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¡YO VIVO PARA CONTAR!

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Mayra Navarro Miranda lleva más de 50 años dedicando su vida al arte de narrar historias, oficio que desempeña con profundo amor y entrega.     

AYMELIS ALFARO CAMACHO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.        

Entrar en el apartamento de la Víbora donde vive es como sumergirse en uno de sus cuentos: llenos de color, palabras, emociones, vida. Aunque esté en las labores domésticas, prevalece su elegancia sin necesidad de maquillaje. Ojos reflexivos y penetrantes, forma articulada de hablar y voz firme, muestran a una mujer madura con encantos latentes.

Mayra Navarro Miranda es una narradora a la que los cuentos se le dan como el aire. Es Máster en Educación por el Arte y Directora del Foro de Narración Oral del Gran Teatro de La Habana. Con esta cuentera tuve el privilegio de escuchar una nueva historia: la de su vida.

-¿Qué es para usted contar?

Es parte de mi espíritu. En principio fue un gran descubrimiento, fue el saber que las historias compartidas traen emociones especiales para quien las cuenta y para quien las recibe, pero en estos momentos podría decir que, en la madurez de mi vida, es algo imprescindible. ¡Yo vivo para contar!

Cuando el relato existe, vive, y cuando deja de narrar se queda como algo efímero, irrepetible. Si lo vuelves a representar no es de la misma manera, porque el público es otro, tú mismo eres otro, hay una serie de aspectos que influyen en la vida transformando la personalidad y la forma de percibir las cosas.

-Tenía casi 15 años cuando comenzó en esta profesión, ¿cómo describe a la Mayra de los inicios?

Aquella muchacha era alguien que estaba siempre atenta a todo lo que ocurría a su alrededor. Recuerdo que era la más joven del departamento juvenil donde trabajaba y siempre estaba buscando algo nuevo para conocer.

Una compañera me decía Ojos y oídos del mundo, título de un noticiero que se transmitía en los cines para mostrar todas las actividades que se desarrollaban. Ella, de una manera jocosa, me llamaba así por mi constante deseo de aprender.

-¿Y la Mayra actual?

Es alguien que ha ido creciendo y descubriendo. La vida está llena de hallazgos y uno tiene que ser consiente de ellos. Si las cosas pasan a tu lado en el momento que tienes que agarrarlas y no lo haces, entonces las perdiste. Hay un refrán popular que indica: “A la oportunidad la pintan calva…”.

Pienso que exactamente eso fue lo que me ocurrió: los cuentos fueron una oportunidad que llegó a mi vida y los agarré. Ellos, a lo largo de mi crecimiento como persona, han moldeado muchos aspectos: el docente, el artístico y el equilibrio entre la vida personal y la profesional.

-Hablando de ese tema, ¿en qué se diferencia la Mayra en escena de la abuela y madre?

La Mayra en las tablas está llena de las experiencias diarias que no se aíslan. Para llegar al acto hay un proceso previo de selección donde los textos se mezclan con la realidad del narrador. Cuando empiezas a contar asocias todas las enseñanzas que has adquirido.

No es fácil desprenderse de la cotidianidad, los reclamos de la familia, los problemas, las dificultades materiales, las carencias espirituales y los encontronazos de la vida. Todo es como una amalgama que forma al narrador, quien cuenta desde su personalidad.

Entre las dos Mayras solo hay una diferencia: el lugar. El amor y esfuerzo que dedico a mi familia es el mismo que entrego en cada función a los oyentes. En esencia, soy la abuela y la madre, soy Mayra.

-Al recordar a profesores como Eliseo Diego y Mayra Teresa Freyre de Andrade, ¿qué rasgos nunca olvida?

Fueron unos paradigmas. Mayra Teresa Freyre de Andrade fue la mujer que introdujo en Cuba el cuento contado de viva voz. Ella era una bibliotecaria eminente, amaba su profesión. Aportó la idea  de la Biblioteca Juvenil y, como una de sus actividades, La Hora del Cuento, para que el arte estuviera presente en el desarrollo de los niños.

Tuve la dicha de conocerla y de recibir de ella esos primeros indicios de qué era el arte de narrar. Fue una mujer muy elegante que me enseñó a cuidar la imagen. Aprendí que la presencia es un lenguaje no verbal. Las personas tan solo con mirarnos pueden sacar información de quién somos.

Fue Mayra Teresa quien puso en mi camino a Eliseo Diego porque, cuando decide crear un espacio para dedicarse a la investigación de la literatura infantil, ella lo designa como encargado del departamento. Él era un excelente pedagogo y poeta. Poseía una enorme sensibilidad y asumió este trabajo con humildad y entrega.

-Respecto al desconocimiento que existía de la cuentística, ¿cómo aprecia la sociedad actual el arte de narrar?

Cuando comencé a relatar historias, las personas me preguntaban en qué trabajaba y yo respondía en la Biblioteca Nacional. Luego me decían que si era bibliotecaria y yo expresaba: No, soy narradora de cuentos. Al oírme pensaban: ¿Eso es un trabajo?

Actualmente, en Cuba y en el mundo este arte no tiene el reconocimiento que merece, aún cuando la narración oral ha ido tomando espacio. Todavía no el que podría tener porque muchas veces se subestima el trabajo del narrador, y porque los propios cuentistas no se dan su lugar.

-¿Qué es para usted el proyecto Narrarte?

Fue el primer proyecto de narración oral en La Habana y una especie de reconocimiento a nivel institucional para crear un grupo dedicado al desarrollo de la cuentística. Se fundó en1995 y de él se han derivado otras actividades como el Festival Primavera de Cuentos.

-¿Además de este festival, qué otras acciones se desarrollan?

Tenemos el Foro de Narración Oral, festivales, talleres para la formación de narradores y grupos de estudio para formar repertorio.  También contamos con espacios para niños y adultos en el Gran Teatro de La Habana y peñas junto a otros artistas donde se combina narración, trova y poesía.

Para el próximo año estamos coordinando una serie de presentaciones en diferentes teatros y una temporada para mostrar todos los trabajos que se han desarrollado.

-¿En esta carrera se sufren desilusiones?

Muchísimas… (Suspira).

A veces porque uno quiere ser tomado en cuenta, otras porque no encuentra oídos atentos para un proyecto, y en ocasiones sufrimos la desilusión de no recibir  apoyo, vital en nuestro trabajo.

-Su libro Aprendiendo a contar cuentos ha servido de guía a muchos narradores…

En él reflejo mis experiencias, no hago énfasis en lo teórico para que llegue al lector. A pesar de mi poco tiempo libre, quiero perfeccionarlo y volver a publicarlo, ya que él será mi huella en la cuentística. También he redactado prólogos y otros artículos, pero me motiva más preparar los cuentos y la docencia.

-¿Cuáles son sus planes?

Los caminos son inciertos, pero uno tiene que trazarse metas, voy por el camino de consolidar lo que he ido atesorado y adquirido a lo largo de la vida. Voy a dejar en otros lo que he podido hacer.

-Si tuviera la oportunidad de elegir otra profesión, ¿cuál escogería?

Sería maestra. Enseñar es la pasión de mi vida.

-¿Y si en este momento lo olvidara todo?

El olvido para mí no existe porque el pasado es una huella imposible de borrar.

Pie de fotos: 1-Mayra Navarro es considerada una de las narradoras orales más relevantes del escenario cubano; 2-Pintura Mayra y sus personajes, de Antonio Fernández.

Ficha técnica:

Objetivo central: Resaltar la personalidad de Mayra Navarro, destacada narradora oral cubana con numerosos reconocimientos nacionales e internacionales por su ardua obra.

Objetivos colaterales: Presentar el arte de la narración oral al lector, manifestación artística subvalorada en nuestros tiempos y que posee gran importancia en la formación de las personas.

Tipo de entrevista:

Por los participantes: Individual.

Por su estructura: Clásica de preguntas y respuestas.

Por su contenido: De personalidad.

Por el canal que se obtuvo: Cara a cara.

Tipo de título: De admirativa, de cita textual y referente al entrevistado.

Tipo de entrada: De presentación.

Tipo de cuerpo: Clásico de preguntas y respuestas.

Tipo de preguntas declaradas: 1-¿Qué es para usted contar? Directa y de opinión; 2-Tenía casi 15 años cuando comenzó a contar, ¿cómo describe a la Mayra de los inicios? Directa; 3-¿Y la Mayra actual? Abierta y directa; 4-Hablando de ese tema, ¿en qué se diferencia la Mayra en escena de la abuela y madre? Directa; 5-Al recordar a profesores como Eliseo Diego y Mayra Teresa Freyre de Andrade, ¿qué rasgos nunca olvida? Directa; 6-Respecto al desconocimiento que existía de la cuentística, ¿cómo aprecia la sociedad actual el arte de narrar? Polémica y de opinión; 7-¿Qué es para usted el proyecto Narrarte? Directa y de opinión; 8-¿Además de este festival qué otras acciones se desarrollan? Informativa; 9-¿En esta carrera se sufren desilusiones? De exploración, polémica; 10-¿Cuáles son sus planes? Abierta; 11-Si tuviera la oportunidad de elegir otra profesión, ¿cuál escogería? Abierta; 12-¿Y si en este momento lo olvidara todo? Abierta.

Tipo de conclusión: Frase de impacto.

Tipo de fuentes: Directa (Mayra Navarro); Documental (Biografía de Mayra Navarro tomada de Ecured, Libro Aprendiendo a contar cuentos).



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