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¡QUE NO LLEGUE LA AURORA!

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El libro La noche en el bolsillo, de la cubana Mirtha González Gutiérrez, cuenta las experiencias de dos estudiantes en una escuela en el campo.

Texto y foto:
LAURA MERCEDES GIRALDEZ COLLERA,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“Solo en la noche se cree a veces conocer el camino”. Esta frase de la escritora cubana Mirtha González Gutiérrez (Yaguajay, 1959), inicia su novela La noche en el bolsillo, obra que refleja las vivencias de Helena y Hermes, dos jóvenes estudiantes durante la enseñanza media superior, en una escuela en el campo.

Ellos son los típicos adolescentes de preuniversitario, sitio donde en Cuba suelen aprender a independizarse los jóvenes. La historia devela pasajes comunes que podrían ocurrirle a cualquier alumno en las escuelas internas del país.

En doce encuentros narra sobre “ese primer amor que sentimos en la vida, convirtiéndonos el mundo en un lugar tan hermoso que nos asombra: nada volverá a parecernos lo que antes era. Nos puede alegrar o entristecer a la vez y sentir la felicidad sin razón aparente.”

Bajo la magia de la noche surge la conexión entre ambos, encontrándose a oscuras para conocerse más allá de la impresión generada por las miradas, pues conversan sin verse los rostros. Y para no revelar sus identidades se llaman por sobrenombres según la primera impresión que quedó en cada uno.

Así transcurren los encuentros, donde cada muchacho va desentrañando quién es realmente aquel acompañante nocturno, también amante de la soledad, que cada noche va en búsqueda del otro con la única esperanza de descifrar el enigma de sus palabras.

La relación entre la protagonista y los amigos revela la complicidad propia de la etapa, como uno de los principales temas abordados. También, González Gutiérrez  trata problemas propios de la juventud, la importancia que conceden los adolescentes a la opinión de los demás, el alejamiento de los padres y la inestabilidad de la autoestima.

Es una propuesta interesante, sabia y cercana, pues en ellos se reflejan quienes ya peinan canas y cuentan estas historias como suyas, o aquellos que las comienzan a vivir, tratando de descubrirlas en el camino que ahora recorren. 

González Gutiérrez emplea un lenguaje claro, en ocasiones poético, propiciando la comprensión sin importar la edad del lector. La mayor parte de los protagonistas, así como las situaciones narradas, están basados en personajes reales que incidieron en su vida estudiantil.

Publicado en el año 2010, por la Editorial Gente Nueva, consta de  92 páginas y es la obra más conocida de esta autora, quien es abogada de profesión.

González creció durante el proceso de formación de la revolución cubana y escribió varias  historias para niños y jóvenes, como “Talía y sus papeles”, “Los cuentos de Peque”, “El contar de los contares” y “La niña que salió a buscar un cuento”.

Pie de foto: La obra es una propuesta interesante, pues revela las vivencias de los estudiantes becados cubanos.

06/05/2015 06:25 islalsur #. Libros


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