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A LAS PUERTAS: PRIMERA GRADUACIÓN DE LA UNIVERSALIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA

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ORIALY M. RIVERO MARTÍNEZ,

estudiante de sexto año de Comunicación Social,

Sede Universitaria Municipal de La Habana Vieja

Hace seis años esto solo era un sueño inalcanzable y muy lejos de ser verdad para muchachos que habían perdido toda ilusión de formarse como universitarios. Pero la inspiración llegó de muy cerca: el más grande cubano se propuso hacer de un espejismo una original muestra de lo justo y lo equitativo, para convertir una utopía en algo realmente importante, casi imposible para un grupo de jóvenes que no pensaban siquiera obtener algún día un título de estudios superiores.

Fueron rescatados de la marginalidad para convertirse en ejemplo e inspiración de las futuras generaciones. Partieron de un primer curso emergente que tomó casi como por asalto el Centro de Convenciones Pedagógicas de Cojímar en Ciudad Habana, donde se alojaban más de 500 jóvenes, quienes luego se insertaron a la sociedad, ya como agentes de cambio social.

El programa de Trabajadores Sociales, perteneciente a la Batalla de Ideas, incorporó a miles de muchachos a las aulas universitarias alcanzando con esto que se cumpliera un viejo sueño de la Revolución: la universalización de la Educación Superior. Este modelo acepta a toda la masa joven egresada de los diferentes Programas y a los trabajadores en general, pues presenta un esquema muy flexible que cede sus aulas con el objetivo de alcanzar una cultura general integral y posibilita que nuestro país presente hoy la mayor matrícula de su historia en ese nivel de enseñanza.

Actualmente estos Pinos Nuevos, como dijera nuestro Apóstol, son intérpretes activos en todas las esferas de la sociedad, ya que están dispuestos a cumplir con cada tarea que la Revolución les encomiende, siempre tomando con mucho compromiso y responsabilidad la misma. Hoy esta tropa de jóvenes cubanos hace historia y sus hazañas quedarán en las páginas que ha escrito la revolución cubana.

Esta graduación es la primera de la universalización de la enseñanza en Cuba y ya está tocando a las puertas, mostrándole al mundo que las aulas universitarias pueden llevarse a todas las comunidades por muy intrincadas que estas sean: es el más firme ejemplo de la Universidad Popular de Mella retomado por nuestro Comandante.

Hoy se cuenta con estos jóvenes, ya casi universitarios, y siempre con la convicción de que "un mundo mejor es posible". Con la convicción de que existen porque alguien muy especial confió en ellos. Alguien a quien se le agradece por haberles brindado un voto de confianza.



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