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MEMORIAS DEL ROCK CUBANO

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El Patio de María, fundado por María Gattorno en 1987, representó durante 16 años el punto de encuentro de grupos de rock habaneros y un giro en la mirada a este tipo de música.

GABRIELA SABINA BRAVO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de la Habana.

Los años 80 no fueron de esplendor para el rock cubano, sino tiempos en los que este género tuvo que enfrentar una difícil situación en su difusión, y en la propia aceptación a nivel cultural. Sin embargo, en una casa comunal del barrio La Timba, María Gattorno tuvo el coraje de abrir un Patio, donde cada sábado, metaleros, punks y simpatizantes de este tipo de música, iban a ofrecer conciertos a un público fundamentalmente joven.

“Todo comenzó con un par de locos que habían hecho un piquetico de rock, ensayaban en el parque Manila, por las noches, y siempre acababan en peleas con ladrillazos. Llegaron al Patio, dando tumbos a ver dónde podían practicar. Solo duraron un mes, pero dejaron la semillita. Luego llegó Ojo por Hoja, unos muchachos con un proyecto muy interesante, para hacer rock sinfónico. Yo era la jefa de actividades de la Casa Comunal de Cultura de Plaza, y me presionaron para que tocaran. No había condiciones para dar un concierto, me reuní con ellos y acordamos hacer un ensayo con público y así fue, no se puso en ninguna parte, no hubo carteles, no se comercializó, pero en la noche de aquella especie de espectáculo, la gente caminaba por las paredes. A partir de ese momento, nos fuimos preparando más, se buscaron mejores equipos y, aproximadamente un año después, se hizo el concierto de inauguración”, evoca hoy María.

-El 10 de diciembre de 1988 estaba previsto el primer concierto que daría el Patio de María, ¿por qué se suspendió?

El transporte no llegó a tiempo. Ese día iba a tocar Zeus y había que ir a buscar los equipos a la Finca de los Monos, que era donde ellos ensayaban, pero el camión se rompió en el camino. El público no entendía lo sucedido, estaba cansado de tantas mentiras, me insultaban, tiraban cosas. Les juré a todos los rockeros presentes que el sábado próximo sí iban a tener concierto, y les imploré para que asistieran. La semana siguiente sí hubo presentación.

El 17 de diciembre de 1988 se inauguró, pero se inauguró con sangre, no calculé el medio en que aquello estaba pasando, en La Timba. Fue un choque de trenes, también había mucha tensión entre los rockeros, se habían atrincherado en las distintas tendencias. Juan Carlos (vocalista de Combat Noise) terminó con 34 puntos en la espalda. Hubo un momento en que vi a un muchacho que siempre estaba allí, le decían “Pan con leche”, fui a separarlo de una bronca y me agarré de su chaqueta de cuero, yo era muy delgada, él se la quitó sin darse cuenta, y terminé en el piso. La mesa que teníamos para trabajar, solo le quedó una pata, la utilizaron como arma.

-¿Cómo fue el trabajo para convertir la Casa Comunal de Cultura en un escenario para conciertos de rock?

En los comienzos, El Patio no tenía tarima, era solo un escalón. El público que se encontrara después de la tercera fila casi ni podía ver el concierto, la potencia del sonido era de 400 wat para un bafle, y había un micrófono, pero muy pequeño. Después, gracias a una madrugada entera de trabajo, estrenamos la plataforma, en la que pusimos mesas, cajas y maderas conseguidas en el taller de carpintería de enfrente.

-¿Por qué Patio de María si su nombre real era Casa Comunal de Cultura?

La controversia que hay por el nombre es, si fue Luis Enrique Coll (ícono y promotor de la música rock en Cuba), o Dagoberto Pedraja (guitarrista de los grupos Gens y Kent). Sin embargo, yo recuerdo que fue El Lucho (Luis Enrique), pero quizás estoy siendo injusta. Alguien propuso como nombre, El Patio, yo me negué, no era un apodo rockero, y ahí surge la voz que dijo: “¡El Patio de María!“, también me negué, pero de una manera muy rara, todos le empezaron a llamar así y se quedó, para mi orgullo y felicidad. 

-Tuvo la mala fama de lugar para drogadictos y rockeros violentos. ¿Cuánto hay de verdad o de mito en ello?

Eso es todo un clásico. Los rockeros son un segmento de la población, igual que cualquier otro, donde están los que se drogan y los que en su vida han llevado un cigarro a sus labios, pero como promedio general, tienen un nivel intelectual muy superior a la media. Yo me sentaba en el piso a conversar con unos que para entenderles había que traducir “del castellano a la baba”, y te estaban hablando de Hermann Hesse. Muchos de ellos defendieron sus tesis universitarias en El Patio. Los mismos policías, decían que cuando tenían que comunicarse con los rockeros, se encontraban con personas que sí sabían hablar.

-La oficialidad en aquellos años no estuvo de acuerdo con el movimiento de rock, ni con El Patio. ¿Qué obstáculos tuvo que enfrentar?

Tuve que enfrentarme con todas las jerarquías. A mí me llamaba hasta la policía especializada. Recuerdo que un lunes, a las 9:30 de la mañana, cuando llegué al Patio, me estaban esperando en mi oficina dos agentes de la seguridad de la Plaza, me trataron con mucho respeto, habían ido a documentarse sobre el Patio de María. Me dieron en la vena del gusto, pues pude explicarles exactamente lo que eran los rockeros, jóvenes que tenían una larga historia de atropellos y abusos por incomprensión de su música, de su vestimenta y de sus comportamientos en los escenarios. 

-En el año 1991 se llevó a cabo el proyecto Rock contra Sida. ¿Qué saldos dejó este encuentro?

Este proyecto fue muy hermoso, y gracias a él se resolvieron cosas fundamentales en El Patio como el bebedero, el refrigerador, las planchas del techo, un sonido de dos kilos de potencia. En todas las actividades se repartían condones a la entrada, era como el ticket inverso, para entrar yo te doy un condón, había plegables con prevención contra el Sida. Este trabajo fue patrocinado por una ONG de Barcelona. Después el trabajo se amplió contra las drogas.

Los rockeros se vincularon tremendamente, logramos buen vínculo con el Sanatorio de Santiago de las Vegas, que era donde estaban los rockeros 0 positivos o enfermos de Sida, les daban pases para ir a los conciertos y conversaban sobre su experiencia con los demás. Después llevábamos grupos al Sanatorio para ofrecer conciertos. 

Hubo organizaciones cubanas que apoyaron el proyecto de Rock contra Sida, como el Centro Nacional de Educación Sexual y el Centro Nacional de Educación para la Salud.

-En octubre del 2003 se cerró el Patio de María. ¿Por qué?

Por una controvertida decisión del gobierno.

-El Maxim se inauguró en el 2007 para ofrecer conciertos de rock. ¿Cree que El Maxim es una continuación del Patio?

Uno nunca puede negar el desarrollo. No se puede ver al Maxim como al Patio, en El Patio no había comercialización.

La vida es muy sabia, nos cortaron de raíz, y lo que vino después fue la obligatoriedad de reconocer al movimiento y darle un profesionalismo que no le habían dado hasta ese momento.

-Hoy es conocida como la madre de todos los rockeros de Cuba. ¿Qué significa esta identificación para usted?

Esta frase es muy bonita, pero es muy grande, y yo solo me conformo con ser una amiga, una muy buena amiga.

Pie de fotos: 1-María Gattorno fue la principal promotora y organizadora del rock en La Habana, la persona que hizo posible la existencia de un Patio para jóvenes rockeros; 2-El Patio de María ofreció sistemáticamente cada sábado, durante 16 años, conciertos de rock.

Ficha técnica:

Objetivo central: Reconstruir la historia del Patio de María en los años 1980-1990 y el movimiento del rock en La Habana.

Objetivos colaterales: Conocer aspectos sobre la construcción del lugar, las dificultades enfrentadas y las causas del cierre.

Tipo de entrevista: Retrospectiva.
Por los participantes: Individual.
Por su estructura: Clásica de preguntas y respuestas.
Por su contenido: Testimonio.
Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Evocativa o retrospectiva.
Tipo de cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas.
Tipo de preguntas declaradas: 1-El 10 de diciembre de 1988 estaba previsto el primer concierto que daría el Patio de María, ¿por qué se suspendió? De exploración; 2-¿Cómo fue el trabajo para convertir la Casa Comunal de Cultura en un escenario para conciertos de rock?  De exploración; 3-¿Por qué Patio de María si su nombre real era Casa Comunal de Cultura? De exploración; 4-Tuvo la mala fama de lugar para drogadictos y rockeros violentos. ¿Cuánto hay de verdad o de mito en ello? De opinión, polémica; 5-La oficialidad en aquellos años no estuvo de acuerdo con el movimiento de rock, ni con El Patio. ¿Qué obstáculos tuvo que enfrentar? De exploración; 6-En el año 1991 se llevó a cabo el proyecto Rock contra Sida. ¿Qué saldos dejó este encuentro? De exploración; 7-En octubre del 2003 se cerró el Patio de María. ¿Por qué? De exploración- Polémica; 8-El Maxim se inauguró en el 2007 para ofrecer conciertos de rock. ¿Cree que El Maxim es una continuación del Patio? De opinión; 9-Hoy es conocida como la madre de todos los rockeros de Cuba. ¿Qué significa esta identificación para usted? De opinión.
Tipo de conclusión: De opinión del entrevistado. 
Tipo de fuentes: Directa y Documental.

 

 

 



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