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“SOY QUIEN SOY POR SENTIMIENTO, NO POR CONVENIENCIA”

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José Alejandro Rodríguez, Premio Nacional de Periodismo José Martí, lleva más de 17 años al frente de la sección Acuse de recibo en el diario Juventud Rebelde, un espacio para los problemas que afectan a la sociedad cubana.

DANIEL MONTERO PUPO,    

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

Mientras entraba a la redacción de Juventud Rebelde, pensaba: “Él es Premio Nacional de Periodismo, un líder de opinión en nuestro país, una figura pública respetada, el creador de Acuse de recibo”. Mis nervios estaban tensos, mas al acercarme a José Alejandro Rodríguez, un caluroso “Hola, ¿cómo estás? Echa pa´cá”, me hizo componer e ir dispuesto a aprovechar la oportunidad.

Posee una larga trayectoria, periodista que labra su suerte a golpe de talento y cuyo nombre se ha convertido en sinónimo de verdad, y no cualquier verdad, sino la difícil, la que hace falta para que cambien las cosas, verdad catalizadora de los problemas de un país y de una sociedad.

Comenzó por relatar la infancia en Jovellanos, junto a la familia dedicada casi en su totalidad al magisterio y cómo inculcaron en él los deseos de saber y cuestionarse todo lo que le rodeaba.

“En mi familia casi todos eran pedagogos. Mi padre era dueño de una escuela en la que se enseñaba desde primaria hasta bachillerato y fue un gran hombre de una hermosa trayectoria como profesional. Fue maestro normalista y luego se hizo Doctor en Pedagogía en la Universidad de La Habana. Creía que enseñar no es solo introducir conocimientos, sino formar seres humanos con valores”.

-Teniendo en cuenta la posición social de su familia, ¿cómo reaccionaron ante el triunfo de la Revolución?

“Mi padre abrazó la Revolución y no de manera oportunista. Cuando le intervinieron la escuela, reunió a sus tres hijos y nos dijo algo muy grande que se me grabó para siempre: ´Nosotros hemos descendido en la escala social, pero para que muchos asciendan. Lo más importante es que la gente que vive en la pobreza ahora estará mejor´. El cargó con que lo llamaron pequeño burgués y nos enseñó a sentir el proceso. A mis padres les debo mi posición política, que no es nada complaciente”.

El periodismo

“Me incliné por esta profesión por ser una persona comunicativa, porque tenía la necesidad de expresar lo que sentía. De joven hice poemas, pero después me di cuenta que lo mío no era la literatura sino el periodismo, eso no quiere decir que una crónica no pueda convertirse en literatura, y si no, mira a Hemingway, pero el periodista no escribe para la inmortalidad, él no sabe qué va a pasar en un futuro con lo que escribe”.

Desde que en 1974 comenzara su servicio social en Radio Cadena Agramonte, Pepe, como le dicen, ha trabajado en varios medios: primero Trabajadores, luego Juventud Rebelde, Bohemia y de vuelta al Juventud, mas siempre haciendo uso de la palabra para contribuir a la sociedad y no criticarla sin sentido, abordando temas difíciles de manera concreta y locuaz, siempre respetuoso.

“A Trabajadores le debo mucho porque me puso los pies sobre la tierra y vinculó con la gente. En Juventud Rebelde jugué más al ritmo de los estilos, encontré un lugar para desarrollar lo que más disfruto, que son los géneros de opinión, pues aquí siempre ha sido ponderado ese género. En Bohemia supe lo que era trabajar con tiempo, pero tuve que virar, porque aquí es donde me siento bien, aunque siempre esté inconforme con el periódico”.

-Usted ha declarado que el proceso creativo en Juventud Rebelde está lleno de magia, aunque el resultado final no sea igual. ¿Por qué?

“Quizás me aferro a un Juventud que ya no existe. Aquí siempre ha habido una manera diferente de interpretar la realidad, no solo es lo que se dice sino cómo se dice, existe un cierto desenfado a la hora de expresar las ideas. Este siempre ha sido un periódico de cronistas con una manera distinta de ver las cosas, es como un halo que tiene, y si pierde eso, lo pierde todo”.

Cuando pregunto por periodistas que hayan influenciado su trabajo, levanta la cabeza y hace un gesto como de quien está metido en un aprieto. Tras una pausa deja salir varios nombres: Carpentier, Guillén, Rolando Pérez Betancourt, Manuel González Bello, pero termina diciendo: “He estado atravesado por el periodismo desde una condición personal y de una belleza auténtica y no importada”.

Acuse de recibo

“Primero déjame aclarar que no fue idea mía, sino del entonces director del periódico, Rogelio Polanco. Los periódicos cubanos no tenían mucha sistematicidad en reflejar el sentimiento del público. Granma tuvo A vuelta de correo, pero Juventud Rebelde necesitaba retomar esa sección de periodismo ciudadano. Yo puse en practica el sueño del Polanco, él creo las normas y la filosofía de la sección, que no es más que abrir una ventana a la realidad del país, a los claroscuros, a la democracia, a que la gente tenga un lugar donde expresarse.

“Polanco me dijo: ´Cuando empiecen a llamar las instituciones, a pedir cuentas, tú les dices que llamen para concertar una reunión, ellos tienen que venir aquí y no al revés, y yo voy a estar presente´. Siempre estuvimos de acuerdo en no consultar con las instituciones lo que publicamos, además de que operativamente es imposible. Es cierto que se corre el riesgo de que te engañen, y cuando ha pasado no nos tiembla la mano, pero es raro que pase.

“Hemos tratado de crear un puente entre las instituciones y los ciudadanos. Pero no ha sido fácil, la sección ha tenido un camino muy escabroso. Al principio, el porcentaje de respuesta institucional era muy bajo, incluso ahora, más de 17 años después, estamos en un 88 por ciento. Hemos dicho las cosas con respeto, pero con fuerza, con elegancia, pero con filo, y dejando claro que lo más importante no es la imagen de la institución sino lo que los ciudadanos sientan”.

-¿Cómo ha vivido la reacción de la gente?

“Unos se molestan, incluso ha habido amenazas, unas más sutiles que otras. Algunos han tratado de comprarme para que yo priorice su problema. También están las personas agradecidas que quieren tener un detalle conmigo, pero aunque sean miles los problemas, la respuesta es no. El periodista debe tener una ética que le permita criticar sin que nadie lo pueda señalar con el dedo”.

Con tantas personas que lo elogian en la calle, o que simplemente lo conocen y respetan por los programas Acuse de recibo, Papelitos hablan, Hablando claro o En buen cubano, confiesa que su mayor miedo es que su trabajo decaiga y la gente pierda la confianza en él: “¿Y si no logro satisfacer siempre la expectativa? Eso es algo que no me deja tranquilo”.

-La prensa escrita…

“Te desnuda completamente. Yo he hecho radio y televisión, y lo que se dice ahí muchas veces se pierde en el éter, pero en la prensa escrita te expones diariamente, dejas una huella que la gente pasa de mano en mano para bien y para mal, y eso te obliga a ser muy riguroso”.

-Con la oleada de información digital que existe actualmente y el creciente rol de los audiovisuales, ¿cuál cree que sea el futuro de la prensa escrita?

“No se puede ir en contra de las tecnologías, pero estas son medios, no fines, la radio y la televisión aparecieron y no desapareció la prensa escrita y ahora no tiene por qué hacerlo. Yo soy un jurásico analógico, pero creo que de las tecnologías es necesario apropiarse, es cierto que la prensa escrita ha perdido poder, ya pocas veces da primicias o palos periodísticos, pero le queda desmontar la realidad, reflejar lo que nadie refleja, analizar, está obligada a ser profunda”.

-¿Qué trabajo le hubiera gustado hacer o publicar que no pudo?

“En el Congreso de la UPEC del año 2000 le pedí una entrevista a Fidel, que fuera de personalidad, una entrevista que pudiera ser leída dentro de mil años porque no tendría nada que ver con política. Le conté que tenía 60 preguntas preparadas desde hace mucho tiempo. Establecimos un diálogo muy interesante y él accedió, pero pasó el tiempo y nunca ocurrió.

“No me considero un periodista totalmente realizado, y me doy cuenta de que hubiera podido hacer mucho más cuando era joven. Quisiera haber sido corresponsal de guerra en Angola o Etiopía. A pesar de todo, siempre traté de hacer mi crónica de los hechos, aunque yo no fuera el periodista escogido para cubrirlo. Pero de lo que hubiera querido, creo que casi todo”.

Al preguntarle como fue recibir el Premio Nacional de Periodismo José Martí se queda callado y su rostro se transforma por una fuerte emoción: “Fue muy difícil, creo que hay muchos que lo merecían antes que yo”. Tras otro silencio, dice con tristeza: “Me acuerdo de un amigo mío que lo merecía primero y falleció, Manuel González Bello, tan increíble y tan Manuel.

“No es que crea que no lo merezca, pero no me creo superior a nadie. Soy un eterno aprendiz de periodista, y esa inconformidad es la que me ha permitido mantenerme lúcido. Mi carrera periodística ha sido un proceso orgánico gradual, yo tuve que venir de abajo y soy quien soy por sentimiento, no por conveniencia. El premio es un arma de doble filo, ahora la gente me juzga más recio”.

-¿Qué le aconsejaría a alguien que se inicia en la profesión?

“Asumirla con disposición y no creer que lo sabe todo. Defender las ideas propias, pero saber escuchar y no tenerle miedo a nada. Mirar hacia atrás, a aquellos que le han abierto el camino. También leer mucho, no te puedo decir cuánto me ha ayudado la lectura. Pero sobre todo, ser honesto, practicar día a día el ejercicio de la sinceridad”.

Pie de foto: Tras casi 40 años en el periodismo, Pepe Alejandro sigue teniendo mucho que decir.

Ficha técnica:

Objetivo central: Abarcar la carrera periodística de José Alejandro Rodríguez a partir de sus impresiones de la misma.

Objetivo colateral: Abordarlo como persona y como conocedor de la prensa.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su estructura: Mixta.

Por el contenido: De personalidad.

Tipo de título: De cita directa.

Tipo de entrada: Referencial.

Tipo de cuerpo: Mixto.

Tipo de preguntas: 1-Teniendo en cuenta la posición social de su familia, ¿cómo reaccionaron ante el triunfo de la Revolución? Abierta; 2-Usted ha declarado que el proceso creativo en Juventud Rebelde está lleno de magia, aunque el resultado final no sea igual. ¿Por qué? Abierta; 3-¿Cómo ha vivido la reacción de la gente? Directa; 4-Con la oleada de información digital que existe actualmente y el creciente rol de los audiovisuales, ¿cuál cree que sea el futuro de la prensa escrita? De opinión; 5-¿Qué trabajo le hubiera gustado hacer o publicar que no pudo? Directa; 6-¿Qué le aconsejaría a alguien que se inicia en la profesión? De opinión.

Tipo de conclusión: Opinión del entrevistado.

Tipo de Fuentes: Directa.

 



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