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DESIERTO DULCE Y CONTAMINADO

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Carencia de oxígeno, elevadas concentraciones de bacterias por desechos fecales y altos por cientos de la carga de nitrógeno y fósforo hacen del río Luyanó el principal responsable que impacta a la Bahía de La Habana.

Texto y foto:
SANDRA MADIEDO RUÍZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El río Luyanó, uno de los ecosistemas más antropizados de Cuba debido a la actuación del hombre en la naturaleza, no deja de ser noticia: déficit del oxígeno disuelto en sus aguas por debajo del 30 por ciento establecido por la Norma Cubana número 27 del año 1999.

Lo anterior lleva a que no exista vida y sí elevadas concentraciones de bacterias por desechos fecales y altos por cientos de la carga de nitrógeno y fósforo, los cuales hacen de ese afluente el principal contaminante que impacta severamente a la Bahía de La Habana, por la ensenada de Guasabacoa, a su vez, la más dañada de las tres (Atarés y Marimelena), según el último estudio de 2013 elaborado por el Centro de Ingeniería y Manejo Ambiental de Bahías y Costas (CIMAB).

“El crecimiento urbano e industrial sentenció al río como destinatario de las aguas domésticas e industriales usadas en su cuenca, provocando una situación ambiental deplorable, a la vez que este impacto negativo repercute en la calidad de vida de los habitantes y en la bahía habanera”, asegura Daniel Álvarez en el texto El río Luyanó nace tan limpio como tan bello, pero…, publicado en la revista El Pelícano.

Situación del afluente urbano

En el año 2000 vertían aguas residuales 37 industrias e instalaciones fabriles, de ellas 23 son fuentes de contaminación,  aporta el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en el acápite Saneamiento del Río Luyanó. En el 2012 se reportaron 22  y otras fueron cerradas por ser incompatibles con el programa que lidera el GTE-BH.

Mercedes Gzegeozewski González, especialista del GTE-BH, valoró: “Desde hace años se pone en marcha la actividad referida a la Gestión Ambiental Empresarial, con el propósito de concientizar a los directivos y trabajadores de las industrias y empresas en el cuidado de la bahía. A la vez, se realiza mediante visitas sistemáticas a las entidades, el Curso Producción más limpia y los Talleres de Cultura, efectuados desde el 2005 con un total de 775 capacitados”, pues en ello consiste el programa anterior”.

Idania Periles Álvarez, especialista del CIMAB, afirmó en el artículo Contexto ambiental para el manejo integrado del río Luyanó, de 2006, que los municipios ubicados en esa cuenca, San Miguel del Padrón, Diez de Octubre y Arroyo Naranjo, ocupan la mayor área y poseen diversos problemas ambientales como el estado deficiente de las redes de alcantarillado y el vertimiento de desechos sólidos directamente al río por indisciplina social de algunos sectores de la población.

Las circunstancias del Luyanó no han cambiado, pero a juicio de Mercedes Gzegeozewski, las industrias que tributan a la corriente contaminan en menor medida, mientras que la población hoy es la principal responsable.

¿Protegen al río las comunidades aledañas?

“El GTE-BH realiza una importante labor de Educación Ambiental, ya que sensibiliza a los habitantes, pero hay un problema grave con la infraestructura creada para la recogida de desechos sólidos: lugares donde no hay contenedores de basura o están muy alejados, lo cual propicia que la gente tire sus residuos domésticos al río porque lo tiene al lado”, indicó Gzegeozewski.

Para Yuzaima Pérez, residente del reparto La Solita, en San Miguel del Padrón, ese actuar es contraproducente, “pero qué hago si debo ir desde mi casa con la jabita en la mano por todo el vecindario”.

Más de 100 000 cestos de basura están distribuidos en esos tres municipios habaneros, “es cierto que no son suficientes, la mayoría están rotos y se encuentran dispersos, pero la voluntad de vivir sin olores desagradables y sin afectaciones a la salud humana y medioambiental, debe prevalecer”, consideró Oscar Figueredo, jefe de Distribución y Gestión de la Dirección Provincial de Servicios Comunales.

Los residuos sólidos no es lo único que vierten al afluente los pobladores, pues elementos de santería como tortugas encadenadas aparecen frecuentemente. “Hago los trabajos religiosos a la orilla del río y cuando termino se los ofrezco a los dioses”, comentó Joaquín Campos, vecino del reparto sanmigueleño.

Educación Ambiental al alcance de todos

“Llevamos varios programas de Educación Ambiental, uno de ellos, Amigos de la Bahía, cuenta con la integración de estudiantes de enseñanza especial, primaria y secundaria básica, lo cual representa que las escuelas de esos tres municipios se encuentren a un ciento por ciento de vinculación con el GTE”, comentó  Johanna Socarrás Stable, directora de Educación Ambiental del grupo.

Ochenta escuelas y alrededor de 1 000 estudiantes han participado en los dos festivales “Amigos de la Bahía” que ha realizado el GTE. A la par que desde el 2005 se efectuaron 17 talleres de capacitación a promotores ambientales con la participación de 442 profesores, y dos destinados a directores de escuelas, quienes suman 47.

Para Magda Naranjo, profesora de la primaria Máximo Gómez, en Lawton, el GTE realiza una importante labor de educación ambiental en la escuela, pues los niños tienen la oportunidad de conocer el lugar donde viven y así analizar los problemas medioambientales de la localidad.

Setenta y un talleres con la participación de 1 804 personas, 15 festivales de base Comunitario Ambiental y la realización del Manual de Buenas Prácticas para el Trabajo Comunitario desde la Educación Popular, son ejemplos palpables del empeño que realiza el GTE en las localidades con el propósito de lograr que se tome conciencia acerca del tema en cuestión.

“Implementar un Programa de Trabajo Comunitario que permita elevar la capacidad de la comunidad de identificar y contribuir a la solución de los problemas ambientales y mejorar la calidad de vida es un propósito primordial para inculcar  sentimientos de identidad y pertenencia de la población hacia el medio ambiente, la localidad y la Bahía de La Habana”, dijo Socarrás.

La directora agregó: “Mapa Verde, otra de las actividades, es un proyecto muy fácil para la comunidad, ya que enseña a diagnosticar las situaciones ambientales imperantes en determinada localidad. Se han realizado dos talleres de capacitación en esta  temática, pues resulta un elemento muy importante para el vínculo con la escuela”.

Navil Rodríguez, alumno de la primaria Máximo Gómez, manifestó agradecimiento por participar en el círculo de interés Amigos de la Bahía, “porque me brinda la posibilidad de utilizar mis pinceles por amor a la naturaleza y para ver al río saneado”.

A pesar de los esfuerzos realizados por el GTE, aún persiste  la indisciplina social y la indolencia en muchas personas. Olga Crespo, vecina de Luyanó, afirma: “No asisto porque no tengo tiempo para eso, pero sé que es lo mejor para mí, la familia y la comunidad”.

Desde el 2012 los trabajadores del GTE-BH desarrollan labores voluntarias cada dos fines de semana para contribuir al saneamiento del Luyanó, “pero existen lugares donde se realizó  un trabajo y tenemos que empezar de nuevo debido a la poca sensibilidad existente entre los pobladores para con el río”, opinó Mercedes Gzegeozewski.

La luyanense Jenny Paz, comentó: “A los integrantes del GTE la comunidad los observa y  participa con ellos; sin embargo, solo es una parte porque la restante piensa que es una labor que no dará resultados, pero se equivocan”.

Indolencia y problemas de salud

Rosa*, vecina del poblado Mantilla, Arroyo Naranjo, se culpa como madre de que su hija tenga Escherichia coli, la bacteria proveniente de la contaminación fecal, porque la llevó a nadar: “Hoy sé que cometí un grave error debido a mi indolencia por no asistir a los talleres medioambientales que impacte el GTE-HB”.

La calidad microbiológica de las aguas del Luyanó es inadecuada para el riego de vegetales y otros cultivos, la elaboración de los alimentos de animales de corral o mascotas y para nadar. Sin embargo, son utilizadas por la población que vive en sus cercanías, según la revista Ciencias Biológicas, del 2012.

Jorge Robleda, especialista principal de la Dirección Provincial de Higiene y Epidemiología, consideró que “la situación higiénico-sanitaria es difícil porque las personas conocen que esas aguas no las pueden utilizar para actividades recreativas ni para la agricultura y la emplean, aún cuando saben que corren el riesgo de tener enfermedades gastrointestinales”.

Jan Carlos Abat, habitante del reparto La California, San Miguel del Padrón, manifestó que desde hace 30 años vive cercano a las márgenes del río y nunca ha tenido el valor de verter ni un pomo porque sabe que esa agua puede afectar su salud y que ahí no existe vida”.

En el 2014-2015 se terminará la construcción de una planta de tratamiento, “la cual cuenta con un financiamiento de las Organizaciones Unidas de 3,8 millones de dólares y por parte del Estado Cubano de 20 millones de pesos. Además, tiene la característica de ser de tecnología de lodo activado, lo cual contribuye a que no se blanqueen los corales y ya se compraron tres plantas más”, aseveró Roberto González Arce, especialista en Inversiones y Proyectos de Colaboración del GTE-BH.

“La necesidad de las plantas es primordial para el trabajo que realizamos porque no solo ayudará a sanear al río sino también a mejorar la calidad de vida de sus habitantes y a la vez, recuperar el ecosistema para bien del medio ambiente y de la bahía”, abundó González.

La comunidad unida por el saneamiento

Río del Uyanó, así era  conocido el río Luyanó en el año 1750. En el pasado fue un sitio donde reinaron los peces gatos o croaban las ranas. En el presente es el desierto dulce y contaminado en medio de la antropización desmedida. En el futuro, si no se aplican medidas regulatorias y con carácter de emergencia, será como el mar de Aral,  del que solo queda el recuerdo de los pobladores que navegaron en sus aguas.

“Todos los días me pregunto si es suficiente que tomen medidas para sanear al afluente, si volverá a existir vida allí o cuándo podré llevar a mis hijos a darse un chapuzón”, comentó Diosdado Rodríguez, de La Palma, Arroyo Naranjo.

Isel del Toro, vecina de Lawton, destacó que la población es la responsable, sin embargo, es sincera y dice por qué: “Si resuelven los problemas de las comunidades aledañas al Luyanó, ello contribuirá a su recuperación; puede la incultura e insensibilidad continuar, pero debe prevalecer una conciencia amigable con el entorno”.

*Los nombres fueron cambiados a petición de las fuentes.

Pie de foto: El río Luyanó, principal responsable de la contaminación de la Bahía de La Habana.

Ficha técnica:

Tipo de Título: Llamativo.
Tipo de Entrada: Sumario.
Tipo de Cuerpo: De bloques  temáticos.
Tipo de Transición: Subtítulos.
Tipo de Cierre: Llamado a la acción.

Tema: La contaminación del río Luyanó.

Objetivo principal: Demostrar que la Bahía de La Habana se recupera y que, sin embargo, uno de sus afluentes, el río Luyanó, es su principal contaminante debido a la indolencia del hombre y, ya no tanto, a la contaminación producida por las instituciones

Objetivos colaterales: 1) Demostrar por qué el río Luyanó es la fuente que más contamina a la rada. 2) La cantidad de instituciones que en años anteriores contaminaban al río y cuántas contaminan hoy. 3) Mencionar cuál es el trabajo que realizan con esas entidades. 4) Comparar el contexto del río desde el 2000 y cómo se encuentra hoy. 5) Probar que las entidades no son las responsables en la actualidad de que el río se encuentre en ese estado y que es el hombre con su accionar, quien lo contamina. 6) Decir las causas por las cuales la población no protege al río. 7) Comprobar que sí existe un trabajo de Educación Ambiental en esos municipios por donde el río corre. 8) Demostrar que la contaminación del río afecta a la salud humana. 9) Exponer las soluciones para el saneamiento del río.

Estrategia de Fuentes no Documentales – Tipo de Fuente- Tipo de Juicio:

María de los Ángeles Hernández Ruíz, especialista de Gestión Ambiental Empresarial del Grupo de Trabajo Estatal para el saneamiento, desarrollo y conservación de la Bahía de La Habana (GTE-BH), para que afirme que el río es el principal contaminante—Especialista—Juicio Analítico y Valorativo-.

Mercedes Gzegeozewski González, especialista principal en Gestión Ambiental Empresarial del GTE- BH, para que diga en qué consiste el programa que realiza el grupo con las industrias, que la población es la principal responsable, exalte la labor de Educación Ambiental del Grupo y que exprese que ellos como entidad también contribuyen al saneamiento del río—Especialista—Juicio Analítico y Valorativo--.

Yuzaima Pérez, residente del reparto La Solita, San Miguel del Padrón, para que diga por qué tira sus residuos al río —Implicada—Juicio Disyuntivo-.

Oscar Figueredo, jefe de Distribución y Gestión de la Dirección Provincial de Servicios Comunales, para que diga cuál es la disponibilidad de cestos de basura y las causas por las que la población se queja —Secundaria—Juicio Analítico--.

Joaquín Campos, vecino del reparto La Solita, San Miguel del Padrón, para que diga que los desechos sólidos no es lo único que se vierte en el río sino que también los trabajos religiosos –Implicada—Juicio Disyuntivo-- con Yusayma Pérez, residente del reparto La Solita, San Miguel del Padrón y Jan Carlos, habitante del reparto La Solita, San Miguel del Padrón

Johanna Socarrás Stable, directora de Educación Ambiental del GTE, para que diga cuáles son los programas que realiza el grupo en esas localidades --- Especialista—Juicio Analítico y Valorativo--.

Magda Naranjo, profesora de la Primaria Máximo Gómez, en Lawton, Diez de Octubre, para que destaque la labor de educación ambiental desarrollada por el GTE---Directa—Juicio Valorativo.

Navil Rodríguez, alumno de la primaria Máximo Gómez, para que diga que ha tenido una gran experiencia al estar en el círculo de interés Amigos de la Bahía —Implicada —Juicio Valorativo.

Olga Crespo, vecina de Luyanó, Diez de Octubre, para que diga por qué no asiste a los talleres que imparte el GTE-BH --Implicada—Juicio Disyuntivo-- con Rosa Figueredo*, Implicada, vecina del poblado Las Lajas, San Miguel del Padrón.

Jenny Paz, vecina de Luyanó, Diez de Octubre, para que diga que una parte de la comunidad apoya el trabajo voluntario realizado por los trabajadores del GTE-BH y que otra parte no —Testigo—Juicio Valorativo—.

Rosa*,  ha preferido cambiar el nombre, vecina del poblado Mantilla, Arroyo Naranjo, para que diga que la bacteria causante de la contaminación fecal ha afectado a su hija —Implicada—Juicio Valorativo y Disyuntivo-- con Olga Crespo, vecina de Luyanó, Diez de Octubre.

Jorge Robleda, especialista principal de la Dirección Provincial de Higiene y Epidemiología, para que diga cuál es la situación higiénico-epidemiológica existente en la actualidad --Secundaria—Juicio Analítico.

Jan Carlos Abat, habitante del reparto La California, San Miguel del Padrón, para que diga que él nunca ha contribuido a la contaminación del río y que diga que ello afecta a la salud humana y la del ecosistema —Implicada—Juicio Disyuntivo-- con Yuzaima Pérez, residente del reparto La Solita, San Miguel del Padrón y Joaquín Campos, vecino del reparto La Solita, San Miguel del Padrón.

Roberto González Arce, especialista en Inversiones y Proyectos de Colaboración del GTE-BH, para que diga las soluciones tomadas —Especialista—Juicio Analítico—.

Diosdado Rodríguez, de La Palma, Arroyo Naranjo, para que diga sus sueños para cuando vea al río saneado —Directa—Comentario—.

Isel del Toro, vecina de Lawton, para que diga que conoce que la población es la responsable y dice por qué —Implicada ---Juicio Valorativo--.

Fuentes documentales:

Estudio elaborado por el Centro de Ingeniería y Manejo Ambiental de Bahías y Costas (CIMAB) en el 2012.

Daniel Álvarez, editor de la revista El Pelícano, en: Daniel Álvarez. El río Luyanó nace tan limpio como tan bello, pero... Revista El Pelícano: ago. número dos 2012.

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, en el acápite Saneamiento del Río Luyanó.

Idania Periles Álvarez, especialista del departamento de Contaminación del CIMAB, en: Idania Periles Álvarez. Contexto ambiental para el manejo integrado del Río Luyanó. Revista Investigativa: Mar.2006; 27(1):79-84.

Beatriz Romeu Álvarez et al. Calidad microbiológica de las aguas del río Luyanó, La Habana. Revista CENIC (Ciencias Biológicas) [en línea]. 9 abril 2013, no. 43. [Consulta: 9 abril 2013]. file///F:/Calidad-microbiológica-de-las-aguas-del-río-luyanó-la-habana.htm

Soportes a emplear:

Hecho: Actualmente no son las entidades sino la población, quien con su accionar contamina al río.

Contexto: Los últimos estudios prueban que sigue siendo este río el que más contamina a la rada habanera y la difícil situación epidemiológica.

Antecedentes: Las comparaciones en cómo estaba el río antes del 2013 y cómo se encuentra hoy.

Proyecciones: La instalación de cuatro plantas de tratamiento para el 2014-15 y la necesidad de estas tanto para el saneamiento del río Luyanó como para la bahía.

Planos temáticos:

Pasado: La contaminación del río antes del 2013 era por parte de las industrias y la población.

Presente: Son las comunidades las principales responsables.

Futuro: Instalación de cuatro plantas de tratamiento para el 2014-15.

 

02/03/2014 13:06 islalsur #. Medio Ambiente


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