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TRANSPORTE PÚBLICO: ASIGNATURA PENDIENTE

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Reinier Campos, jefe del Departamento de Desarrollo de la Dirección General de Transporte de La Habana, declaró que para satisfacer la demanda de ómnibus urbanos de la capital se necesitan, como mínimo 2 800 y, actualmente, solo prestan servicio 600.

NÁYARE MENOYO FLORIÁN,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad De Comunicación,
Universidad de La Habana.

Diariamente, cerca de las cinco de la madrugada, la cuidad de La Habana se convierte en un escenario cual Quijote contra molinos de viento. Una plaza de lucha en la que, codo a codo, cada individuo por sus propios medios trata de ‘‘resolver un espacio’’ para trasladarse a su destino.

Este es el panorama que enfrentan los capitalinos al disponerse a abordar un ómnibus. Esto se debe a que la cantidad de vehículos es inversamente proporcional al número de habitantes de la urbe capitalina, la irresponsabilidad ciudadana en el cuidado de los bienes estatales, la inadecuada planificación en horarios y rutas y el mal estado de mantenimiento de los medios de transporte.

Inversamente proporcional

Reinier Campos, jefe del Departamento de Desarrollo de la Dirección General de Transporte (DGT) de La Habana, explicó que la nueva política de reordenamiento del transporte está en vigor desde enero del año en curso. ‘‘Dicho plan contempla, en primer lugar, la compra de nuevos ómnibus, porque para satisfacer la demanda se necesitan, como mínimo, 2 800 y actualmente solo prestan servicio 600’’, precisó.

Este plan, tiene su pilotaje de prueba en la terminal del Cotorro, donde se realiza el reordenamiento de rutas aparejado a un estudio de eficiencia. Se aplica en la red conocida por la población como los P.

Para el funcionario, las principales causas de la situación vigente radican en el déficit de ómnibus como factor crítico, la falta de centros de trasbordo, es decir, terminales locales, y la inadecuada planificación en horarios y rutas.

Sin embargo, la analista del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Cuba, Grisel Acosta, considera que la cuestión no se soluciona gastando el presupuesto en comprar más vehículos. ‘‘Hay que tener en cuenta la contaminación ambiental que esto provoca, son cientos de vehículos emitiendo gases a la atmósfera, la causa del efecto invernadero; está también la contaminación por ruido ambiental. Otros de los puntos importantes es el espacio insuficiente de la cuidad, la cual no está preparada para albergar más ómnibus’’, dice, aunque esta reportera discurre que no se necesitarían más si estuvieran los necesarios, cuestión que deja a un lado la funcionaria, en una ciudad donde la carestía de estos vehículos es el punto debate.

En busca del conejo blanco

A pesar de que la problemática con los ómnibus en La Habana es tan vieja que se pierde en la memoria de sus pobladores, en dependencia del momento vivido por el país la situación se agrava o se resuelve medianamente. Isabel Valdés, jefa del Departamento de Relaciones Públicas del  Ministerio  de Transporte (MINTRANS),  asegura que el tiempo en que mejor estuvo el transporte en el país fue en la década de los 80.

Esto se debió a  que  durante los primeros años de la Revolución se emprendió un fuerte programa inversionista en todas las ramas, que posibilitó que para el año 1989 existieran nacionalmente 15 800 guaguas, llegando a trasladar más de 3 mil millones de pasajeros. En el 2015  se transporta aproximadamente la mitad de los pasajeros que en aquella etapa.

El momento  más crítico del sector fue en el periodo especial, cuando ser Quijote no era suficiente, había que ser mago o brujo, para tener la suerte de encontrar algún ómnibus. Muchos recurrieron a las bicicletas, opción nada errada, puesto que era un método sostenible en armonía con el cuidado ambiental, aunque tampoco la más acertada para quienes requerían recorrer distancias muy largas y hay que recordar también que entonces la alimentación cayó a límites de subsistencia.

Esos duros años provocaron que el transporte público prácticamente colapsara, incluyendo no solo los medios y la infraestructura, sino también el personal calificado en las especialidades técnicas y de operaciones, que se consideran clave para el éxito de un sector tan especializado. ‘‘Todavía tenemos ingenieros químicos, biólogos, licenciados de Educación Física y otras especialidades dirigiendo en el transporte, con su mayor voluntad, pero sin conocimientos para esta actividad’’, expresó Valdés.

En el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), uno de los puntos analizados fue la urgencia de buscar estrategias con prontitud   que satisfagan la demanda del transporte capitalino.

De ahí surgieron las taxis ruteros, los cuales por cinco pesos en moneda nacional, hacen recorridos por rutas tradicionalmente complejas. Los mismos tienen aire acondicionado y paran allí donde el pasajero lo solicita.

Luego, los ómnibus del turismo, que no eran de utilidad al sector, acogieron esta forma de gestión. Se acordó, además, que algunas guaguas de empresas o de escuelas, al terminar su encargo, apoyaran al sector público.

La práctica: criterio de la verdad

En el paradero del Cotorro se realizan actualmente las pruebas del plan en curso, consistente en el reordenamiento de las rutas vigentes, así como la apertura de nuevos recorridos. La construcción de dicha terminal data del 2014, por lo que posee las condiciones requeridas para ello.

Antonio Santos, especialista principal de la implementación del proyecto, explica que se escogió el paradero de este municipio por constituir, según el último estudio (2014) del Ministerio del Trasporte, uno de los puntos más críticos de la capital. Además, recientemente recibió un lote de 30 carros nuevos, con el que se  llevan a cabo las pruebas.

El especialista refiere que, en su criterio, el reordenamiento de las rutas es fundamental, así como la apertura de nuevas; sin embargo, considera que todos los municipios no tienen las mismas características, por lo que copiar los resultados del Cotorro podría traer dificultades.

Otro de los inconvenientes que Santos reconoce es que las rutas existentes fueron instituidas hace 10 años. ‘‘En la población, acostumbrada a los recorridos usuales, un cambio brusco necesita adaptación. Se prevé que para septiembre próximo (2015) puedan ser materializadas estas medidas ’’, agregó.

En la mira

Los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido aprobados en el VI Congreso , específicamente los lineamientos 269, 283, 272, 278, 280, 281, 283 y 284 del Capítulo X: Política para el Transporte, están referidos al transporte de pasajeros, quedando claro la prioridad que se le presta.

En ese sentido, Jessica Sabón, vecina del capitalino municipio de Playa, comentó: ‘‘Sí, claro, todo está muy bonito visto desde arriba. Pero realmente nosotros nos desgastamos por llegar temprano al trabajo y el transporte cada día es más malo’’.
“Solo para tener una idea, un ómnibus articulado de los que circulan en la ciudad, cuesta hoy en el mercado internacional más de 200 000 dólares”, informó el subdirector de calidad de servicio de Metrobus, Néstor Alonso Rodríguez.“Toda una complejidad obtener las guaguas y las piezas. Algunas ya se producen en el país, para las otras se buscan alternativas”, añadió.

Si a esto agregamos las diversas insuficiencias que caracterizan la gestión, tanto desde el punto de vista del control y el planeamiento estatal como  de lo concerniente a la actividad empresarial, entonces tenemos idea de la magnitud y complejidad del problema enfrentado.

Resultados elocuentes

Cada tres años, el Departamento de Relaciones Públicas del MINTRANS realiza un estudio de mercado para conocer los avances, retrocesos, principales causas y disyuntivas en el transporte urbano de la capital.

Los estudios revelan que, al desaparecer el campo socialista y arreciar el bloqueo económico y financiero de los Estados Unidos, el parque de ómnibus se deterioró y disminuyó a menos de 1 500 ómnibus, se desarticuló la red de servicios técnicos, y se produjo un éxodo masivo del personal calificado del sector.

Ramón Sánchez, vecino del municipio Lawton, apuntó: “Considero que muchos problemas del trasporte son consecuencia del mal estado del parque automotor, dada las carencias económicas acumuladas por tantos años de período especial, pero muchas veces las indisciplinas que se cometen en paradas, terminales y recorridos afectan o empeoran lo servicios prestados”.

Por su parte, Aleida Díaz, residente en el municipio Cotorro, agrega que la población es indisciplinada, pero muchas de estas actitudes las provocan los propios choferes al parar fuera del área establecida o  dejando de hacerlo en algunos lugares, lo cual convierte a los ómnibus en verdaderos infiernos rodantes que tal parece llevan ganado y no seres humanos, “de hecho, el ganado va más cómodo en sus transportes”, precisa.

Se identifican como agravantes, además, la diversidad de marcas y modelos que dificultan la atención técnica, las malas condiciones en los talleres y falta de equipamiento tecnológico que no permiten atender los ómnibus y el déficit de personal calificado.

A ello se unen cuestiones de índole subjetiva como  la inestabilidad en la fuerza de trabajo y sistema de pago poco estimulante, la prestación del servicio con mala calidad al realizarlo con ómnibus sucios, la música estridente, paradas fuera de los puntos establecidos, circulación a exceso de velocidad, violando lo establecido por la Ley 109.

Se consideran como rutas más críticas el P-3, el P-15 y el P-1, y los horarios más polémicos  resultan entre las 5:00 a.m. y 8:30 a.m. y entre las 4:30 p.m. y 6:00 p.m.

Respecto a la situación, Diana Moreira, residente en el municipio Arroyo Naranjo, manifestó: “¡Qué barbaridad!  ¿De quién es responsabilidad este problema? ¿De los mismos que llevan años en sus cargos y con carro? Al pueblo nos queda confiar y esperar y tener dinero en el bolsillo para coger almendrones de 20 pesos”.

Pie de foto: El P-15 está identificado como una de las rutas más críticas.

Ficha técnica:

Tipo de título: Genérico.
Tipo  de entrada: De planteamiento de la situación problémica.
Tipo de cuerpo: Por bloques temáticos.
Tipo de transiciones: Por subtítulos.
Tipo de cierre: De interrogante.
Tipo de reportaje: Interpretativo proyectivo.

Tema: Situación del transporte público urbano en La Habana.

Situación problémica: El equipamiento para satisfacer la demanda del trasporte público en la capital es insuficiente, a tal punto que se necesitan para cubrir la demanda 2 800 ómnibus y actualmente solo prestan servicios 600.

Objetivos colaterales: Evaluar las principales causa que dan origen a esta situación.

Estrategia de fuentes:

Documentales

Estudio realizado por el Ministerio de Transporte (MITRANS) en el año 2014.

Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido aprobados en el VI Congreso: 269, 283, 272, 278, 280, 281, 283 y 284 del Capítulo X: Política para el Transporte.

Directas:

Reinier Campos, jefe del Departamento de Desarrollo de la Dirección General de Transporte (DGT) de La Habana. Fuente oficial. Juicio de valor.

Isabel Valdés, jefa del Departamento de Relaciones Públicas del  Ministerio  de Transporte (MINTRANS). Fuente especialista. Juicio de valor.

Antonio Santos, especialista principal de la implementación del proyecto en el paradero del Cotorro. Fuente Primaria, directa, implicada, especialista, testigo. Juicio de valor y juicio disyuntivo.

Grisel Acosta, analista del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Cuba. Especialista en Medio Ambiente. Fuente directa, especialista. Juicio de valor y juicio disyuntivo.

Ramón Sánchez, vecino del municipio Lawton. Fuente directa, implicada, testigo. Juicio hipotético.

Aleida Díaz, residente en el Municipio Cotorro. Fuente directa, implicada, testigo. Juicio disyuntivo.

Diana Moreira, residente en el municipio Arroyo Naranjo. Fuente directa, implicada, testigo. Juicio disyuntivo.

Soportes:

Hecho: El equipamiento técnico del transporte público en La Habana es insuficiente para satisfacer la demanda del pueblo.

Antecedentes: En el periodo especial el transporte público prácticamente colapsó, incluyendo no solo los medios y la infraestructura, sino también el personal calificado en las especialidades técnicas y de operaciones, que se consideran clave para el éxito de un sector tan especializado.

Contexto: Situación económica que vive el país, que imposibilita el despliegue de grandes inversiones que den al traste con la problemática.

 



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