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GONZALO DE QUESADA, MÁS QUE ALBACEA TESTAMENTARIA

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Amigo y discípulo de José Martí, desempeñó un rol importante en la divulgación de las obras del Maestro tras su fallecimiento.

IRIS DE LA CRUZ SABORIT,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

A cien años de la muerte de Gonzalo de Quesada y Aróstegui, el 9 de enero de 1915, en Berlín, el importante rol que este hombre desempeñó en la divulgación de las obras del Maestro tras su fallecimiento, desaparece en la memoria y el tiempo.

“A Quesada se debe la organización y la primera recopilación de los papeles martianos, y la primera edición de las Obras Completas en 1900. Veneró su memoria, en la teoría y en la práctica, aunque hay muchos documentos con los que no contaba como la carta inconclusa a Manuel Mercado”, precisó el Doctor Antonio Álvarez Pitaluga, vicedecano de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología, de la Universidad de La Habana (UH).

El docente expresó que Gonzalo de Quesada fue martiano hasta el final de sus días, “tanto en público como en privado reverenció la figura de Martí”.

Para tener idea de la magnitud de su compromiso, entre 1900 y 1919 aparecieron 15 volúmenes de Obras de Martí, aunque no en el orden que pidió el Maestro, de quien siempre se consideró su discípulo después de conocerse el 10 de octubre de 1889 en Nueva York, ocasión en que lo llamaron Apóstol por primera vez.

Los dos primeros tomos están dedicados a Cuba, y no a “Los Estados Unidos” y “Caracteres norteamericanos” como el Apóstol señala, pero no es arbitraria la selección, pues corre el año de 1900, época de la primera intervención norteamericana, y con los textos dedicados a Cuba se pone una nota de patriotismo en un entorno adverso, acotó la periodista de Juventud Rebelde, Lourdes Ocampo, en el artículo ¿Testamento literario de José Martí?, publicado el 22 de mayo de 2010.

“Martí propuso una compilación temática que comenzara por los retratos de norteamericanos, hispanoamericanos, escenas norteamericanas, libros sobre América, letras, educación y pintura, versos, artículos sobre arte europeo y literatura, y señala para el final lo referido a Cuba, porque «ni una página me parece digno de ella: solo lo que vamos a hacer me parece digno»”, manifestó Paula Ortiz, Profesora Titular de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la UH.

Cinco años después de la muerte del Apóstol apareció el primer volumen con el título Obras de Martí, en el cual Gonzalo de Quesada explicó que «se publican estas páginas -a manera de guía para posteriores y más perdurables ediciones- como primera piedra al monumento que le ha de levantar mi admiración y mi gratitud».

La estudiante de segundo año de Sociología, Jennifer Portelles, manifestó su desconocimiento sobre el trabajo de Gonzalo de Quesada como albacea testamentaria de nuestro Héroe Nacional, y añadió que sería importante que los jóvenes conozcan sobre la persona encargada de divulgar, en sus inicios, la obra martiana.

Por otra parte, Amarilis Ávila, museóloga del Memorial José Martí, dijo que la figura de Gonzalo de Quesada es de referencia obligatoria para todos los martianos, aunque consideró que su persona ha sido relegada por su papel contradictorio a partir de 1900.

Iván Pérez Carrión, investigador del Centro de Estudios Martianos (CEM), en su artículo  Las obras completas de José Martí en Cuba, desde 1900, publicado en el anuario número 20 de la institución, aclaró que no todos los tomos mantienen una línea uniforme, pues, además de la nota de presentación, o prólogo de Quesada, se incorporan discursos conmemorativos, reseñas sobre el autor o su obra, recuerdos, semblanzas, comentarios y poemas de personalidades cubanas y extranjeras que lo conocieron.

Estas incorporaciones con el propósito expreso del editor de destacar la personalidad del Maestro en la voz de sus contemporáneos, lejos de enriquecer la edición, resultan excesivas en ocasiones y enturbian un tanto el contenido de los tomos por no resultar siempre pertinentes, concluyó el historiador del CEM.

“Gonzalo de Quesada incluyó en la publicación mucho más de lo señalado por Martí, lo que implica alteraciones en cuanto a orden y temas a tratar. Además, Quesada no lo publicó todo y parte de la papelería nunca antes dada a conocer la están revisando los investigadores del Centro de Estudios Martianos, para incluir estos nuevos materiales en la Edición Crítica”, dijo la profesora Ortiz.

También comentó que “Gonzalo de Quesada y Aróstegui tiene el mérito de haber conservado toda esa papelería, luego pasada a su hijo Gonzalo de Quesada y Miranda, quien la entregó a Fidel antes de morir, en la década del 70, cuando aún era un proyecto la fundación del Centro de Estudios Martianos; pero hasta ahí llega su mérito”.

Paula Ortiz concluyó que la figura de Gonzalo de Quesada es recordada con gratitud entre los martianos y que todos los que estudien las Obras Completas deben remitirse a aquellas primeras publicadas por el discípulo querido del Apóstol, no obstante, reconoció que en los medios no se menciona con frecuencia la labor magistral de este hombre que hasta su muerte veneró al Maestro.

Recuadro

LOS DOS APORTES DE QUESADA

Pedro Pablo Rodríguez, investigador titular del Centro de Estudios Martianos y Premio Nacional de Ciencias Sociales y Humanísticas, ofreció sus valoraciones sobre Gonzalo de Quesada y Aróstegui, albacea testamentaria del Héroe Nacional de Cuba.

“Un albacea es una figura jurídica, y aunque no se oficializó en una notaría, los estudiosos de la vida de Martí determinan la carta que este le envió a Gonzalo de Quesada desde Montecristi, el 1ro de abril de 1895, como su testamento literario, en la cual él plantea el supuesto orden en que debían publicarse sus obras posteriormente.

“Se puede decir que Quesada respetó bastante el orden de Martí, aunque no le dio la amplitud correspondiente a los temas referidos a Cuba, ya que eran muchos y a la hora de editarlo le dio prioridad a los que trataban la situación política-ideológica de la época.

“Quesada hizo dos grandes aportes, por los que los martianos lo reconocen. El primero es que logró compilar alrededor del 60 por ciento de los escritos que hoy conforman las obras completas. Este proceso lo hizo sin el apoyo del Estado, el cual no le dio importancia a su labor. El discípulo del Maestro pagó con su propio dinero los viajes a los distintos países donde trabajó Martí. El segundo gran aporte es que costeó la primera edición de los 15 volúmenes originales, los cuales sirvieron de base a las posteriores ediciones”.

“Es cierto que tanto Gonzalo de Quesada y su hijo, Gonzalo de Quesada y Miranda, modificaron algunas palabras, sin embargo, hay que destacar del primero la capacidad de entender la caligrafía del Apóstol, quien con tanta prisa escribía de manera ininteligible y muchas veces empleaba abreviaturas que dentro de un mismo texto utilizó de forma diferente, y a él se debe el organizar cada temática.

“Gonzalo preparó a su hijo para que continuara su labor, prueba de ello es la edición de los 27 volúmenes de Obras Completas, en las que no solo se incluyeron los textos originales sino fragmentos, corpus y traducciones que fueron apareciendo de mano de personas que intercambiaron con el Maestro. Martí no pensaba que toda su obra fuera publicable, ejemplo sus poemas, que al final fueron incluidos aunque muchos no fueron terminados, ni publicados en orden cronológico, pues algunos de ellos no tenían pie de fecha, ni lugar.

“En la década del 70, Quesada y Miranda le entregó al Comandante en Jefe toda la papelería del Apóstol que había heredado de su padre, para que se conservara en forma de archivo y contribuyera al patrimonio histórico de la nación. Dicha papelería se halla en la Oficina de Asuntos Históricos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba”.

Pie de fotos: 1-Gonzalo de Quesada dio a conocer documentos de nuestro Héroe Nacional que hoy forman parte de las Obras Completas. Además, trabajó como diplomático en la embajada cubana en Berlín; 2-Martí, Quesada y su esposa Angelina.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo de lead: Sumario de Cuándo con elementos de Comentado.
Tipo de nota interpretativa: Explicativa.

Tema: Aniversario 100 de la muerte de Gonzalo de Quesada.

Situación problémica: La figura de Quesada desaparece en la memoria de las personas.

Objetivos colaterales: Contribuir a que no solo los estudiosos de la vida de Martí conozcan a su albacea testamentaria, sino que todos sepan más sobre este hombre que hasta el final veneró a nuestro Héroe Nacional.

Fuentes documentales:

¿Testamento literario de José Martí?, de Lourdes Ocampo, publicado el 22 de mayo de 2010, en digital@juventudrebelde.cu . Consultado el 25 de mayo de 2015.

Anuario número 20 del Centro de Estudios Martianos, 1997, Las obras completas de José Martí en Cuba, desde 1900, de Iván Pérez Carrión.

Fuentes Directas:

Doctor Antonio Álvarez Pitaluga, vicedecano de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la UH. Fuente experta y emite juicio valorativo.

Doctora Paula Ortiz, Profesora Titular de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la UH. Fuente experta y emite juicio de valor.

Amarilis Ávila, museóloga del Memorial José Martí. Fuente especializada y emite juicio analítico.

Jennifer Portelles, estudiante de segundo año de Sociología de la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología. Fuente secundaria y emite juicio analítico.

Soportes:

Hecho: Aniversario 100 de la muerte de Gonzalo de Quesada y poca mención a su labor como albacea testamentaria de José Martí en los últimos tiempos.

Antecedentes: Reconocido por los estudiosos de Martí como un hombre importante en la divulgación de la obra martiana.

Contexto: Quesada no solo fue albacea testamentaria de Martí, gestionó el tratado Hay-Quesada que le otorgaba a Cuba la soberanía sobre la actual Isla de la Juventud.



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