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OJALÁ LA TROVA NO SE BORRE DE PRONTO

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La canción poética no ocupa actualmente un justo lugar en la preferencia de los jóvenes cubanos.

ZULEMA SAMUEL DEL SOL,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La Nueva Trova, surgida en los primeros años de la Revolución cubana, transformó la estética de la canción a nivel mundial. Sin embargo, el gusto musical de la mayoría de los jóvenes de hoy, se aleja cada día más de esas raíces.

Las razones del distanciamiento pueden ser varias, aunque expertos en el tema aseguran que se debe esencialmente a la influencia de los productos de una industria musical globalizada o a la escasa promoción de la canción de autor en los medios de difusión.

Cronología de una canción al azar

A mediados del siglo XIX, la trova irrumpe en la Isla como un ejercicio ocasional, derivado del repentismo y otras incursiones de la música popular decimonónica. Tras varios períodos, el género se inserta con aires cada vez más orientados al ingenio poético y la literatura musicalizada, representada en las voces de Sindo Garay, Manuel Corona, Alberto Villalón y otros virtuosos.

En la actualidad, los hijos de la nueva trova (Silvio Rodríguez y Pablo Milanés), la novísima (Gerardo Alfonso, Carlos Varela, Frank Delgado y Santiago Feliú) y la contemporánea, coexisten dentro de una única categoría de la canción. Sin embargo, parece que tanta diversidad no es suficiente, pues el público joven se siente cada vez menos identificado con el género.

Esto se manifiesta en los resultados del sondeo aplicado a una muestra de cincuenta estudiantes de la Facultad de Matemática y Ciencias de la Computación de la Universidad de La Habana, donde se constató que la mayoría de los encuestados se identifican más con el pop, el hip-hop y el reguetón y limitan el espectro de la trova a las figuras de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés.

Así mismo resultó en el caso de veinte estudiantes del pre universitario Saúl Delgado, del Vedado, y otros diez jóvenes de la secundaria básica Rubén Martínez Villena del municipio Plaza, que expresaron su preferencia por la música bailable como el reguetón y asociaron la trova como algo pasado de moda o que solo gustaba a una minoría de universitarios o intelectuales.

La raíz del fenómeno podría devenir de la aún no suficiente divulgación de los trovadores en los medios de comunicación, así como la inexistencia de una estrategia cultural que priorice, sin imponer gustos, la presencia de este género.

La trova sin crítica se traba

Varios profesionales de la prensa toman una posición crítica ante el asunto y exponen, sin tapujos, las deficiencias del proceso de promoción cultural.

Joaquín Borges Triana, periodista del Caimán Barbudo, expresó que los medios vinculan este tipo de canción solo con los momentos solemnes y las fechas luctuosas, dejando así obras de excelente calidad fuera de su programación musical sistemática.

En los últimos tiempos la aplicación de la estrategia político-cultural del país no se corresponde con las obligaciones de los proyectos artísticos que, en vez de acoger expresiones cuestionadoras de la realidad y la dinámica social, ofrecen al público productos musicales carentes de mirada crítica y valorativa, afirmó Michel Hernández, reportero de la Redacción Cultural del diario Granma.

El objetivo de los comunicadores deberá ser, en este ámbito, “lograr que los medios se interesen por una cultura más alternativa, auténtica,  de obra más indagadora en nuestra realidad, la apoyen y condicionen su reconocimiento en la población, para no perder una zona vital de la creación cubana”, agregó Hernández.

A esto se suma la falta de la crítica musical contemporánea. BorgesTriana  achacó el problema a dos cuestiones fundamentales: la ausencia de revistas especializadas en la música y la carencia de metodologías especializadas en las carreras que podrían tributar a dicho género de opinión.

“La solución estaría en diseñar un sistema educativo en el cual, quizás a nivel de postgrado, preparásemos a los profesionales  con el andamiaje elemental para ejercer la crítica porque los periodistas,  gremio al que me enorgullece pertenecer, no suelen dominar en algunos casos las herramientas técnicas para realizarla y los musicólogos desconocen las técnicas periodísticas para redactarla”, agregó el especialista. 

Otro punto a tener en cuenta son los gustos de las jóvenes audiencias, dentro de los cuáles la trova no ocupa un lugar primordial.

Para Triana, en la actualidad con el desarrollo de las nuevas tecnologías la  formación de los gustos va más bien por lo mp3, la flash memory, el intercambio de material en soporte digital, que a la larga  da como resultado expresiones musicales y culturales que son de baja calidad estética y penosamente son las que tiene un mayor nivel de consumo por las grandes audiencias.

“En la mayoría de los casos estas preferencias digitales arrastran la juventud a vacíos cognoscitivos que se encuentran en otros soportes como los libros y los limita del disfrute de la buena poesía debido esencialmente a la ausencia de una preparación previa para ello”, concluyó. 

Otra explicación al asunto la ofreció Fidel Díaz Castro, director de la revista Caimán Barbudo, al afirmar que “la gran parte de nuestros medios han aplicado conceptos mediáticos simplones y tergiversadores de lo qué es el arte, incluso de asimilar la música como arte. Se debe trabajar primero para que la gente conozca toda esa riqueza melódica y aprenda a apreciarla, y luego reedificar los mecanismos de promoción de la trova”.

Comenta Díaz que la trova  nunca ha tenido un mecanismo que se encargue de hacerle los videos clip y le resulta increíble que no tenga una fundación cuando existen para el rock, el rap y el hip hop.

Las estrategias de difusión en la Isla son colegiadas entre los artistas, la Empresa a la que pertenece el Instituto Cubano de la Música (ICM) y los medios de comunicación pertinentes.

Natasha Vázquez, especialista principal de Comunicación del ICM, alegó que a pesar del trato priorizado que ofrece la institución a los trovadores, los proyectos de promoción no suelen surtir efecto. La causa puede conferirse tanto a una mala gestión de las empresas musicales, al desinterés de los artistas hacia estos temas o la falta de intencionalidad en la manera de divulgar ciertas manifestaciones artísticas en los medios.

Vázquez se inclinó por la última variante, al expresar que son pocas las veces que la prensa se hace eco de las informaciones que, referente a la trova, se presentan en las ruedas de prensa emitidas por el ICM a finales de cada del mes.

“Los diarios nacionales en su formato impreso dedican un corto espacio a los temas culturales, dentro de los cuales la música no siempre resulta la más referenciada. La radio, por otra parte, se ha comportado más receptiva con los cantautores, pero ellos mismos minimizan la utilidad de las 99 emisoras existentes en Cuba. Los artistas profesan, en cambio, un apego a la pantalla, sin darse cuenta que las propuestas emitidas en la misma son inferiores en número, tiempo de emisión y frecuencia semanales con respecto a otras opciones”, añadió Vázquez.

Una imagen vale más que mil canciones

La desventaja que viven los trovadores con respecto a otros creadores es demostrada en un par de cifras presentadas por Maricela Lastra, directora de Musicales del Instituto Cubano de Radio y Televisión.

El grupo de musicales produce actualmente 16 programas habituales, distribuidos por Cubavisión, los Educativos (1 y 2) y Tele Rebelde. Además,  el  Canal Educativo 1 mantiene una producción propia de cinco programas. Pero de los más de diez espacios televisivos, solo cuatro acogen a trovadores: “Cuerda Viva”, coproducido por la Asociación Hermanos Saíz (AHS), “Piso 6”, “23 y M” y “Entre Amigos” y los dos últimos los invitan de manera ocasional, aseguró Lastra.

“Esto limita mucho las plataformas de expansión de las nuevas voces de la trova, que a veces prefieren emigrar hacia otros géneros de mayor presencia en los medios”, declaró la funcionaria del ICRT.

Otros expertos destacaron interesantes aristas. Por ejemplo, Caridad Zayas, guionista del programa Cuerda Viva, afirmó que una excesiva segmentación de la música no es aconsejable en un medio tan masivo como la televisión. Propuso, en cambio, crear espacios con un balance capaz de enganchar al público y cederle un espacio a la diversidad de la canción cubana en toda la programación.

Siguiendo esta línea, se podría concluir que la ruptura del producto con el público está dada,  además,  por la forma en que se enfocan los contenidos y los cánones a través de los cuales se presenta la música. Es ahí donde los medios jugarían el rol de innovadores comunicativos que asocian la producción artística con el contexto actual y los estereotipos de la juventud.

Trovadores como Charly Salgado al preguntarle sobre la falta de espacios que promueven la canción en los medios, advirtió que no deben hacerse programas por el compromiso de llenar una equis cantidad de horas y proyectarlo en un canal sino por el objetivo de ilustrar con una óptica interesante la canción, la trova y sus compositores. Hacerlo de otra manera desencadenaría un efecto promotor contraproducente”.

Desde las posiciones de los diferentes especialistas resalta la preocupación por lograr una exitosa promoción de la trova y sus exponentes.  Existen varias cuestiones a resolver si se quiere rescatar esta y otras valiosas manifestaciones del arte. Pero de nada vale identificar las posibles problemáticas si no se actúa en consecuencia. Nuestro país, gestor y promotor de la mejor cultura, debe revalorar prioridades y contraatacar  las opciones foráneas con proyectos de redescubrimiento de nuestras raíces y potencialidades.

Ficha Técnica:

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: De presentación del tema.
Tipo de cuerpo: Por bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Subtítulos y nexos oracionales (Sin embargo, pero, a eso se suma, entre otros).
Tipo de cierre: De caso.

Tema: La poca influencia de la trova en el gusto popular actual. Sus causas.

Situación Problémica: La escasa difusión que se le realiza a la trova en los medios.

Objetivo colaterales: Contraponer opiniones sobre la estrategia de difusión de la música adecuada; Demostrar la preocupante situación que vive la crítica musical; Realzar el valor de la trova como crónica social y literaria.

Soporte:

Hecho: La escasa difusión que se le realiza a la trova en los medios.

Antecedentes: El desarrollo de la trova en nuestro país, hasta convertirse en un elemento identificativo de la cultura nacional.

Contexto: La incidencia de una pseudo cultura y un pésimo empleo de los medios de comunicación, entes formadores de opinión.

Situaciones colaterales que pudieran incidir: El poco bagaje cultural de las nuevas generaciones; La ausencia de una crítica artística en a prensa; La desarticulación de la política de protección cultural del gobierno con la labor de las empresas y disqueras musicales.

Estrategia de fuentes:

Documentales:

Casaus, Víctor; Nogueras, Luis Rogelio. Silvio: Que levante la mano la guitarra. Editorial Letras Cubanas. La Haban, Cuba. 1988.

Sondeo realizado a cincuenta estudiantes de la Facultad de Matemática y Ciencia de la Computación de la Universidad de La Habana.

Muestreo realizado con veinte estudiantes del pre universitario Saúl Delgado, del Vedado, y otros diez jóvenes de la secundaria básica Rubén Martínez Villena del municipio Plaza.

Activas:

Joaquín Borges Triana, periodista de la revista cultural El Caimán Barbudo y crítico musical. (Experto).

Fidel Díaz Castro, director de la revista cultural El Caimán Barbudo, escritor y trovador. (Protagonista-especialista).

Natasha Vázuqez, especialista principal del Instituto Cubano de la Música y Licenciada en Historia del Arte. (Oficial).

Maricela Lastra, directora de Musicales del Instituto Cubano de Radio y Televisión. (Oficial).

Michel Hernández, periodista de la Redacción Cultural del diario Granma. (Especialista).

Charly Salgado, trovador. (Implicado).

Caridad Rojas Zayas, guionista del programa Cuerda Viva, asesora de programas de la televisión cubana. (Oficial-Especialista).

Tipos de Juicios:

Juicios Valorativos: Los juicios realizados por el trovador Charly Salgado y Caridad Rojas Zayas, guionista del programa Cuerda Viva, asesora de programas de la televisión cubana. Además de los sostenidos por Natasha Vázquez, especialista principal del Instituto Cubano de la Música y Licenciada en Historia del Arte, y Michel Hernández, periodista de la Redacción Cultural del diario Granma.

Juicios Analíticos: Los juicios realizados por Joaquín Borges Triana, periodista de la revista cultural El Caimán Barbudo y crítico musical, y Fidel Díaz Castro, director de la revista cultural El Caimán Barbudo, escritor y trovador.

Juicios de Valor: Los juicios realizados por Maricela Lastra, directora de Musicales del Instituto Cubano de Radio y Televisión.

 



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