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EL VIAJE DE LA MÁQUINA…

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MONICA LEZCANO LAVANDERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La máquina de Bukowski, editado en 2007 por Ruby Ruiz Bencomo para la Editorial Letras Cubanas, constituye la quinta publicación de narrativa de Atilio Jorge Caballero Menéndez, uno de los más notorios escritores cienfuegueros contemporáneos.

Licenciado en Teatrología y Dramaturgia por el Instituto Superior de Arte (ISA) y graduado de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños en la especialidad de guión cinematográfico, ha dado vida a diversos títulos como La suela del zapato (1987), El azar y la cuerda (1995), entre otros, en los que provoca con sutileza a los más ávidos lectores.

La multiplicidad de conflictos, luces y sombras que rodean a los personajes de la novela La máquina de Bukowski puede ser el incentivo perfecto para lidiar contra el desánimo que en ocasiones plaga la cotidianidad. El texto nos adentra en un mundo repleto de intrigas, cuyo objetivo es convertirse en antídoto para la melancolía.

La trama surge cuando Spider, Afónico y el Loco, jóvenes habaneros, se encuentran en las montañas del Escambray con la máquina del escritor norteamericano Charles Bukowski -una Remington de los años cincuenta- en una cabaña apartada, llena de botellas y penumbras. A partir de este punto de giro, la construcción dramática de la obra asciende y regala nuevos personajes envueltos en trances inesperados.

Uno de ellos, El hombre del caballo, aparece como el único dispuesto a salvarse de los antojos de la locura producida por el preciado objeto y lo hace con una omnisciencia superior incluso a la del narrador. Sabe las cosas que no sabrán los otros personajes ni los lectores.

De regreso a la capital de Cuba, otro de los fenómenos típicos de la condición humana se hace cargo de liar la historia: el rumor, que  trae a Flaubert, un cazador de recompensas norteamericano. Aparece también un miembro de la congregación que nunca debe enterarse del secreto y, sin embargo, lo sabe todo; un sabueso de la Seguridad del Estado: Cook, quien -entre travestido y disfrazado- se convierte en el foco satírico de la novela.

Atilio Caballero trata de salvarse de las situaciones hilarantes. A cambio de esto, la novela se fragmenta en momentos de una suave ironía, porque sabe entretejer la comicidad propia de los cubanos con los personajes estereotipados, en un mundo lleno de jineteras, policías, frikis, campesinos, travestis, pillos, etc…, todos arquetipos, modelos inconclusos de la realidad. La bebida, la marihuana y el rock fluyen a lo largo de este texto, asumiendo el rol de hilos que conectan literatura y realidad en un mundo que no se ve o no se quiere ver.

La máquina de Bokowski deviene novela seductora, que se distingue entre tantas por alcanzar esa capacidad de trasladar al lector a realidades diferentes, en las que el destino se trastoca y se vuelve incierto.

28/12/2014 08:38 islalsur #. Libros


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