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CUANDO EL RECURSO NO SUPERA LA INTENCIÓN

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El programa de asistencia a las parejas con problemas de infecundidad en La Habana, pese a obtener buenos resultados, presenta deficiencias en el servicio a los pacientes.

LIZ CONDE SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

Cada año se atienden alrededor de 2 000 pacientes con problemas de infecundidad en todos los niveles del Programa de Atención a la Pareja Infértil en La Habana, publica el Portal Infomed.

El Programa de Atención a la Pareja Infértil en Cuba es un sistema jerarquizado que comenzó a implementarse en el año 2011. Empieza con el seguimiento desde cada municipio; luego, de no encontrar la solución en el nivel anterior, continúa con la Consulta provincial; y las parejas acuden a la alta tecnología (fertilización in vitro u ovodonación) cuando el problema no se resuelve en las opciones anteriores.

Este es un servicio que brinda el país gratuito, cuando en el mundo llega a un costo de 20 000 dólares. Sin embargo, asistir a una consulta de infertilidad en cualquier instancia de la capital cubana es un drama para los necesitados.

La antropóloga Zoe Díaz Bernal, profesora e investigadora de la Escuela Nacional de Salud Pública, y la doctora Dailys García Jordá, profesora e investigadora de la Facultad de Biología de la Universidad de La Habana, realizaron en el año 2012 una exhaustiva exploración relacionada con el servicio de atención a la pareja infértil en la capital cubana, que dio como resultado las principales deficiencias en el sistema médico.

El artículo, titulado “Percepción sobre la prestación de servicios de atención a la infertilidad desde una mirada antropológica”, centró el análisis en conocer la opinión de usuarios y prestadores de salud, sobre la asistencia a la infertilidad en tres centros especializados de la capital cubana. A partir de realizar entrevistas a 27 parejas atendidas en las consultas de tres hospitales ginecobstétricos de La Habana (que dejaron en el anonimato) y a cuatro especialistas relacionados con el servicio, se obtuvieron criterios en cuanto a la calidad de la asistencia médica a las personas con problemas para procrear.

Las principales inconformidades referidas son: la insuficiente atención a la infertilidad por parte del sistema sanitario; congestión en los servicios de atención, debido a la alta demanda y escasez de estos; el “fatalismo geográfico” percibido en el poco desarrollo de los servicios fuera de la capital; el largo tiempo entre consultas; y el deficiente equipamiento técnico y material que dificulta el diagnóstico.

El drama continúa en el mismo capítulo

A seis años del comienzo del Programa, el Estado invierte mayor cantidad de recursos en la atención a la infertilidad, a partir de la situación que atraviesa Cuba con el creciente envejecimiento poblacional aparejado con la baja natalidad.

En la capital, ya son varios los centros de consulta provincial capacitados para prestar servicios. Además del Ramón González Coro, institución principal de reproducción asistida en La Habana, también brindan atención los hospitales Ángel Arturo Aballí, Eusebio Hernández y Enrique Cabrera. Pero, el drama de las parejas que necesitan ayuda médica para formar una familia continúa intacto.

Un estudio reciente, publicado en la Revista Cubana de Medicina General Integral y confeccionado por las doctoras Amaylid Arteaga García, Ana Margarita Toledo Fernández y Cristina Villalón Aldana, relacionado con la infertilidad en el municipio Cerro, corroboró que la infecundidad en la población estudiada “alcanza una mayor magnitud por los problemas de atención, que por la proporción numérica que representa”. Esta exploración, la más reciente relacionada con el tópico en la capital, puede tomarse como un referente de lo que ocurre en la provincia.

La investigación señala que del total de las 35 parejas estudiadas, solo el 48,6 por ciento recibía atención médica por esta causa. A través del médico del área de salud, acudió el 41,2 por ciento al centro provincial, mientras que por relaciones personales y solicitudes propias o directas al servicio fue el 58,8 por ciento. Solo el 23,5 por ciento (cuatro parejas) manifestaron encontrarse muy satisfechas por la atención recibida.

Las inconformidades planteadas, según el informe, fueron: falta de confianza en los que prestan el servicio, lejanía del lugar donde se ofrecen los servicios y dificultades de acceso, disminución de la calidad de atención, mal trato en algunas consultas, prolongado tiempo de espera, consultas muy espaciadas (mucho tiempo entre una y otra) y desconocimiento de la causa de la infertilidad.

No solo es en el Cerro, pues en todos los municipios de la capital existen problemas con el personal y los recursos para realizar los exámenes fisiológicos que requiere una pareja infértil. Ellas deciden buscar por sus propios medios llegar al nivel de atención secundario, considera la doctora Tamara Vázquez, directora del Programa de Atención a la Pareja Infértil del municipio Boyeros.

El doctor Rogelio González Sánchez, especialista en Ginecobstetricia y Atención a la pareja infértil en el Hospital González Coro, proporciona otra arista del problema: “Los médicos preparados en los municipios los cambian, y los que ponen nuevos hay que prepararlos en materia de infertilidad, y eso es tiempo que se pierde”.

Sin respiros

Pero, la llegada a la Consulta Provincial no significa un respiro para los implicados. El centro de mejores condiciones materiales en La Habana es el González Coro, por lo que la mayor parte de los pacientes decide asistir a él, lo que provoca una congestión en los servicios y, por ende, pérdida de calidad, de acuerdo con el doctor González Sánchez.

Muchas parejas que forman parte de las grandes filas de la consulta de infertilidad del González Coro manifiestan estar inconformes, fundamentalmente por la demora en el diagnóstico preciso, la falta de recursos para realizar los exámenes y acudir a otros especialistas necesarios en el proceso de atención a la infecundidad.

En general, la asistencia a las personas infértiles en la capital se caracteriza por la falta de control en el funcionamiento del sistema en los diferentes niveles de atención. Por otra parte, la situación económica del país influye en cuanto a los materiales necesarios para un diagnóstico rápido y de calidad.

Hoy, al Ministerio de Salud Pública le urge, dentro de las limitaciones financieras del país, organizar el tránsito más fluido por los diferentes niveles para facilitar la atención a las personas infértiles. Diagnosticar sus causas requiere no solo profundidad en exámenes, sino también de alta sensibilidad. Si persiste el desorden, puede que para algunas parejas el tiempo no alcance.

Ficha técnica:    

Asunto a tratar: La atención a la infertilidad en La Habana.

Tipo de título: Genérico.
Tipo de entrada: Informativa.
Tipo de conclusiones: Expresas.

Tipo de fuentes empleadas:

Documentales:

Artículo “Percepción sobre la gestión y prestación de servicios de  atención a la infertilidad en Cuba: una aproximación antropológica”, de Zoe Díaz Bernal y Dailys García Jordá.

Artículo “La infertilidad en un área de salud del municipio Cerro”, de las doctoras Amaylid Arteaga García, Ana Margarita Toledo y Cristina Villalón Aldana. Publicado en Revista Cubana de Medicina General Integral.

Anuario Estadístico de Salud 2015, del Ministerio de Salud Pública. Publicado en el Portal Infomed.

Directas:

Doctora Tamara Vázquez, directora del Programa de Atención a la Pareja Infértil del municipio Boyeros.

Doctor Rogelio González Sánchez, especialista en Ginecosbtetricia y Atención a la pareja infértil del Hospital Ramón González Coro.

Empleo de los recursos:

Definición:

“El Programa de Atención a la Pareja Infértil en Cuba es un sistema jerarquizado que comenzó a implementarse en el año 2011. Empieza con el seguimiento desde cada municipio; luego, de no encontrar la solución en el nivel anterior, continúa con la Consulta provincial, y, cuando el problema no se resuelve a esas instancias, las parejas acuden a la alta tecnología (fertilización in vitro).”

Ejemplificación:

“Muchas parejas que forman parte de las grandes filas de la consulta de infertilidad del González Coro manifiestan estar inconformes, fundamentalmente por la demora en el diagnóstico preciso, la falta de recursos para realizar los exámenes y acudir a otros especialistas necesarios en el proceso de atención a la infecundidad”.

Comparación:

1. “Este es un servicio que brinda el país gratuito, cuando en el mundo llega a un costo de 20 mil dólares.”

2. “No solo es en el Cerro, pues en todos los municipios de la capital existen problemas con el personal y los recursos para realizar los exámenes fisiológicos que requiere una pareja infértil. Ellas deciden buscar por sus propios medios llegar al nivel de atención secundario, considera la doctora Tamara Vázquez, directora del Programa de Atención a la Pareja Infértil del municipio Boyeros.”

Pormenorización:

1.“El artículo, titulado “Percepción sobre la prestación de servicios de atención a la infertilidad desde una mirada antropológica”, centró el análisis en conocer la opinión de usuarios y prestadores de salud, sobre la asistencia a la infertilidad en tres servicios de la capital cubana. A partir de realizar entrevistas a 27 parejas atendidas en las consultas de tres hospitales ginecobstétricos de La Habana (que dejaron en el anonimato) y a cuatro especialistas relacionados con el servicio, se obtuvieron criterios en cuanto a la calidad de la asistencia médica a las personas con problemas para procrear”.

2. “Las principales inconformidades referidas son: la insuficiente atención a la infertilidad por parte del sistema sanitario; congestión en los servicios de atención, debido a la alta demanda y escasez de estos; el “fatalismo geográfico” percibido en el poco desarrollo de los servicios fuera de la capital; el largo tiempo entre consultas; el deficiente equipamiento técnico y material que dificulta el diagnóstico”.

3. “La investigación señala que del total de las 35 parejas estudiadas, solo el 48,6 por ciento recibía atención médica por esta causa. A través del médico del área de salud, acudió el 41,2 por ciento al centro provincial, mientras que por relaciones personales y solicitudes propias o directas al servicio fue el 58,8 por ciento.  Solo el 23,5 por ciento (cuatro parejas) manifestaron encontrarse muy satisfechas por la atención recibida”.

4. “Las inconformidades planteadas, según el informe, fueron: falta de confianza en los que prestan el servicio, lejanía del lugar donde se prestan los servicios y dificultades de acceso, disminución de la calidad de atención, maltrato en algunas consultas, prolongado tiempo de espera, consultas muy espaciadas (mucho tiempo entre una y otra) y desconocimiento de la causa de la infertilidad”.



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