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UN BAILE CONTRA EL OLVIDO

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Diversas peñas en la capital tienen como objetivo rescatar la tradición musical de la Isla, que en estos tiempos parece caer en el olvido.

CLAUDIA DOMÍNGUEZ VÁZQUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La peña Tradicionales de San Miguel realizó este sábado en los jardines del Museo Municipal su esperado espacio del danzón, esto forma parte de las acciones que llevan a cabo las casas de cultura en la capital para recuperar la música tradicional cubana.

En dicho espacio, los ancianos sanmiguelinos encuentran un lugar de esparcimiento y recreación. “Además de promover el desarrollo de nuestra música, cada melodía remueve en la memoria de quienes participan los bailes de su juventud y los hacen trasladarse a aquellos tiempos mozos, en los que muchos aseguran, no bailaban tan despacio”, comentó Ángela Aldama Torres, directora de la peña.

También agregó: “La Casa de Cultura apoya nuestro trabajo y se encarga de la promoción de los festivales, encuentros teóricos y la celebración de jornadas culturales, sin embargo, no contamos con el financiamiento necesario para desarrollar con calidad nuestras actividades, que en ocasiones quedan suspendidas por la ausencia de audio o de transportación”.

Anisley Díaz Martínez, metodóloga de patrimonio cultural y material en la capital, comentó que “Casa de Cultura, como entidad presupuestada por el Ministerio de Cultura, solo financia las actividades a nivel provincial en ocasión de fechas importantes como el Día de la Cultura Nacional”; también señaló que “cada entidad local cuenta con un audio destinado para estas acciones, aunque en a veces resulta insuficiente”.

Para Aldama, “el desarrollo de nuevos estilos musicales y la transculturación hacia géneros extranjeros han dejado a la música del ayer con pocos adeptos, olvidada en espacios comerciales para el turismo y defendida por pocas agrupaciones profesionales como El Buena Vista Social Club”.

Señalaron Isabel Rodríguez Pérez  y Jorge Reyes Jiménez, pareja ganadora dos veces consecutivas en el Festival Pedro Hernández Ávila e integrantes de los Tradicionales…, que “el danzón ha sido el punto de encuentro. Para los de la tercera edad, como nos dicen en la calle, esta peña sintetiza nuestras raíces culturales y defiende símbolos tan importantes como la cubanía”.

Uno de los principales objetivos del Consejo Nacional de Casas de Cultura consiste en aumentar la promoción de las raíces y crear espacios para el desarrollo de ellas, así está reflejado en las Indicaciones Metodológicas para el sistema de Casas de Cultura del 2010.

Aida Zertucha Nápoles, metodóloga de música en La Habana, explicó que “el danzón, el mambo, la rumba, el son, el chachachá y el casino, son géneros que representan lo más autóctono de la cultura, por lo cual intentamos que no queden en el olvido del pueblo”.

Según Anisley Díaz Martínez, “la creación del danzón a finales del siglo XIX fue de relevante importancia y su aporte a la identidad cubana lo llevó a convertirse en el baile nacional”.

“Otros géneros como el bolero, el son y el chachachá adoptan el compás binario de los ritmos hispanos y la rumba africana, a su vez se consideran eminentemente populares, cubanos”, explicó la metodóloga especializada en patrimonio cultural.

En la década del cincuenta del pasado siglo se presenció un auge en la creación musical. “La aparición de conjuntos, orquestas, dúos; el desarrollo del feeling, el son; la aparición de figuras como Joseíto Fernández, Celina González, César Portilllo de la Luz y agrupaciones como el cuarteto D’Aida, el Trío Matamoros y la orquesta Aragón, potenciaron el desarrollo de esta música”, agregó Maritza García Alonso en el libro El ámbito musical habanero de los cincuenta.

En comparación con el auge de los años cincuenta, Aida Zertucha expresó que “en los últimos tiempos, la inserción de géneros foráneos ha ido lastrando la rica heredad, que en este sentido atesoraba nuestra memoria cultural. El gusto de los jóvenes por temas como “Lágrimas negras” y “Son de la loma” ha mermado en los últimos años”.

Según el Diccionario de La Música Española e Hispanoamericana, el casino es el estilo que más se escucha y produce en Cuba en la actualidad. Las letras de sus canciones expresan la realidad del cubano “de a pie” y su ritmo contagioso constituye un indiscutible atractivo para los bailadores.

Melbis Arias Nápoles, encargada del departamento de estudios socioculturales de Casas de Cultura en la Capital, destacó que “la promoción sociocultural se lleva a cabo mediante un conjunto de programas y actividades en todos los municipios. La organización y el apoyo a las peñas de danzón, bolero y a los espacios creados para repentistas, permiten las expresiones sociales y culturales".

Como expresó Fernando Ortiz en La africanía de la música folklórica de Cuba (La Habana 1950): “Cuba tiene una musicalidad nacional genuina y de cosmopolitas valores. Los cubanos hemos exportado con nuestra música más ensoñaciones y deleites que con el tabaco, más dulzuras y energías que con el azúcar".

Pie de fotos: 1-Las peñas hacen revivir a los ancianos sus años mozos; 2-El danzón, expresión de cubanía.



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