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LA HISTORIA EN MINUTOS. RADIO RELOJ. DICIEMBRE (III)

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Del 11 al 18 de diciembre: Calixto García Iñiguez, Robert Koch, Heitor Villa-Lobos, Enrique Heine, Carolina Rodríguez, Ludwing van Beethoven, Simón Bolívar y Cinco Palmas.

IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ

11 de diciembre:
Calixto García Iñiguez

LA HISTORIA EN MINUTOS. EL GENERAL GARCÍA. Lo que no pudieron las duras pruebas de la manigua en treinta años de guerras de independencia, lo haría el frío de Washington en un cuerpo enfermo y abatido. El general Calixto García Iñiguez estuvo en tierras norteamericanas solo por gestiones oficiales encomendadas por el Asamblea de Cuba Libre, cuando un fortísimo ataque de neumonía lo sorprendió el once de diciembre de mil 898 para llevárselo por siempre. Moría así el hombre de inigualables dotes de mando, uno de los más capaces generales cubanos, y entre la pléyade de caudillos que estamparon en la manigua redentora su huella de sangre y victoria. Calixto García Iñiguez, el general holguinero, había dicho: “Los males hay que curarlos en su origen, no dejarlos hacerse crónicos, porque después no se curan jamás”. Continuará en el siguiente minuto...

HISTORIA EN LA FRENTE HERIDA. Conclusión. Cuando a Calixto García Iñiguez los españoles intentan hacerlo prisionero, empuña el arma y dispara. El tiro violenta la frente y queda en ella para siempre su impronta. De ese episodio, el general dijo: “Yo pretendí quitarme la vida para no pasar por la vergüenza de ser prisionero de nuestros enemigos”. Y José Martí comentó: “Calixto García no necesita encomio: lleva su historia en su frente herida”. José Miró Argenter lo calificó como gran soldado, hombre de sólida cultura, de inteligencia clara y perspicaz y cumplido caballero. A su muerte, el Generalísimo Máximo Gómez Báez escribió sobre el general Calixto García Iñiguez: “Fue mi compañero y amigo; he perdido con él a mi primer ayudante del sesenta y ocho: al compañero de veinte años en los campos de batalla”. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.


 
11 de diciembre:
Robert Koch

LA HISTORIA EN MINUTOS. VISTA LARGA DEL MIOPE KOCH. Nació el once de diciembre de mil 843 en un pobladito alemán de mineros y tejedoras de fábricas. No se sabe cómo, Robert Koch desafió al destino y eligió el camino de la Medicina, aún cuando soñara con visitar países lejanos, hacer acciones heroicas y echarse a la mar. Quien fuera el descubridor del bacilo de la tuberculosis y del germen del cólera, e hiciera estudios e investigaciones sobre enfermedades tropicales, el sueño, el raquitismo y la malaria, fue hombre modesto, de poco hablar, miope y mucho hacer entre tubos de ensayos. Robert Koch mereció en mil 905 el Premio Nobel de Fisiología y Medicina. Era el reconocimiento a un eminente hombre, a un revolucionario en el campo de las ciencias. Continuará en el próximo minuto...

EL REGALO QUE CAMBIÓ LA VIDA DE ROBERT KOCH. Si a Robert Koch le gustaban las aventuras lejanas, a Emmy Fraatz, su esposa, la aterraban. Sin embargo, mujer enamorada, estaba al tanto de los gustos de su compañero para, en la medida de lo posible en médico de pueblo, regalarle de vez en vez aquello que lo hiciera feliz. Así, en el tercer aniversario de bodas le obsequió un microscopio y con este, al hombre se le ensancharon las vías en el campo de la investigación. Eso fue el inicio; después vinieron mayores oportunidades, empleos en centros científicos, condecoraciones, misiones a lejanos países, además de acomodos en el bolsillo. Pero Robert Koch, el descubridor del bacilo de la tuberculosis y del germen del cólera, jamás abandonó su modestia y cargó, por siempre, con su alma de minero aventurero. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

11 de diciembre:
Heitor Villa-Lobos

LA HISTORIA EN MINUTOS. EL PRÓDIGO VILLA-LOBOS. Los habaneros estuvieron de pláceme el once y el trece de diciembre de mil 953 cuando el pródigo y más importante compositor brasileño del siglo veinte, Heitor Villa-Lobos, ofreció dos presentaciones en el Auditórium. De entre sus suites, escogió Bachianas Brasileiras número ocho, además de la Sinfonía número seis, Choros número seis y cuatro serestas, para un programa que la excelente Iris Burguet compartió con su voz de solista privilegiada. Fue todo un suceso esa visita a Cuba. Entonces, no imaginaba este compositor aclamado en los más importantes escenarios del mundo, que seis años después fallecería en su Río de Janeiro natal. De Heitor Villa-Lobos escribió Alejo Carpentier: “…es uno de los orquestadores más personales de nuestra época (...). Su técnica logra agrandar, de modo sorprendente, el campo de las posibilidades de los instrumentos”. Continuará en el siguiente minuto...

LA ENSEÑANZA EN VILLA-LOBOS. Conclusión. Heitor Villa-Lobos está considerado entre los más grandes músicos brasileños de todos los tiempos y a él se deben composiciones con estilo folclórico, óperas, ballets, sinfonías, conciertos, música de cámara, canciones y obras para piano. Según se conoce, en su extensa obra de más de dos mil piezas pueden hallarse casi todas las maneras del hacer musical, en una propuesta de sello propio que lo identifica. Este hombre, bajo cuyo mando estuvieron orquestas en Brasil, Estados Unidos y Europa, brilló también en la responsabilidad del aprendizaje musical de la enseñanza pública en Río de Janeiro. En ese cometido, el compositor Heitor Villa-Lobos propició la transformación de la apreciación musical en Brasil y estableció en la experiencia sus teorías didácticas, fundamentalmente en la ilustración de la música coral. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

13 de diciembre:
Enrique Heine

LA HISTORIA EN MINUTOS. EL LÍRICO MÁS NOTABLE. En Dusseldorf, a orillas del Rin, nació hace más de doscientos años el poeta Enrique Heine, y bien que se guardó siempre de proteger su origen hebreo que de vez en vez los enemigos le recordaran. Era el trece de diciembre de mil 797 y empezaba así la transformación hacia un hombre calificado por contemporáneos y seguidores como “el lírico alemán más notable de su tiempo y de todos los tiempos”. Entre sus obras se hallan Cuadros de Viaje y El Libro de los Cantares. En franca contradicción con la censura y la sociedad burguesa de su época, radicó en Francia desde los treinta y cuatro años. Junto a su obra lírica, también está la de crítico, en la cual Enrique Heine hizo derroche de tonos sarcásticos y humorísticos, a veces hirientes. Continuará...

AMALIA Y NONOTTE. Si bien la caprichosa, vana, adinerada, culta y coqueta prima Amalia le inspiró a Enrique Heine su inmortal obra Intermezzo, no fue ella quien definitivamente correspondiera a un amor que satura los versos del poeta. Otra mujer, iletrada, quince años más joven, en extremo católica, bonita, trabajadora y tierna, llevó a Heine a un matrimonio inesperado, después de varios años de convivencia. Ella fue Matilde Crescencia, o mejor, la trascendente Nonotte que creyó en él como en el Evangelio. De la boda, Enrique Heine escribió a una amiga: “Vivimos juntos algún tiempo sin la bendición de la iglesia, porque entiendo por una esposa algo más noble que el encadenamiento legal y juzgaba mi matrimonio tan firme entonces como ahora”. Está escuchando La Historia en minutos. Continuará...

HOMBRE EN TUMBA DE LANA. El poeta alemán Enrique Heine decía durante su penosa enfermedad que se encontraba acostado en “tumba de lana”, aludiendo a las muchas mantas protectoras de un cuerpo que se encogía hasta parecer el de un niño. Padecía de lesión en la médula y de neuralgias intensas que lo hacían pensar estar en las fronteras de la locura. Sin apenas sensibilidad en los labios, sin casi mover uno de los brazos y paralizadas las piernas, continúo creando y dictaba sus artículos y Memorias al estudiante ruso Ziclinsky. Mordaz, sarcástico, lengua irreverente hasta sus últimas consecuencias, Enrique Heine legó en versos a sus enemigos “las miserias que yo sufro y los males de que muero, mis espantosos calambres, mis convulsiones de nervios y mi tisis medular, hermosas dones del cielo”. Continuará en el próximo minuto...

POETA ALEMÁN SIEMPRE. Conclusión. Enrique Heine sobrevivió hasta los cincuenta y nueve años. Al final de su vida nada hacía recordar al joven apuesto que fuera en los años en que Alemania iniciaba la pugna entre publicar o prohibir sus escritos, por considerarlos contrarios al orden político establecido. Era la época en que el poeta se regocijaba de que grandes como Ricardo Wagner y Schumann compusieran música para varios de sus poemas. Aunque radicó desde los treinta y cuatro años en Francia y recibió durante mucho tiempo ayuda económica del Estado, no quiso naturalizarse en aquel país que siempre vio como amigo. Enrique Heine pidió dos cosas para después de su muerte: ser enterrado en Francia, y que en su tumba de Montmartre se grabara una lápida con escueta palabras: “Aquí yace un poeta alemán”. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

14 de diciembre:
Carolina Rodríguez,
La Patriota

LA HISTORIA EN MINUTOS. LA PATRIOTA. En una breve anotación de periódico queda recogido que José Martí parte hacia Ocala, Florida, en compañía de José Poyo, Carlos Roloff y Carolina Rodríguez, La Patriota. Fecha: catorce de diciembre de mil 892. Y quién fue aquella anciana que hizo decir al Maestro: “Con ojos de centinela y entrañas de madre vigila la cubana de setenta años por la libertad...”. Había nacido en Santa Clara, en noviembre de mil 822, y su edad de mujer madura no impidió que desde el mismo inicio de las guerras libertarias cubanas comenzara a conspirar. Por ese hacer la enviaron a Isla de Pinos y de allí a las tierras del Norte, pues quiso evitar la deportación a España. Carolina Rodríguez, La Patriota, prestó permanentes servicios al general mambí Carlos Roloff, de quien fuera confidente. Continuará en el próximo minuto...

TAMBIÉN LA LLAMARON “CUBANACÁN”. Conclusión. Desde la emigración, la anciana Carolina Rodríguez, La Patriota, continúo entregada a sus afanes por la independencia cubana. De su escueto salario de despalilladora salieron donaciones para el reinicio de la lucha armada, hospitales y cárceles. Organizó clubes y comités de apoyo no solo en Cayo Hueso, sino también en La Florida, Ibor City y Tampa. A la Isla de sus amores entró en repetidas ocasiones para traer mensajes, y en aquellos días tumultuosos la llamaron “Cubanacán”. Enferma, casi ciega, regresó a su natal Santa Clara en mil 899, para morir en la mayor pobreza ese mismo año. A Carolina Rodríguez, La Patriota, la guerra le había arrebatado familia y hogar. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.


  
16 de diciembre:
Ludwing Van Beethoven

LA HISTORIA EN MINUTOS. EL SORDO GENIAL. Cuando murió a los cincuenta y siete años era un viejo retrato del esplendor de la juventud. El compositor Ludwing Van Beethoven, virtuoso entre los virtuosos, apagó para siempre aquel rostro ceñudo y los gestos de enfermo consumido en soledades y amarguras. Había nacido el dieciséis de diciembre de mil 770 en el Bonn de los pobres, de donde partió sin retornos hacia Viena. La sordera imparable que lo había alejado de sus contemporáneos agudizó en su espíritu la contradicción entre la nobleza y la tiranía, los silencios y las explosiones de ira, el amor y el odio. Sin embargo, Ludwing Van Beethoven, el sordo genial, legó una obra pletórica de esperanzas en composiciones musicales hechas como himnos a la vida, al enfrentamiento de los problemas y a la confianza en los sentimientos de los hombres. Continuará...

HIMNO A LA ALEGRÍA. Conclusión. La obra más universal de Ludwing Van Beethoven es la Novena Sinfonía o Himno a la Alegría, como también se conoce. En el primer movimiento queda expresado el destino; en el segundo, la exhuberancia física; en el tercero, el amor; y en el cuarto la liberación del hombre. Como todas sus sinfonías, esta llega despojada de artificios y con una inconmovible vocación por la victoria de la vida. Aquel alemán irreverente con el poder político trabajó sin descanso hasta el último minuto, olvidando miserias y dolores, apresurando la Décima Sinfonía, que dejó inconclusa. Ludwing Van Beethoven falleció en Austria, en mil 827. En ese día funesto los colegios vieneses cerraron las aulas y veinte mil personas rindieron homenaje al “genio de los genios”. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

16 de diciembre:
Ludwing Van Beethoven

LA HISTORIA EN MINUTOS. EL GENIO SORDO DE BONN. Intensamente frío fue el dieciséis de diciembre de mil 770 en la ciudad alemana de Bonn, cuando nació Ludwing Van Beethoven. Nadie imaginó entonces que llegaba el mayor entre los grandes, el símbolo de la fe en la victoria, el precursor del Romanticismo musical. Y más, el hombre que introdujo cambios en la música y la llevó, de notas bellas y sublimes, a un sentido humano, a dolor y esperanza, agonía y triunfo. El genio sordo de Bonn, porque ese mal le ensombreció el destino, legó la soberbia de sus obras, la pasión de sonatas y sinfonías y el destello de composiciones para cuartetos de cuerda. Ludwing Van Beethoven dejó el monumento de su Himno a la Alegría: "Ven, canta, sueña cantando/ vive soñando el nuevo sol/ en que los hombres volverán a ser hermanos". Continuará en el próximo minuto...

BONAPARTE SIN H. Conclusión. Apasionado defensor de la libertad y la justicia, el músico alemán Ludwing Van Beethoven fustigó en público, y sin perder ocasión, al gobierno y la aristocracia de la sociedad de su tiempo. Creyó en Napoleón Bonaparte como héroe defensor de su pueblo en medio de la convulsión de la Revolución Francesa, y compuso para él la Sinfonía Heroica. Cuando más tarde se enteró de que el corso se proclamaba emperador, el músico montó en cólera nacida de la traición. Entonces, rompió la dedicatoria y en lo adelante la obra llevaría el nombre de Sinfonía Eroica, sin H, y estaría dedicada "a la memoria de un gran hombre". Ludwing Van Beethoven no doblegó nunca un espíritu indomable, ni el alma recia de quien supo sobrevivir ajustado a definiciones y principios propios. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.


                             
17 de diciembre:
Simón Bolívar

LA HISTORIA EN MINUTOS. EL LIBERTADOR. Desde hacía varios días el gran soldado de América, Simón Bolívar, apenas si probaba natillas de sagú y gelatinas, y la hamaca le parecía un ataúd adelantado para sus magras carnes de tuberculoso terminal. Con aquel cuerpo pequeño y musculoso y aquella mente abierta a la unidad latinoamericana, no pudieron treinta atentados en más de dos décadas de batallas, de triunfos y derrotas. Sin embargo, la tisis minó al Libertador de seis naciones y adalid de cuatrocientos combates. Fue el diecisiete de diciembre de mil 830, en la finca San Pedro Alejandrino, muy cerca de Santa Marta. Simón Bolívar, el joven caraqueño más adinerado de su época, entregó su fortuna a la causa independentista y murió pobre en Colombia, con una camisa prestada para el viaje hacia lo eterno. Continuará en el próximo minuto...

ÚLTIMAS NOTAS. Conclusión. Mucho anduvo Simón Bolívar en barco, en corcel o a pie, tanto, que se compara el recorrido con dos veces y cuarto la vuelta a la Tierra. Y si por tales afanes asombró, no fueron menores los récords en los escritos que dejó, entre los que se hallan más de cinco mil cartas, dos constituciones y doce leyes. Además se suma un respetable número de proclamas, discursos, mensajes, manifiestos, artículos periodísticos, ensayos literarios, exposiciones, decretos, arengas, bandos militares y llamamientos, para lo cual acudió a la ayuda de amanuenses. Tan febril disposición a la escritura tuvo que una semana antes de morir envió una proclama a los colombianos recabando la unidad. En esas notas, Simón Bolívar les decía: "Mis últimos votos son para la felicidad de la patria". Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

18 de diciembre:
Cinco Palmas

LA HISTORIA EN MINUTOS. ¡AHORA SÍ GANAMOS LA GUERRA! Debió ser grande la emoción del encuentro en Cinco Palmas, Oriente, tras los avatares de los sobrevivientes de la expedición del Granma. Fue el dieciocho de diciembre de mil 956, cuando dos hermanos de sangre y de ideales se hallaron y el mayor, Fidel, le preguntó al menor, Raúl, que cuántos fusiles traía. La respuesta fue: "Cinco". Y el líder de la Revolución agregó: "Y dos que traigo yo, siete". Después dijo la frase de: "¡Ahora sí ganamos la guerra!". A la distancia de más de cuatro décadas, Raúl Castro confesó que la afirmación de Fidel entrañó "desde entonces la enseñanza mayor: la voluntad, el principio de no rendirnos". Cinco Palmas fue el punto de encuentro de Fidel y Raúl Castro, Juan Almeida y otros expedicionarios del yate Granma, para partir hacia la gran Maestra. Continuará en el próximo minuto...

UN POCO EN EL TIEMPO. Conclusión. A la red de colaboradores campesinos organizada por la entrañable Celia Sánchez, con la colaboración de Crescencio Pérez y Guillermo García, se debe la localización de los expedicionarios del yate Granma y el reencuentro en Cinco Palmas, Oriente. De ese histórico momento y la resolución de Fidel de ganar la guerra, Raúl Castro dijo que entonces creyó que el líder y estratega se había vuelto loco; pero, evocó que "como buen Sancho Panza detrás de mi Quijote, seguí y continuaré hasta la muerte". Tras la reunión de Fidel y Raúl Castro y Juan Almeida con sus hombres, vendrían días pletóricos en los combates de La Plata, Uvero, Jigüe, Guisa, Palma Soriano, Yaguajay y Santa Clara, en una continuidad de fragor revolucionario coronado con la alborada del Enero victorioso. Redactó: Iraida Calzadilla Rodríguez.

Pie de foto: Calixto García Iñiguez, Robert Koch, Heitor Villa-Lobos, Enrique Heine, Ludwing van Beethoven, Carolina Rodríguez, Simón Bolívar y Cinco Palmas.



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