cualquier parte no dudan al ayudar a un perro callejero en apuros, pues los consideran con derecho a la existencia ya que son seres vivos al igual que tú y yo. Desde los chóferes de ómnibus, los microbrigadistas, custodios de empresas, cuentapropistas, y hasta las integrantes del Ballet Nacional de Cuba y su más fiel exponente, Alicia Alonso, por cierto, hija de veterinario.

Como dijera el escritor cubano Leonardo Padura, autor de famosos títulos como El hombre que amaba los perros: “La educación ambiental en nuestro país no puede preocuparse más por un bosque o por un río que por un simple perro sin dueño: ambos merecen, humana y ecológicamente, la misma atención y similar conciencia de su importancia y lugar en el entramado de la vida en la Tierra".

José Martí, Mahatma Gandhi, Barón de Von Humbolt, Benito Juárez, todos coinciden con respecto al afecto que merecen estos leales compañeros. Amar toda manifestación de vida, la propia y la ajena, la racional y la irracional, nos hace más humanos.

Recuadro:

Una historia peculiar

Jeannette Ryder, filántropa norteamericana que vivió y murió en la capital cubana, es parte de una leyenda de amor y cuidado hacia los canes que se remonta a principios del siglo XX. Dedicó gran parte de su existencia a proteger a los animales maltratados (caballos, toros, gatos, aves) y, en especial, a los perros callejeros que deambulaban por la entonces Habana colonial.

Aunque muchos la creían loca, fundó el primer Hospicio para Animales en la Isla. Su trabajo constante hizo que quienes la ofendían, comenzaran a respetarla, y así fue ganando la admiración y el respaldo de muchas personas junto con las que creó, en 1906, la Sociedad Protectora de Niños, Animales y Plantas, también conocida como el “Bando de Piedad”.

Tuvo un final de leyenda: cuentan que luego de ser enterrada en el Cementerio de Colón, su perro Rinti, que la acompañó toda la vida, se echó al lado de la tumba y se rehusó abandonarla, sin comer ni beber nada hasta que murió pocos días después. Hoy, ambos descansan en la llamada “Tumba de la Lealtad“, estructurada por una escultura de Jannette, junto a la de su leal compañero.

Su labor trascendió y se le recuerda el segundo domingo de cada mes de abril, fecha en que se celebra el Día del Perro Cubano y el Campeonato Internacional de Belleza Canina.

Pie de foto: Los perros callejeros inundan las calles y plazas del país.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Descriptiva.
Tipo de cuerpo: De bloque temáticos.
Tipo de transiciones: Subtítulos.
Tipo de cierre: De moraleja o instancia a la acción.

Tema: Los perros callejeros en Cuba.

Objetivo central: Analizar la situación de los perros abandonados en las calles del país, las posibles soluciones y la necesidad de frenar este fenómeno. 

Objetivos colaterales: Examinar la situación actual de los perros callejeros en Cuba. Consecuencias de estos animales en el medio ambiente. Analizar el trabajo realizado por la Asociación Cubana para la Protección de Animales y Plantas (Aniplant). El papel que desempeña el Programa Nacional de Zoonosis en la recogida de estos canes abandonados. Análisis de las responsabilidades de los dueños hacia sus mascotas. Leyes que amparan los perros en Cuba.

Estrategia de fuentes

Documentales:

Domínguez Cruz, Ana María. Que no nos pasen la bola. Juventud Rebelde (digital), 22 mayo, 2012.

Montenegro, Javier. ¿Los perros callejeros van al cielo? Cubadebate, 6 julio, 2012.
Fabelo Pinares, Miozotis. S.O.S callejero: protección de animales. Radio Rebelde (sitio digital), 22 diciembre, 2010. 

Pérez, Migdalis. Jeannette Ryder y su pasión por los perros. Revista Catalejo (digital), 4 diciembre, 2012.

No documentales:

Nora García, presidenta de la Asociación Cubana para la Protección de Animales y Plantas (Aniplant). (Fuente implicada y experta). Para decir las principales causas del abandono de los perros y las pésimas condiciones de vida que poseen.

Javier Núñez González, abogado del Bufete Colectivo de Pinar del Río, (Fuente testigo y experta), abordar el tema de la ausencia de una ley de protección animal.

Raúl Cruz de la Paz, director del Programa Nacional de Zoonosis, (Fuente implicada y experta), comentar acerca del papel que desempeña la institución que dirige en la recogida de estos canes abandonados.

María Elena Pimienta, ama de casa artemiseña y aficionada de las mascotas, (Fuente testigo), abordar el tema de las personas que agreden a los perros y dar su opinión acerca de los beneficios de la compañía de estas mascotas.

José Carlos Fernández, constructor pinareño por cuenta propia, (Fuente implicada y protagonista), opinar acerca del tema y abordar la experiencia que tuvo al recoger de la calle tres canes abandonados.

Jordan López Bejerano, estudiante del Politécnico de Informática Osvaldo Herrera, (Fuente implicada y protagonista), comentar acerca de la agresión recibida por un perro callejero.

Raúl Marsan, veterinario de la Clínica José Luis Callejas, ubicada en Carlos III, (Fuente implicada y experta), abordar el tema del compromiso que le corresponde a la población con respecto a este problema.

Adriana Fonte Lastre, estudiante de Historia de La Universidad de La Habana, (Fuente testigo), comentar la situación favorable que presentan los perros adoptados por la Universidad de La Habana.

Aida Fonseca Pereira, vecina de La Habana Vieja, (Fuente testigo), hablar acerca de lo positivo que ha sido la adopción de perros callejeros por las casas-museo en su zona.

Juicios:

De valor: La presidenta de Aniplant, el abogado del Bufete Colectivo de Pinar del Río,  el director del Programa Nacional de Zoonosis y el veterinario de la Clínica José Luis Callejas.

Opinión: La estudiante de Historia de La Universidad de La Habana, la vecina de la Habana Vieja, el constructor pinareño por cuenta propia y la ama de casa artemiseña.

Analíticos: Expuestos por las fuentes a lo largo de todo el reportaje interpretativo refiriéndose al conflicto.

Disyuntivos: El estudiante del Politécnico de Informática Osvaldo Herrera con los demás ciudadanos.

Soportes a emplear:

Hecho: Más de 200 mil perros vagabundos viven a la intemperie en Cuba, amenazados por los automóviles y la violencia humana.

Contexto: Aproximadamente 200 mil perros callejeros conviven con la sociedad en Cuba. Según la Sociedad Mundial para la Protección Animal, en el planeta hay 480 millones de canes en similar situación.

Antecedente: Desde la época de la Habana colonial, los perros han sido maltratados y abandonados al igual que otros animales domésticos que corrían la misma suerte.

Proyecciones: Los planes y esfuerzos que realizan la Oficina del Historiador y Aniplant para contrarrestar la situación de los canes abandonados. La iniciativa que han tomado instituciones como la Universidad de La Habana y las casas-museo del Centro Histórico de adoptar perros callejeros para así rescatarlos de la marginalidad, decisión que deberían tomar otros organismos con posibilidades e interés para esta humana labor.


 

04/11/2013 07:45 islalsur #. Medio Ambiente


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris