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¡SALVA LA SELVA!

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El 2012 en Cuba se reportaron 421 incendios forestales que perjudicaron 3,468.62 hectáreas de bosques y de ellos 375 ocurrieron entre los meses de enero a mayo. La situacion es alarmante en el país.

LAM NGUYEN THANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Los bosques son el pulmón verde de la Tierra” se ha vuelto el lema clave de todos los programas de reforestación en el mundo. Sin embargo, se han preguntado alguna vez ¿qué está sucediendo con este pulmón hoy día?

Los bosques desempeñan un importante rol no solo en el ciclo global del carbono, sino también es la casa colectiva de muchos animales preciosos y raros. No obstante, numerosos incendios forestales han ocurrido en Cuba en tiempos recientes, son un llamado de alerta para lograr una nueva campaña nacional sobre la  protección debida a los áreas boscosas, con el fin de salvar la vida del hombre y los recursos forestales existentes.

Bosques en Cuba, ¿nuestro pulmón verde está enfermo?

La campaña de protección contra incendios forestales de 2012 en Cuba fue estimada como la de menos daños generales en la última década, pero todavía se reportaron 421 casos que perjudicaron 3,468.62 hectáreas de bosques y de ellos 375 ocurrieron entre los meses de enero a mayo, dijo Raúl González Rodríguez, jefe del Departamento del Manejo del Fuego de la Jefatura Nacional del Cuerpo de Guardabosques.

También los documentos estadísticos de este departamento señalaron que el 57 por ciento de los fuegos ocurridos en 2012 tuvieron lugar en las provincias Pinar de Río (19 por ciento), Villa Clara (14 por ciento), Holguín (9 por ciento), Camagüey (8 por ciento) y la Isla de Juventud (7 por ciento), las que se consideran más vulnerable al fuego por las condiciones típicas de clima y naturaleza.

“Cuba tiene 2,996 mil hectáreas de superficie cubierta de bosques, de esa cifra, 1,262 282.71 hectáreas están en las categorías de peligrosas y muy peligrosas, teniendo en cuenta las especies como pino, eucalipto, caoba, cedro, majagua, entre otras, que se encuentran en ellos”, agregó el especialista del Cuerpo de Guardabosques.

Las cifras consultadas de la Oficina Nacional de Estadística e Información  (ONEI) sobre el Estrategia Ambiental Nacional quinquenal (2007- 2011) reportan que el año 2011 es el récord en la historia de este país, cuando el número de los fuegos alcanzó 723. En el 2012 la cifra disminuyó a 461.

No obstante, al comparar el período 2007 y 2008 en que solo se produjeron 257 y 259 casos, respectivamente, la situación real de los incendios todavía es muy alarmante. Especialmente en el caso de La Habana, mientras en los años 2007 y 2008 no sucedió ningún fuego, pero al de año siguiente el número fue de 10 y en el 2012 de 21 casos.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) avisa que cada año se queman 12 billones de hectáreas de bosques, en lo cual Cuba contribuye en un 0,3 por ciento, mientras la superficie de foresta de la nación solo representa 0,07 por ciento de la mundial.

En el libro Manejo del fuego, editado por la FAO, los incendios forestales se clasifican por tres niveles, de acuerdo con su aumento de peligrosidad, los cuales son: superficiales, de copa a corona  y subterráneo.

En Cuba, en los cinco años más recientes, como señalan los datos de la ONEI, el 28 por ciento de los fuegos son subterráneos, es decir, queman por debajo de la superficie, desprenden un intenso calor y conducen a la muerte de los árboles; 46 por ciento de esos incendios son superficiales y el resto son de copa a corona.

Cuba no ha de olvidar el incendio de bosque más grave en los últimos diez años en el municipio Ciénaga de Zapata, de Matanzas, en mayo de 2011, que afectó a más que seis mil hectáreas de bosque naturales. En ese mismo período, en toda la Isla ocurrieron otros 722 casos similares con 20,494 hectáreas de superficie dañadas.

Por todos los hechos referidos, ¿ahora ya es tarde para enfrentar la cuestión de cómo proteger el verde de nuestra Tierra? 

¿Quién tiene la culpa?

Es claro que el incendio forestal no es un hecho novedoso que solo ocurre en el tiempo reciente. Prácticamente se produce desde el momento que existen la vegetación en la Tierra por causas naturales como la lluvia, la temperatura, la humedad relativa, vientos…

Hoy día, además de los factores referidos, se suma el cambio climático que resulta del aumento de la temperatura, las emisiones de dióxido de carbono y el elemento determinante es el descuido en las acciones del hombre.

Según Raúl González Rodríguez, respecto a la causalidad humana, en Colombia, Chile, España, Francia y México -los países que tienen el  número de los incendios forestales más alto del mundo-, se reporta el mal manejo de fuego, especialmente en la cosechas, las preparación para cultivo, la quema en la agricultura y los accidentes eléctricos como los factores más frecuentes del problema.

Cuba no es una excepción. Los fuegos forestales son provocado en un 46 por ciento por negligencias, 34 por ciento son desconocidos, 11 por ciento por descargas eléctricas y 9 por ciento son intencionales, señaló Juan José Paretas Fernández, agrónomo y doctor cubano en Ciencias Biológicas, en su estudio Incendios Forestales, publicado en 2007.

Sin embargo, en los últimos años se nota un incremento remarcado de la causalidad humana, específicamente el factor negligencia. Miguel Alejandro Pérez García, especialista del Cuerpo de Guardabosques, informó que en el año  2011, 72,6 por ciento de las causas de los accidentes se debió a negligencias, y que solo un año después, la cifra aumentó al 89 por ciento, de los cuales los fumadores y transeúntes aportan un 29 por ciento.

“El resto no debe ser ignorado, cuando la quema para diferentes fines, la circulación de vehículos y maquinarias agrícolas sin matachispas y la caza y la pesca furtiva representan el 22, el 18 y el 19 por ciento, respectivamente”, añadió Pérez García.

Aparte del factor determinante -el descuido humano al usar fuego-, el elemento natural también desempeña un papel destacado, como el  catalizador de esos accidentes boscosos.

“En un clima favorable de humedad, sequedad, carencia de lluvia, viento…, todo conforma un conjunto de condiciones atmosféricas para que un incendio se provoque más fácilmente”, dijo Ana Nadia Abraham Alonso, investigadora del Instituto de Geografía Tropical del Ministerio del Ciencia, Tecnología y Medioambiente (CITMA).

“Cuba es un país subtropical húmedo, con dos estaciones claramente definidas: la seca (invierno), de noviembre a abril, y la lluviosa (verano), de mayo a octubre. Los extremos de calor y de humedad relativa y los vientos dominantes del Noroeste, que durante los primeros meses del verano son provocados por las combustiones. Por la misma razón, 77 por ciento de estas se encuentran en los meses de enero a mayo y solo 23 por ciento en los seis meses restantes”, agregó Alonso.

Las investigaciones del Instituto de Meteorología Cubano señalan que la pluviosidad  promedio anual es de 1 335 milímetros, pero el período de poca lluvia tuvo solo 339 milímetros. Además, el promedio de la humedad relativa de la Isla en esta temporada alcanzó solo de 58 por ciento, el menor puede ser del 51 por ciento. Es esta la condición que más provoca los incendios forestales.

“De esta severa condición del clima, agregado al mal manejo humano, se producen más incendios”, comentó Juan Acosta Romero, ingeniero agrónomo de la Sociedad Económica de Amigos del País.   

No es solo el problema de algunas plantas quemadas

Los incendios forestales no solo son daños directos a sumideros de carbono, reguladores de agua, protectores y mejoradores del suelo y 40 por ciento del oxigeno atmosférico del mundo, sino también son malas influencia a la producción y calidad de los productos maderables, al hábitat natural, severos daños económicos y ambientales a la sociedad y la naturaleza y se considera como el enemigo número uno de los ecosistemas forestales”, explicó Sheila Chang Fuente, especialista del Grupo de Evaluación de Riesgo del CITMA.

En 2012, la pérdida económica causada por los incendios forestales  ascendió a los 12 millones y 618,428 pesos y marcó un descendimiento al comparar con la de 2011 (31 millones 357 000 pesos).

Respeto a la naturaleza, los fuegos pueden causar los cambios en la estructura de la tierra, lo que contribuye al aumento del potencial de erosión de los suelos. Por eso, llegan a perder su fertilidad y no tienen la potencialidad que suministran las substancias necesarias para el crecimiento de árboles”, afirmó Chang Fuente.

De otro lado, los siniestros conllevan al efecto invernadero y el  cambio climático mediante la emisión de una gran masa de dióxido de carbono al aire. “Además, la contaminación por humo a consecuencia de las combustiones boscosas es un tema importante de salud pública, ya que genera grandes riesgos para la salud humana. Esto puede causar el aumento de la mortalidad por enfermedades respiratorias”, subrayó la doctora Mariana Peñate Vázquez, jefa de la Consultaría Médica de la Residencia Estudiantil Lázaro Cuevas.  

“El humo de estos incendios puede incidir negativamente en la aviación, la navegación y el tráfico de vehículos. Asimismo, reducen también la biodiversidad vegetal y animal, así como la contaminación del agua. Hasta este punto, a la vez son causas y efectos de varios problemas medioambientales ”, concluyó González Rodríguez.

¡Salve, monte de Cuba bien amado!

La ley del Medio Ambiente (1997) plantea que es deber del Estado y de las personas naturales y jurídicas, en general, participar en la prevención, mitigación y atención de los desastres naturales u otros tipos de catástrofes y en la solución de los problemas producidos por estos y en la  rehabilitación de las zonas afectadas. Por eso, cuidar el bosque es la responsabilidad de todo el mundo y al ocurrir un incendio, enfrentarlo no solo es deber de los guardabosques o las brigadas.

Señaló González Rodríguez que, a pesar de que el Cuerpo de Guardabosques cuenta con el equipamiento necesario con estándar internacional de la FAO y las herramientas manuales en las brigadas profesionales, las especializadas y las voluntarias para el enfrentamiento de los incendios forestales, esto no garantiza en un ciento por ciento que no haya daños.

La estrategia de recuperación después del fuego también tiene un rol importante. Las campañas de reforestación en Cienfuegos y Las Tunas en los primeros meses de 2013 ha cubierto 4 000 nuevas hectáreas de plantaciones; las limitaciones realizadas en Camagüey para la circulación de personal y de vehículos dentro de los bosques o en zonas colindantes, son algunos ejemplos que se deben ampliar a toda la Isla.

La educación ambiental escolar también desempeña un papel importante. Alberto Ruíz Tamayo, estudiante de la escuela primaria Juan Alonso Trían Pérez, del Vedado, en La Habana, dijo: “Nos enseñan en la clase de Geografía sobre la importancia de los bosques y el equilibro del ecosistema y la vida humana. Además, participamos en las campañas anuales de reforestación. Es una de las actividades al aire libre que me interesa más”. 

Hoy día, cuando los problemas ambientales, incluso los incendios forestales, cada vez llaman más la atención de la comunidad internacional, debemos elevar nuestra responsabilidad individual a esta campaña global, porque “la naturaleza inspira, cura, consuela, fortalece y prepara para la virtud al hombre. Y el hombre no se haya completo, ni se revela a sí mismo, si ve lo invisible, sino en su íntima relación con la naturaleza”, como escribió José Martí.  

Pie de foto: Incendios forestales, siniestro contemporáneo de muchos países del mundo.

FICHA TÉCNICA:

Tema: Los incendios forestales en Cuba.

Propósito: Demostrar  la situación real de este problema ambiental.  

Objetivos  colaterales: Probar que las  actividades humanas  son  las  principales  causantes  de los incendios forestales. Mostrar las consecuencias socioeconómicas, para la salud humana y el medioambiente

Estrategia  de fuentes:

No documentales:

Raúl González Rodríguez, jefe del Departamento de Manejo del Fuego de la Jefatura Nacional del Cuerpo de Guardabosques.

Miguel Alejandro Pérez García, especialista del Cuerpo de Guardabosques.

Ana Nadia Abraham Alonso, investigadora del Instituto del Geografía Tropical del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medioambiente  (CITMA).

Sheila Chang Fuente, especialista del Grupo de Evaluación de Riesgo del CITMA.

Juan Acosta Romero, ingeniero agrónomo de la Sociedad Económica  Amigos del País.

Mariana Peñate Vázquez, doctora de la Residencia Estudiantil Lázaro Cuevas.

Documentales

Acosta Romero, Rafael y Paretas Fernández, Juan. Incendios Forestales, Editorial Científico-Técnica, La Habana, 2011.

Asamblea Nacional del Poder Popular. “Ley No.81: Ley del Medio Ambiente” (art. 6, p.3), Gaceta Oficial de la Republica de Cuba, 30pp., La Habana, 11 de julio 1997.

FAO. Guideline on fire management in temperate and boreal forest, Forest Protection Working Paper, Rome, 2002.

López Almaguer, Alex. Inicia en Camagüey jornada contra incendios forestales, Radio Cadena Agramonte, 22 ene., 2013.

Martí, José. “Emerson”, La Opinión Nacional, Caracas, 19 de mayo de 1882, Editorial Nacional de Cuba, La Habana, 1963- 1973.

Martínez Molina, Julio. Aumentan niveles de reforestación en Cienfuegos, Granma, 12 mar., 2013, 4.
Sistema Estadístico Nacional (ONEI) : http://onei.cu

Fuentes. Tipo de fuentes. Juicios.

Raúl González Rodríguez, jefe del Departamento del Manejo del Fuego. Experto (No documental). Valorativo, Analítico.

Miguel Alejandro Pérez García, especialista del Cuerpo de Guardabosques. Experto (No documental). Analítico, Disyuntivo.

Ana Nadia Abraham Alonso, investigadora del CITMA. Experto (No documental). Valorativo, Analítico.

Sheila Chang Fuente, especialista del Grupo Evaluación Riesgo de CITMA. Experto (No documental). Valorativo, Analítico.

Juan Acosta Romero, ingeniero agrónomo de la Sociedad Económica de Amigos del País. Experto (No documental). Valorativo, Analítico.

Mariana Peñate Vázquez, doctora de la Residencia Estudiantil Lázaro Cuevas. Experto (No documental). Valorativo, Analítico.

Alberto Ruíz Tamayo, estudiante de la escuela primaria Juan Alonso Trían Pérez de Vedado de La Habana. Implicado (No documental). Valorativo, Analítico.

Ley No.81: Ley del Medio Ambiente. Documental.

“Emerson”, La Opinión Nacional, de José Martí. Documental.

Martínez Molina, Julio. Aumentan niveles de reforestación en Cienfuegos, Granma, 12 mar., 2013, 4. Documental.

López Almaguer, Alex. Inicia en Camagüey jornada contra incendios forestales, Radio Cadena Agramonte, 22 ene., 2013 . Documental.

FAO. Guideline on fire management in temperate and boreal forest, Forest Protection Working Paper, Rome, 2002. Documental.

Acosta Romero, Rafael y Paretas Fernández, Juan. Incendios Forestales, Editorial Científico- Técnica, La Habana, 2011. Documental.

Sistema Estadístico Nacional (ONEI): http://onei.cu. Documental.

Soportes a emplear:

Hecho: La Jefatura Nacional del Cuerpo de Guardabosques informó los datos estadísticos últimos sobre incendios forestales en Cuba en 2012.

Contexto: Aumento  de  los números  de incendios forestales en Cuba en los años recientes. Las campañas de prevención de incendios forestales y de reforestación en las provincias Camagüey y Cienfuegos este año.

Antecedentes: Comparaciones con la temporada 2007–2011 de la Estrategia Nacional Quinquenio y el año 2012.

Proyecciones:  Mejorar el programa de educación ambiental para disminuir los incendios en futuro, porque el 90 por ciento de ellos se provocan por negligencia. 

Tipos  de juicios:

Analíticos: En  todo el reportaje. Se aprecia en el análisis del conflicto.

Disyuntivos: Diversidad de criterios entre  los especialistas  sobre la  acción del hombre como la principal causa que produce combustiones forestales.

De  valor: Consultas a especialistas en distintas esferas vinculadas con el  tema. Además, búsqueda de los documentos de la FAO y la Ley cubana sobre medio ambiente.

Tipo  de título: Exclamativo.

Tipo  de entrada: De presentación del tema.

Tipo  de cuerpo: De bloques temáticos.

Tipo de  transiciones: Utilización de conectores: mientras que, por  tanto, no obstante y  por otra parte. Subtítulos.

Tipo  de cierre: De conclusión.

17/02/2014 09:06 islalsur #. Medio Ambiente


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