Facebook Twitter Google +1     Admin

LO QUE PROCESA SU MENTE

20160723163204-eilin.jpg

Como arte abstracto, las interpretaciones de Cardinales pueden ser tantas como percepciones tenga el espectador, pero la marca definitiva del artista está en el regalo de tonalidades brillantes.

ELIN DRIGGS LUZARDO,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

La primera impresión que Cardinales provoca es la confusión por su propuesta de arte abstracto; y hay que adentrarse en la pintura para llegar a comprender lo que quiere transmitir.

Esa es la intención de Carlos García de la Nuez, un artista de la plástica cubana que aparece en el panorama de la pintura en la década de los ochenta, marcando un estilo donde el cuestionamiento de temas se da a través de la abstracción y el símbolo.

En la Galería Guijarro de Pablo, del Museo Nacional de Bellas Artes, esta muestra conformada por 11 pinturas sobre tela, estará abierta al público hasta el 29 de agosto (2016), presentando el trabajo del autor en los últimos dos años.

Distribuidos en tres propuestas con formato de 150 centímetros de largo por 120 centímetros de ancho, y ocho de 285 centímetros de largo por 285 centímetros de ancho, los lienzos rebasan el tamaño promedio de una persona. En estos cuadros de medidas exageradas, el artista expresa mejor el contenido de su sensibilidad y provoca al visitante la impresión de que puede adentrarse en la imagen.

Como arte abstracto, las interpretaciones pueden ser tantas como percepciones tenga el espectador. Pero la marca definitiva del artista está en el regalo de tonalidades brillantes, donde predomina el color rojo, amarillo y negro con una fuerza hipnótica.

Un elemento novedoso en su lenguaje artístico es la escritura. En cada pieza que hace refleja situaciones personales, de ahí que Carlos García incluya pasajes de poemas, citas y frases de manera espontánea.

En su estilo, también existen otros elementos representacionales como grafías y números. Algunos de los cuadros tienen texturas que solo se pueden percibir si se observan de cerca. Provoca el deseo de querer pasar los dedos para inspeccionar si son a relieve o planos.

Dice el autor que son temas que lo obsesionan y siguen durante años, y han salido de lecturas, preocupaciones, noticias; de todo lo que llega a él y puede plasmar en los lienzos.

Para Carlos García de la Nuez, Cardinales se refiere básicamente a las geografías, “a los puntos en los que estamos y hacia los que vamos”.

En su abstracción no hay mensajes ocultos ni contextos imperantes, más bien los brochazos despreocupados lo conectan con referencias anecdóticas. Quizás por ello no pocos especialistas lo consideran el menos abstracto de los abstractos, porque cuando incorpora palabras, hace un anclaje a la realidad.

Para la curadora Elsa Vega la selección de los cuadros y el espacio museológico desempeñan un rol fundamental. El equilibrio de colores y formas predominan en la elección de las piezas.

El tercer nivel del Edificio de Arte Cubano, donde está ubicada la exposición, posee un puntal alto, lo cual permite que las pinturas de mayor soporte se vean despejadas. El cristal de las puertas propone una perspectiva atrayente y la iluminación y el matiz de las paredes no interrumpen el impacto visual de las obras.

En esta muestra, donde el artista visualiza lugares en los que estuvo, quizás podría desentonar la pieza El mapa, un gigante azul con líneas en rojo que forman especies de rectángulos con nombres de calles de La Habana.

La rareza del cuadro está en la mezcla de colores poco común en el trabajo del artista que siempre utiliza mucho los amarillos, rojos y negros. Sin embargo, CuatroCasas de Fuego, en menor formato y ocupando el lateral opuesto, ofrece el balance y complemento para que El mapa encaje entre las demás.

El creador pretende reflexionar con Cardinales acerca del mundo que le rodea: la filosofía de poder decir algo de una manera que no es directa, pero que lleva a las personas a leer sus realidades.

La abstracción de Carlos García de la Nuez, contrario a lo que piensan muchos, es una manera de simplificar lo que quiere decir; de reducir la forma al máximo para transmitir más, más rápido, más contundente, porque siempre existe un elemento en el que recae toda la fuerza del contenido de sus pinturas.

Aunque su generación se dedicó a hacer arte basado en lo social, su obra es una autobiografía; él siempre trabaja con lo que lleva dentro, con lo que procesa su mente.

Pie de foto: La muestra estará abierta al público hasta el 29 de agosto, presentando el trabajo del autor en los últimos dos años (Foto tomada del sito www.cnap.cult.cu).



Blog creado con Blogia. Esta web utiliza cookies para adaptarse a tus preferencias y analítica web.
Blogia apoya a la Fundación Josep Carreras.

Contrato Coloriuris