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AÚN VIVO

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NGA TRầN THU (NINA),
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cuando era niña, vivía una vida intranquila. Los estudiantes en mi aula no me gustaban. Pensaban que yo tenía una vida mejor que ellos porque mi mamá era profesora de Literatura y que ella tenía mucho dinero, pero de verdad no era así. Yo lloré mucho y pensé que un día no podía más.

Poco a poco, mi vida ha cambiado para mejor. Tengo la suerte estudiar en Cuba, una isla bonita. Pude aprender otro idioma y conocer la cultura. Tengo muchos amigos aquí y también vivo con las mejores amigas.

La vida no es como un dulce sueño, siempre es difícil para todo el mundo. Yo tengo problemas en mi aula. Las asignaturas en el segundo semestre son complicadas y no entiendo mucho porque no domino bien el idioma.

Tengo miedo con la profesora. Es bonita y responsable con su trabajo, pero un poco sería. Siempre, ella quiere que los trabajos sean perfectos, pero para mi es un poco difícil porque soy una estudiante extranjera, hay muchas cosas no entiendo mucho.

Pienso que necesito estudiar mucho y trabajar bastante. Tengo una anécdota muy interesante en la asignatura Periodismo Impreso. Escribía una crónica sobre mi vida con muchas cosas, pero mi profesora pensaba que yo no la hice sola porque mi trabajo era perfecto en la redacción y que aún no podía hacerlo por las dificultades que presento con el idioma. Me duele mi corazón y lloré por ese pensamiento. Pude comunicarme con mi mamá por un momento porque estaba triste y solitaria. Aún así, padezco todavía un dolor, una amargura y una soledad extraña. Pero quiero ser una chica valiente.

Ahora, yo estoy haciendo una crónica nueva. Mi corazón palpitaba cada vez más fuerte. Es muy difícil, pero es posible y puedo salir bien para ir a mi país en las vacaciones. Quiero hablar con mi mamá mucho porque ella es como una gran amiga, como mi destino.

Me gusta una frase de Publilius Syrus: “Ningún hombre es feliz si piensa en si mismo”. No es fácil confiar los asuntos del corazón a cualquiera. Yo extraño a mi familia mucho.

¿Puedo cambiar mi destino? Es una tarea larga y necesita tener mucho tiempo. Necesito estudiar bien y el trabajo es como una solución mejor para mi vida.

Ahora, estoy muy feliz y contenta porque tengo amigos, un amor grande, nuevas esperanzas. Quiero lograr muchos progresos. Estoy muy satisfecha con todos mis deseos. Gracias a todas las ayudas de los profesores y los amigos cubanos, estoy mejorando. No sé lo que me deparará en el futuro, pero con voluntad todos pueden cambiar su destino. 



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