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RÍO EN EL HORIZONTE

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La delegación cubana que participará en los Juegos Olímpicos en Brasil aspira a superar su lugar 16 en el medallero de la edición precedente.

EDUARDO ANTONIO GRENIER RODRÍGUEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

El panorama deportivo cubano causa preocupación entre los aficionados del país, dada la cercanía de los Juegos Olímpicos, a disputarse a partir del venidero 5 de agosto, esta vez en Río de Janeiro, plaza donde se decidirá si la delegación está en condiciones de superar su actuación de cuatro años antes, cuando ocupó el lugar 16 en el medallero general.

La experiencia de los Panamericanos de Toronto no satisfizo a los seguidores, luego de que Cuba ocupara un inédito cuarto lugar y rompiera la continuidad de 44 años conquistando el segundo escaño de la lid, únicamente por detrás de Estados Unidos.

Solo abandonó el segundo escalón del podio en la edición de La Habana 91, donde los criollos hicieron valer su condición de anfitriones y se llevaron el máximo reconocimiento con 140 metales dorados, para sorpresa de los escépticos.

Para Cuba fue un fuerte varapalo terminar por detrás de Estados Unidos, Brasil y Canadá en la tabla general de Toronto, máxime cuando solo meses antes la dirección del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) había anunciado las posibilidades reales de la escuadra antillana de conquistar el segundo puesto.

En un país acostumbrado a triunfar en materia deportiva desde la década del 70 del pasado siglo, resulta difícil asimilar un fracaso.  Las explicaciones no convencen, más cuando está, tocando a la puerta, el evento de mayor envergadura a nivel mundial. Hoy en nuestras calles se cuestiona la mayoría de las disciplinas atléticas por considerarlas en decadencia.

Vaticinar con  los pies en la tierra

Antes de partir a Toronto, Antonio Becali Garrido, presidente del INDER, pronosticó erradamente que la delegación nacional obtendría el ansiado segundo puesto. Cabe destacar que en la Isla está en la agenda de la máxima dirección deportiva del país realizar una predicción antes de incursionar en cualquier cita importante, aunque estas tienden a vincularse más con los anhelos que con la realidad.

Dichas palabras causaron fervor debido a la seguridad mostrada por el funcionario en la consecución del objetivo, cuando todo el país conocía la dificultad que esto encerraría: no se contaba con las ranqueadas figuras de antaño y, además, no podía soslayarse que los rivales llevarían lo más sobresaliente de su deporte. Por más que el corazón de campeones dictara una cosa, el final demostró lo que era predecible: Canadá y Brasil fueron superiores.

Quizás por ello muchos hoy se preguntan por qué en similares condiciones deportivas, las autoridades salieron al ruedo en el espacio televisivo Mesa Redonda, asegurando las posibilidades de nuestra delegación de superar en Río la excelente actuación de la edición anterior en Londres, en el año 2012, cuando obtuvieron cinco preseas áureas, con destaque para el judo, la lucha  y el tiro.

Si bien es cierto que el país ha destinado 2 millones de dólares en la preparación de atletas y técnicos rumbo a la cita cuatrienal, como aseveró José Antonio Miranda, director de Alto Rendimiento del INDER, las difíciles situaciones que atraviesan la mayoría de las disciplinas en la actualidad harían repensar los vaticinios acorde con la realidad, teniendo siempre los pies sobre la tierra.

Deporte cubano, ¿en descenso?

Sería insensato asegurar que existe un descenso notable en el deporte cubano, pues ello requeriría de un estudio estadístico riguroso que corresponde a las autoridades pertinentes para su valoración por la prensa.

Resulta evidente que las escuelas de iniciación de atletas continúan siendo canteras de formación de figuras relevantes del contexto nacional que hoy adquieren cierta prominencia en el contexto universal, aunque muchas de ellas no prestigian los equipos nacionales en torneos foráneos.

La causa es probablemente el éxodo masivo de los principales atletas en busca de mayor fogueo competitivo y mejoras económicas, hoy todavía una tarea pendiente en Cuba, incluso tras 2013 con la implementación de la política de contrataciones en ligas extranjeras que, por cierto, ha sido excesivamente morosa.

Analistas como René Navarro, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana, y Enrique Montesinos, del periódico Granma, han asegurado en más de una ocasión que el nivel actual del deporte cubano dista mucho del siglo anterior, cuando dominaba varias modalidades como el boxeo, judo, béisbol y voleibol a nivel mundial.  

Río, al doblar de la esquina

Todo análisis en el seno del movimiento deportivo cubano se detendrá por solo 15 días, cuando los Juegos Olímpicos inicien su bregar. Atletas, aficionados y prensa se unirán bajo el amparo de las cuatro letras, CUBA, en busca de tocar la gloria.

No es momento de críticas, sino de apoyo. Los más de cien deportistas criollos irán a Río con todas sus fuerzas por una actuación decorosa. Son grandes profesionales que pueden echar por tierra los pronósticos. Aun así, no parece que la calidad sea suficiente para igualar el listón que Londres dejó bien arriba, con cinco metales áureos.

Hay algo que está por encima: el optimismo y los deseos de triunfo. No son pocos los que se encuentran en condiciones de superar triunfos pasados, pues hay deportes que son potencia a nivel mundial, como el boxeo y sus casi invencibles Domadores, o las guerreras del judo. En el atletismo deben también llegar algunas preseas.

Cuba cuenta con figuras de renombre como Yarisley Silva, Mijaín López, Pedro Pablo Pichardo e Idalys Ortiz, quienes subirán (casi) seguro al podio. El resto peleará a capa y espada por situarse en un puesto de prestigio. A día de hoy, algo es indudable: los atletas regresarán a casa con la convicción de darlo todo por su bandera.

Sería acertado trazar una estrategia organizada que permita crear bases sólidas para los próximos eventos multideportivos al máximo nivel. Vaticinar con prudencia no es tarea imposible. La afición cubana lo pide a gritos.

Ficha técnica:

Asunto a tratar: La situación actual del deporte cubano a poco más de dos meses de iniciar los Juegos Olímpicos. La intención es analizar varias aristas con respecto a la participación de nuestro país en Río 2016.

Tipo de título: Llamativo.
Tipo de entrada: Afirmación argumentada.
Tipo de conclusiones: De afirmación.
Tipo de fuentes empleadas:
Directas: Antonio Becali, Juan Antonio Miranda.
Documentales: Libro “Juegos Panamericanos”, de Enrique Montesinos; Información tomada de Cubadebate, sitio: Cubadebate.cu; Mesa Redonda.

Empleo de recursos:

Ejemplificación:

1-Aun contamos con deportes donde somos potencia a nivel mundial, como el boxeo y sus casi invencibles Domadores, o las guerreras del judo. En el atletismo deben también llegar algunas preseas.

2-Analistas como René Navarro, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana y Enrique Montesinos, del periódico Granma, han asegurado en más de una ocasión que el nivel actual del deporte cubano dista mucho del siglo anterior, cuando dominaba varias modalidades como el boxeo, judo, béisbol y voleibol a nivel mundial

3-Cuba cuenta con figuras de renombre como Yarisley Silva, Mijaín López, Pedro Pablo Pichardo e Idalys Ortiz, quienes subirán (casi) seguro al podio.

Comparación:

1-Aun así, no parece que la calidad sea suficiente para igualar el listón que Londres dejó bien arriba, con cinco metales áureos.

2-Analistas como René Navarro, del Sistema Informativo de la Televisión Cubana y Enrique Montesinos, del periódico Granma, han asegurado en más de una ocasión que el nivel actual del deporte cubano dista mucho del siglo anterior.

Pormenorización:

1-Si bien es cierto que el país ha destinado 2 millones de dólares en la preparación de atletas y técnicos rumbo a la cita cuatrienal, como aseveró José Antonio Miranda, director de Alto Rendimiento del INDER, las difíciles situaciones que atraviesan la mayoría de las disciplinas en la actualidad harían repensar los vaticinios acorde, con la realidad, teniendo siempre los pies sobre la tierra.

Reiteración:

1-Para Cuba fue un fuerte varapalo terminar por detrás de Estados Unidos, Brasil y Canadá en la tabla general de Toronto.

2-Aun así, no parece que la calidad sea suficiente para igualar el listón que Londres dejó bien arriba, con cinco metales áureos.



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