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COMPROBANDO LA COMPROBACIÓN

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Acerca del proceso de la IX Comprobación Nacional al Control Interno, Aymée Fernández Robina, auditora jefa de Grupos de la Contraloría, afirma que la inspección constante es deber de todos los trabajadores del centro.

Texto y foto:
DANIELA OLIVA VALDÉS,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El 20 de octubre (2014) se inició en todas las provincias del país la IX Comprobación Nacional al Control Interno, ejercicio que se realiza cada año y que culminará el 28 de noviembre del presente año. Participan más de 3 000 auditores que analizarán importantes indicadores económicos en 386 entidades en todo el país. Sobre el tema conversó Aymée Fernández Robaina, auditora jefa de Grupo de la Contraloría General de la República de Cuba, y con 22 de experiencia como contralora.

-¿Cuáles son los aspectos más importantes a considerar para la evaluación del territorio capitalino?

En La Habana se evaluará el programa de las cooperativas no agropecuarias asociadas al Ministerio de la Construcción y al Ministerio de Transporte. Luego estaremos evaluando el cumplimiento de la Ley 1288 de Materias Primas, que pertenece al Ministerio de Industrias. Y, por último, el programa de comercialización mayorista de los productos agropecuarios.

-Este año serán inspeccionados 54 centros del sector no estatal, y de ellos 46 son cooperativas no agropecuarias, ¿por qué se ha hecho especial hincapié en esta emergente figura de la economía?

Primero, porque estas son formas nuevas, son los “bebés” de la economía cubana, en su mayoría solo tienen un año de creadas. Y segundo, porque se está dando un seguimiento al lineamiento aprobado en el VI Congreso del Partido Comunista, relacionado con el tema de las cooperativas no agropecuarias.

-¿Qué aspectos se evaluarán en dichas entidades?

Inspeccionamos el proceso completo. Se empieza auditando en los organismos centrales, en este caso en La Habana está el MICONS y el MITRANS, como ya mencioné.  El funcionamiento entero desde que se aprueban en el organismo hasta que se aprueban en la Comisión de Implementación y después la actividad como tal de la cooperativa.

Para ello tenemos grupos de auditores dentro de las cooperativas y otros, como en mi caso, que estamos en el nivel central, o sea, en el organismo, y luego se intercambian las informaciones, porque lo que se busca es cerrar el proceso.

-Se dio a conocer que el Ministerio de Industrias este año será objeto de una inspección estatal. ¿Por qué motivos se escogió dicho ministerio?

Porque al Ministerio de Industrias pertenece la Unión de Empresas de Recuperación de Materias Primas, y ese es un tema puntual para esta comprobación. La recuperación de materias primas fue priorizado este año porque la ley no se conocía, quiero decir, la 1288 se aprobó en el año 1975, pero nunca había sido objetivo de la comprobación. Esta es la primera vez que se le ha dado fuerza al tema como parte de la implementación de los lineamientos del VI Congreso del Partido.

-A la comprobación se incorporaron jóvenes de carreras afines, ¿qué piensa acerca de esta vinculación de los estudiantes?

Desde el punto de vista de los muchachos este encuentro sí es beneficioso, porque confrontan con la realidad. No es lo mismo ver un comprobante de operaciones ficticio, a que tú tengas la posibilidad de examinarlo bien. Sin embargo, desde mi punto de vista, para el jefe de grupo no le es factible, pues la comprobación es un ejercicio muy dinámico, que tiene un tiempo limitado y en el cual hay que enfocarse, y en ese momento uno no se puede dedicar a enseñar. Esto no es como otros tipos de acciones de control en la que tú puedes aplazar la fecha límite.

Aunque hay estudiantes muy aventajados que verdaderamente facilitan el trabajo. Yo misma, trabajé con una muchacha de Derecho, que solo le dije: “Revísame tal, tal y tal contrato”, y todo perfecto. Pero eso también está en el interés que ponga el joven y en la confianza que tenga su supervisor en él para asignarle tareas de importancia.

-¿Cómo beneficiará a las entidades auditadas la actual comprobación?

Depende de cómo lo vea el auditado, porque hay auditados que son muy receptivos y asumen de manera positiva las problemas encontrados. Pero hay entidades que no aceptan eso y, al contrario, justifican las deficiencias que se van detectando, en vez de irlas solucionando.

-¿Considera usted que se ha logrado un mejor control interno este año, respecto a las comprobaciones anteriores?

Bueno, es que todos los años se revisan diferentes procesos en correspondencia con los Lineamientos. Por ejemplo, del año pasado el único aspecto que se repite es el relacionado con las tierras en usufructo, todos los demás son procesos nuevos. Aunque sí, en general, siempre se mejora cada año en relación con las dificultades del año anterior.

-Desde el año 2005 se realiza la anual Comprobación Nacional al Control Interno, sin embargo, son muestra de que aún existe una gran falta de dicho “control interno” hechos como el publicado por el diario Juventud Rebelde el pasado sábado 15 de noviembre, acerca del faltante de 7 000 cabezas de ganado en 10 entidades tenedoras de la provincia de Villa Clara. ¿Cómo se puede explicar grandes faltantes como este después de nueve años de estas auditorías?

Porque no todo el mundo asimila el tema del control interno como un sistema. Hay quien piensa que el control es de una persona determinada y no es así; este es un proceso integrador en el que deben intervenir todos los trabajadores del centro. Independientemente de que el máximo responsable es el jefe de la entidad, él solo no puede, es un proceso completo.



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