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26 RAZONES PARA CANTAR

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Gilberto Aldaná Gutiérrez fue uno de los cantantes que participó en la primera grabación del Himno del 26 de Julio, en 1957, y de ese momento histórico cuenta sus impresiones.   

Texto y foto:

KARINA RODRÍGUEZ MARTÍNEZ,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Muchos no los recuerdan, la década del 50 ya se vuelve una imagen demasiado lejana sobre todo para los más jóvenes. Ellos quedaron en el olvido, a pesar de que complementaron la programación musical de la naciente pantalla chica, actuaron en los más estelares programas de la televisión de la época y fueron durante todo el año 1956 los artistas protagónicos de las actuaciones en el cabaret Tropicana. Los Faxas son una suerte de patrimonio no recatado. 

Gilberto Aldaná Gutiérrez es uno de los integrantes de ese cuarteto masculino. Hoy, a la vuelta de casi 60 años, puede mostrar con satisfacción ser hijo ilustre de Habana del Este, poseedor de La Giraldilla de la Habana y de la Réplica del Machete de Máximo Gómez, entre otros reconocimientos. Disfruta de la jubilación en su peña que pronto cumplirá 30 años.

Para él, los numerosos premios no tienen ninguna valía comparados con el gran honor de encontrarse entre los artistas que realizaron la primera grabación del Himno del 26 de Julio.

La oportunidad de brindar su voz para la marcha revolucionaria llegó a su vida de manera insospechada. Cómo iba a imaginar que Faustino Pérez, entonces al frente del Movimiento 26 de Julio en la capital, pensaría en Carlos Faxas, director del cuarteto, y en él, para organizar ese importante momento de la historia patria.

“Faustino me preguntó en una ocasión en que visité su casa, si era el artista de televisión y el cantante del cuarteto Faxas. El improvisado interrogatorio continuó, quería saber cómo pensaban los artistas, si estaban en contra de Batista y otras cosas del medio. ¡Cómo le daban importancia al sector de la cultura!

“A los pocos días de aquella entrevista viene a verme Miguel Merillo, también del M-26-7 y pidió que le preguntara a Faxas, colega y amigo, qué íbamos a hacer los artistas por el causa. Faxas y yo fuimos los primeros en saber la intenciones del movimiento de grabar el himno”.

-¿Cuán complicado resultó encontrar un lugar para grabar la melodía?

En una dictadura no era fácil hacer nada de este tipo. Al ser atrapado ni siquiera el nombre preguntan, ametralladora que conoces, te llevan para la necrópolis y dejan que te pudras ahí. Había que hacerlo tan cuidadosamente que después del triunfo del revolucionario fue cuando mi familia se enteró de que yo participé en la grabación.

No se podía hacer en cualquier parte, fue un proceso de 15 largos y complicados días, buscando el lugar apropiado. Amaury Pérez, padre, reconocido productor, fue de los primeros en ofrecerse brindando un local, pero la CMQ no era un lugar seguro porque había programas de Batista y muchas personas a todas horas. Encontramos una estación pequeña, Radio Cadena Habana, en Centro Habana, la cual era más segura.

-¿Qué composición tenía el grupo?

El comando era reducido, contábamos con dos técnicos y el operario de la planta, cuatro cantantes, un trombón, un bombo, un piano y dos trompetas. Resultaba imposible llevar un grupo muy grande, pues tenía que ser del conocimiento de muchas personas y eso era peligroso. Nos pusimos de acuerdo para llegar a diferentes horas con el objetivo de no llamar la atención, la situación era muy complicada.

Los que alguna vez han escuchado la grabación original y no conocen la historia, piensan que era una banda enorme. No se imaginan que solo eran cuatro gatos los que le pusimos todo el corazón.

-¿Cómo llegó ese día a la emisora?

Yo tenía un carro y bien tempranito me dirigí hacia la estación para asegurar un lugar esa noche en el parqueo que se encontraba enfrente. En ese momento que estaba negociando con el encargado de cuidar los autos, veo a los esbirros de la tiranía golpear salvajemente a un hombre. La primera idea que cruzó por mi mente fue que la acción había fracasado y el hombre apaleado era Carlos.

-¿Cuál fue su reacción en ese momento?

Me monté en el carro y, sin mentir, en cinco minutos estaba en la Virgen del Camino, imaginándome que de seguro ya me estaban persiguiendo. El miedo recorrió mi cuerpo desde la punta del dedo gordo del pie hasta el último pelo de la cabeza. Detuve el auto por un momento y miré para todos lados, nadie me seguía. Entonces decidí volver para ver si habían asesinado al resto de los compañeros. Mi sorpresa fue grande, casi quedé de piedra cuando uno de los integrantes del plan me hizo señas para que entrara rápido, en aquel momento entendí que no habíamos sido delatados.

-¿Entonces, pudieron grabar el día señalado?

Sí, pero no fue tan fácil, los contratiempos estaban a la orden del día. Al llegar al estudio, encontré al dueño de la planta, quien se había presentado porque como el cuarteto era muy famoso y habíamos pedido, supuestamente, la estación para grabar nuevas canciones.

Él quiso oír las melodías de la agrupación, pues nos habíamos comprometido a dejarle una copia para que la rodara en la emisora. Carlos, Lázaro y yo conocíamos del plan, pero el otro integrante no, por eso no asistió. Cantamos mil cosas para entretenerlo, pero la intención del dueño era escuchar a los Faxas de forma íntegra, eso era una gran locura, tanta música tocamos que se aburrió y se fue

Intentamos comenzar a grabar, pero percibimos que en los altos de la estación de radio había un mitin político de la mujer de Batista. Podíamos escuchar perfectamente todos los discursos que allí se daban; por lo tanto, corríamos el riego de que ellos también consiguieran oírnos. Esa era la razón por la cual el hombre que yo vi por la mañana había sido golpeado brutalmente.

Solamente nos quedaban dos opciones: dejar la acción para otro día o esperar a que la primera dama concluyera su mitin. Todos pensábamos que la primera no era ni siquiera una posibilidad, ese día había que cumplir con la misión encomendada. La grabación se desarrolló de manera brillante, al amor que le imprimimos era único y verdadero.

-¿Qué ocurrió con los discos que grabaron en placas de acetato?

Muchos se vendieron a cinco pesos para recaudar dinero para la causa revolucionaria, pero cuando estábamos en la vorágine de comerciar los discos, Carlos fue detenido y exiliado a los Estados Unidos.

La tiranía en esos momentos desató una brutal ola represiva. El pánico se apoderó de la población. Quienes poseían discos con la grabación del himno lo destruyeron, pero yo me quedé con mis dos ejemplares, si irrumpían en mi casa y los encontraba me iban a matar, pero con ellos debajo del brazo. 

En Cuba resultaba imposible hacer algo con ellos, por medio de una amiga se lo mando a Carlos para Miami, pensando que él les podría dar un mejor uso. Las placas de acetato son enviadas a Venezuela y de allí hacia la Sierra Maestra.

La mayor suerte fue que cuando llegaron los discos ya existía Radio Rebelde, estación clandestina, que en sus inicios el tema de la planta era el Himno Invasor. Ernesto Che Guevara al oír la melodía decidió poner en la emisora la nueva marcha. Entonces Cuba y todo el mundo empezó a conocer el Himno del 26 de Julio.

-¿En esos momentos volvió a temer por su vida?

Los peligros fueron mayores cuando se empezó a escuchar por la radio. Al salir a la calle las personas decían: “Anoche te oí”, “¡Qué calladito te lo tenías!”. Realmente pensé que no iba a ver el triunfo de la Revolución. El doctor Héctor Aces, comandante del ejército invasor, coincidió conmigo en una ocasión después de 1959 y me dijo muy sorprendido: “¡Aldaná, pero tú estas vivo, yo pensé que no llegabas, como tú siempre estabas metido en todo!”

Pie de foto: Gilberto Aldaná, Hijo Ilustre de Habana de Este y antiguo integrante del cuarteto Faxas.

Ficha técnica:

Objetivo central: Conocer la historia de la grabación de la música del Himno del 26 de Julio.

Objetivos colaterales: Ahondar en anécdotas relacionadas con las circunstancias del hecho, el riesgo que significó y cómo se dio a conocer al pueblo cubano.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su estructura: De preguntas y respuestas.

Por su contenido: Retrospectiva de opinión.

Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: Genérico.

Tipo de entrada: Presentación del entrevistado.

Tipo de cuerpo: De preguntas y respuestas.

Tipo de preguntas declaradas:

1-¿Cuán complicado resultó encontrar un lugar para grabar la melodía? (Abierta y de Información).

2-¿Qué composición tenía el grupo? (Abierta y de Información).

3-¿Cómo llegó ese día a la emisora? (De Información).

4-¿Cuál fue su reacción en ese momento? (Abierta).

5-¿Entonces, pudieron grabar el día señalado? (Cerrada).

6¿Qué ocurrió con los discos que grabaron en placas de acetato? (Abierta).

7-¿En esos momentos volvió a temer por su vida? (Cerrada)

Tipo de conclusión: De opinión o comentario del entrevistado.

Tipo de fuentes: El entrevistado (directa).



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