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“¡MELENA VOLVIÓ A NACER!”

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A 54 años de la proclamación del municipio como Primer Territorio Libre de Analfabetismo en Cuba, la pedagoga Nilda Lucía Porbén Lazo evoca aquel día en que el pueblo victorioso invadió  las calles.

Texto y foto:
DARIAN BÁRCENA DÍAZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El 5 de noviembre de 1961 el sol salió un poco más temprano en Melena del Sur, como premonición de un hecho trascendental. La joven Nilda Lucía Porbén Lazo se levantó y, como de costumbre, se armó con la cartilla, el manual y una bandera cubana que la acompañaba a todas partes. Salió en dirección a la improvisada escuela, en la cual cada mañana impartía clases, como parte de la Campaña de Alfabetización.

Entonces se  encontró con Paula Rita Brito, quien se desempeñaba como maestra voluntaria y le dijo que la gente comentaba sobre el fin de la Campaña ese día. Su primera reacción fue salir corriendo con todas las cosas que llevaba en la mano, pero se detuvo frente al local donde sesionaba en aquellos momentos la Comisión Municipal de Alfabetización y encontró a Orestes Martínez, coordinador de la obra.

Miles de dudas se arremolinaban en su cabeza, pues pensó que la población se había negado a continuar, también en sabotajes, como los sufridos por los maestros de las lomas de Garzón, cuando iban en el tren y personas criminales intentaron descarrilarlo. Sin más demora, le preguntó a Orestes el porqué de la suspensión de las clases.

Su cara era pura angustia, pero al escuchar a Orestes se tranquilizó: se declaraba al pueblo Libre de Analfabetismo, y el Comandante en Jefe asistiría al acto: “¡Oye!, volví a mi casa en un santiamén, me cambié de ropa y regresé para ayudar en los preparativos”, dice.

La hoy septuagenaria maestra jubilada, educadora de varias generaciones de meleneros, rememora fascinada el ambiente del pueblo tras el anuncio de que se declararía a Melena Territorio Libre de Analfabetismo.  

“Mi padre llegó del campo y me abrazó en medio de la calle, con orgullo manifestaba su beneplácito por la rotunda victoria del saber ante la ignorancia y exclamó: ʻYo sabía que Fidel no fallaría en su promesa, por eso lo admiro tantoʼ, mientras yo gritaba con fuerza consignas revolucionarias y la multitud me secundaba.

“¡Si tú hubieras visto a Melena, parecía otra!, porque Melena no fue siempre polvo y baches como es hoy, colocamos pencas de guano con flores en los postes de la electricidad y colgamos en las casas faroles, que eran el símbolo principal de la Campaña, además de banderas cubanas y fotos de Fidel. ¡Aquello era una fiesta!
“Todos colaboramos con el engalanamiento del pueblo, que ese día volvió a nacer, incluso los recién alfabetizados hicieron cartas de agradecimientos a sus maestros y al líder de la Revolución.”

-En una época de tabúes contra las mujeres que trabajaban, ¿se sintió discriminada en algún momento?

“Para nada, las mujeres fuimos muy bien tratadas, siempre  desde el respeto y la cortesía. La discriminación nunca la sentí, por el contrario, siempre me felicitaban por el desempeño y los alumnos manifestaban orgullo porque su maestra era mujer. Yo había terminado en enero la Escuela Normal para Maestros y en febrero empecé en la Campaña, esa fue mi primera experiencia como docente”.

-¿Cómo fue el recibimiento delos meleneros a Fidel?

“Aquello fue apoteósico, nunca había visto tantas personas congregadas en el parque. Todo el mundo esperaba ansioso su llegada, pues al fin y al cabo era él quien inició esa cruzada victoriosa. Yo me subí en una de las palmas para ver con claridad, porque aunque no lo creas, yo era delgada en aquel entonces.

“En cuanto arribó Fidel, me lancé de la mata a la velocidad de un rayo y me fui colando entre la gente hasta alcanzar la primera fila, donde estaban mis compañeros y la familia. La multitud comenzó a gritar consignas revolucionarias y exclamaciones de ¡Viva Fidel!, además, se cantó el Himno Nacional, el de la Alfabetización y se le rindieron honores a Conrado Benítez García, maestro asesinado por bandas contrarrevolucionarias en El Escambray.

“Oírlo hablar fue algo histórico, su seguridad, su precisión con las cifras y su visible alegría por el triunfo de la Campaña era las cosas  más impresionantes. Comprendí que las promesas de la Revolución eran verdaderas, y desde ese momento la confianza del pueblo en ella creció notablemente.

“El clímax llegó cuando le entregaron las cartas de los alfabetizados. Fue un momento único y todos los maestros lloramos varios minutos, él también estaba visiblemente emocionado, pero no soltó ni una lágrima. Cada vez que me acuerdo, siento tremenda nostalgia.”

-Aquel día, junto a sus compañeros, recibió la medalla por su participación en la Campaña, ¿qué significó para usted?

“Imagínate, un gran honor, y por encima de las medallas lo más importante fue haber cumplido con la Patria, la mayor recompensa eran los rostros felices de nuestros alumnos. Las preseas son algo material, pero lo verdaderamente imperecedero de la jornada no se puede fundir en metal: las lágrimas, los abrazos y el júbilo popular. Me sentí muy feliz, porque se reconoció, además de nuestro aporte, el de los alfabetizados: el eslabón más fuerte de la cadena.

“Después marchamos hacia el municipio de Güines, donde aún no se habían concluido las labores y allí colaboramos con los maestros del lugar, quienes se dedicaban en cuerpo y alma a ese esfuerzo, porque querían contribuir, como el resto de los cubanos, a cumplir la promesa que hiciera Fidel en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), de que Cuba sería el primer país latinoamericano en erradicar el analfabetismo. Y la cumplimos.”

-El 22 de diciembre, luego de una ardua labor, el Comandante en Jefe declaró a Cuba libre de analfabetismo, dando cumplimiento a uno de los postulados de la Historia me Absolverá, ¿cómo describiría lo que sintió en aquel momento?

“Me sentí plena como maestra, pero principalmente como cubana, porque al fin se consiguió una de las mayores conquistas de la Revolución, erradicar la ignorancia, germen de la neocolonia, el cual, a partir de ese día quedaba en el olvido. Vinieron dos observadores de la ONU, para comprobar la efectividad de la noticia, quienes quedaron perplejos ante la magnitud del hecho.

“Esta victoria ratificó mi status de revolucionaria y acrecentó la confianza inquebrantable  en Fidel. La Campaña constituye una de las obras más relevantes de la Revolución en sus primeros años, porque reafirmó la máxima martiana de que“ser culto es el único modo de ser libre” y aseveró el compromiso del Comandante de cumplir los sueños del Apóstol.”

-¿Considera que la educación cubana contemporánea cumple con su propósito como soñó en 1960-61?

“Definitivamente sí, la educación cubana ha sabido mantener la tradición de excelencia, establecida desde tiempos coloniales con Félix Varela, José de la Luz y Caballero, José Martí, entre otros. El sistema educacional es reconocido mundialmente por su eficacia y transparencia, y por llevar a los alumnos los contenidos con la mayor exactitud posible, siempre dentro del alcance de nuestros recursos, aunque no son los mejores,  pero así hemos resistido y trabajado, y nadie puede dudar que continuaremos haciéndolo, en nuestra lucha constante por combatir la incultura.

“El sistema educacional enfrenta hoy disímiles retos, pero confío en que el amor por el magisterio será el farol que alumbre, como en la Campaña, el avance del saber por los caminos oscuros de la ignorancia, y logre salir airoso”.

Pie de foto: Nilda Lucía Porbén Lazo, profesora de varias generaciones de meleneros, conserva entre sus tesoros la medalla por su labor en la Campaña de Alfabetización.

Ficha técnica:

Objetivo central: Describir los acontecimientos acaecidos durante la fecha en que se declaró a Melena del Sur libre de analfabetismo, narrados por la  voz de una de sus protagonistas: Nilda Lucía Porbén Lazo.

Objetivo colateral: Brindar nuevos detalles sobre algunos eventos de la Campaña que son poco conocidos por los meleneros y rendirle un sencillo homenaje a los maestros voluntarios y a todas las personas que de una forma u otra aportaron al éxito de la obra.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.
Por su estructura: Mixta.
Por su contenido: Retrospectiva.
Por el canal que se obtuvo: Conversación cara a cara.

Tipo de título: De cita textual y de admirativa
Tipo de entrada: Narrativa.
Tipo de cuerpo: Mixto.
Tipo de preguntas declaradas: 1-En una época de tabúes contra las mujeres que trabajaban, ¿se sintió usted discriminada en algún momento? Directa; 2-¿Cómo fue el recibimiento de los meleneros a Fidel? Abierta; 3-Aquel día, junto a sus compañeros, recibió usted la medalla por su participación en la Campaña, ¿qué significó para usted? Abierta; 4-El 22 de diciembre, luego de una ardua labor, el Comandante en Jefe declaró a Cuba libre de analfabetismo, dando cumplimiento a uno de los postulados de la Historia me Absolverá, ¿cómo describiría lo que sintió en aquel momento? Abierta; 5-¿Considera usted que la educación cubana cumple con su propósito como soñó en 1960-61? De opinión.
Tipo de conclusión: De opinión o comentario de la entrevistada.
Tipo de fuentes: Directas.



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