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¿DOMESTICACIÓN DEL PERRO?

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Los restos de canes domésticos más antiguos conocidos están en Oberkassel y Türingen (Alemania), de unos 12.000 años.

Tomado de: http://www.mundofree.com

¿Por qué este animal?, ¿por qué no domesticar a otro menos peligroso y no rival en la lucha por la caza? Mucho antes de instaurar la ganadería y domesticar animales con fines alimenticios, los perros ya estaban integrados en la vida de los seres humanos, con funciones de ayuda, defensa o compañía.

Antes de nada, me gustaría citar un maravilloso libro de Konrad Lorenz. Hablaba con las bestias, peces y pájaros, en el que este gran etólogo explica de forma amena el origen de lo que hoy llamamos "perros". Los perros provienen de dos grandes especies, del canis aureus, o chacal, y del canis lupus, el lobo. Lorenz explica cómo la asociación entre seres humanos y estos animales se inició de una forma involuntaria, o sea que ninguno de los bandos lo planificó de antemano.

Probablemente los chacales seguirían a las tribus humanas nómadas en sus desplazamientos y rondarían los campamentos en busca de comida fácil. Muchos perros en la actualidad lo siguen haciendo en diversos lugares del mundo. Mientras se limitaran a la "basura", la relación entre ambas especies sería respetuosa, además de beneficiosa para todos. Los perros avisarían de los peligros mientras estuvieran cerca. Puede que posteriormente existiera también una colaboración en la caza, los perros seguirían a los cazadores para aprovecharse de carne que probablemente por sí solos no pudieran cazar.

Otros investigadores, como R. Coppinger y M. Feinstein (Hmpshire College, Amherts, Massachussets) también piensan que fueron los antepasados de los perros actuales quienes encontraron un nicho ecológico merodeando en los campamentos humanos. El oportunismo les salvaba del hambre en muchas ocasiones. Les iba mejor en el interior y en las afueras de los asentamientos humanos. El medio ambiente alrededor de los campamentos seleccionaba la mansedumbre.

Un perro temeroso no conseguiría un bocado de entre los restos de la basura, uno manso pero valiente para arriesgarse y acercarse sí conseguía algo. Puede que los primeros perros fueran unos oportunistas. A los más mansos se les permitía su merodeo, no así con los más agresivos. Seguramente, si un perro se acercaba a un campamento y atacaba a algún niño pequeño esto era un problema que había que resolver, probablemente matando a ese animal. Pero si era manso, se le permitiría su compañía y seguramente se le proporcionaban sobras, y todos sabemos lo insistentes que pueden ser para pedir y pedir sin que podamos resistirnos: ¿Quién domesticó a quién?

Así que, hay que reconocer que estos animales nos han usado para obtener comida, nos lo tenemos muy creído pero ellos han vencido. Su conducta infantil con respecto a los seres humanos hace que éstos sientan el deseo de ampararlos en muchas ocasiones. A veces son irresistibles (quien ha tenido un perro lo sabe).

Según Lorenz, y creo que tiene toda la razón, es agradable pensar que esta alianza se estableció de forma voluntaria y que no fue necesario esclavizar a los animales que más tarde se llamarían "domesticados". Pero este sería el origen del perro con sangre de chacal, muy distinto en fisionomía y carácter del perro con sangre de lobo. La mayoría de los perros actuales tienen más de chacal que de lobo, probablemente los humanos ya conocían muy bien a los chacales cuando al llegar al norte se toparon con los primeros lobos.

El inicio de esta relación con los lobos no tuvo que ser fácil, como carnívoro que es, el lobo posee garras, colmillos y un potencial agresivo nada desdeñable, por no hablar de su organización en manadas y su caza en grupo. Aún así, también posee características muy similares a los seres humanos que han hecho posible su convivencia: su inteligencia, su organización social y su apego emocional.

Los cambios en la evolución genética son muy lentos y precisan de muchas generaciones, mientras que los avances en la evolución cultural son mucho más rápidos. La domesticación es el proceso por el cual se reproducen animales y plantas de forma controlada por el hombre, en el que la selección natural juega un papel secundario frente a la selección artificial. Domesticar no es solo criar un animal entre humanos, sino poder reproducirlo  en cautividad y poder dominarlo sin que interrumpa en las actividades humanas.

Quizás nuestros antepasados intentaron domesticar más especies antes que al lobo, pero no dieron resultado, o no han trascendido hasta la actualidad, porque a la hora de domesticar animales es muy importante el comportamiento social y gregario de los mismos. Existen animales que llegada la época de reproducción son muy difíciles de controlar pues muestran un marcado carácter territorialista y no se puede  mantener un rebaño en un espacio reducido. Ciervos, antílopes y otros animales no se han domesticado por estas razones. El lobo, a diferencia del chacal, el zorro y otras especies, posee una marcada conducta social, como los humanos. El gregarismo es básico para su subsistencia como para la nuestra, este es el punto clave por el cual un carnívoro de tales características se hizo amigo del hombre, “el mejor amigo del hombre” como estamos tan acostumbrados a oír.

Los restos de perros domésticos más antiguos conocidos están en Oberkassel y Türingen (Alemania), de unos 12.000 años. En Zawi Chemi Shanidar, una de las aldeas más antiguas de Irak, los restos de ovejas domésticas han sido datados en 10.500 antes del presente, las cabras (Ali Kosh, Irán) en 9.500 años y el cerdo (Cayönü, Turquía) en 9.000 años. Todo parece indicar que el lobo fue el primer animal en ser domesticado, aunque siempre tenemos que tener presente que esta afirmación depende de los restos encontrados hasta la fecha, pero aún así resulta asombrosa esta extraña colaboración entre dos competidores tan fuertes en la naturaleza.  Nuestros antepasados poseían un conocimiento del medio muy superior al nuestro, pues dependían exclusivamente de él. Entender la conducta de los animales les hacía poder cazar con mayor éxito y poder esquivar a los potencialmente más peligros.

Según palabras de Juan Carlos Gil Cubillo: "Entre los avatares del día a día de nuestros antepasados no es extraño que tropezaran en muchas ocasiones con desvalidas crías objeto de su persecución y entre ellas las de lobo (…) en un instante de sutil inspiración, compasión o, quién sabe, quizás llevados por un simple sentido lúdico, debieron tomar sus bolsas de cuero, empleadas para la recolección, e introdujeron en ellas algún tierno animal vivo de la camada encontrada. Reunidos en el asentamiento, una jornada de caza abundante pudo ocasionar un pródigo banquete, y frente a los rostros satisfechos, el anecdótico aporte vivo asombraría a cuantos ojos expectantes observaban, sin perder detalle, que, entre dulces gemidos, graciosos y torpes movimientos, el animalito solicitaba el amparo de su accidental protector, quien lo desprendía de sus manos y depositaba en el suelo para que la horda humana congregada pudiera contemplarlo”.

Sin duda, el hallazgo más representativo en cuanto a la relación de los lobos y los seres humanos es el encontrado en Ein Mallaha (norte de Israel). Se trata del esqueleto de una persona bajo cuya mano se encontraban los restos de un perro. Éste tenía dientes de leche, por lo que murió a una edad temprana. Su antigüedad es de 11.600 años.

La gran cantidad de razas de perros existentes en la actualidad han derivado de los gustos de los humanos por conseguir ciertas características, como el tamaño, la mansedumbre, la fiereza o el cuidado de animales como el perro pastor. Lobos y humanos iniciaron una estrecha unión hace muchos miles de años, una unión que trae numerosas ventajas afectivas y de ayuda en muchas áreas.

Un cambio que se produjo en el perro con respecto al lobo fue el del ladrido. El lobo raramente ladra. El ladrido es una forma de comunicación de los perros que surgió al domesticarse. El ladrido también fue un cambio, una mezcla de sonidos adultos y juveniles. Según Coppinger y Feinstein, a medida que los perros dóciles criaban, pasaban la mayoría de los genes de mansedumbre a las siguientes generaciones, además de otras características juveniles.

Hay muchas cosas sobre la conducta de los lobos y los perros muy interesantes que nos ayudan a comprenderlos mejor, cuidarlos y quererlos, pues para ellos somos todo, su referencia, su jefe de manada. El cariño que demuestran estos animales con respecto a los humanos, y los sacrificios que pueden llegar a hacer por fidelidad a sus dueños es enorme.

Para terminar, me gustaría citar unas palabras de K. Lorenz que resumen la relación establecida con el tiempo entre nosotros y estos animales:

"... puedo decir por experiencia que en ciudades extrañas, y durante tiempos calamitosos, he deseado la compañía del perro que me seguía y he hallado gran consuelo en el simple hecho de su existencia. Él ha sido para mí un apoyo comparable al que se encuentra en los recuerdos de la infancia, en la memoria de los tupidos bosques de nuestra patria, en algo que nos vaya diciendo que, en el fluir constante de la vida, nosotros seguimos siendo nosotros. Pocas cosas me han dado esta seguridad de manera más evidente y tranquilizadora que la fidelidad de mi perro"

Después de estas palabras ¿qué pensáis? ¿Quién domesticó a quién?
 


27/05/2008 16:36 islalsur #. Curiosidades


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