Facebook Twitter Google +1     Admin

TEJEDOR Y LUÍS EN LAS TINIEBLAS DEL OLVIDO

20140726195832-alain.jpg

Sondeos realizados en La Habana y en la Isla de la Juventud muestran el poco conocimiento de las nuevas generaciones sobre la música del popular dúo habanero. Búsqueda de una explicación para este fenómeno

ALAIN MIRA LÓPEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación.
Universidad de La Habana.
Foto: Revista Tropicana.

Corre el mes de mayo del año 1962 en la capital cubana y el club nocturno Jhonny Dream está inquieto, pues estrenan nuevo show musical, pero un hombre llega a la barra como si nada le importara. El espectáculo comienza, el dúo Tejedor y Luís son los protagonistas, comienzan con su canción más escuchada en 1960: Y en las tinieblas.

Al oír la melodía, el desahuciado encallado en la barra, mira hacia arriba, como si un dolor lo consumiera por dentro. Un trago de ron es el pedido, su rostro muestra desánimo, como si quisiera ahogar su vida en el alcohol.

Él se siente identificado con el tema, le llega al alma, pues, a quien más amaba, lo abandonó, justo como lo cantan los intérpretes del nuevo show.

Quienes nacieron después de 1980 pueden creer que esta escena forma parte de una película, pero cuando Tejedor y Luís cantaban es casi imposible no recordar aquellos momentos dolorosos que viven las personas durante su paso por el reino de este mundo, pues ellos sabían llegar a sus sentimientos más profundos.

En la actualidad, las nuevas generaciones ignoran la existencia de los boleros del popular dúo habanero durante la década prodigiosa, algo que parece increíble, pues el bolero es autóctono de Cuba.

 

Un poco de historia para recordar

Bajo el signo zodiacal Leo, nació el 7 de agosto de 1922 José Tejedor Sibate (Cheo, como lo conocieron sus amistades), en el capitalino barrio de Santo Suárez. La vida no quiso que sus ojos vieran la luz, pero en cambio le otorgó un oído prodigioso para la música, pues aprendió a tocar guitarra de forma autodidacta.

A los 18 años se presentó, junto a Alba Marina, en el programa para intérpretes aficionados La Corte Suprema del Arte, de la cadena CMQ, cargando con la cruz que representaba en aquellos años ser negro y, para empeorar la situación, invidente.

Según el artículo “Que dúo aquel”, publicado por Juan Cuadra en la Revista Tropicana Internacional, no ganó, existían demasiados prejuicios entre quienes decidían; sin embargo, fue un primer paso importante, pues tuvo gran aceptación en el público. A partir de ahí, comenzó a cantar en serenatas y descargas callejeras.

El eterno compañero de Tejedor fue Luís Oviedo, un jaruqueño que desde muy temprana edad tuvo la necesidad de tomar el machete en la mano y cortar caña para ayudar a la economía familiar. Él llegó a La Habana en 1948, en busca de convertirse en músico, pero no lo consiguió hasta el año 1956, cuando conoció a Cheo.

Vía telefónica, Luís contó que al retornar un día de su faena de albañil, pasó por 3ra. y San Miguel, lugar donde  residía Tejedor en La Habana, se lo encontró tocando en una descarga y decidió unírsele. José aceptó y comenzaron a montar canciones para interpretarlas en cualquier bar en el cual los dejaran desarrollar su arte.

Así, en esas andanzas, estuvieron hasta que, en 1957, Rogelio Martínez (Rogelito) los invitara a grabar un disco para el sello Roxy. Esta grabación los catapultó al estrellato y el tema más exitoso fue “Llora corazón”.

Un dato curioso de Cheo es que fue el único intérprete cubano que en la década de 60 tuvo tres programas radiales diarios: En el albergue con Tejedor, En la noche con Tejedor (ambos emitidos desde Radio Marianao) y Tejedor en la tarde (desde los estudios de la C.O.C.O.).

Un pequeño, pero gran problema

Un pequeño sondeo –pero no por ello menos importante como punto de muestra- realizado en jóvenes de edades comprendida entre los 15 y los 30 años, en el Vedado, demostró que 95,3 de estos afirman no haber escuchado nunca sobre el popular dúo y, al ofrecerles la música, la rechazan.

Pudiera pensarse que esta situación ocurre solo en la capital, quizás por el ajetreo de la ciudad, pero en Nueva Gerona, Municipio Especial de Isla de la Juventud, otro muestreo aplicado a jóvenes de la misma edad arrojó resultados similares. Entonces, se puede ver como un problema a nivel bastante general.

Glenda Velásquez Molano, una joven pinera de 18 años de edad, afirmó no conocer sobre la música de Tejedor y Luís y, al escuchar su música, comentó que le daba sueño.

En cambio, Alejandro Fernández Ríos, otro residente de la Isla de la Juventud, dijo que “la letra de la canción es muy buena, llega al corazón de cualquiera, pero es demasiado lenta para bailar y eso aburre a las nuevas generaciones”.

No obstante, a pesar de haber transcurrido tantos años, a Disley Alfonso Santos, una estudiante de primer año de Comunicación, en La Habana, le encantó la canción Como nave sin rumbo, interpretada por el dúo, pues confesó: “Me recordó la traición de un novio que me engañó durante tres años con el cuento del amor eterno: yo, loca enamorada de él y se fue del país sin decirme nada”.

Una buena noticia es que quienes los oyeron cantar los recuerdan con mucho cariño, todos los adultos mayores de 60 años consultados conocían la obra de Tejedor y Luís. La mala es que cuando estos no estén, se olvidarán boleros tan escuchados como Compréndeme más y Por lo que hiciste, muy solicitados a Radio C.O.C.O. por la población.

La culpa quién la tiene

En la búsqueda de una respuesta para explicar el fenómeno expuesto, este redactor se propuso investigar qué papel están desempeñando los medios en cuanto a la difusión del bolero cubano y, en especial, los de Tejedor y Luís.

Elsida González Portales, musicóloga de Radio Taíno, alegó que “existen programas donde se emite la música de la época y es muy posible que se hayan colado, entre las listas, los temas más reconocidos del dúo, pero no creo que sea suficiente, esa es nuestra música y debemos difundirla más.

Su homóloga de Radio Rebelde, Astrid Cunningham Fernández, agrega que “a veces se quiere difundir este tipo de música, pero los problemas tecnológicos afectan, una buena parte de las obras de artistas como Tejedor y Luís está recogida en cintas muy deterioradas por el paso del tiempo y, actualmente, no contamos con los equipos para extraerlas”.

Sin embargo, más que un problema parece una justificación, pues, aunque demuestran tener ganas de llevarle al público lo mejor del bolero cubano, se quedan con los brazos cruzados y no buscan una solución.

En ello concuerda el compositor habanero Gilberto Castillo, quien es el autor del popular tema Compréndeme más, popularizado por Tejedor y Luís: “Muy pocas emisoras ponen este tipo de música y de la televisión es mejor no hablar, ahí mucho menos, si seguimos así pronto el bolero morirá en Cuba, el país donde nació”.

Por suerte, existen medios que defienden “a capa y espada”, esa música cubana que casi está en el olvido y Radio C.O.C.O. es una de ellas.

Roberto Bruce Trujillo, director de programas de esta emisora, dijo: “El programa Tejedor en la tarde aún sale al aire, pero una vez por semana, los domingos a la 1:00 pm he tratado de ampliar la frecuencia, pero el perfil deportivo del medio lo impide”.

“Otros programas como Favoritos de siempre, Noche Cubana, Dímelo en bolero y Todo aquel ayer, todos con buena audiencia según la encuesta realizada por el medio en el mes de octubre del pasado año (2013), también radian canciones de Tejedor y Luís”, agregó.

Pero la complicación no termina aquí, a la hora de investigar en los documentos existe otro problema: hay poca bibliografía sobre estos intérpretes. Escasos son los autores que se preocuparon por sacar del olvido al dúo.

Buscando en los archivos del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Cubana (CIDMUC), este redactor encontró libros en los cuales se hacen pequeñas alusiones sobre ellos, las mayores son la biografía escrita por Juan Villar Paredes, en el Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana y las referencias de los clubes en donde tocaron redactadas por la escritora colombiana Adriana Orijuela Martínez, ambas de producción internacional.

Una entidad comprometida con el género es la Discográfica EGREM. Marilyn Borrajo Pérez, especialista comercial de la Dirección de Negocios y Comercio del centro, expuso que “la colección de CD´s Las Voces del Siglo le guarda un espacio a Tejedor y Luís, su canciones son muy demandas por los coleccionistas y las personas de la tercera edad, además, se venden a precios módicos, cuestan solo 30 pesos en moneda nacional”.

Finalizando de la mejor manera

Dinora Valdés, profesora de Historia de la Música Cubana del Instituto Superior de Arte, considera que “José Tejedor tenía una voz potente y un buen gusto para escoger las canciones, pero gran parte de su fama se la debe a su carisma natural y al apoyo vocal de Luís Oviedo, pues creo que sin él nunca hubiera triunfado”.

Ela Calvo, popular bolerista cubana, lo recuerda con mucho cariño. “Casi no compartimos escenario, pero cuando cantaba sentía que la música me llegaba al alma, eso era algo genial”, comentó también vía telefónica.

Es preocupante ver cómo canciones como Celos locos y Por siempre te querré quedan guardadas en una cinta condenadas a morir, o escuchar a los jóvenes decir: “Esa música no sirve, está vieja” y, sin embargo, internacionalmente sea reconocida a tal punto que alguien como Adriana Orijuela, una escritora colombiana, se sienta inspirada a escribir un libro.

Lo cierto es que cada vez perdemos más al bolero cubano, el original, el autóctono, y no reaccionamos. Los medios desempeñan un rol importante, pero la casa es quien forma. Reflexionemos sobre ello porque al paso que vamos, quizás, en diez años hayamos perdido esta parte de nuestras raíces.

Pie de foto: Los boleros de Tejedor y Luís son muy recordados por las personas de la tercera edad.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Anecdótica.
Tipo de cuerpo: Bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Repetición en la oración o párrafo que sigue una palabra o frase clave utilizada antes.
Tipo de cierre: De instancia a la acción.
Tipo de reportaje: Explicativo. 

Tema: El bolero en Cuba.

Situación polémica: Las nuevas generaciones desconocen la existencia de la música del Dúo Tejedor y Luís, otros la rechazan sin darle oportunidad alguna.

Objetivos colaterales: Resaltar la calidad del bolero cubano mediante la opinión de especialistas e incitar de forma subliminar al lector a indagar sobre la obra de este dúo.

Estrategia de fuentes:

Fuentes empíricas:

Fuentes especialistas:

Elsida González Portales, musicóloga de Radio Taíno (Juicio de valor).

Astrid Cunningham Fernández, musicóloga de Radio Rebelde (Juicio de valor).

Roberto Bruce Trujillo, Director de Programas de la Radio C.O.C.O. (Juicio de valor).

Testigos:

Luís Oviedo, intérprete y compañero de José Tejedor (Juicio de valor). También es implicado.

Ela Calvo, intérprete que coincidió en la época de Tejedor y Luís (Juicio de valor).

Gilberto Castillo compositor que escribió canciones para el dúo Tejedor  (Juicio de valor).

Dinora Valdez, profesora de Historia de la Música Cubana del Instituto Superior de Arte (Juicio analítico).

Encuestas:

Encuestas a jóvenes y adultos del Vedado y del municipio especial Isla de la Juventud.

Fuentes documentales:

Diccionario la Música Española e Hispanoamericana.

Adriana Orijuela, “El son no se fue de Cuba”.

Revista Tropicana: “Que dúo aquel”, por Juan Cuadra.

Soportes:

Hecho: Desconocimiento de la obra del dúo de Tejedor y Luís.

Contexto: Las nuevas generaciones y las nuevas formas de hacer música han opacado el bolero cubano, entre ellos al Dúo Tejedor y Luís, en el contexto nacional, mientras que en la arena internacional en bien recibido. Sale al aire nuevamente, el programa radial “Tejedor en la tarde” por emisora Radio C.O.C.O.

Antecedentes: Los boleros de Tejedor y Luís fueron muy famosos en las décadas de 1960 y 1970.

 



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris