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¿ESCRITORES O ESCRIBIDORES?

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Tema: El periodista español Manuel Vicent sostiene que el periodista que ama la palabra, la belleza y la precisión es un escritor mientras escribe. Mientras escribe, ahí termina, porque si no es así, aplicaría su mirada de escritor a la realidad que quiere mostrar y explicar, y no su mirada de periodista. Es distinto, es fundamental la diferencia.

ELIANYS JUSTINIANI PÉREZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

En el intento desmedido por dejarlo todo tan claro, los periódicos han abandonado el color, olvidando también que el color es belleza. Hoy los medios de prensa escrita son hechos para gente con poco tiempo, hojeados en la carrera matutina por vencer al reloj y repletos de palabras tan comunes que limitan lo novedoso.

Ante la cuestión, se han abierto varios “frentes de batalla intelectual”: un bando plantea como condición indispensable el empleo de un lenguaje donde se perciba la información al instante. Otro ve la literatura como “la salvación de la prensa” y colma sus textos de recursos expresivos que imposibilitan discernir al lector si está ante una novela corta o una crónica larga, y el último es un grupo “pro-híbridos” que se pregunta si el periodismo, sin llegar a convertirse en literatura, podría pensarse de forma más hermosa.

El columnista del diario El País, periodista español Manuel Vicent, sostiene que “el periodista que ama la palabra, la belleza y la precisión es un escritor mientras escribe. Mientras escribe, ahí termina, porque si no es así, aplicaría su mirada de escritor a la realidad que quiere mostrar y explicar, y no su mirada de periodista. Es distinto, es fundamental la diferencia.”

Un ojo, dos pupilas

La literatura es considerada por muchos un arte de palabras, ya que logra conmover, convencer o provocar sensaciones en el lector mediante el uso de determinados recursos estilísticos que, si bien no dan siempre lugar a la ficción, tampoco llevan la realidad a su plano más concreto.

El Doctor en Periodismo Ramón Tijeras, profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos, de Madrid, plantea en su artículo Periodismo y literatura: La delgada línea roja que separa la verdad del poder, que el escritor, a diferencia del periodista, suele transformar la realidad en novela: “Lo hace inventando diálogos que pudieron ser y en realidad no se produjeron, describiendo estados de ánimo y paisajes con matices tan subjetivos que no responden a la realidad y trasladando al lector pensamientos y valoraciones que nada tienen que ver con hechos contrastados y ciertos, para dar una sensación de verosimilitud ambiental que finalmente distorsiona la información” (2011: 17).

Al aplicar a nuestros medios de prensa un estilo totalmente literario estaríamos impregnándolos de subjetividades mayores que las ya existentes, manifestadas según las consideraciones del autor o el perfil editorial de los medios. Sin embargo, ¿implica esto que el periodista no pueda emplear recursos literarios que embellezcan la redacción y amenicen la lectura?

“El error es confundir sencillez con simpleza. Quien trabaja en prensa escrita, siempre que no tenga un público especializado, debe hacerlo pensando en el nivel medio de la población, pero también, tratar de motivar a quien se encuentre en un nivel intelectual superior, y para eso no hay necesidad de convertirse en escritores, se trata de hacerlo con entrega”, aseguró Yelanys Hernández, periodista del diario Juventud Rebelde (EP, 2014).

A su vez, Adianez Fernández Izquierdo, del semanario El Artemiseño, señaló que entre un periodista y un escritor pueden existir diferencias o no existir ninguna: “A veces estamos hablando de una misma persona. El punto está en las miradas aplicadas a cada trabajo: no se puede pensar en un periódico como se piensa en un libro, pero valerse de los recursos que ambos puedan brindar resulta una combinación perfecta al escribir” (EP, 2014).

¿Periodismo literario o literatura periodística?

Aún es difícil discernir entre literatura periodística y periodismo literario, ya que en algunos textos ambos van tomados tan fuertemente de la mano que casi no se puede delimitar cuál predomina. Tanto uno como otro, dan testimonio del acontecer histórico del hombre, aunque con una vestimenta florida donde entraría el uso de la estilística (Cortés Montalvo, 2012: 41).

“A un escritor se le está permitido todo, siempre que sea capaz de hacerlo creer. Eso, en general, se logra con el auxilio de ciertas técnicas periodísticas, mediante el apoyo en elementos de la realidad inmediata”, expresó Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura (Citado por García de León, 2010: pág. 2).

Y es que con el empleo de técnicas periodísticas aplicadas a la literatura se pueden obtener resultados brillantes. El propio García Márquez, en Del amor y otros demonios, utiliza procedimientos de observación, indagación e interpretación comunes al reportaje, que responden a esa exigencia de veracidad.

Lo mismo sucede cuando al periodismo se unen formas de expresión propias de la literatura. Textos como A sangre fría, de Truman Capote, constituyen emblemas a nivel mundial de la aplicación de las técnicas de la novela al periodismo. Pero estos casos son un poco más discutidos, pues algunos afirman que puede distorsionarse la realidad. Por ejemplo, al analizar la obra del propio Truman nos daremos cuenta de que pocos criterios convergen.

El doctor Julio César Goyes Narváez, profesor del Instituto de Estudios en Comunicación y Cultura de la Universidad Nacional de Colombia, apuntó que A Sangre Fría se toma unas licencias que cuestionan su trabajo como modelo de periodismo veraz. “El autor imagina los pensamientos de los asesinos a partir de detalles obtenidos durante su investigación, pero al poner dicha investigación al servicio del relato y no al revés traiciona el carácter periodístico de su indagación” (2014: Web).

Por su parte, el doctor José Antonio García Pérez, profesor de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), México aclaró: “Truman Capote no fue un trasgresor, limpió el reportaje de truferos. Le dio una dignidad literaria y exigió, se exigió, un respeto a la verdad, al dato, a la documentación, a su distanciamiento como autor. Él reconoce que, sin habérselo propuesto, ofreció a los clasificadores literarios un nuevo género para su colección: la novela real. Y se armó, claro. ¡Qué confusión!: ¿Literatura? ¿Periodismo? Ni lo uno ni lo otro, ambas cosas (2009: 111).

Soluciones radicales

Si bien no podemos escribirlo todo con un vuelo poético que te haga dudar de lo que ofrece la prensa, tampoco debemos tomar soluciones radicales, despojando de nuestras letras la poesía. Es cuestión de temas, de circunstancias, de intenciones.

Ramón Fernández Cala, periodista y editor de Arte Cubano y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana, manifestó que un texto periodístico debe estar dotado de color, temperatura y belleza, y eso solo se logra acudiendo a la literatura o, al menos, a los recursos literarios (EP, 2014).

“Hemos asociado tanto a la literatura con la complejidad que olvidamos que en ocasiones lo más poético se puede decir de la forma más sencilla. Con despojar a nuestros periódicos de belleza solo lograremos condenarlos al olvido, convertir nuestros escritos en volúmenes de letras intrascendentales”, afirmó.

A su vez, José Luis Estrada Betancourt, columnista del diario Juventud Rebelde, declaró: “Hemos querido complacer a un lector sin tiempo que solo lee el titular por su ajetreo diario. Escribir bien, con pasión, no implica escribir complicado: se trata de hacerlo de forma atrayente, amena. Si no dejamos de responder a ese ruego de esquematismo que nadie nos ha pedido, en el intento de evitar que el periodista sea escritor, terminaremos convirtiéndonos en escribidores” (EP, 2014).

Bibliografía:

Cortés Montalvo, Jorge. Relaciones entre periodismo y literatura: fusión sin confusión. Pangea: Revista de la Red Académica Iberoamericana de Comunicación. pág. 41. México, 2012.

García Márquez, Gabriel. Citado por García León, Encarnación. Literatura periodística o periodismo literario. Actas del XIII Congreso AIH (pág. 2 Tomo IV). Centro Virtual Cervantes. Madrid, 2010.

García Pérez, José Antonio. Cuentos para apaciguar la bestia que llevamos dentro. Colección Flor de Arena No. 74. Pág. 111. México,  2009.

Goyes Narváez, Julio César. A propósito de periodismo y literatura. www.revistapangea.org. Consultado: 13 de mayo, 2014.

Tijeras, Ramón. Periodismo y literatura: La delgada línea roja que separa la verdad del poder. Comunicación 21 | Revista científica de estudios sobre cultura y medios. pág. 17. Madrid, 2011.

Periodistas consultados:

Yelanys Hernández, periodista del diario Juventud Rebelde. 

Adianez Fernández Izquierdo, periodista del semanario El Artemiseño.

José Luis Estrada Betancourt, columnista del diario Juventud Rebelde.

Profesor consultado:

Ramón Fernández Cala, periodista y editor de Arte Cubano, profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana.



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