Facebook Twitter Google +1     Admin

F Y TERCERA NO ES SOLO UNA CALLE

20140327030606-thu.jpg

THU TRAN LE ANH,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Si alguien me preguntara lo que mejor recordaré después de seis años en Cuba, podría responder inmediatamente, sin pensar demasiado: la beca, mi primera casa y donde todo comienza.
Llegué a La Habana un día de otoño luego de veintiocho horas en avión; esta tierra me dio la bienvenida con el viento saladito del mar. Nunca imaginé que pudiera vivir tan cerca del mar como aquí.

Atrás dejé mi país, sus calles abarrotadas, sus casas tan cerca unas de otras… ahora me envolvía el silencio de un nuevo ambiente que aún no descubría. La beca se levantaba ante mí como un altísimo edificio de veinticuatro pisos con balcones iluminados por las luces de los apartamentos y las farolas de la calle.

Me registré como residente de la beca tomando cuidado de cada detalle, quería que todo marchara bien y me propuse que este fuera un tiempo especial desde su comienzo. Cuando finalmente llegué al cuarto asignado, encontré a quienes fueron mis primeras amigas cubanas. Con una cálida bienvenida, reforcé mi ánimo al pensar: Thu, esta es una nueva vida, da lo mejor.

Cada persona, cada amigo latino entró a mi vida por medio de su sencillez. Amigos que me presentaron mis otros compañeros vietnamitas, una amante de la cultura asiática, personas con las que hablo cuando monto el elevador y quienes comparten conmigo en el aula han conformado el círculo de personas tan especiales que me ha regalado Cuba.

Ellos son verdaderos compañeros. Incluso cuando en el primer día no sabía una sola frase en español, ellos permanecían a mi lado y era alentador ver sus formas de hacerme comprender, unas veces en risas y otros preocupados ante la inseguridad de que no pudiera entenderles.

Beca solo es otra forma de llamar a la familia que he construido en Cuba, allí tengo amigos, hermanos, con los que puedo compartir siempre sin importar que resulte triste o alegre. Aunque la barrera lingüística al principio fue difícil para intercambiar, produjo en mí el deseo de conocer una cultura tan diversa y rica como esta, de hacer más amigos latinoamericanos. Aspiro desde entonces a aprender mejor el español.

“La beca” es más que un dormitorio y como todas las residencias de estudiantes en el mundo, este lugar es testigo de los hechos más graciosos que pueden darse en un espacio común para todos. Los chicos gritan desde sus balcones para comunicarse entre ellos, suben las escaleras tarareando las canciones para animarse a subir los muchos pisos, y así se comparten estos buenos momentos de los que he podido formar parte al estar aquí.  

Me imaginé muchas veces en un lugar diferente a lo que ya conocía, viviendo con mis compañeros de clase y descubriendo los enigmas de la juventud. Para mi sorpresa, fue Cuba el país en que mi sueño se hizo realidad. No he estado en otros países, pero puedo decir que no hay lugar mejor al que ir para tener estas experiencias. Yo, definitivamente, tengo en Cuba una casa a la cual regresar siempre donde está la sonrisa de los jóvenes que consuela la tristeza de la lejanía. Sin lugar a duda, F y Tercera es más que una dirección, es más que una familia, es más que un hogar. 



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris