Facebook Twitter Google +1     Admin

ESPECIE ENDÉMICA DE ALMIQUÍ EN EL ORIENTE CUBANO

20150402145028-limilla.jpg

El Solenodon cubanus, uno de los dos grupos de musarañas antillanas existentes en la actualidad, solo se encuentra en la parte norte de Guantánamo y Holguín y hasta el momento se contabilizaron 12 ejemplares.

DAVID RUIZ LIMILLA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.
Fotos: LÁZARO M. ECHENIQUE-DÍAZ y el autor.

Solo 12 ejemplares del Solenodom cubanus se han contabilizado hasta el momento, variedad de almiquí endémica del norte de Guantánamo y Holguín; la especie es estudiada por biólogos cubanos y japoneses al encontrarse en peligro de extinción, con el objetivo de conocer sus características físicas, hábitat y reproducción.

Gerardo Begué Quiala, biólogo de la Unidad Presupuestada de Servicios Ambientales Alejandro de Humboldt (UPSA), en Guantánamo,  puntualizó que en agosto dirigió una expedición a la zona de La Melba, área protegida de la provincia, donde participaron la UPSA y la Universidad de Educación de Miyagi, en Japón.

El objetivo de la investigación fue preservar al almiquí, tomar muestras de tejido, grabar los sonidos emitidos por la especie para el futuro monitoreo acústico y capturar algunos ejemplares para su estudio; pero los resultados aún están en fase de examen y no se han divulgado.

“Son animales con hábitos nocturnos, su dieta es muy variada, incluye arañas, gusanos, insectos, mariposas y moluscos terrestres, por lo que llegan a consumir en una noche el 25 por ciento de su peso”, afirmó Begué.

Datos del Museo Nacional de Historia Natural de Cuba afirman que habitan en madrigueras construidas a modo de túneles, las cuales miden hasta 27 metros, donde tienen sus nidos recubiertos con hojas de bromelias.

Cuando se sienten perseguidos acostumbran a ocultar la cabeza, por lo que son depredados. Presentan un escaso sentido de la vista, pero tienen desarrollado tanto el oído como el olfato, y el récord de vida es de una hembra nombrada Mayarina que vivió seis años y 11 meses.

Los informes investigativos de la biblioteca del museo informan que la especie se originó hace más de 30 millones de años en Nebraska, territorio norteamericano. Producto de su lenta reproducción, en estos momentos quedan dos variedades: la cubana anteriormente mencionada y el Solenodon paradoxus, en República Dominicana. 

Yamilé Luguera González, museóloga del Museo de Historia Natural de Cuba, añadió que los proyectos para rescatar al almiquí comenzaron desde principios del 2000 y se ha localizado solo 12 ejemplares producto de la inaccesibilidad de su hábitat.

Además, otro elemento que hace importante su estudio es que son los únicos mamíferos venenosos en Cuba, pues tienen un incisivo acanalado en la mandíbula inferior donde segregan esta sustancia utilizada para neutralizar a sus presas.

Gilberto Silva Taboada, biólogo y Curador de Mérito del museo, enfatizó que esta es la única institución museológica del mundo que tiene ejemplares del Solenodon cubanus, los cuales fueron colectados en 1877, en Bayamo, por Johan Christoph Gundiach, quien los taxidermió, y no fue hasta el triunfo de La Revolución y con la creación de la Academia de Ciencias de Cuba que fueron expuestos para el conocimiento público.

Pie de foto: Pareja de almiquíes expuestos en el Museo Nacional de Historia Natural de Cuba, taxidermiados en 1877 por el naturalista alemán Johan Christoph Gundiach.

Ficha técnica:

Tipo de título: Informativo.
Tipo de lead: Clásico de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Pirámide invertida + Dato adicional + Pirámide invertida.
Tipo de información: Blanda, de las que afirman, previsible, simple, directa, noticia en desarrollo, da lugar a una serie.
Tipo de fuente: Documentales (revistas e informes investigativos) y no documentales (especialistas), tradicional, permanente, primaria, directas y complementarias.
Primer valor-noticia: Curiosidad.
Otros dos valores-noticia: Interés colectivo. Proximidad o cercanía.

MUESTRAS DE UN EXTRAÑO ANIMAL EN CUBA

Únicos ejemplares de la musaraña Solenodon cubanus, el almiquí, permanecen en el Museo Nacional de Historia Natural de La Habana.

HANG DO THI THU,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Los dos únicos ejemplares de Solenodon cubanus (almiquí) –con altos valores patrimoniales por ser una especie endémica de Cuba en peligro de extinción-, se encuentran en el Museo Nacional de Historia Natural de Cuba.

Sólo existen dos especies de la familia Solenodondae en el mundo: el almiquí de Cuba (Solenodon cubanus) y el almiquí paradójico (Solenodon paradoxus), que habita en la isla de La Española (República Dominicana y Haití).

Gilberto Silva Taboada, Curador de Mérito del Museo, afirmó que estos ejemplares fueron colectados en 1877, en las lomas de Bayamo, por Johann Christoph Gundlach (1810–1896), destacado naturalista alemán que trabajó 20 años en Cuba. El propio Gundlach los taxidermió.

Fueron expuestos por primera vez en la hacienda “El Fundador”, residencia de la familia de Carlos Booth ubicada a orillas del río Canimar. Después, Gundlach los mostró en la hacienda “El Refugio” donde almacenaba y exhibía sus colectas.

Los dos ejemplares de almiquí continuaron en propiedad de Gundlach desde 1864 hasta 1892, momento en el que vendió toda su selección al gobierno colonial. Con la creación de la Academia de Ciencias de Cuba después del triunfo de la Revolución, los ejemplares de almiquí se depositaron en el Museo y formaron parte de sus primeras exhibiciones en el Capitolio.

“Al mudarse el Museo hacía este edificio donde hoy se encuentra, concluyó el largo “peregrinar” de ambos ejemplares que forman parte del patrimonio nacional”, manifestó Taboada.

El almiquí en la zona montañosa entre Trinidad y Cienfuegos se conocía con el nombre de Tacuache. Su sentido de la vista es escaso, pero tiene muy desarrollados el oído y el olfato. Cuando se siente perseguido acostumbra a ocultar la cabeza, según consta en los documentos del Archivo Nacional.

Este animal es un verdadero fósil viviente, de cuyos antepasados se han encontrado huesos que datan de hace 30 millones de años. Son muy sensibles a la luz solar, duermen todo el día en una especie de letargo profundo, al punto de que si se les ofrece su alimento preferido lo ignoran totalmente.

Aunque en el pasado habitó en toda la isla, actualmente sólo vive en una zona del norte oriental cubano.

“Es el único mamífero venenoso de Cuba, presenta dos incisivos acanalados, conectados a dos glándulas en la mandíbula inferior que segregan el veneno, utilizado principalmente para neutralizar a sus presas. El veneno es muy activo. Cuando dos de estos animales se encuentran y se pelean ocurre que uno de los dos muere envenenado a causa de las mordeduras del rival”, añadió Anabel Diéguez Leyva, guía del museo.

“Se alimenta de gran variedad de invertebrados, vertebrados pequeños y vegetales. Sin duda, el almiquí es gigante entre los insectívoros, uno de los animales más extraños y curiosos de la fauna de las Antillas Mayores”, afirmó Leyva.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Qué.
Tipo de cuerpo: Lead + Dato adicional + Pirámide Invertida.
Tipo de noticia: Ligeras, Blanda.
Tipo de fuentes: Directa, Documental.
Primer valor-noticia: Curiosidad.
Otros valores-noticia: Interés colectivo, Prominencia de los protagonistas.

02/04/2015 07:50 islalsur #. Cuba Curiosa


Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris