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LA ISOLDA CUBANA

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La obra de Juana Borrero, una de las escritoras más representativas del modernismo hispanoamericano cuyo tema recurrente fue el amor, permanece desconocida para la juventud cubana

LAYDIS SOLER MILANÉS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Como la joven protagonista de la leyenda irlandesa Tristán e Isolda, Juana Borrero tuvo una vida breve y apasionada. Su obra literaria, fruto de la sensibilidad artística y angustia amorosa, constituye una de las más destacadas dentro del modernismo cubano.

Esta muchacha, que solo vivió 18 años, no es conocida entre la población cubana, a pesar de la belleza y calidad de su verso. Los escritos quedan en la memoria de los estudiosos de la literatura hispanoamericana. No llegan hasta los adolescentes, quizás los que más pudieran disfrutar de la riqueza de los poemarios, porque algunos temas como el romanticismo y el desasosiego existencial, tratados por el espíritu rebelde de la autora, perduran en la mente de los jóvenes sin importar la época.

José Antonio Baujín, profesor de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la  Universidad de La Habana, afirmó que la obra de Borrero es significativa dentro del modernismo, pero por su poca extensión se ve opacada por las de Julián del Casal y José Martí, autores con mayor madurez literaria y gran cantidad de escritos.

“Juana murió joven, en el momento en que más prometía su arte, pero no por eso la literatura que nos legó carece de valor”, continuó Baujín. Señaló que sus escritos son difíciles de entender si los separamos de la vida de la joven, pues están estrechamente vinculados.

Explicó que la historiografía literaria determina cuán conocido puede ser un autor en dependencia de la calidad de su arte literario y conocimientos que se tengan sobre este. El profesor dijo que la obra de la joven poetisa es bastante reconocida e inclusive estudiada a nivel internacional por expertos del modernismo hispanoamericano y que en la carrera de Letras forma parte del plan de estudios, pero no se aborda con profundidad. “Fuera del ámbito académico es necesario dar a conocer la obra; por parte de la Facultad debemos realizar más investigaciones sobre ella y otros escritores para no dejarlos caer en el olvido”, agregó.

En un pequeño sondeo entre estudiantes de la Universidad de La Habana, todos afirmaron no conocer a Juana Borrero. Por ejemplo, Milena Benítez, alumna de primer año de Biología, declaró: “A mí me gusta leer y disfruto de la obra de los autores cubanos, pero nunca había escuchado ese nombre”. Yainet Fernández Albizu, que cursa el segundo año de Derecho, manifestó que ella tampoco había leído los poemas y cartas de Borrero.

En un plano no estudiantil, 15 jóvenes habaneros como Alfredo Rodríguez, relojero por cuenta propia de Santiago de Las Vegas, Boyeros, expresaron que no sabían sobre los textos de Juana. Pedro Alfonso Gutiérrez, del Vedado, confirmó que él no conocía la literatura de la joven poetisa y que realmente no estaba interesado en acerarse a esta.

Cirelda Martínez, profesora de Español-Literatura del preuniversitario mayabequense del municipio de Bejucal, Antonio Maceo, manifestó que en décimo grado se imparten clases sobre modernismo, pero Juana Borrero no está incluida entre los autores a aprender. “Yo conozco sus poemas porque los he leído al prepararme con otra bibliografía, además del libro de texto para impartir mi asignatura”, comentó. Ella recomienda a las futuras generaciones que se interesen por la obra de la Borrero para que conozcan sobre otras épocas de la cultura cubana; reconoce que la mayoría de sus alumnos no sabe quién es la poetisa y que no muestran interés por la lectura.

Una vida  atormentada

Juana Borrero nació el 18 de mayo de 1877, en el seno de una familia artística y literaria. Su padre fue Esteban Borrero Echeverría, patriota y amante de las artes. Recibió una esmerada educación en la Isla y los Estados Unidos tanto en pintura como en literatura. Fue una niña prodigio, a los siete años escribió su primer poema. Los versos que compuso a los 14 poseían fluidez y corrección, tenía ya la gravedad del pensamiento poético.

Ángel Augier, periodista e investigador literario, en su conferencia Juana Borrero, la adolescente atormentada, explicaba que aunque todo joven es de cierto modo un abrumado, ella sufría el tormento sublime de la creación artística, la tortura lenta y silenciosa de plasmar en la música del verso los estremecimientos de la sensibilidad.

Julián del Casal tuvo una gran amistad con la poetisa. Ella lo idolatraba hasta casi amarlo. Augier, sobre esta relación, manifestó: “No fue una pasión sino un cariño enorme hacia el espíritu sutil y melancólico, tan similar al suyo”. Casal le dedicó el poema Virgen Triste, donde presagia la temprana muerte de la joven.

Lírica, amor y Patria

Entre los poetas que visitaban el hogar de los Borrero se encontraban los hermanos Federico Uhrbach y Carlos Pío Uhrbach. Surgió un romance entre Juanita, como le llamaban sus padres, y Carlos a principio de 1895, año en que vio la luz su primer y único libro de versos: Rimas, cuando poemas como Sol y nieve, El ideal, Tántalo, Vorrei Morire y Las hijas de Ran, ya habían sido publicados por revistas de la época.

En su obra el sentimiento que predomina es la pasión, el ansia de entrega sintetizada en palabras dirigidas a Carlos Pío en el poema escrito antes de morir, Última Rima: “Dame el beso soñado en mis noches, / en mis noches tristes de penas y lágrimas” .El amor fue la constante suprema de toda la literatura de Borrero, expresado en versos de ahogado erotismo.

También se evidencia el patriotismo en sus redacciones. Cuando tenía 15 años escribió el poema Esperad, alocución a los mártires de la guerra de 1868, como enérgica promesa de redención. Este pensamiento, seguramente madurado al calor del ambiente patriótico familiar, es ya certeza del compromiso político con la Patria que lucha. Luego, en las líneas de Proscriptos, emotiva crónica autobiográfica, la nota lírica más alta es justamente el dolor del destierro.

Augier, en su conferencia, opinó: “Yo veo en ella el símbolo del alma cubana, el alma ansiosa y atormentada de Cuba que no podía conformarse con una existencia sin plena grandeza y libertad”.

Patricia Motola Pedrosa, profesora de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la  Universidad de La Habana, comentó que en la poesía de Borrero se puede vivenciar relaciones con otras manifestaciones artísticas como la pintura, por el cromatismo en las descripciones. Ella aprecia en esta obra abundancia de la sinestesia, recurso literario donde el escritor representa sensaciones auditivas, visuales, gustativas, olfativas y táctiles.

El libro Historia de la Literatura Cubana evidencia que los rasgos que identifican a la poesía de Juana dentro de la lírica modernista son la elegancia del lenguaje y la pulcritud formal, el distanciamiento objetivo con relación a la naturaleza, la sexualidad exquisita, las manifestaciones de hastío, escepticismo y la atracción por lo tenebroso.

“Su corta producción basta para consagrar su nombre entre los poetas de más fina y honda ternura con que cuenta la literatura cubana”, afirma Max Henríquez Ureña en el texto Panorama Histórico de la Literatura Cubana.

Cartas de lágrimas y sangre

El idilio de Juana y Carlos Pío tenía que desarrollarse sin el conocimiento de don Esteban Borrero. Los enamorados podían verse en pocas ocasiones cuando Pío visitaba la casa en compañía de un grupo de artistas, por lo que se comunicaban mediante cartas enviadas en secreto. Las misivas, algunas borrosas por las lágrimas derramadas al escribirlas e incluso con letras de sangre, fueron conservadas por Mercedes Borrero, hermana de la muchacha, y luego publicadas por el Instituto de Literatura y Lingüística en 1966.

Cintio Vitier, en el prólogo del Epistolario de Juana Borrero, manifestó: “El absoluto que Casal situó en el arte y Martí en la patria, Juana lo vivió en el amor como arte, como patria y como único Dios”.
Y también afirmó: “Más que una poetisa, que una pintora, Juana llegó a ser, con todas sus ingenuidades, una extraordinaria amante, que lo sacrificó todo, arte, salud, patria y vida, en arrebatado despojamiento al frenesí de la pasión.

Fina García Marruz, poeta e investigadora literaria cubana, considera al epistolario entre ambos jóvenes un documento precioso y enorme cantera para conocer lo que fue el primer modernismo: la vida, pasión, muerte de ese movimiento.

“En ti veo ya la tristeza de los seres que deben morir temprano…”*

A consecuencia del comienzo de la Guerra de Independencia en Cuba, Esteban Borrero, cercano colaborador de José Martí, se vio forzado a abandonar la Isla en 1896 debido a actividades patrióticas. Juana partió junto a su familia hacia Cayo Hueso y Carlos Pío hacia a la manigua. La separación amargaba la vida de la poetisa, en cartas le reclamaba a su amor que fuera a visitarla.

Ella enfermó de tifus, la fiebre la mantenía débil. Augier, contaba que en misivas le relata al amado que todas las tardes iba hasta el cementerio para llenarse de espíritu de tristeza y acostumbrarse a la idea terrible de la muerte. Falleció el 9 de marzo de 1896, en Estados Unidos, sin poder hacer realidad el sueño de reencontrarse con Pío.

Mercedes Borrero y Piedra, hermana de la autora, relata en el Epistolario de Juana Borrero que fueron cosidos en el interior de la chaqueta de campaña de Carlos Pío el original de Última Rima y un retrato de Juanita y él juntos cuando este partió a incorporarse al Ejército Libertador. Él pereció con aquellos recuerdos en los alrededores de Sancti Spíritus, Las Villas.

Así termina la historia de ambos jóvenes, cuyo legado fue la obra olvidada de Juana Borrero. Cintio Vitier expresó: “Nunca, ni en la muerte, pudieron unirse: los restos de él son polvo anónimo de nuestra tierra: los de ella permanecen en el exilio. Entre ambos se abre la soledad nocturna, lejanía casta y salvaje de los pájaros del mar”.

*Virgen triste, poema de Julián del Casal dedicado a Juana Borrero.

Pie de fotos: Fotos de Juana Borrero con dedicatorias para Carlos Pío.

Ficha técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De presentación.
Tipo de cuerpo: Bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Repetición en la oración o párrafo que sigue una palabra o frase clave utilizada antes.
Tipo de cierre: De cita.
Tipo de reportaje: Interpretativo-Explicativo.

Tema: La obra literaria de Juana Borrero, una de los más importantes representantes del modernismo cubano, no es conocida por la población cubana.

Situación problémica: Demostrar que la obra de la Borrero permanece desconocida para la población cubana, a pesar de su gran valor literario.

Objetivos colaterales: Destacar la importancia de los escritos de Juana Borrero dentro del modernismo. Dar a conocer parte de la vida de la autora y cómo influyó en su literatura. Mostrar la opinión de varias personalidades literarias y de profesores acerca de su obra para que las personas se interesen por su lectura.

Estrategia de fuentes:

Fuentes empíricas:

Fuentes oficiales:

José Antonio Baujín, profesor de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la  Universidad de La Habana.

Testigos:

Cirelda Martínes, profesora de Español-Literatura del preuniversitario mayabequense Antonio Maceo.

Expertos:

Patricia Motola Pedrosa, profesora de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la  Universidad de La Habana.

José Antonio Baujín, profesor de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la  Universidad de La Habana.

Fuentes documentales:

Cuaderno de Historia Habanera tomo V: Conferencia Habaneros Ilustres. Conferencia de Ángel Augier: Juana Borrero, una adolescente atormentada, recopilación del Instituto de Literatura y Lingüística.

Historia de la Literatura Cubana, colectivo de autores, Instituto de Literatura y Lingüística.

Henríquez Ureña, Max: Panorama Histórico de la Literatura Cubana.

Epistolario de Juana Borrero, recopilación del Instituto de Literatura y Lingüística.

Tipos de juicios:

Analíticos:

Patricia Motola Pedrosa, profesora de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la  Universidad de La Habana. Brinda un análisis de la poesía de Borrero.

De valor:

José Antonio Baujín, profesor de Literatura Cubana de la Facultad de Artes y Letras de la  Universidad de La Habana. Opina Sobre la calidad literaria de la obra de Juana y la situación problémica.

Cirelda Martínez, profesora de Español- Literatura del preuniversitario mayabequense Antonio Maceo. Ofrece valoraciones sobre situación problémica y la necesidad de leer a Juana Borrero.

Soportes:

Hecho: Juana Borrero no es conocida por la población cubana.

Contexto: La obra de Juana Borrero, por ser de poca extensión debido a la corta vida de su autora, es poco investigada y divulgada en la actualidad. Esto conlleva a que los cubanos no la conozcan.

Antecedentes: A pesar de que en su época Juana Borrero fue una destacada poetisa dentro del modernismo, su obra ha sido olvidada.



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