Facebook Twitter Google +1     Admin

CON LA CASA DE CAMPAÑA AL HOMBRO

20141204154307-ania.jpg

El turismo de naturaleza en Cuba suele convertirse en una opción inaccesible para muchos adolescentes y jóvenes a la hora de planear sus vacaciones.

ANIA TERRERO TRINQUETE,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Llevan rato sudando, pero comienzan a sentir frío. A menudo, el camino los premia con paisajes espectaculares porque hace rato superaron la altura de las nubes. Cercanos a la meta, llega el momento en que solo atinan a poner un pie delante del otro y seguir andando. El reto común es llegar a la cima y las motivaciones son todas diferentes.

Esteban Martínez pretende hacer Cinco Picos antes de graduarse y por eso ha emprendido la loca aventura de subir dos días seguidos. Talía Ramos intenta llevar su primer aniversario con Max Barbosa al punto más alto y romper el récord de tiempo del año anterior. Mientras, Annet Salgado quiere demostrarle a su familia que puede batirse con la montaña. De pronto, se escucha el grito de Randy Castillo a la cámara: “Pues sí señores, FCOM está en el Turquino”.

La elevación más alta de Cuba, ubicada a 1 974 metros sobre el nivel del mar, en la Sierra Maestra, es destino anual de cientos de jóvenes, entre ellos estudiantes de la Facultad de Comunicación (FCOM), de la Universidad de La Habana. Sin embargo, el excursionismo no es todo lo accesible que debiera. Realizar expediciones a este y otros puntos geográficos del país puede resultar muy complicado y, a menudo, se traban las escaladas.

Río versus playa

Un muestreo entre cuarenta adolescentes y jóvenes habaneros confirmó que el llamado turismo de naturaleza no está entre las opciones vacacionales más populares.

“El excursionismo no le gusta a todo el mundo. Pero si hubiera mayor divulgación tendría más aceptación entre los jóvenes. Es que no se conoce”, declaró Miguel Alfonso Sandelis, dirigente del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba (PCC) en La Habana y promotor del Movimiento Cubano de Excursionismo.

Mientras tanto, la mayoría de los jóvenes entrevistados no fue capaz de identificar opciones para la práctica de este tipo de actividades. Asistir a “playas, campismo y excursiones” en el tiempo libre ocupa el quinto lugar en el orden de elección de la población cubana entre 12 y 18 años. Prefieren participar en conciertos, bailables y hasta ver televisión, según la investigación Consumo Cultural y Adolescencia en Cuba, publicada en 2011 por el Instituto Cubano de Investigación “Juan Marinello”.

Pero de estas tres opciones agrupadas, la playa gana con ventaja. Los testimonios referidos en el citado estudio apenas mencionan al campismo y menos aún al excursionismo. Si se analizaran por separado estas actividades, los amantes de la naturaleza disminuirían de manera sensible.

En general, el panorama excursionista no es muy alentador. Al desconocimiento, la escasez de ofertas y la poca promoción se suman otras dificultades que suelen aparecer a la hora de organizar expediciones de este tipo.

“El viaje al Turquino con todos los trámites y aseguramientos lo empezamos a organizar cuatro meses antes, por suerte, con el apoyo total de la Facultad. Lo más difícil fue conseguir transporte”, afirmó Armando Franco, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) en Comunicación.

Los estudiantes del Instituto Superior de Diseño Industrial (ISDI) tropezaron con otras barreras mientras planificaban una expedición similar. “Nos dijeron que no podríamos subir el Pico Turquino porque estaba cerrado para turistas nacionales y fue una odisea lograr que nos dieran el permiso”, relató Jorge Méndez, su presidente de la FEU.

Los muchachos del ISDI corrieron con suerte, pero lamentablemente, no siempre sucede así. Papeles, firmas, pagos obligatorios con cheques bancarios… los obstáculos que exigen de un apadrinamiento institucional son varios. Ellos imposibilitan, en buena medida, el desarrollo del excursionismo a nivel familiar o personal.

Octavio Fernández, guía del Parque Nacional Turquino, declaró que “la subida la realizan mayormente por grupos de universidades o centros de trabajo. Es difícil encontrarse con gente que suba por su cuenta porque a uno solo le cuesta hacer todas las coordinaciones”.

¿Excursionistas locos o amantes de la naturaleza?

Ya en agosto de 2010, el reportaje El cascabel en el sendero, publicado por la revista Bohemia bajo la firma de las periodistas Dixie Edith Trinquete y Dainerys Machado, incluía datos de encuestas aplicadas por la Empresa de Campismo Popular de Cienfuegos que revelaban que más del 30 por ciento de los clientes demandaban excursiones a sitios naturales e históricos.

David Ramos, estudiante del Instituto Politécnico Superior José Antonio Echeverría (IPSJAE), coincide con esa demanda: “En la mayoría de los casos los  campismos se reducen a un conjunto de cabañas alrededor de una pista de baile con mucho reguetón y una piscina. Se ha perdido la idea del contacto con la naturaleza”.

Irasema Arredondo, jefa comercial en la Dirección Nacional de Campismo Popular, explicó que pondrán en práctica una estrategia para rescatar los valores originales de este servicio como parte del programa por el aniversario 33 de la institución. “Estamos trabajando en volver a posicionarnos como una oferta de turismo cercano a la naturaleza, a lo rústico y lo rural”, aseguró.

Mientras llega la oferta, Daniela Muñoz y Ernesto Rodríguez organizan con sus amigos escapadas de fin de semana a paraísos naturales. Con casa de campaña al hombro y algo de comida, se paran en la Autopista Nacional a pedir “botella”. Así, sin muchos aseguramientos, pero con espíritu aventurero, han visitado Canasí, el Pan de Guajaibón, Soroa y unos cuantos lugares más.

También, otros excursionistas llevan más de veintiséis años recorriendo Cuba. El grupo Mal Nombre surgió en 1988 como iniciativa de varios estudiantes del ISPJAE y a lo largo del tiempo han visitado la mayoría de los sitios de interés geográfico-histórico del país. Los viajes son gestionados por ellos mismos y funcionan con gran colectivismo.

Aunque no son mayoría, en Cuba hay varios “locos” que emprenden la aventura de explorar la Isla. El excursionismo es para ellos algo más que una opción vacacional porque entre ríos y montañas van formando su personalidad.

Para Manuel Lamas, jefe del Cuerpo Nacional de Guardabosques, la mejor clase es una escalada atenta. “Caminar un sendero con un buen guía es una muy buena fuente de conocimientos geográficos, históricos, naturales. Además, forma la resistencia y el carácter del caminante”, aseveró.

“Subir lomas hermana hombres; y si se hace con solidaridad y apoyo entre los exploradores, aún más”, confirmó Sandelis, que también es líder del grupo Mal Nombre.

Incluso Fidel Castro, durante el discurso pronunciado por el Día de los Niños en  julio de 1982, señalaba que “el excursionismo además de constituir una atractiva opción recreativa y una forma sana de emplear el tiempo libre, aporta importantes valores a quienes lo practican.”

Para subir al cielo se necesita…

Sin duda, es necesario buscar soluciones que acerquen el turismo de naturaleza a los jóvenes. Más allá de ampliar las opciones recreativas, el excursionismo puede ser una herramienta que contribuya a la formación de valores en la juventud cubana actual.

Campismo Popular trabaja en la creación de nuevas ofertas. “Estamos diseñando circuitos y rutas de valor histórico-geográfico. Entre ellas, una que permite la subida del Pico Turquino y otras que siguen los pasos del Che en Cuba: Caballete de Casas, el Taburete, la Cueva de los Portales”, explicó Josué Rojo, especialista de Producto de la Dirección Nacional. Pero estas opciones aún son solo proyectos y no parecen una realidad cercana. Una respuesta inmediata podría ser apostar a la autoresolución.

“Hay que promover la capacidad de gestión de las personas para este tipo de actividades y demostrar que, a pesar de las veinte mil dificultades, ser un pichón con la boca abierta esperando por ofertas mágicas no es la solución. Para ello, el Movimiento Cubano Excursionista es un buen punto de partida”, declaró Sandelis.

Este movimiento se creó el 11 de mayo del 2013 y como parte de él, diecisiete grupos de varias facultades de la Universidad de la Habana y el ISPJAE organizan acampadas a lo largo del año en diferentes lugares del país.

Los ascensos infinitos, las largas caminatas e incluso bañarse en un río dejan profundas huellas en aquellos que deciden escaparse de aventuras. Hace falta rescatar el excursionismo en Cuba, aunque solo sea para que otros jóvenes, como los de FCOM, descubran en la naturaleza razón para ser mejores.

Este año, Talía logró romper su récord –aunque solo fuera por seis minutos-, Esteban hizo los Cinco Picos, y Annet, finalmente, le ganó a la montaña.

Pie de foto: Integrantes del grupo excursionista Mal Nombre en el salto de San Claudio, Pinar del Río (Foto: Cortesía del entrevistado).

Ficha técnica:

Tipo de reportaje: Interpretativo.
Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Narrativa.
Tipo de cuerpo: Bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Subtítulos y nexos gramaticales.
Tipo de cierre: De caso.

Tema: Los jóvenes y el excursionismo.

Situación problémica: El turismo de naturaleza en Cuba suele convertirse en una opción inaccesible para adolescentes y jóvenes.

Objetivos colaterales: Analizar las causas de este fenómeno. Describir la situación actual de campismo y excursionismo. Proponer y buscar posibles soluciones al conflicto.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Investigación Consumo Cultural y Adolescencia en Cuba, publicada en 2011 por el Instituto Cubano de Investigación “Juan Marinello”.

Reportaje El cascabel en el sendero, publicado por la revista Bohemia. Autoras: Dixie Edith Trinquete y Dainerys Machado. Agosto de 2010.

Fidel Castro, discurso pronunciado por el Día de los Niños, 18 de julio de 1982.

Blog “El arroyo de la Sierra”, perteneciente al Movimiento cubano de excursionismo.

Activas:

Miguel Alfonso Sandelis, dirigente del Comité Provincial del PCC.

Armando Franco, presidente de la FEU en Facultad de Comunicación.

Jorge Méndez, presidente de la FEU en el ISDI.

Octavio Fernández, guía del Parque Nacional Turquino.

David Ramos, estudiante del ISPJAE.

Irasema Arredondo, jefa comercial de Campismo Popular.

Manuel Lamas, jefe del Cuerpo Nacional de Guardabosques.

Josué Rojo, jefe de Productos de Campismo Popular.

Max Barbosa, Esteban Martínez, Talía Ramos, Annet Salgado y Randy Castillo, estudiantes de la Facultad de Comunicación.

Soportes:

Hecho: El excursionismo en Cuba suele convertirse en una opción inaccesible para adolescentes y jóvenes.

Antecedentes: Estudios y encuestas citados en el trabajo que demuestran que este problema viene desde hace ya varios años

Contexto: Desconocimiento, escasez de ofertas y poca promoción del excursionismo.

Situaciones colaterales que podrían incidir: Trabas burocráticas.

Proyecciones: Posibles soluciones como los proyectos de Campismo Popular y la autogestión.

Fuentes y tipos de juicios:

Miguel Alfonso Sandelis: Oficial, protagonista. Valorativos, hipotéticos.

Armando Franco: Protagonista. De valor.

Jorge Méndez: Protagonista. De valor.

Octavio Fernández: Implicado. De valor.

David Ramos: Implicado. Valorativo.

Irasema Arredondo: Oficial. Sintético.

Manuel Lamas: Oficial. Valorativo.

Josué Rojo: Oficial. Sintético.

Max Barbosa, Esteban Martínez, Talía Ramos, Annet Salgado y Randy Castillo. Protagonistas. No emiten juicios.



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris