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EL ESPERADO REGRESO DE LA BANDERA

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La aprobación de un nuevo presupuesto para la reparación del Hotel matancero La Dominica, donde ondeó por primera vez en Cuba la Enseña Nacional, abre otro capítulo de un proceso inversionista que no muestra avances desde su puesta en marcha en 2014

ANDY JORGE BLANCO,

estudiante de primer año de Periodismo,

Facultad de Comunicación,

Universidad de La Habana.

De amar las glorias pasadas se sacan fuerzas para adquirir las glorias nuevas. Esa idea martiana parece no tener vigencia cuando se analiza el estado constructivo del antiguo Hotel La Dominica, en el municipio matancero de Cárdenas, donde ondeó por primera vez en suelo cubano la Bandera de la Estrella Solitaria, el 19 de mayo de 1850.

El inmueble -que hospedó en sus habitaciones a Antonio Maceo, Alejo Carpentier, Raúl Ferrer y Jesús Orta Ruiz, entre otras personalidades- contará a partir de marzo con un presupuesto de 425 000 pesos para el 2016, destinados a ejecución de mano de obra y materiales de la construcción, dijo al telecentro local Tele Bandera, Ángel Alonso Cabrera, director general de la Empresa Municipal de Comercio y Gastronomía, entidad responsable del lugar.

En la década del 60 del siglo XX, la Comisión Nacional de Monumentos incluyó al hotel en la “Lista Parcial de Edificios, Lugares y Objetos de interés artístico, histórico ambiental en todo el territorio de la República de Cuba”. Tras el paso del huracán Michel, en el 2001, decisiones de las autoridades municipales convirtieron el sitio, Monumento Nacional desde el año 2000, en un albergue para familias damnificadas, quienes agudizaron su deterioro.

Luego del traslado de los ocupantes, en el 2014 comenzó un proceso inversionista que no muestra resultados para convertirlo en un hotel con categoría de tres estrellas dentro del sistema de instalaciones turísticas.

“Lo que más afecta el estado físico del edificio es la falta de secuencia constructiva, de organización y de protección de la obra. No hay ningún resultado porque de esa forma no se trabaja ni se termina nunca”, destacó en entrevista al medio de prensa municipal Augusto Bueno García, especialista de la Empresa de Proyectos de Arquitectura e Ingeniería de Matanzas (EMPAI), institución a cargo del proyecto de restauración.

Para el profesor de Cultura Política del preuniversitario “José Smith Comas”, Rodolfo Valdés Hernández, la Empresa Municipal de Comercio y Gastronomía no ha desempeñado el papel correspondiente, y acotó que un mantenimiento sistemático hubiese evitado la actual situación del lugar: “Es su responsabilidad responderle al pueblo por esto”.

Yosvany Moreno González, historiador de la Ciudad Bandera, señaló la importancia de invertir el dinero necesario en La Dominica y que la empresa al frente de la edificación ponga más empeño en controlar el trabajo para poder rescatar la historia del inmueble.

Intermitencias en la ejecución, violaciones al proyecto y falta de apoyo por parte de las autoridades despuntan como piedras en el camino para la terminación de la obra. Si desde un primer momento se planteó que las ventanas deterioradas sirvieran como modelos de reproducción, por su valor patrimonial, en la práctica no se cumplió, afirmó al telecentro municipal el arquitecto Augusto Bueno García.

Demoliciones innecesarias y paredes agrietadas por el paso de los años evidencian que, el Monumento Nacional, ha sido víctima de la irresponsabilidad y el abandono.

“Hoy le hemos dado algunas terminaciones externas para darle belleza porque queremos decorarlo”, dijo Ángel Alonso Cabrera, quien es consciente de la importancia de izar allí la bandera.

“Si no se educa en el cuidado y el respeto de los lugares históricos, las personas actúan con desidia, y la defensa de la historia es parte de la defensa de la Patria”, afirmó María Teresa Clark, presidenta de la filial municipal de la Unión Nacional de Historiadores de Cuba (UNHIC), y enfatizó que Cárdenas precisa un respeto al patrimonio.

Catalina López Alberto, presidenta del CDR #1, al cual pertenece La Dominica, insistió en que no ha existido voluntad política: “Si las autoridades municipales y provinciales no ofrecen el apoyo necesario para salvarla, no lo lograremos”. Asimismo, recordó cómo los 19 de mayo pintan la fachada y enarbolan la bandera, sin embargo, después no se iza más.

Ahora todas las esperanzas están puestas en el próximo año. Ernesto Pérez Gómez, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, en declaraciones a Tele Bandera, señaló la necesidad de buscar el ejecutor adecuado y lograr un alcance superior en el plan de inversiones para el 2017, con vistas a concluir la obra en esa fecha. “Lo que estamos haciendo está en función de rescatar a la ciudad”, afirmó el dirigente.

Los cardenenses añoran que, otra vez, la bandera ondee en La Dominica. El historiador del municipio, Moreno González, señaló que el inmueble requiere de un trabajo unido por amor a la historia atesorada allí. “Es un compromiso de todos los cubanos”, destacó por su parte María Teresa Clark.

La presidenta de la filial municipal de la UNHIC dijo, además, tener confianza en que el nuevo presupuesto permita continuar la restauración, pero con los parámetros técnicos apropiados, para no cometer errores y poder observar un avance en la obra. “El día que se reconstruya La Dominica y abra sus puertas nos sentiremos muy felices”, añadió.

Quien vio al hotel en sus años de esplendor, como Catalina López Alberto, quiere que La Dominica brille otra vez: “Necesitamos un mayor apoyo de las autoridades para movilizar a un equipo de trabajo, incluyendo a los vecinos y a cada cardenense. Ojalá antes de morir pueda verla restaurada”.

Pie de fotos: 1-El lugar donde ondeó por primera vez la Bandera de la Estrella Solitaria ha sido víctima de la irresponsabilidad y el abandono; 2 y 3-Después de dos años de intervenciones constructivas, las violaciones al proyecto empeoran el estado físico del Monumento Nacional.



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