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POMPEII

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WALKIRIA JUANES SÁNCHEZ,
estudiante de primer año de Periodismo,
Facultad de Comunicación,
Universidad de La Habana.

“En la oscuridad oías el llanto de las mujeres, los gemidos de los bebés y los gritos de los hombres. Algunos rezaban pidiendo ayuda, otros deseaban la muerte. Pero aún otros se imaginaban que ya no quedaban dioses, y que el universo se había hundido en una oscuridad eterna” Plinio el Joven (79, D.C).

Así describió el erudito romano la desaparición de la ciudad de Pompeya bajo las cenizas del volcán Vesubio. Con sus palabras inicia la película Pompeii –nombre de la urbe en latín– coproducción germano-canadiense, estrenada hace solo tres meses del presente año (2014).

A través del amor entre dos jóvenes, Mailo (Kit Harington), un esclavo de Britania convertido en gladiador, y Cassia (Emily Browning), princesa del lugar, el guionista recrea los sucesos de la última semana en que los pompeyanos vieron la luz del Sol, con la intención de acercar aquella catástrofe a la realidad del espectador.

Esta película, de corte histórico con elementos de ficción, está basada en una meticulosa investigación recopilada de los documentos de los antiguos escritores, y de los biólogos e historiadores que han dedicado su vida a descubrir los misterios de Pompeya, como declaró el director del filme, Hartley Gorenstein.

Las escenas fueron grabadas en diferentes lugares, como estudios fílmicos en Alemania, gran cantidad de tomas en exteriores, e incluso en las ruinas de la verdadera ciudad, ubicada actualmente en Italia, cuyos restos fueron reconstruidos para otorgar una mayor veracidad a las locaciones.

Cambios rápidos de un plano a otro brindan, de manera rítmica, puntos de vista diversos que, apoyados en una excelente fotografía, dotan de cadencia los pasajes más calmados de la cinta, y agregan un tono apasionante a los momentos de acción. Logran, en conjunto, atrapar al espectador y volverlo parte de la trama.

Cada detalle del vestuario, maquillaje, utilería, hasta los efectos especiales, fueron minuciosamente preparados, y según la crítica especializada, Pompeii es una de las versiones más fieles a la realidad.
La banda sonora, a cargo del reconocido compositor Jean Frenette, otorga una dimensión dramática a cada escena. La música lleva de mano la trama, y con un tono clásicamente epocal ofrece la típica percepción de lo remoto que todos guardamos en el subconsciente.

Con actores experimentados en sus roles protagónicos encausa una adaptación del amor fuera de los clichés, diciendo con la mirada y acariciando con las palabras. Importante es también, destacar la actuación de Adewale Akinnuoye-Agbaje (Atticus), amigo de Mailo, y el papel antagónico interpretado por Kiefer Sutherlan (Corvus).

Los personajes secundarios aportan dos aristas diferentes al guión, son voceros de temas polémicos de la época como las invasiones del imperio romano y la promesa de libertad para los gladiadores, e incluye otros valores como la amistad, el amor a los hijos, la valentía y el honor.

Más que el relato del suceso que devastó una ciudad, la película trata de salvar del olvido lo que vivieron aquellas personas. Para muchos, la explosión del Vesubio es un hecho desconocido, por lo que la dimensión humana que posee Pompeii rescata esa época gastada por el tiempo, y trae al mundo moderno una propuesta atractiva para los que disfrutan de la acción y el romance en la gran pantalla.

Pie de foto: Pompeii, estrenada en el presente año (2014), es una propuesta atractiva para los que disfrutan de la acción y el romance en la gran pantalla.

 



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